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miércoles, 6 de junio de 2007

PÁGINA WEB DE ROXANA CRISÓLOGO


Roxana Crisólogo estrena página web con poemas, comentarios, artículos y ensayos sobre su obra, se puede consultar en la siguiente dirección http://www.roxanacrisologo.com/

Ahora los dejamos con los datos y 3 poemas de la autora: "Nací en Lima, Perú, soy poeta y activista. Estudié en las escuelas de Comunicación Social y Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Realicé estudios de posgrado en la Universidad de Helsinki en la especialidad de Derecho Internacional. Soy coordinadora de la Red por la Democratización Global (NIGD) en Lima y formo parte del Programa de Estudios sobre Democracia y Transformación Global de la Unidad de Posgrado de la Facultad de CCSS de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos".


El Agustino

lo que yo llamo cielo y es tierra
y todas las noches ocupa un espacio distinto al de los cielos
y se extiende sobre un paño de noche elegante
y vive como las fogatas de los castillos conquistados
allá arriba
y deja escapar anillos de luz simples bocanadas de gente
innumerables miles no podría contar cuántas veces
me perdí en el cielo yo que creí que pisaba tierra
empecé a enumerar sus escalones desvanecidos
con tanta facilidad por la gente que al pisarlos
los duplica los triplica y pienso que es la velocidad
-alucinaciones de estómago vacío- de trabajo
mecánico y a tiempo completo sin vacaciones
con vacaciones -sin goce de haber-
o sólo el caos en un mundo que no es
cielo ni tierra entre tierra y cielo cielo y tierra
hay un lugar común de seres indiferenciables que bien
observo
con este cucurucho que quiere -intenta- ser mi único
microscopio o mirador oficial sin asomarme a la ventana
del micro aunque la gente grite Me ordene
cordura razón para no mirar nuevamente
verme
indefenso en un mundo que no podría domeñar solo
Ese día casi toqué el cielo
porque su olor a tierra sudada o lo que sea se impregnó
en mi chompa en mis cabellos quedó un poco del polvo abigarrado
de su alimento mi lengua también saboreó
la acidez segura de sus suburbios celestes y no dejé
de parpadear cuando quise contar cada lucecita suya
en la inmensidad -ya me estaban tragando-
Si no fuera por estos golpes
torpes ininterrumpidos de chofer por esa voz ronca de vaso vacío
(solo) que desde arriba me recordó que simplemente estaba
abajo


de Abajo sobre el cielo



En el ruedo agitado
de idas y vueltas contrariada
pesca sin fin milagrosa en el umbral del lago
en la iglesia ortodoxa todos de pie evocan esa humilde
casa de huérfanos en Iráq

cuántos olores oscilan en el astillero para reconciliarse
recuerdo la oscuridad mellada por el paso de las botas
famélicos desorbitados ojos que un cuervo pasea
en el coro rampante de insectos
para dar paso al corazón

entre brazos que acomodados distiguen los almendros
de los rostros distendidos en los
focos de las lámparas
cuando el tren persigue el albedrío de la nieve
y se estrella en la cabeza de un árbol

nombres sobre todo
los tatuajes de las piedras
los cartones de lino que son vestidos de sogas
hamacas donde recostar el cuerpo
pensar que el camino ha sido largo
ha valido la pena estrellarse contra la pared
rebuscar en las sombras
la señal de identidad el rasguño la crin


sin confesiones ni el embarazo que de a luz el exilio
que no es hacer un recuento del espacio de quién sabe quién
en una celda contando cómo fue tumbándose tras las órdenes
mutilando su sexo la corteza el muñón
aquella noche de Serbia y su mañana en Lima

agonizantes niños de Iráq
cuya comparación más exacta es el mundo
que espera abotagado en la banca
con tantos o más dedos que contar
en los inhabitables edificios de la mente
volados por innumerables bombas
violados por innumerables hordas
aquella noche montada en un pájaro salvaje


de Animal del Camino



Hay días que no tolero más ruido que el de las construcciones
y el café no endulza no hay nada que endulce este café
y quisiera ser la virgen que adorna el vello crepuscular
de un acolchonado cuadro
llamarme rosa rosita
tener el cabello largo y los pies pequeñitos y rosados
como los de una conocida muñeca
y llevarle a los muchachos de la construcción
tapers limpios de comida
papas sancochadas con pollo

mi buena sazón que venderé
y revenderé
con sendos cerros de arroz
lechuga agria y ají
de algo me servirá ser acomedida o liviana
sudar
atados de ropa limpia y una toalla
por si la transpiración

y luego pensar en los acabados del edificio
como terminaré yo
muros sellados y cielos falsos en placa de yeso
donde terminaré yo
soldaduras anclajes fijaciones de plástico
dónde anclaré
me desfondaré
y terminaré yo

y nada de prevención y mantenimiento
de martillos taladros patologías y formas
que hincan su cabeza de movediza serpiente
y me invitan a rodar

sentirme en la erosión de esta tierra de doble piso
sin fondo
y empapelan el ruido de un enceguecido tránsito
de aves guaneras como el dolor
de alguna primera vez


de Ludy D

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gusta tu poesia roxana

la calle no calla