domingo, 29 de mayo de 2022

[CONVOCATORIA - 2022] SEMINARIO INTERNACIONAL PERÚ XIX

 


Seminario Internacional Perú XIX

Autoridad, ciudadanía y cuerpos: desplazamientos y fracturas en la modernidad


Lima, del 30 de noviembre al 2 de diciembre del 2022 


Organizan: Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Pontificia Universidad Católica del Perú 


Descripción:

El Perú ha conmemorado 200 años de independencia y el camino no ha sido fácil. Aún podemos cuestionar el tipo de República que hemos construido; los sesgos y silencios en materia de representatividad; el rol de los intelectuales en la articulación de un ideario de ciudadanía; y las inequidades, en muchos casos, refrendadas por las mismas normas estructurales de nuestra sociedad en el marco de la modernidad.

En el siglo XIX latinoamericano, las jóvenes repúblicas de la región enfrentaron un clima sostenido de inestabilidad política, a lo que se le sumaron las desigualdades crecientes y las promesas rotas de los proyectos hegemónicos de modernidad. Asimismo, la persistencia de una mentalidad colonial en las élites políticas e intelectuales locales, el privilegio de modelos eurocéntricos y la desconfianza generalizada en un tejido social desarticulado, fueron factores que favorecieron las simpatías hacia liderazgos autoritarios e inflexibles que planteaban la promesa de un orden regenerador. 

La diversidad de nuestras sociedades, difícilmente comprendida por el Estado y las elites sociales e intelectuales del momento, se manifestaba en espacios liminales que devenían los puntos de fuga del orden imperante. Los intercambios y las dinámicas en estas zonas opacas eran objeto de distintas formas de vigilancia, incluso por parte de las elites intelectuales que asumieron la tarea de forjar un modelo particular de ciudadanía. Su formación en el marco de un paradigma eurocéntrico y su comunidad de valores con la oligarquía explica en gran medida las razones por las cuales la producción literaria e intelectual del periodo giró en torno a las falencias de los proyectos socionacionales y de modernidad.

En el marco del bicentenario del proceso de la Independencia del Perú, este seminario busca ser un espacio de discusión y reflexión sobre el siglo XIX peruano y latinoamericano desde una perspectiva amplia y compleja que aborde temáticas vinculadas con el ejercicio de la autoridad y de la ciudadanía; las estrategias de vigilancia y control del cuerpo social; el rol de las y los escritores tanto en la formación de ciudadanos como en el imaginario colectivo de sociedad y república; las confrontaciones y resistencias a los saberes y poderes en vigencia en el momento; las representaciones y contestaciones a las violencias letradas y fundacionales y, por último, los diversos tránsitos a las modernidades (centrales, periféricas, accidentadas) planteados en un archivo heterogéneo de producciones escrito-visuales del periodo. 

Así, se recibirán propuestas que se inscriban en alguno de los siguientes ejes temáticos:

Eje 1.  El imaginario del orden: autoridades y transgresores, instituciones gubernamentales de control, emociones y violencias, manuales de conducta.

Eje 2. Comida y ciudadanía:  comidas nacionales, gastronarrativas,  recetarios, manuales de cocina y de sociabilidad.

Eje 3. Autoridades médicas y saberes tradicionales: nuevas tecnologías, medicina herbolaria,  parteras. Epidemias, cuarentenas, higienismo y racialismo.

Eje 4. Lecturas sobre la autoridad: prensa, censura, cultura visual y humor.

Eje 5. Cuerpos y sexualidades bajo control: heteronormatividad, travestismo, feminización, masculinización, lo monstruoso.


Propuestas: las sumillas deben ser de 250 palabras, con título y cinco (5) palabras claves. Indicar también su nombre completo, afiliación institucional y resumen biobiobliográfico (6 líneas). Se recibirán propuestas de estudiantes graduados, docentes e investigadores (independientes o con afiliación institucional)

Correo para envío de postulaciones: congresoperuxix@gmail.com


Fecha límite para presentar las sumillas: 10 de julio del 2022.

Envío de resultados: 25 de julio del 2022.

El evento no tiene costo de inscripción.


Comité directivo: Marcel Velázquez (UNMSM), Ainaí Morales-Pino (PUCP), Génesis Portillo (Hope College), Jannet Torres-Espinoza (UC Davis)

Comité de organización y difusión: Mabel Blanco, Pamela Gálvez, Ana Alejos.

Instituciones: UNMSM – PUCP

Modalidad: Híbrida (virtual con actividades presenciales)

Sedes: UNMSM- PUCP

miércoles, 18 de mayo de 2022

Voces en lenguas originarias: tres poetas peruanas contemporáneas

 


El jueves 26 de mayo de 2022, a las 6: 00 p. m., se realizará la jornada especializada de lectura Voces en lenguas originarias: tres poetas peruanas contemporáneas. La jornada se realizará de manera virtual a través de la plataforma Google Meet, por lo que es indispensable contar con conexión a Internet y una cuenta Gmail. La actividad es organizada por Biblioteca Mario Vargas Llosa, Red Literaria Peruana y Red Peruana de Mediadoras y Mediadoras de Lectura.


Sumilla

La actividad consiste en la creación de un espacio de diálogo para analizar, grupalmente, los poemas escritos en lenguas originarias de las autoras peruanas Gloria Cáceres, Ch’aska Anka Ninawaman y Dina Ananco. Se busca, en principio, estimular la investigación literaria de poemas escritos en quechua y wampis. Además, se pretende revisar, en los textos seleccionados, las inquietudes en torno a la representación del amor y la naturaleza mediante el uso de elementos representativos de la cosmovisión andina y amazónica.


Metodología

La actividad desarrollará un espacio de discusión en donde se presentarán interpretaciones y opiniones respecto los poemas seleccionados. Se contará con la presencia de tres mediadores de lectura que plantearán preguntas para guiar la conversación. El objetivo es fomentar un debate caracterizado por el libre intercambio de puntos de vista.


Público objetivo

Principalmente, el evento está dirigido a estudiantes y/o investigadores de Literatura, Ciencias Sociales o Educación. Sin embargo, puede participar también todo el público en general.


Plataforma

Google Meet. Se compartirá el enlace a los seleccionados.


Inscripción

Las personas que deseen participar de la jornada especializada de lectura deberán completar el siguiente formulario: https://forms.office.com/r/QGhaUxp1jz  El plazo máximo para inscribirse es el viernes 20 de mayo. La lista de las 30 personas seleccionadas será publicada el lunes 23 de mayo. Asimismo, se enviará un correo electrónico de confirmación con el enlace para ingresar a la sesión.


Textos seleccionados

«Cuando llega el amor» y «La estación del tren» (Musqu awaqlla [2021] de Gloria Cáceres).

«Misino», «Lagartito de oro» y «Palomita viajera» (Chaskaschay [2004] de Chask’a Anka Ninawaman).

«Mi odio es como…» y «Transición» (Sanchiu [2021] de Dina Ananco).


Acceso a los textos

https://drive.google.com/drive/folders/1jFjOTdgq-lr5Ua6CKSHZtIQ0crfjOjTF?usp=sharing

jueves, 28 de abril de 2022

5 poemas de la boliviana Noelia Arancibia



Noelia Arancibia
(Sucre, Bolivia, 1987)

Formó parte del taller Poetangas, dirigido por Gustavo Cárdenas Ayad y Juan Murillo Dencker. Participó y organizó lecturas poéticas en ciudad de Bolivia, Portugal y Chile como parte del movimiento poético “100 Thousand Poets for the Change” (100 Mil Poetas por el Cambio). Magíster en Administración Pública Empresarial por la Universidad de Coímbra, Portugal. Abogada y licenciada en Idiomas por la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Poemas de alas rotas (Ángeles Del Papel Editores, 2020) es su ópera prima. 



TAJ MAHAL

Siempre,
es aquello que dura siempre,
siempre
es la frase final de un cuento de hadas;
siempre
es la mentira más seductora;
o la verdad más enceguecida.

Siempre
la perpetuidad en el tiempo,
puede ser una promesa vana,
Taj Mahal, la eternidad hecha realidad.
...
Y así nos mentimos siempre.




VALE UN POTOSÍ

“Plateadas entrañas te arrebatan y bautizan
el suelo ahogó la voz y bendijo tu silencio”
N.A.F.

Vale un Potosí la mina,
vale un Potosí tu mujer,
vale un Potosí tus hijos,
vale un Potosí tus padres,
el suelo que pisas,
las manos que siembran,
el caminar de un anciano,
el respirar de un enfermo,
la mirada cautiva de un niño,
el hambre de un pueblo
vale un Potosí.



MESTIZAJE

Ambigüedad y mimetización
exótico, diverso.

Paleta de ritmos y sabores
ni blanco,
ni negro,
café con leche,
de diversos matices.



PLATOS ROTOS

Jugamos a la casita
la frecuencia entrecortada de la cocina 
a veces pedía descanso.

Los platos rotos dormitan
bostezan sobre el ego de tu nombre
tiritan los fragmentos como golondrinas
dispersos susurran una plegaria.

Señor danos la lavada de cada día,
el pegamento que una a nuestros hermanos
reconstruye nuestros cimientos, 
que no nos lleven a la basura
Amén



LAS MANOS GRITAN

De pie,
a veces de rodillas
o recostado en el suelo,
así se talla con cincel
se trabaja la palabra,
con lágrimas, saliva,
sudor y sangre
las manos gritan
poesía. 


Selección de poemas: Miguel Urbizagástegui

jueves, 24 de marzo de 2022

Tres poemas de Susana Thénon

 

Aquí

CLÁVATE, deseo,

en mi costado rabioso

y moja tus pupilas

por mi última muerte.

Aquí la sangre,

aquí el beso roto,

aquí la torpe furia de dios

medrando en mis huesos.

 

 Si te odiara,

el mundo no se inmutaría:

nunca el mundo se ensaña

con los que odian.

En cambio te amo

y todo es catástrofe alrededor:

las voces, las manos, los rostros

todos quieren apedrearnos

 

¿por qué grita esa mujer?

¿por qué grita?

¿por qué grita esa mujer?

andá a saber

esa mujer ¿por qué grita?

andá a saber

mirá que flores bonitas

¿por qué grita?

jacintos

          margaritas

¿por qué?

¿por qué qué?

¿por qué grita esa mujer?

 

¿y esa mujer?

¿y esa mujer?

vaya a saber

estará loca esa mujer

mirá

          mirá los espejitos

¿será por su corcel?

andá a saber

 

¿y dónde oíste

la palabra corcel?

es un secreto

         esa mujer

¿por qué grita?

mirá las margaritas

la mujer

espejitos

pajaritas

que no cantan

¿por qué grita?

que no vuelan

 

¿por qué grita?

que no estorban

la mujer

y esa mujer

¿y estaba loca mujer?

 

Ya no grita

(¿te acordás de esa mujer?)

 

 

 

No

Me niego a ser poseída

por palabras, por jaulas,

por geometrías abyectas.

Me niego a ser

encasillada,

rota,

absorbida.

Sólo yo sé como destruirme,

cómo golpear mi cabeza

contra la cabeza del cielo,

cómo cortar mis manos y sentirlas de noche

creciéndome hacia adentro.

Me niego a recibir esta muerte,

este dolor,

estos planes tramados, inconmovibles.

Sólo yo conozco el dolor

que lleva mi nombre

y sólo yo conozco la casa de mi muerte.

 

 

 

Búsqueda

Me acaricio el instinto

y lo largo

junto a los otros perros.

Me duelo,

pruebo la muerte

con la punta del miedo.

 

De pronto,

en todo encuentras

una razón más poderosa

y te sometes en silencio

pero sin sonrisa.

Pierdes tu rebelde equilibrio de

ser

humano

y un gusto a cosa muerta

te puebla,

como una ciudad recientemente abandonada.

 

 



Susana Thénon (Buenos Aires, 1935 - 1991) fue una poeta, traductora y fotógrafa.

lunes, 21 de marzo de 2022

Cinco poemas de Olga Orozco

 

Aquí están tus recuerdos...


Aquí están tus recuerdos:

este leve polvillo de violetas

cayendo inútilmente sobre las olvidadas fechas;

tu nombre,

el persistente nombre que abandonó tu mano entre las piedras;

el árbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;

mi infancia, tan cercana,

en el mismo jardín donde la hierba canta todavía

y donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a mí,

entre los matorrales de la sombra.

 

Todo siempre es igual.

Cuando otra vez llamamos como ahora en el lejano muro:

todo siempre es igual.

Aquí están tus dominios, pálido adolescente:

la húmeda llanura para tus pies furtivos,

la aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,

las antiguas leyendas,

la tierra en que nacimos con idéntica niebla sobre el llanto.

 

-¿Recuerdas la nevada? ¡Hace ya tanto tiempo!

¡Cómo han crecido desde entonces tus cabellos!

Sin embargo, llevas aún sus efímeras flores sobre el pecho

y tu frente se inclina bajo ese mismo cielo

tan deslumbrante y claro.

 

¿Por qué habrás de volver acompañado, como un dios a su mundo,

por algún paisaje que he querido?

¿Recuerdas todavía la nevada?

 

¡Qué sola estará hoy, detrás de las inútiles paredes,

tu morada de hierros y de flores!

Abandonada, su juventud que tiene la forma de tu cuerpo,

extrañará ahora tus silencios demasiado obstinados,

tu piel, tan desolada como un país al que sólo visitaran cenicientos pétalos

después de haber mirado pasar,   ¡tanto tiempo!,

la paciencia inacabable de la hormiga entre sus solitarias ruinas.

 

Espera, espera, corazón mío:

no es el semblante frío de la temida nieve ni el del sueño reciente.

Otra vez, otra vez, corazón mío:

el roce inconfundible de la arena en la verja,

el grito de la abuela,

la misma soledad, la no mentida,

y este largo destino de mirarse las manos hasta envejecer.

 

 

 

Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las bujías en el amanecer...

 

Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las bujías en el amanecer

y no puedas recordar hacia atrás, como la Reina Blanca, déjame en el aire la sonrisa.

Tal vez seas ahora tan inmensa como todos mis muertos

y cubras con tu piel noche tras noche la desbordada noche del adiós:

un ojo en Achernar, el otro en Sirio,

las orejas pegadas al muro ensordecedor de otros planetas,

tu inabarcable cuerpo sumergido en su hirviente ablución, en su Jordán de estrellas.

Tal vez sea imposible mi cabeza, ni un vacío mi voz,

algo menos que harapos de un idioma irrisorio mis palabras.

Pero déjame en el aire la sonrisa:

la leve vibración que azogue un trozo de este cristal de ausencia,

la pequeña vigilia tatuada en llama viva en un rincón,

una tierna señal que horade una por una las hojas de este duro calendario de nieve.

Déjame tu sonrisa a manera de perpetua guardiana, Berenice.

 

 

 

El retoque final

 

Es este aquel que amabas.

A este rostro falaz que burla su modelo en la leyenda,

a estos ojos innobles que miden la ventaja de haber volcado a ciegas tu destino,

a estas manos mezquinas que apuestan a pura tierra su  ganancia,

consagraste los años del pesar y de la espera.

Ésta es la imagen real que provocó los bellos espejismos de la ausencia:

corredores sedosos encandilados por la repetición del eco,

por las sucesivas efigies del error;

desvanes hasta el cielo, subsuelos hacia el recuperado paraíso,

cuartos a la deriva, cuartos como de plumas y diamante

en los que te probabas cada noche los soles y las lluvias de tu siempre jamás,

mientras él sonreía, extrañamente inmóvil, absorto en el abrazo de la perduración.

Él estaba en lo alto de cualquier escalera,

él salía por todas las ventanas para el vuelo nupcial,

él te llamaba por tu verdadero nombre.

Construcciones en vilo,

sostenidas apenas por el temblor de un beso en la memoria,

por esas vibraciones con que vuelve un adiós;

cárceles de la dicha, cárceles insensatas que el mismo Piranesi envidiaría.

Basta un soplo de arena, un encuentro de lazos desatados,

una palabra fría como la lija y la sospecha,

y esa urdimbre de lámpara y vapor se desmorona con un crujido de alas,

se disuelve como templo de miel, como pirámide de nieve.

Dulzuras para moscas, ruinas para el enjambre de la profanación.

Querrías incendiar los fantasiosos depósitos de ayer,

romper las maquinarias con que fraguó el recuerdo las trampas para hoy,

el inútil y pérfido disfraz para mañana.

O querrías más bien no haber mirado nunca el alevoso rostro,

no haber visto jamás al que no fue.

Porque sabes que al final de los últimos fulgores, de las últimas nieblas,

habrá de desplegarse, voraz como una plaga, otra vez todavía,

la inevitable cinta de toda tu existencia.

Él pasará otra vez en esa ráfaga de veloces visiones, de días migratorios;

él, con su rostro de antaño, con tu historia inconclusa,

con el amor saqueado bajo la insoportable piel de la mentira, bajo esta quemadura.

 

 

 

En el final era el verbo

 

Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras,

humaredas errantes exhaladas por la boca del viento,

así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio.

Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba;

fantasmas que ni siquiera se asemejan al reflejo que fueron.

Entonces ¿no habrá nada que se mantenga en su lugar,

nada que se confunda con su nombre desde la piel hasta los huesos?

Y yo que me cobijaba en las palabras como en los pliegues de la revelación

o que fundaba mundos de visiones sin fondo

para sustituir los jardines del edén sobre las piedras del vocablo.

¿Y no he intentado acaso pronunciar hacia atrás todos los alfabetos de la muerte?

¿No era ese tu triunfo en las tinieblas, poesía?

Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,

cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,

pero dispuesta a tejer ya destejer desde su propio costado el universo

y a prescindir de mí hasta el último nudo.

Extensiones sin límites plegadas bajo el signo de un ala,

urdimbres como andrajos para dejar pasar el soplo alucinante de los dioses,

reversos donde el misterio se desnuda,

donde arroja uno a uno los sucesivos velos, los sucesivos nombres,

sin alcanzar jamás el corazón cerrado de la rosa.

Yo velaba incrustada en el ardiente hielo, en la hoguera escarchada,

traduciendo relámpagos, desenhebrando dinastías de voces,

bajo un código tan indescifrable como el de las estrellas o el de las hormigas.

Miraba las palabras al trasluz.

Veía desfilar sus oscuras progenies hasta el final del verbo.

Quería descubrir a Dios por transparencia.

 

 

 

Entre perro y lobo

 

Me clausuran en mí.

Me dividen en dos.

Me engendran cada día en la paciencia

y en un negro organismo que ruge como el mar.

Me recortan después con las tijeras de la pesadilla

y caigo en este mundo con media sangre vuelta a cada lado:

una cara labrada desde el fondo por los colmillos de la

     furia a solas,

y otra que se disuelve entre la niebla de las grandes manadas.

 

No consigo saber quién es el amo aquí.

Cambio bajo mi piel de perro a lobo.

Yo decreto la peste y atravieso con mis flancos en llamas

las planicies del porvenir y del pasado;

yo me tiendo a roer los huesecitos de tantos sueños

     muertos entre celestes pastizales.

Mi reino está en mi sombra y va conmigo dondequiera que vaya,

o se desploma en ruinas con las puertas abiertas a la

     invasión del enemigo.

 

Cada noche desgarro a dentelladas todo lazo ceñido al corazón,

y cada amanecer me encuentra con mi jaula de obediencia en el lomo.

Si devoro a mi dios uso su rostro debajo de mi máscara,

y sin embargo sólo bebo en el abrevadero de los hombres

un aterciopelado veneno de piedad que raspa en las entrañas.

He labrado el torneo en las dos tramas de la tapicería:

he ganado mi cetro de bestia en la intemperie,

y he otorgado también jirones de mansedumbre por trofeo.

Pero ¿quién vence en mí?

¿Quién defiende de mi bastión solitario en el desierto, la sábana del sueño?

¿Y quién roe mis labios, despacito y a oscuras, desde mis propios dientes?

 

 



Olga Orozco: Poeta argentina nacida Toay, La Pampa, en 1920. Su infancia transcurrió en Bahía Blanca hasta los dieciséis años, cuando se trasladó con sus padres a Buenos Aires donde inició su carrera literaria. Trabajó en el periodismo empleando varios seudónimos, dirigió algunas publicaciones literarias, hizo parte de la generación «Tercera Vanguardia» de marcada tendencia surrealista, y basó  su producción poética en la influencia que en ella ejercieran Rimbaud, Nerval, Baudelaire, Milosz y Rilke.

Su obra ha sido traducida a varios idiomas y distinguida con los siguientes premios: «Primer Premio Municipal de Poesía», «Premio de Honor de la Fundación Argentina» 1971, «Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes», «Premio Esteban Echeverría», «Gran Premio de Honor» de la SADE, «Premio Nacional de Teatro a Pieza Inédita» en 1972, «Premio Nacional de Poesía» en 1988, «Láurea de Poesía de la Universidad de Turín», «Premio Gabriela Mistral»   otorgado por la OEA, «Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo» 1998.

De su obra merecen destacarse las siguientes publicaciones:  «Las muertes» en 1951, «Los juegos peligrosos» en 1962, «Cantos a Berenice» en 1977 y «Con esta boca, en este mundo» en 1994.  Falleció en 1999.

sábado, 19 de marzo de 2022

Tres poemas de Tomas Tranströmer

Do mayor

 

Cuando bajó a la calle luego del encuentro amoroso

remolineaba nieve en el aire.

El invierno llegó

mientras yacían juntos.

La noche lucía blanca.

Iba apurado por la alegría.

La ciudad toda se inclinaba.

La sonrisa de los que pasaban

-sonreían todos tras los cuellos subidos.

¡Todo era libre!

Y todas las interrogaciones empezaron a cantar la existencia de Dios.

Eso le pareció.

Liberada, una música

se deslizó a zancadas

por la vertiginosa nieve.

Todo en dirección al Do.

Una brújula trémula apuntando hacia el Do.

Una hora por encima del dolor.

¡Era fácil!

Sonreían todos tras los cuellos subidos.

 

Versión de Roberto Mascaró

De "El cielo a medio hacer" 1962

Nórdica Libros S.A. 2010

 

 

 

Haikus

 

10

Sol de noviembre...

Mi sombra nada, enorme:

se hace espejismo.

 

 

* * *

 

11

Me ve la muerte:

problema de ajedrez.

Ya lo ha resuelto.

 

 

* * *

 

25

Zumba la lluvia.

Yo susurro un secreto

para entrar allí.

 

* * *

 

26

Escena de andén.

Qué extraña esta quietud:

la voz interna.

 

* * *

 

28

El silencio gris.

Pasa, azul, el gigante.

La brisa del mar.

 

Versión de Roberto Mascaró

De "29 Haikus y otros poemas" 2003

Nórdica Libros S.A. 2010

 

 

 

Kyrie

 

A veces, mi vida abría los ojos en la oscuridad.

Una sensación como de multitudes ciegas e inquietas,

que pasan por las calles camino de un milagro,

mientras yo, invisible, permanecía inmóvil.

 

Como el niño que se duerme con miedo

escuchando los pasos pesados del corazón.

Largo tiempo, hasta que la mañana pone sus rayos en la cerradura

y se abren las puertas de la oscuridad.

 

Versión de Roberto Mascaró

De "Secretos del camino" 1958

Nórdica Libros S.A. 2010

 

 


 

Tomas Tranströmer: Poeta y psicólogo sueco nacido en Estocolmo en 1931. Desde muy joven alternó el ejercicio profesional con la labor poética, publicando su primer libro en 1954 bajo el título "17 poemas", por el cual fue reconocido como una de las figuras relevantes de las letras suecas.

Algunas de sus publicaciones de entonces, llevan los títulos de "El cielo a medio hacer" 1962, "Tañidos y Huellas" 1966, "Senderos" 1973, "La Plaza salvaje" 1983 y "Para vivos y muertos" 1989. A pesar de que en 1990 sufrió un ataque de apoplejía que le dejó serias limitaciones en el lenguaje y los movimientos, continuó escribiendo con gran éxito obras como "Visión de la memoria" 1993, "Góndola fúnebre" 1996, "Haikus y otros poemas" 2001 y "El gran enigma" 2004.

Ha ganado los premios Bonnier de Poesía, el Premio Neustadt de Literatura, el premio Oevralids, el Petrach de Alemania, el galardón sueco del Foro Internacional de la Poesía, y en 2011 el premio Nobel de Literatura.

jueves, 17 de marzo de 2022

Tres poemas de César Vallejo a 130 años de su natalicio

 

AGAPE

 

Hoy no ha venido nadie a preguntar;

ni me han pedido en esta tarde nada.

 

No he visto ni una flor de cementerio

en tan alegre procesión de luces.

Perdóname, Señor: qué poco he muerto!

 

En esta tarde todos, todos pasan

sin preguntarme ni pedirme nada.

 

Y no sé qué se olvidan y se queda

mal en mis manos, como cosa ajena.

 

He salido a la puerta,

y me da ganas de gritar a todos:

Si echan de menos algo, aquí se queda!

 

Porque en todas las tardes de esta vida,

yo no sé con qué puertas dan a un rostro,

y algo ajeno se toma el alma mía.

 

Hoy no ha venido nadie;

y hoy he muerto qué poco en esta tarde!

 

 


 

AVESTRUZ

 

Melancolía, saca tu dulce pico ya;

no cebes tus ayunos en mis trigos de luz.

Melancolía, basta! Cuál beben tus puñales

la sangre que extrajera mi sanguijuela azul!

 

No acabes el maná de mujer que ha bajado;

yo quiero que de él nazca mañana alguna cruz,

mañana que no tenga yo a quién volver los ojos,

cuando abra su gran O de burla el ataúd.

 

Mi corazón es tiesto regado de amargura;

hay otros viejos pájaros que pastan dentro de él...

Melancolía, deja de secarme la vida,

y desnuda tu labio de mujer...!


 

EL POETA A SU AMADA

 

Amada, en esta noche tú te has crucificado

sobre los dos maderos curvados de mi beso;

y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,

y que hay un viernes santo más dulce que ese beso.

 

En esta noche clara que tanto me has mirado,

la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.

En esta noche de setiembre se ha oficiado

mi segunda caída y el más humano beso.

 

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;

se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;

y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

 

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;

ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura

los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.

 

 



César Vallejo Mendoza Nació en Santiago de Chuco, Perú, el 16 de marzo de 1892. Fue el menor de once hermanos, su abuelo era un sacerdote gallego y su abuela una india mestiza. La familia pensó en dedicarlo al sacerdocio, lo cual marcó su formación y explica la presencia en su poesía de abundante vocabulario bíblico y litúrgico. Sus estudios primarios los realizó en Santiago de Chuco, pero desde abril de 1905 hasta 1909 estudió la secundaria en el colegio San Nicolás de Huamachuco. Inició los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Trujillo y de Derecho en la Universidad de San Marcos (Lima), pero abandonó sus estudios para instalarse como maestro en Trujillo.

En 1916 frecuentó el grupo El norte y se enamoró de María Rosa Sandoval, pero no tardó en irse a la Lima, donde conoció a lo más selecto de la intelectualidad limeña. En 1918 publicó su primer poemario: Los heraldos negros, en el que son patentes las influencias modernistas, sobre todo de Julio Herrera y Reissig.

En esta época trabajó como profesor en el colegio Barros, y en el Colegio Guadalupe. Su madre murió en 1920 y al volver a Santiago de Chuco fue encarcelado injustamente durante cien días, acusado de haber participado en el incendio y saqueo de una casa. En la cárcel escribió la mayoría de los poemas de Trilce. Trilce anticipó gran parte del vanguardismo que se desarrollaría en la década de los veinte. En este libro Vallejo lleva la lengua española a límites insospechados: inventa palabras, fuerza la sintaxis, emplea la escritura automática.

Cuando es liberado embarcó en el vapor Oroya el 17 de junio de 1923 en dirección a Europa. Llegó a París el 13 de julio. Allí consiguió mantenerse como redactor en Variedades, Amauta, El Comercio y Mundial, pero lo importante fue que inició su amistad con dos de los grandes poetas hispanoamericanos: Juan Larrea, Vicente Huidobro, Pablo Neruda y conoció a Tristán Tzara.

En 1930 el gobierno español le concedió una modesta beca para escritores. En 1932 se afilió al Partido Comunista Español, regresó a París, donde vivió en la clandestinidad, y donde, tras estallar la guerra civil, reunió fondos para la causa republicana, que le inspiró una de sus últimas obras: España, aparta de mí este cáliz.

Falleció el 15 de abril del 1938, un viernes santo con llovizna en París.

 

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