jueves, 30 de octubre de 2014

Entre la cólera, la nostalgia y la esperanza. Willy Gómez Migliaro y la construcción civil del lenguaje poético, por David Antonio Abanto Aragón

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Por el gran vuelo me elevaste debajo del montón

como materia de humo a

las construcciones

me elevaste



Willy Gómez Migliario



El objetivo de la experiencia poética es el poema, pero la construcción del poema, al mismo tiempo, es el medio por el cual el poeta se reconoce y se sitúa en la vida.

Emilio Adolfo Westphalen

Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente.

Rainer María Rilke







En una entrevista concedida por Mario Montalbetti a Franco Osorio-Antúnez de Mayolo difundida en febrero de 2014,  al ser preguntado acerca del panorama poético del Perú, afirma con honestidad y afectuosa irreverencia que no puede responder porque no lo conoce del todo, pero que puede destacar algunas excelentes publicaciones de «viejosaurios» y algunas de jóvenes escritores: «Uno de Willy Gómez que se llama “Construcción Civil”, no lo conocía y me parece de primer nivel» valoración que suscribimos con entusiasmo.

El personalísimo estilo de Willy Gómez Migliaro (Lima, 1968) nos llamó la atención desde la aparición de Etérea, (Hipocampo Editores, 2002), su primer poemario, la aparición de Construcción Civil (Paracaídas, 2013) nos ha confirmado en la celebración de ver revelado en sus setenta y nueve composiciones (y un texto liminar a modo de proemio que ensalza las líneas medulares del poemario) un afán orgánico que, sin modificar su visión crítica de las cosas, consolida la confianza del hablante en sí mismo a tal punto que le permite ampliar subrepticiamente la mirada del poema hasta ceder  la voz, la palabra con una amplitud de miras para descubrir todos los aspectos positivos de la vida sin escamotearlos en extensas estancias de su escritura desatada con solvencia estética.

Pero como toda obra de arte, la poesía, además de su capacidad para sugerir nuevos niveles de significación, desencadena sensaciones complementarias o contrapuestas. Así Construcción civil, no es ajeno a esta realidad. Ha recibido una entusiasta recepción, pero también comentarios desencantados como el de José Carlos Picón. Ahí se deja constancia de una lectura que no puede dejar de reconocer «un goce detrás de la articulación de palabras y frases» presente en el autor de Construcción civil, pero enfatizando lo que considera sus no logros (la «intención de romper la linealidad del discurso […] zozobra frente a la incorporación caótica de diversos referentes nacionales y universales»,  «por hilar su musicalidad en un pentagrama tembloroso, el poeta desborda en palabras evocadoras, guiños referenciales y descripciones específicas que colisionan en su espacio de alquimia, anulando el sentido y la armonía de la voz», «la ciudadanía es manufacturada por la evocación; sin embargo, el acercamiento no siempre es nítido. Porque estar cerca o conocer lo que se nombra no basta para lograr una arquitectura verbal eficaz en términos de sentido», etc.), para concluir que: «el resultado es de una complejidad un tanto desenfocada y forzada».

No obstante, estos reparos pueden servir para ver lo que son, a nuestro juicio, sus virtudes. Si bien coincidimos en saludar con José Picón « la experimentación de la palabra y del método al que recurre para hacer palpables sus tensiones y preocupaciones en torno los problemas políticos, sociales y culturales del país», no compartimos su conclusión. Consideramos que en las valoraciones literarias deben pesar las obras como resultado y no solo las experimentaciones, las preocupaciones, el impulso y la intención de los autores con respecto a sus obras.

Construcción civil transpone con imaginación, humor y poesía (palabra imán de atracción compleja, p. 9) numerosos materiales de la historia y la literatura y los incorpora de modo pleno en ese todo que se plasma en la suma de cada una de las composiciones que integran el poemario con un designio creador ambicioso y exigente.

Desde el título Gómez Migliaro alude a una expresión asociada en la experiencia cotidiana reciente ya no con el gremio combativo y luchador de otrora, sino con el promotor de desorden, el vandalismo, la destrucción y, en los últimos años, el sicariato y el asesinato a mansalva: Construcción civil. Pero también sugiere, en un  nivel profundo, el deber ético y político (en su sentido más pleno que alude al hecho de ser habitantes de una polis) que nos sitúa como ciudadanos en el campo de lo que Miguel Ildefonso ha llamado «el campo de la ciudad, de la ciudadanía». Ello no debería sorprendernos, porque la poesía en su esencia tiene que ver con la valoración de la vida y con la reflexión que lleva a cabo la propia comunidad sobre lo que considera la mejor manera de vivir.

Ya en el despliegue de la obra encontramos un juego acompasado a través del cual el poeta presenta las composiciones de Construcción civil en un movimiento pendular que recrea y presenta «a exigencia de lenguaje», por un lado, el desgaste psíquico de nuestra sociedad que alcanza hoy un grado al que nunca se había llegado en toda nuestra historia: el desorden (caos) del mundo moderno; y, por otro lado, el orden (cosmos) erigido por el ser humano desde su ciudadanía. Por lo mismo, consideramos que ambos extremos podrían ser considerados la ordenada y la abscisa de su universo poético en edificación poemario tras poemario.

Y es que Willy Gómez Migliaro pertenece a esa estirpe de escritores para los que la creación poética es una fusión con la experiencia humana y debe serlo con una intensidad y una hondura sorprendentes como en los creadores para los que escribir o crear-construir es una expresión de actos de vida (como acaece en los casos de Guaman Poma, Vallejo, Martín Adán, Moro, Churata, Arguedas, María Emilia Cornejo, Róger Santiváñez, Dalmacia Ruiz-Rosas, Domingo de Ramos, José Mari Recalde, Carlos Oliva, José Pancorvo, César Gutiérrez, Miguel Ildefonso, Salomón Valderrama, etc.). Actos no siempre armónicos ni armoniosos que de ningún modo anulan sino potencian la voz poética acorde con nuestro Perú que Arguedas calificó certeramente, hace ya cuarenta y siete años, con una imagen rotunda «el Perú hirviente de nuestros días» que sigue vigente.

Precisamente Miguel Ildefonso señala que: «La escritura perifrástica, el lenguaje de todas las sangres, de Construcción civil nos entrega un discurso sobre lo peruano, o mejor dicho, sobre la construcción de lo peruano. No de una peruanidad que denota armonía como en el Inca Garcilaso, sino más bien es un concepto problemático, a lo Guamán Poma de Ayala o Arguedas. Lo trágico de una nación utópica está relatado desde ese otro lenguaje alterado, no desde una racionalidad criolla y complaciente ante lo efectista del progreso, sino desde el cuasi delirio mestizo de un barroco andino y costeño» [las cursivas son nuestras].

En diferentes momentos y desde diferentes ámbitos se ha pensado el Perú y lo peruano. Solo para mencionar algunos casos de tiempos recientes, recordemos que a mediados del siglo pasado Mariátegui señalaba que «la unidad peruana está por hacerse», lo que da la idea de un país en rumbo, en proceso; Basadre hablaba de un «problema y posibilidad»; Sánchez, de un «país adolescente», inmaduro; Arguedas, de uno «impaciente por realizarse» (además de la ya señalada), nuestro nobel, Mario Vargas Llosa acuñó la imagen del Perú como «el país de las mil caras»; en nuestros días el mismo Ildefonso, al comentar Construcción civil hace referencia al Perú como una «construcción casi amorfa», el mismo Gómez Migliaro sugiere la imagen de un «país sumergido» (p. 34). Estas reflexiones sobre la “realidad peruana” (Mariátegui), «la realidad nacional»  y «Peruanidad» (imágenes de Víctor Andrés Belaunde) concibieron explicaciones sobre cómo debería organizarse una comunidad política justa que requieren debates y discusiones ciudadanas enmarcadas en nuestra «escena contemporánea» (Mariátegui).

En esa línea, Cecilia Podestá ha señalado que «Construcción civil es un poemario tenso y claramente político desde sus intenciones, violentado por el desprecio también. Es una forma de armar el Perú intentando hallar nuevas luces». Esta forma de armar el Perú (y, añadimos por nuestra parte, el mundo contemporáneo) está enriquecida por los recursos expresivos de la tradición oral, esquemas míticos y rasgos épicos y heroicos ajenos a la mayoría de  exploraciones artísticas de la nueva centuria. En Construcción civil, como precisa Ildefonso, «el lenguaje es el protagonista […], se trata de la construcción civil del lenguaje, que hace un nudo entre la visión personal del poeta con los diversos discursos colectivos que circulan hoy en día, no construyendo una arquitectura cerrada, sino abierta». Gómez Migliaro sabe, como todo creador-constructor, que cualesquiera de las combinaciones vislumbradas por la imaginación están ya contenidas, potencial o virtualmente, en la realidad. Más aún, aquella se queda corta con relación a la vastedad de esta.

Con destreza y oficio, Gómez Migliaro responde no con una teoría ni con un programa, responde con poesía que desata las múltiples voces bajo luces inciertas de un drama ético (cívico) de la construcción civil del lenguaje. Esto a través de un arduo proceso de autoconocimiento, de superación del egoísmo en aras del amor integral (como ágape y como eros) y la maravilla de estar vivo; toda una maduración cabal dirigida a liberar ese drama de la frivolidad, pero también de la moral convencional. Uno de los rasgos que queremos destacar es la graduación con que se pauta ese drama y la estupenda naturaleza metafórica con que se expresa, haciéndolo repercutir en una conciencia múltiple a partir de impresiones, sensaciones y evocaciones o recuerdos.

 Y en este proceso de construcción-creación, vale la pena considerar lo que acertadamente afirma Javier Agreda, «Lo más interesante en la propuesta literaria de Gómez Migliaro es el carácter de sus reflexiones, en las que apela a los más diversos registros del lenguaje (habla actual, palabras académicas o quechuas, textos literarios), fusionándolos en un discurso barroco y aparentemente irracional, sin signos de puntuación que ayuden a la lectura» lo que potencia los múltiples registros que incorpora en sus composiciones otorgándole un registro coral en el que el sentido de la voz no se anula, sino que se integra en las voces múltiples de los ciudadanos en un recorrido secular integrando todas las voces (de modo parecido a lo que Arguedas propuso de modo genial en su obra póstuma El zorro de arriba y el zorro de abajo). Y es que Gómez Migliaro sabe que entre todos construimos verdad.

Por eso Cecilia Podestá ha señalado que Construcción civil «es un álbum de almas muertas en busca del pasado, lanzando presagios a través de la palabra, incluso cuando ésta se transforma en lo más vano». Las voces en pos de la memoria de todos los tiempos a través de las palabras que ordenen ellas el mundo a su manera para descubrirnos el sentido (o los sentidos) de los mundos a través de las construcciones civiles de sus universos alegóricos «donde no habla la desesperanza» (p.89).

Un rasgo en nuestras letras (destacado por estudiosos Cornejo Polar y González Vigil) es la capacidad de apropiarse de los aportes de la literatura «occidental» y, en algunos casos, de la «oriental», recreándolos desde nuestras raíces histórico-culturales con la asimilación y la reelaboración escrita de nuestra rica tradición oral.

Construcción civil es un alumbramiento a modo de una voluta en una re-volución (un volver al origen, cual la espiral de las órbitas planetarias) y es que en la obra de Gómez Migliaro, junto con el valor de la solidaridad (unido a la reciprocidad), el otro gran principio cultural del ser humano es la relación optimista y armoniosa entre los «hombres humanos» (Vallejo) con la naturaleza, no reducida a recursos que explotar y depredar (como han sido el oro y la plata, el guano y el salitre, el caucho y los bosques de maderas finas, la coca envilecida por el narcotráfico), sino percibida como Madre de la Vida, como un cosmos al cual pertenecemos todos los seres existentes) como «regla de inmortalidad» (p. 21).

La prodigiosa contundencia de las composiciones de Construcción civil proviene, a nuestro juicio, de que sintetizan factores normalmente disociados entre sí y condensan grandes propuestas: la oralidad popular con la escritura culta; el realismo (la «realidad objetiva») con lo real-maravilloso (mito, magia, hechos sobrenaturales) y lo fantástico (fusión entre la realidad y la ficción); los recursos tradicionales con las conquistas de las técnicas poéticas contemporáneas; la temática local y regionalista con una visión sutilmente moderna y universalizadora; la perfección estética —«estilo» y «voz poética» particularísimos— y la exploración ideológica.

Recordemos las esclarecidas palabras de Emilio Adolfo Westphalen a modo de invitación: «Todavía existe la buena poesía —juntémonos a su alrededor y oigamos lo que nos dice. El volcán ruge —mientras ruja tenemos tiempo para la danza el canto la poesía— si viene la lava nos cogerá en nuestro mejor momento».

Terminemos este comentario a Construcción civil con las palabras del creador en «su asedio moderno y corporal» (p. 88):



DE PIE AVANZAMOS y para transformarnos despegamos

desde sí mismos sin peso sin espacio &

el cuerpo se aparta para resistir otra mirada

para entendernos cuando no sientas los símbolos de un mito

Independencia-Surco, 30 de septiembre de 2014


ÁGREDA, Javier. «Construcción civil». Diario La República. Columna «Jaque perpetuo», publicada el lunes, 7 de octubre de 2013. También disponible en el blog del autor Libros. Reseñas, críticas y comentarios sobre literatura: http://agreda.blogspot.com/2013/10/construccion-civil.html [Consultado el 1 de octubre de 2014].
ILDEFONSO, Miguel. «Construcción civil, Poemas de Willy Gómez Migliaro». En la revista digital Letras s.5. Disponible en: http://letras.s5.com/wgom210913.html [Consultado el 1 de octubre de 2014].
MONTALBETTI, Mario. «El periodismo peruano es una caca». Entrevista de Franco Osorio-Antúnez de Mayolo para la web: Limagris.com. Disponible en: http://www.limagris.com/mario-montalbetti-el-periodismo-peruano-es-una-caca/comment-page-1/ [Consultado el 1 de octubre de 2014].
PICÓN, José Carlos. «Construcción civil». Revista El buensalvaje, número 8, página 10. Edición correspondiente a noviembre-diciembre de 2013.  La reseña también está disponible en línea en: http://buensalvaje.com/tag/willy-gomez-migliaro/ [Consultado el 1 de octubre de 2014].
PODESTÁ, Cecilia. «Lo sagrado bajo estados perturbados». Publicada en el sitio web La mula. Disponible en: https://lamula.pe/2013/09/04/lo-sagrado-bajo-estados-perturbados/ceciliapodesta/ [Consultado el 1 de octubre de 2014].

lunes, 20 de octubre de 2014

ASYMMETRIES, Anthology of Peruvian Poetry: Presentaciones en Filadelfia y Nueva York



Miércoles 22 Oct. 4 p.m.
Anderson Hall 422. Department of Spanish and Portuguese. Temple University. Philadelphia.

Presentan: Roger Santiváñez, Paul Guillén y Giancarlo Huapaya.
Performance: Cristian Medina
Modera: Sergio Ramírez Franco

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Jueves 23 Oct. 2:20 p.m.
Axxin Library 246. Hofstra University. New York.

Bilingüal reading. Presented by Miguel Angel Zapata, Paul Guillén y Giancarlo Huapaya.


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Viernes 24 Oct. 6 p.m.
McNally Jackson. 52 Prince St, New York.

Lectura de poesía: Mariela Dreyfus, Roger Santiváñez y Miguel Angel Zapata.

Presentan: los editores


Vino de honor
Entrada libre

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ASYMMETRIES. Anthology of Peruvian Poetry.
Bilingual edition

/ Jorge Eduardo Eielson / Blanca Varela / Carlos Germán Belli / Pablo Guevara / Rodolfo Hinostroza / Antonio Cisneros / Juan Ojeda / Luis Hernández / José Watanabe / Juan Ramírez Ruiz / Enrique Verástegui / Mario Montalbetti / Miguel Ángel Zapata / Roger Santiváñez / Eduardo Chirinos / Mariela Dreyfus /

cardboardhousepress.org

viernes, 17 de octubre de 2014

FERNANDO VALVERDE RECIBE EL PREMIO LATINO DE LITERATURA DEL INSTITUTO DE ESCRITORES LATINOAMERICANOS DE NUEVA YORK 2014

El poeta español Fernando Valverde acaba de obtener el Premio Latino de Literatura 2014 por su libro de poemas La insistencia del daño, publicado por la editorial Visor en el año 2014. Este premio es otorgado anualmente por el Instituto de Escritores Latinoamericanos de Nueva York al mejor libro de autor iberoamericano publicado durante el año en curso, sea en lengua española o inglesa. En años anteriores han resultado ganadores escritores tan prestigiosos como Oscar Hijuelos (Primer latino en obtener el Pulitzer), Oscar Hahn, Miguel Angel Zapata, Ilán Stavans, Laura Riesco, Víctor Manuel Mendiola, Marjorie Agosín,  Eduardo González Viaña, Alma Luz Villanueva y Eduardo Espina, entre otros.

Según el fallo del jurado, el premio le fue otorgado a Valverde,  porque "En un mundo insensible ante el dolor individual y social, La insistencia del daño representa una verdadera toma de conciencia y una denuncia.  Aunque sencilla y transparente en la forma, la poesía  de Fernando Valverde cala hondo en la complejidad de la existencia, el devenir del tiempo y el deterioro de los seres y las cosas, a la vez que acoge de manera eficaz el legado poético español y el latinoamericano".

Asimismo, el jurado se hizo eco de las palabras de Piedad Bonnet, quien ha señalado que "En estos poemas Fernando Valverde vuelve a recordarnos, con sus poderosas imágenes y con la fuerza emotiva que siempre anida en la verdadera poesía, que el tiempo es la materia de la que estamos hechos". 

El jurado del Premio Latino de Literatura 2014 estuvo conformado por los poetas Oscar Hahn, Miguel Ángel Zapata e Isaac Goldemberg, director del Instituto de Escritores Latinoamericanos.

Fernando Valverde nació en Granada en 1980. Es una de las voces más premiadas y reconocidas de la nueva poesía en español. Publicó con veinte años Viento favorable en la colección Juan Ramón Jiménez. Madrugadas y Razones para huir de una ciudad con frío (Visor, 2004) fueron sus siguientes libros. Con Los ojos del pelícano (2010) obtuvo el prestigioso premio Emilio Alarcos del Principado de Asturias y se convirtió en el primer autor menor de treinta años con dos publicaciones en la prestigiosa editorial Visor. Los ojos del pelícano ha sido publicado en Argentina (El Suri Porfiado), Colombia (Ícono), México (Conaculta) y Estados Unidos (University Press North Georgia). Además, ha sido incluido en la antología Poesía ante la incertidumbre. Nuevos poetas en español (Visor, 2011). Su último libro, La insistencia del daño (Visor, 2014), ha permanecido durante semanas como el más vendido de poesía en España.

Traducido a numerosos idiomas, entre otros galardones que ha recibido destacan el premio Federico García Lorca para estudiantes universitarios o sendos reconocimientos en el Fray Luis de León y el Juan Ramón Jiménez. En 2012 obtuvo el Premio del Tren 'Antonio Machado' por un poema titulado Celia, escrito a una recién nacida y con centenares de impresiones y reproducciones en todo el mundo. Sus poemas han sido publicados en países como México, Italia, Colombia, Argentina, El Salvador, Nicaragua, Perú, Costa Rica o Chile.

Doctor en Filología Hispánica y licenciado en Filología Románica y en Antropología Social y Cultural, ha sido durante una década periodista del diario EL PAÍS. Co-dirige desde su fundación el Festival Internacional de Poesía de Granada. Recientemete ha sido nominado a los premio Grammy por un trabajo discográfico junto al cantaor Juan Pinilla.

El Instituto de Escritores Latinoamericanos es una entidad sin fines de lucro perteneciente a la División de Asuntos Académicos de Eugenio María de Hostos Community College de The City University of New York. Uno de sus principales objetivos es difundir la literatura iberoamericana en los Estados Unidos. 

martes, 23 de septiembre de 2014

Editorial Amargord Poesía y ensayo en traducción dirigida por Marta López Luaces





Nueva sección de Poesía y ensayo en traducción
dirigida por Marta López Luaces

Antología de poesía indígena americana
traducción de Merces Roffé

Saliendo de San Francisco
Lawrence Ferlinguethi
traducción de Marta López Luaces
y Mercedes Roffé

EL FIORD, de Osvaldo Lamborghini con un ensayo de Ignacio Echevarría


EL FIORD, de Osvaldo Lamborghini
con un ensayo de Ignacio Echevarría
Ediciones Sin Fin, Barcelona, 2014

Presentamos una muy peculiar edición de El fiord, de Osvaldo Lamborghini, en la cual este texto editado en Buenos Aires en 1969 dialoga y es reintroducido para el lector contemporáneo con un largo ensayo de Ignacio Echevarría. Así esta edición asume su singularidad con el simultáneo contraste establecido entre la materia pura del texto y la contextualización que Echevarría realiza de un modo prácticamente genial. El ensayo, que en su título repite una sentencia recriminatoria que el novelista Leopoldo Marechal arrojó sobre El fiord [“Una esfera de mierda”], se expande pausada y concienzudamente. Podemos decir que esta edición se presenta como única, un libro que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

“Cuenta Luis Gusmán, viejo compañero de Osvaldo Lamborghini, que, por los tiempos en que se publicó El fiord (1969), su autor salía con el libro a la calle como quien lleva un arma. Tenía buenos motivos para ello. Pese a su difusión casi clandestina, el impacto de este texto salvaje, violentísimo, arrasador, todavía atruena con su carcajada y con su enigma la más nueva y radical literatura en castellano, y ya hace mucho que –como observara César Aira– ha cumplido el cometido de los grandes libros: fundar un mito”. (Ignacio Echevarría)



Biografía

Osvaldo Lamborghini, nació en Buenos Aires, Argentina, el 12 de abril de 1940. En vida sólo publicó tres libros, El fiord (1969), Sebregondi retrocede (1973) y Poemas (1980). Junto con el dibujante Gustavo Trigo, también publicó en 1972 la historieta cómica ¡Marc! Entre 1973 y 1977 integró, con Germán García y Luis Gusmán, el comité de redacción de Literal, revista de vanguardia de la que sólo llegaron a aparecer cinco números. En 1981 se trasladó a Barcelona. Allí, encerrado la mayor parte del tiempo en su casa, se dedicó obsesivamente a escribir y a experimentar con diversas técnicas que mezclaban dibujos, pinturas y recortes fotográficos. Murió el 18 de noviembre de 1985, a consecuencia de un infarto que le sobrevino cuando sólo contaba 45 años de edad. Antes de esa fecha, su figura ya era legendaria en Argentina, donde su reputación no ha cesado de crecer, extendiéndose poco a poco por todo el ámbito de la lengua, en el que la figura de Lamborghini, siempre polémica, sirve de contraseña de la literatura más subversiva y transgresora. Gracias al esfuerzo y entusiasmo de su amigo César Aira, que ha oficiado de compilador, editor y prologuista, se ha publicado póstumamente el grueso de su obra, en la actualidad reunida en Novelas y Cuentos I y II, Poemas 1969-1985 y la saga inconclusa Tadeys, volúmenes reeditados recientemente por Mondadori Argentina. En 2008 se publicó una edición facsimilar de buena parte de los materiales destinados al proyecto que ocupó los últimos meses de la vida de Lamborghini: el Teatro proletario de Cámara, laboratorio de ideas e impulsos radicales, gigantesca obra en marcha en la que interaccionan convulsamente textos, poemas, dibujos y collages.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Tilsa Otta y su indivisible veneno, por Paul Guillen


Tilsa Otta es sin duda de todos los poetas post 2000 la que tiene una dicción más fresca, sus poemas dialogan con los dibujos animados y los comics, incluso en su primer libro hay poemas escritos a los 14 años. Mi niña veneno es su primer libro y cosa extraña en un poeta peruano tiene dos ediciones que se agotaron rápidamente. El libro como objeto asemeja una agenda de color rosado, con dibujitos, corazoncitos, etc. claramente nos remite al diario de una adolescente. El coloquialismo tiene como idea básica la presencia de una mayor complicidad con el lector, el lenguaje debe ser transparente, potenciado en su capacidad comunicativa; el coloquialismo pop (que así podemos llamar a los poemas de Tilsa) le agrega a esto el diálogo con la cultura de masas, por ejemplo, en estos poemas pueden salir personajes como Marilyn Monroe, Vicky La Robot, Godzilla o la serie South Park, en el caso de Tilsa, en un poema se cita a Gargamel de Los pitufos: “Aunque sea lo último que haga, / lo último que haga!”. En otros poemas como “(en las mejores vacaciones van por dentro)” se desarrolla una imaginería de dibujos intergalácticos: “Galaxia 28-G, órbita interestelar desconocida, / en un campo de batalla crece un jardín. ataques enemigos, / aluvión de rayos ultravioletas para desintegrar las rosas / y ser la princesa del mundo rojo. / Gran Kaboom!!!”. En el poema “Boquitas pintadas” paródicamente nos remite a la novela de Manuel Puig, pero en el poema de Tilsa se nos dice: “el espacio con cabeza de cocoa / constelación cubierta de nata”, la cocoa y la nata nos remiten al mundo infantil –las boquitas están pintadas, pero con cocoa y nata–, este aspecto le sirve para instalar en el poema a los fantasmas y seres imaginarios para terminar con una imagen terrible asociada a la muerte: “el agua sucia brota / de mi boca como muerte / edulcorada”, entonces, el poema gira en torno a la infancia, al desayuno, a los seres imaginarios, a la limpieza, todo dicho con un candor que en ese final se torna sucio, desbordante, inesperado.

Otra manera de abordar la ironía y la parodia se da en el poema “La risa herméticamente cerrada”, donde en los primeros versos se dice: “Los niños nacen llorando, pero después se les pasa”, el poema prosigue con los juegos de los niños y se configura al personaje Dani: “sus ojos eran témperas brotando sin forma por los canales silenciosos de sus labios concentrados”, este verso se asemeja mucho a un dibujo que podría hacer un infante en el kindergarten. El verso “Nadie podía con Dani” ensaya una especie de anagrama (nadie-Dani) que conjuga con que Dani llora todo el tiempo (¿por ser nadie?), a lo que sus amigos le reprochan: “¿Qué chucha tienes Dani?”. El poema mientras vamos avanzando nos indica que tiene estructura de cuento infantil, donde los personajes son arquetipos (Dani, los amigos, los padres, el gasfitero, el Doctor Vaihinger, el ferretero), la resolución de lo narrado es que Dani será expulsado de su casa y de la ciudad y vivirá encerrado en una cisterna invulnerable, donde (¿para desdicha de los demás?) Dani ríe cada vez más fuerte. Si Dani es un ser que en la casa y la ciudad llora (es un ser anormal), pero si en la periferia de la ciudad y encerrado en la cisterna solo se dedica a reír (sigue siendo anormal y cobra curiosidad el porqué de su risa). Conclusión: ¿la sociedad debe reírse o llorar? Es la pregunta de todos los días y la que proponen estos poemas vivir en una paradoja carroliana, que es lo mismo que vivir en el sombrero del señor Conejo Blanco. ¿Y Platero? ¿Es un burrito o alguien con plata?

El segundo libro de Tilsa es Indivisible, transita un proyecto similar a su primer libro (“Yo no era una niña desde el momento en que tú eras un superhéroe”), con mucha más presencia de un amor imposible, ¿un amor adolescente? (“Sí, es Amor lo que siento. Lo dudé largamente (…) Hasta que le pregunté al cartero y me dijo que era Amor y que me calle, que era peor que un perro”). En otros poemas es claro que la poeta ya se instala en la adolescencia y pasa a ser una mujer: “Me hizo el amor aplastándome contra la pared hasta convertirme en un súper poster de una chica desnuda con el que inmediatamente se masturbó. El amor duele pero el sexo no debería”, también indica este paso, que deja atrás la infancia, el consumo de estupefacientes, alcohol, las primeras fiestas, el porno: “para hacer el Amor como estrellas porno iluminadas de sensaciones que sólo pueden significar Fantasía”.

Para leer Mi niña veneno hay que hacerlo riéndose y llorando con una baladita del recuerdo, así bien rosa, y para leer Indivisible hay que hacer lo mismo, pero con una dosis de Amor adolescente y pop delirio, cuidándose de que “es tan tarde que no puedo dormir con tanto amor”.


Bibliografía

A. Mi niña veneno en el jardín de las baladas del recuerdo (Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2004. Segunda edición. Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2005) e Indivisible (Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2007).

B. Miguel Ildefonso. “Tilsa, 3 inéditos”. Letras.s5 (http://letras.s5.com/mi051010.html).



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