Visita Proyecto Patrimonio

Visita Proyecto Patrimonio
Letras.s5 cambió de dominio

lunes, 30 de abril de 2007

Esbeltos y primordiales / A el guardián del hielo por Salomón Valderrama


Esbeltos y primordiales

A el guardián del hielo…

Poetas: Nunca no puede ser terrible por cierto en otro
Último o en Adán el mismo con cierto diste
Vientre para no es nuestra mujer sólido amor
Por quitarte muerto creíste ver longevo amante incierto
Aunque armas el Cielo, hijos de amor perdido
Ya flor hasta él mismo hacer desgaste de amor



Prébulo

La poderosa estancia de estar desolado u obscuro
Debe ser vómito, luna o sol,
En esquivo principio, helado.

Todo puede ser inocencia,
Caos.
No hay nada que escape a la tiranía del bien.
La bondad que es un final…
¡Todo perezca, todo!
Todo imposible: Belleza…
Morir.
Sangrante… hambriento de Fin,
Ancla del tiempo. Amor.

jueves, 26 de abril de 2007

José Watanabe en Presencia Cultural - PARTE I

Poeta José Watanabe lee poemas- Banderas detrás de la niebla

UN RECUERDO DE WATANABE POR MIGUEL ÁNGEL MALPARTIDA

Esther Castañeda, Washington Delgado y José Watanabe

El recuerdo que guardo de José Watanabe, me devuelve a la amabilidad de su pulposo tercer piso. Me retorna a sus consejos, a la conversación sobre su poesía, sobre su enfrentamiento silencioso y paciente con la palabra, que en su caso revela como ninguna otra el transcurso vital de un hombre: el amor, la familia, el desamor, el miedo, la enfermedad, el Laredo que encontraba en cada vuelta de esquina. Me retorna también a la imagen de un amigo común, Pablo Guevara, cuyo trato era para él, el ojo de agua de una misteriosa juventud. Ese día, aún no pude decirle que yo había aprendido a leer poesía con El guardián del Hielo.

Un poco antes de retirarme, caímos en la cuenta de que nos gustaba una misma canción, que trataba sobre el alejamiento y la promesa de un retorno. Era una canción popular, el "Qué será", de José Feliciano. Y la cantamos juntos.

FALLECIÓ EL POETA JOSÉ WATANABE


Tras una penosa enfermedad, el poeta José Watanabe Varas falleció a las 11 y 30 de anoche en el hospital de Neoplásicas, en la capital.

La muerte fue confirmada a RPP por la esposa del vate. Watanabe padecía de un cáncer a la garganta del cual se trataba en dicho nosocomio. Años atrás había sufrido un cáncer al pulmón del cual se trató en Alemania y salió bien librado.

Watanabe nació en Laredo, cerca de Trujillo, localidad que se ve reflejada en su antología El guardián del hielo (2000). Hijo de madre peruana y padre japonés, heredó de su progenitor su gran amor por la lectura y una vocación plástica que lo llevó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Trujillo.

Su primer poemario, Album de familia (1971), se convirtió en una de las apariciones más importantes de la generación del 70. Su segunda obra, El huso de la palabra (1989), fue elegido en una encuesta como el más importante de la década en Perú.

El poeta también destacó como guionista de Maruja en el infierno (1983) y La ciudad y los perros (1985), de Francisco Lombardi; Ojos de perro (1981) y Alias La Gringa (1991, con José María Salcedo), de Alberto Durandt; Anda, corre, vuela (1993), de Augusto Tamayo; y Reportaje a la muerte (1992), de Danny Gavidia (Información de RPP).


Poemarios publicados

Álbum de familia (Lima, 1971)
El huso de la palabra (Lima, 1989)
Historia natural (Lima, 1994)
Path trough the canefields (Londres, 1997, antología de su obra poética)
Cosas del cuerpo (Lima, 1999)
Antígona (Lima, 2000, versión libre de la tragedia de Sófocles)
El guardián del hielo (Bogotá, 2000, antología de su obra poética)
Habitó entre nosotros (Lima, 2002)
Elogio del refrenamiento (Renacimiento, Sevilla, 2003, antología)
Lo que queda (Monte Ávila, Caracas, 2005, antología)
La piedra alada (Pre-Textos, Valencia, 2005-Peisa, Lima, 2005)
Banderas detrás de la niebla (Pre-Textos, Valencia, 2006-Peisa, Lima, 2006)


JOSÉ WATANABE (Laredo-Trujillo, 1946)


LA MANTIS RELIGIOSA

Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm de
mis ojos
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del
Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palo seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza
cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Esta tampoco supone que última
palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta
del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.

de El huso de la palabra


EL MAESTRO DE KUNG FU

Un cuerpo viejo pero trabajado para la pelea
madruga y danza
frente a los arenales de Barranco
Se mueve como dibujando
una rúbrica antigua, con esa gracia, y
sin embargo, está hiriendo, buscando el punto
de muerte
de su enemigo, el aire no, un invisible
de mil años.
Su enemigo ataca con movimientos de animales
agresivos
y el maestro los replica
en su carne: tigre, águila o serpiente van sucediéndose
en la infinita coreografía
de evitamientos y desplantes.
Ninguno vence nunca, ni él ni él,
y mañana volverán a enfrentarse.
-Usted ha supuesto que yo creo a mi adversario
cuando danzo- me dice el maestro.
Y niega, muy chino, y sólo dice: él me hace danzar a mí.

de Cosas del cuerpo

lunes, 23 de abril de 2007

MAR CON SOROCHE NÚMERO 3


mar con soroche nº 3
revista de poesía y otras escrituras del entreacá
santiago, chile / la paz, bolivia / abril, 2007

Epígrafe: pasaje de Canción rupestre, de J. C. Bustriazo Ortíz (en La Pampa), / Ají de lengua, por Jorge Campero (en Tarija/La Paz) y Andrés Ajens (en Concepción/Santiago) / Poemas en traducción de los Andes quechua-aymaras: Elvira Espejo y Clemente Mamani, introducciones de Vicky Aillón y Zacarías Alavi (en La Paz/Chuqiyapu). / Callao (dossier); Estela, Saavedra, Coletti et al. edits (en Lima/Callao); textos de Gladys Flores, César Vallejo, Efraín Chevarría, Michelle Gil-Montero, Luis Bravo, Rodolfo Hinostroza, Verónica Cabanillas, Carlos López Degregori, Elvira Hernández, Edgar Saavedra, José Kozer, Guillermo Daghero, Miguel Coletti, Paul Guillén, Pilar Ortega, Héctor Hernández Montecinos, Carlos Henrickson, Mariela Dreyfus, Carlos Estela, Renato Sandoval, Roger Santiváñez, Kit Kelen, Chus Pato, Andrés Ajens, Carlos Germán Belli y Pachakuti Yamqui Salcamaygua. / Los poetas vivos y más vivos del Perú, por Pedro Granados (en Lima) / Nicanor Parra: “Me nacionalizaría boliviano”, entrevista ex-clusiva / Poesía y región guaraní, por Susy Delgado (en Asunción) / Poesía de los valles transversales, introducción y selección por Raúl Kastillo (en Ovalle); textos de Javier del Cerro, Ramón Urbina, David Santos, Carla Valdés, Ana Leyton y Susana Moya y Raúl Kastillo. / Carta abierta a las amigas y amigos (chilenos/as) de lo ajeno / Bibliografemas / Contraportada: pasajes de El Loco (La Paz, 1966), de Arturo Borda.

[Diagramación: Ezio Mosciatti (en Concepción/Santiago). Tintas: Christopher Kelen (en Sydney/Macao). Pruebas: Loreto Pizarro (en Ñuñoa)]

Mar con Soroche es una iniciativa co-alentada por Lenguandina.org (Santiago – La Paz), Corporación AYUN (Santiago), Ed. Pirotecnia (La Paz), El Cielo de las Serpientes (La Paz), Centro Cultural Playa Ancha (Valparaíso), Red chilena de Responsabilidades Humanas (Santiago) e Intemperie (Santiago).

Pronto en librerías de aquí, acá, acullá y aun de más allá. Legible en pdf, en: http://www.intemperie.cl

martes, 17 de abril de 2007

RECITAL DE HORA ZERO Y PRESENTACIÓN DE LA REVISTA MEXICANA NOMEDITES


Este jueves 19 de abril a las 9:00 p.m. (hora exacta) se llevará a cabo la presentación de la revista mexicana NOMEDITES. La cita es en el Centro Cultural de España (Calle Natalio Sánchez 181 - Alt. cuadra 6 de Avenida Arequipa).

Este evento contará con la presencia de Raúl Silva, poeta, crítico y editor mexicano, y Juan Esteban Harrington, miembro del Infrarrealismo y poeta chileno. Acto seguido, los poetas del movimiento peruano Hora zero, luego de 10 años, darán un recital que incluirá la participación de Tulio Mora, Jorge Pimentel, Enrique Verástegui, Eloy Jáuregui y Ángel Garrido Espinoza.

El día siguiente viernes 20 de abril a partir de las 5:00 p.m. Raúl Silva presentará la revista NOMEDITES en el tradicional Taller de poesía de San Marcos.


lunes, 16 de abril de 2007

EDICIONES DE LA INTEMPERIE


Ediciones de la Intemperie

invita a la presentación de sus tres últimas publicaciones:

Khalil se va a Miami, de Maximiliano Sanguinetti (nouvelle)

Ella pasea con él en el auto, de Lucas Mercado (poesía)

Naranja Ombligo, de María de los Angeles Balla (poesía)

La cita es el jueves 19 de Abril, a las 20,30hs en el local de Palabras Andantes (San Jerónimo 2342) en la ciudad de Santa Fe. Se podrá disfrutar, además, de diapositivas, videos, música, etc. Los esperamos. Gracias.

www.delaintemperie.blogspot.com
edicionesdelaintemperie@hotmail.com

Paraná - Entre Ríos

POEMAS Y CANCIONES DE EDGARDO ZUAIN


UNA VISIÓN POÉTICO COMERCIAL

Este libro va a crecer. Con el correr de los meses va a ponerse grueso en la web. Por ahora, imaginen que están en una nave parecida al discovery y ven la tierra toda. Que con cada órbita se acercan cada vez más a la superficie y pueden distinguir con claridad, continentes, océanos, países, ciudades. Millones y millones de personas.

GABO AL TELÉFONO POR JOTAMARIO ARBELÁEZ

Gabriel García Márquez y Augusto Monterroso


La primera vez que lo vi fue una tarde lluviosa de 1963. Me estaba dando el lujo de un tequila con lo que había conseguido para almorzar, en El Cisne, el legendario refugio de bohemios de la carrera séptima. Subrayaba un párrafo interminable del libro de Samuel Beckett, Malone muere, que era mi Biblia, cuando entró por la puerta batiente, con chaqueta de lana de cuadros rojos, pantalón de dril caqui y mocasines de goma. Como ocupaba la primera mesa, y el establecimiento estaba casi vacío, se encaminó hacia mí con su espeso bigote y su protuberante lunar en el pómulo. “¿Has visto a Martatraba?”, fue lo único que me dijo. Le contesté que recién había entrado y me había preguntado “¿Has visto a Garcíamárquez?”, y que como le contesté que no, se había ido. Pero yo estaba a punto de síncope por la emoción de conocer “al monstruo”, luego de “a la papisa”, y que me hubieran dirigido la palabra. Acababa de leer La hojarasca y me había deslumbrado, a causa de su evidente parecido con Mientras agonizo, de Faulkner, que había devorado horas antes.

Cuarenta años después asistí –atendiendo a la cortesía de José Ángel Leyva, de la revista Alforja-, a la Feria del Libro en El Zócalo, la inmensa plaza de ciudad de México. Y al entrar en la habitación del hotel, sobre la mesilla, hallé una invitación a cenar esa noche en el Hilton, de parte de García Márquez. Allí me hice presente, con un ejemplar de Molloy, segundo volumen de la trilogía de Beckett que culmina con El innombrable, que aun no consigo. Había otros invitados, entre ellos el poeta Alvarado Tenorio, el novelista Evelio José Rosero, el periodista y escritor Antonio García y Hernando Cabarcas. En medio del whisky abundoso el patriarca nos reportó que antes de Cien años de soledad nadie había reparado en él en Colombia, a lo que aproveché para comunicarle mi conmoción del día remoto en que lo conocí, por la lectura previa de su noveleta inicial y de El coronel, publicado en Mito.

Después de la cena, su generosidad –y Mercedes- nos condujo al Bar Siqueiros, previa contratación de una cantante que admira, micrófono en mano cantó él mismo y, antes de despedirnos al amanecer, al poeta Alvarado y a mí nos dijo que nos esperaba al día siguiente en su casa “a comer”.

Salí temprano a dar vueltas por entre las obras de los muralistas con Alvarado, y éste me demandaba a cada rato que telefoneara a casa de Gabo para consultarle a qué horas le parecía que llegáramos. Pero yo había tomado al pie de la letra colombiana el término “a comer”, como si fuera en la noche. Sin reparar en que en México se le dice “a comer” a almorzar. Así que dejé pasar las horas hasta las 3:30 p.m., cuando me avine a llamarlo, desde un teléfono público ruinoso en una de las esquinas del Zócalo. Me contestó él, y yo, en el colmo de la estolidez, le pregunté por Mercedes. A ver si ella nos lo hacía pasar. Cuando supo quien era se rió de mi bobería. Y me increpó que los habíamos dejado esperando. Que ya era muy tarde. Pero que pusiera atención, que era muy importante lo que tenía que decirme.

En ese momento comenzaron a sonar los altoparlantes de estruendo de la Feria del Libro, anunciando sus novedades, entre ellas las ediciones de los libros del primer escritor del mundo. No oía nada, no escuchaba ni cinco de las palabras pausadas del Nobel. Le estiraba el auricular a Alvarado a ver si el sordo era yo y él tampoco oía nada. Y yo me sentía incapaz de interrumpirlo para decírselo, y pedirle que me permitiera ir hasta mi habitación del hotel a repetir la llamada. Habló más o menos veinte minutos, yo sudando impotencia y reinsertando monedas inútiles. Imagino que me dijo todo lo que sentía por el nadaísmo, por nuestra obra, por nuestro pasado o futuro. Nos ponía en el patíbulo o en el pináculo: todo lo que aventure es mentira. Sus palabras se las tragó el viento de la comunicación imperfecta. Y ni modo de pedirle que las repita. En todo caso, muchas gracias.

Jotamario Arbeláez. (Cali, Colombia, 1940). Poeta, ensayista, publicista. Ha publicado: El profeta en su casa (1966), El libro rojo de rojas (1970) en coautoría con Elmo Valencia, Mi reino por este mundo (1981), La casa de la memoria (1985), El espíritu erótico (1990) junto al pintor Fernando Guinard, El cuerpo de ella (1999, 2000), Nada es para siempre. Antimemorias de un Nadaísta (2002), Santa Librada College (2007). En 1980 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Oveja Negra y Golpe de Dados, con Mi reino por este mundo (1981). En 1985 ganó el Premio Nacional de Poesía Colcultura con La casa de la memoria y en 1999 el Premio Nacional de Poesía del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, con El cuerpo de ella, 2000.

TOMADO DE EL CAUTIVO NÚMERO 27

domingo, 15 de abril de 2007

AL FILO DE LA LENGUA: ECOS DE POESÍA PERUANA DESDE ARGENTINA


Reynaldo Jiménez
El libro de unos sonidos. 37 poetas del Perú
Buenos Aires: Tsé-Tsé, 2005

En 1988, con El sello de la editorial independiente Último reino, el poeta peruano-argentino Reynaldo Jiménez publicó El libro de unos sonidos, 14 poetas del Perú. Orientado a un público no necesariamente conocedor de la tradición poética peruana -con la probable excepción de dos o tres obras- la antología quería difundir, en palabras del compilador, “materiales insoslayables para el real conocimiento de la poesía peruana”.

Tengo la impresión, sin embargo, que el esfuerzo del antologador se proponía tejer adicionalmente una red de filiaciones para el reconocimiento y la apropiación de un conjunto de poéticas que vislumbraba como propias. En efecto, Reynaldo Jiménez es uno de los más importantes y secretos poetas de los ochenta y libros como Las miniaturas (1987), Ruido incidental / El té (1990) o Musgo (2001), además de sus textos recogidos en la conocida antología latinoamericana Medusario, pueden demostrarlo. Esa primera versión de El libro de unos sonidos se volvía, así, la lectura en voz alta y compartida de una tradición de la que el autor formaba parte; no me refiero; por supuesto, a un estrecho concepto de patria, sino a la aventura radical de un conjunto de lenguajes con todas sus heterodoxias y disensiones, y en eso, valgan verdades, la poesía peruana tiene mucho que ofrecer. El lector podía entender así el sentido de una selección que no pretendía ser representativa ni consensual, y que reforzaba, en cambio, uno de los campos de la poesía peruana. Los quince años transcurridos han producido sus efectos y Reynaldo Jiménez ha meditado y madurado su propuesta. El resultado es un huevo volumen de alrededor de 600 páginas que propone una lectura participativa y heterodoxa de la poesía peruana: El libro de unos sonidos. 37 poetas del Perú.

El libro recoge la obra de 37 poetas nacidos en un arco cronológico de casi cincuenta años (desde José María Eguren en 1874, hasta Edgar Guzmán en 1935). Es pues, un recorrido por el periodo más fructífero de nuestra poesía; ese que se inicia con los fundadores Eguren, Vallejo y Adán; se cimenta con la vanguardia y se disemina con la denominada generación del cincuenta. En una de nuestras más conocidas antologías, Alberto Escobar distingue en esa etapa dos grandes ciclos: el de los fundadores de la poesía moderna peruana y el de los continuadores de esta tradición. Este juicio, que recuerda la diferencia de Poünd entre inventores, maestros y diluidores, disvalora sin declararlo en forma explícita a los segundos. Jiménez desarrolla su propuesta en sentido contrario; inicia el volumen con la generación del cincuenta y se remonta a las obras de Vallejo y Eguren. La poesía peruana no parte de ellos, sino que va hacia ellos. Ambos entregan una “actitud radical de apertura y fidelidad a la experiencia poética” que es retomada con diversas modulaciones por los que vienen después. La poesía peruana, en los ojos de esta antología, se rehace en cada nuevo autor realmente valioso.

Esta “actitud radical” respalda, igualmente, el campo poético cartografiado por Jiménez: e1 heredero directo de la aventura vanguardista que cuestiona y transforma el lenguaje desde su raíz. Una poesía, como explica el autor, contraria “al determinismo de los enunciados” o a la mera traslación ideológica de la realidad. Los autores elegidos son aquellos que moran en la “desterritorización” espaciál, ideológica, lingüística o cultural. Son los que han residido la mayor parte de sus vidas fuera del territorio peruano Hidalgo, Abril, Eielson, Deustua, Ferrari, y antes Vallejo); los que han escrito desde fuera de la cultura y lengua dominantes (Arguedas, Churata); o los que han estado en los reductos más solitarios y cuya obra ha transitado en el mayor secreto, fuera de todas las antologías y recuentos (Guzmán, y en mayor medida Fernando Quíspez Asín, Julia Ferrer o Augusto Lunel).

A los autores fundamentales (Eguren, Vallejo, Adán, Moro, Oquendo Westphalen, Eielson, Sologuren, Varela, Guevara, entre otros) se une un conjunto de poéticas que sin alcanzar las alturas de los mayores contribuye a revelar la intensidad y diversidad de la poesía peruana (por ejemplo Vicente Azar, Adalberto Varallanos, Luis Fabio Xammar, José Alfredo Hernández). Otro punto de interés es el período privilegiado en la obra de cada poeta, pues Jiménez se ha preocupado en todos los casos de recoger los momentos más radicales.

El libro de unos sonidos reclama su linaje. Reynaldo Jiménez lo ubica en una línea “no programática” de antologías o propuestas; culturales que resplandecen por su parcialidad como Vuelta a la otra margen, los trabajos de rescate vanguardista de Lauer, o las revistas Boletín Titikaka, EI uso de la palabra o Las moradas.

El signo de toda antología es su precariedad y todo lector propone sus exclusiones y reclama sus ausencias. El gran vacío en este libro está, a mi juicio en la poesía de Washington Delgado, especialmente por El libro de Artidoro que posee ese aliento de apertura reclamado por el antologador, Y no se trata de un desconocimiento de Jiménez, pues lo cita entre los autores consultados pero omitidos. Pero esta atingencia no empaña la importancia de la lectura de Reynaldo Jiménez. Al contrario, propuestas disidentes, no conciliadoras y libres de la simple repetición de una lista canónica son indispensables. Todos esperamos que el poeta emprenda, desde ese lugar de desterritorización que ha elegido, la lectura de la poesía peruana de la segunda mitad del siglo XX.

Carlos López Degregori

Publicado en El Dominical de El Comercio, año 52, número 423. Lima, 15 de abril de 2007. p. 12

jueves, 12 de abril de 2007

PRESENTACIÓN EN LIMA DE LA REVISTA MEXICA NOMEDITES, NÚMERO DEDICADO AL INFRARREALISMO Y RECITAL DE SUS PATAS DE HORA ZERO


NOTA DE PRENSA


La poesía mexicana se divide en 2: la poesía mexicana y el Infrarrealismo”


Hace 30 años, en la Ciudad de México, un grupo de jóvenes latinoamericanos lanzaron un llamado para fundar el Movimiento Infrarrealista. Inspirados en la poesía como una forma de vida, estos muchachos acumularon su pasión por Rimbaud, su irreverencia por la cultura oficial y sus ganas endemoniadas de estar vivos. Constancia de esta irrupción está en sus revistas: Zarazo, Correspondencia Infra y la primera de sus antologías: Pájaro de calor (1976); el libro Muchachos desnudos bajo el arcom iris de fuego (con prólogo-poema de Efraín Huerta); y las innumerables lecturas que realizaron en la vieja librería Gandhi y en Casa del Lago. Este movimiento fue fundado por el poeta mexicano Mario Santiago y el entonces también poeta chileno Roberto Bolaño.

El jueves 19 de abril a las 9:00 p.m. (hora exacta) Raúl Silva, poeta y editor mexicano, y Juan Esteban Harrington, infrarrealista chileno, presentarán el último número de la audio revista mexicana NOMEDITES, número dedicado al Movimiento Infrarrealista, que en los años 70 mantuvo contacto con el movimiento peruano Hora zero. La cita será en el CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA DE LIMA. Calle Natalio Sánchez 181 (altura cuadra 6 de Avenida Arequipa). Acompañarán este evento, con la lectura de sus poemas, sus patas de Hora Zero: Tulio Mora, Jorge Pimentel, Enrique Verástegui, Eloy Jáuregui, Jorge Nájar, Ángel Garrido Espinoza y Miguel Burga.

Este evento se realiza gracias a la gestión de las revistas Sol negro y Ventana de Medusa y al apoyo del Sr. Ricardo Ramón, director del Centro Cultural de España. Para más información sobre la revista NOMEDITES escribir al e-mail: erresilva@gmail.com

domingo, 8 de abril de 2007

¿EXISTE UNA GENERACIÓN POÉTICA DEL 2000?

Cuatro miradas sobre la poesía peruana última


Para conmemorar el Mes de las Letras, la Alianza Francesa presentará los martes 10, 17 y 24 de abril coloquios en los cuales la literatura ocupará el lugar de honor.

Inaugurando el referido ciclo, este martes 10 de abril a las 7 de la noche en su auditorio de Miraflores –ubicado en la avenida Arequipa 4595– tendrá lugar el primero de estos encuentros para abordar la interrogante “¿Existe una generación poética del 2000?”.

Participarán los jóvenes poetas Vedrino Lozano, Giancarlo Huapaya, Paul Guillén y Andrea Cabel. Todos ellos nacidos a finales de los años 70 o inicios de los 80 y autores de por lo menos un libro de poemas.

Vedrino Lozano ha nacido en Tarapoto, en 1981, y es autor de los poemarios Bálzamo de cenizas, Fuegos Fatuos y Boleros para uno y otro tiempo, actualmente, es profesor de Literatura de un colegio de Secundaria de la capital. Giancarlo Huapaya ha nacido en Lima, en 1979, y es autor del poemario polifónico Estado y contemplación/Canción de canción se gana, es animador cultural y co-dirige la revista virtual Lapsus, se apresta a publicar el poemario Polisexual. Paul Guillén ha nacido en Ica, en 1976, es autor de los poemarios La muerte del hombre amarillo y La transformación de los metales, así como de la antología 33 poetas del 70, co-dirige la revista Sol negro. Andrea Cabel, nacida en Lima, en 1982, es la voz femenina más destacada de su promoción, ha recibido el premio Esquina de papel por su poemario Las falsas actitudes del agua, y es también profesora.

Cada uno de estos autores, además de responder a la interrogante planteada, ofrecerá una breve muestra de su poesía. Es inminente la asistencia de muchos jóvenes creadores de la generación aludida, quienes, desde el público, tendrán también oportunidad de formular preguntas o expresar disentimientos.

La entrada es libre.

MAURIZIO MEDO: POETA DE MANICOMIO POR HAROLD ALVA


Nació en Lima en 1965. en 1986 ganó el Premio Nacional de Poesía Martín Adán, el 2004 el José María Eguren del Instituto Peruano de Cultura de Nueva York, y este año, su libro MANICOMIO, ha sido nominado al galardón Festival de la Lira, de Ecuador. Son 10 los libros finalistas han participado poetas de todo el mundo.

Sobre MANICOMIO el poeta chileno Raúl Zurita ha dicho: “es una de las mayores conquistas que la poesía en nuestro idioma puede exhibir de aquellas zonas que, anidadas en el fondo de lo humano, no habían encontrado una lengua que las expresara”; “es la contraépica del desastre” señala Héctor Hernández Montecinos y, “El Manicomio de Medo es su versión o su respuesta a este tiempo en que se repite que no es posible nada nuevo” nos afirma el peruano Luis Fernando Chueca.

Maurizio Medo, constituido como un referente indispensable de la novísima poesía latinoamericana; a su regreso del controvertido Chile Poesía, el poeta ecuatoriano Ernesto Carrión le comunica vía email que era uno de los finalistas del Festival de la Lira. Sobre esta nueva nominación, su poética, sobre el polémico encuentro en Chile y de poesía peruana y latinoamericana última, platicamos en la siguiente entrevista.


- Estamos en el año 2007 y creo que a estas alturas resultaría interesante reflexionar juntos sobre la existencia – o no- de una nueva poesía peruana, ¿qué piensas al respecto?

- Debemos de ser cuidadosos. Existen términos que traen consigo una problematización, que a la larga podría convertirse en un callejón sin salida. Resulta imposible solo pensar en la existencia de una nueva poesía peruana, es decir una que nos reinvente con relación al presente, sin revisitar esa otra, a la que podríamos denominar como el epílogo de las escrituras en el Siglo XX. Esto sería referirse a unas poesías escritas desde una crisis política, social (por la presencia del movimiento genocida Sendero Luminoso, cuyas acciones armadas, de acuerdo con las cifras de la CVR(1), dejó alrededor de setenta mil muertos y desaparecidos), desde una crisis del lenguaje poético (con el desgaste del modo coloquial canónico, el que heredamos de Los Rupturistas del 68) y una crisis de los estamentos críticos (quienes observaron con desconfianza la heterogeneidad discursiva que empezó a gestarse en las poéticas de aquel momento) A finales del Siglo XX, aparecen poetas como Róger Santiváñez, José Antonio Mazzotti, Eduardo Chirinos o Rossella Di Paolo, a quienes se denominó como de los 80.

- Pero cuando hablamos de los 80 nos referimos solamente a una referencialidad para ubicarlos, ¿no?

- Eso es cierto. Pero más que por una aparición estadística yo creo que habría que replantear el mapa de la poesía peruana. Más allá de las simplificaciones generacionalistas a ellos podríamos ubicarlos, junto con otros autores de anterior aparición, como Carmen Ollé, Mario Montalbetti o Carlos López Degregori, dentro de lo que Octavio Paz denominó como tradición de la ruptura. Pero entendamos ruptura, de acuerdo con Derrida, como la aceptación de la ausencia de un centro. En la poesía peruana ese centro se rompió merced a los contrastes planteados en la heterogeneidad discursiva de, entre otros, los poetas que cito, quienes fueron desplazando los discursos del coloquialismo heredado, el del británico modo, hacia una serie de variantes y reescrituras.

- ¿Y desde tu perspectiva que trajo consigo esa rotura de un centro?

- Una serie de nuevos desplazamientos. Desde las márgenes se rescató el pensamiento de las zonas relegadas, se redefinió al autor como una “localización” dentro del texto – entendido, tal como lo decía Quijano, como una suma de oralidades. Se dio una ruptura en las dicotomías cultura-contracultura, lenguaje-habla y los primeros trazados que empezaron a diferenciar al propio lenguaje del discurso -en paralelo al descentramiento del sujeto poético. Todo esto, más otros flujos propios de la migrancia, del discurso de género y del replanteo de lo “cultural” fueron abriendo los nuevos espacios sin clausurar aún el proyecto de las vanguardias históricas, con quienes se sigue el diálogo. Si hubiera una nueva poesía esta sería hija de la crisis.

- ¿Hasta qué punto esta idea es compartida por otros escritores de tu promoción? ¿Te reconoces en alguna o eres más bien un poeta inclasificable?

- Creo que hay una nueva reflexión crítica sobre el significado real, por años sobrevaluado, de las generaciones. Aportes como los de Luis Fernando Chueca o Paul Guillén nos demuestran que éstas han sido conceptuadas casi como una parodización orteguiana. El poeta José Carlos Yrigoyen me recordó durante nuestra estancia en Santiago sobre una publicación en la revista Lienzo. Era una muestra de poesía, reunida por Alfonso Cisneros Cox, a la que se denominó Novísimos en la poesía peruana, aunque ninguna de las escrituras reunidas aquí tenía un carácter expósito o inaugurador, lo que relativiza el título de la misma. En ella aparecí, entre otros, junto a dos viejos amigos: Jorge Frisancho y Rodrigo Quijano. Ellos, junto con Luis Chueca, Montserrat Álvarez y Willy Gómez Migliaro son quienes a través de sus escrituras me hacen sentir parte de una promoción. Aquel criterio de “poeta inclasificable”, al que te refieres, más que legitimarme en las márgenes estadísticas lo que hace es relativizar más aún los criterios utilizados para concebir “lo generacional”. No creo ser un avis rara, hay casos semejantes como los de José Pancorvo, Rafael Espinoza, o Frido Martin. Todos pertenecemos a una vasta tradición, aquella de la poesía peruana, pero no tiene por qué haber un carné de una membresía generacional que legitime esa pertenencia. Considero que ese criterio hoy, en el año 2007, ya expiró. ¿Podríamos decir que Yrigoyen es un poeta del 2000 en tanto Cabel es una poeta del 2010? Son las propias escrituras y sus desplazamientos las que nos obligan a replantear las pautas en el análisis. Los 80s y 90s peruanos tienen una relación muy semejante a la que se da en Chile entre los poetas de los 90s y los de la Novísima – snobísima, diría Héctor Hernández Montesinos. Pienso que son parcelas separadas por fronteras imaginarias. Pero al respecto puedes encontrar luces en trabajos de gente mucho más preparada que yo en este tema. Están Poéticas del flujo. Migración y violencia en el Perú de los 80, de José Antonio Mazzotti; Consagración de lo diverso: Una lectura de la poesía peruana de los noventa, de Luis Fernando Chueca, o Un espejo convexo: dos imágenes alternas en la poesía peruana de la década del 70 y 80 de Paul Guillén.

- Paul Guillén asocia el Manicomio con el período de Róger Santiváñez que va de Symbol a Eucaristía, así como con otros títulos como Sobre vivir de Mirko Lauer o con Book de Laetitia Casta de Rafael Espinosa. En El hábito elemental publicaste el poema a Santivañez y ambos compartieron el Premio de Poesía Eguren ¿cuál es tu relación con Róger Santiváñez?

- Ya he hablado al respecto. ¿Aún es posible hablar de originalidad? Guillén también asocia el Manicomio con Hospital Británico de Héctor Viel Temperley, con Carta al Señor Legislador de la Ley sobre Estupefacientes y El ombligo de los limbos de Antonin Artaud o con algunos poemas sueltos de Martín Adán como Esquizofrenia o Litoral. Róger es amigo mío desde 1987 y es probable que tengamos más de un vaso comunicante en nuestras escrituras. Como lo declaré al ecuatoriano Ángel Emilio Hidalgo(2), su libro Symbol para mí resultó fundamental pues da cuenta de una nueva sensibilidad de la poesía, escrita en peruano. Lo que me alucina de su poética es su interpretación de diversas tonalidades desde el callejeo (Rosa Roja de mi pukto corazón álzate calata) para arrastrarlas hacia la glosolalia novobarroca (wayno awayta aguanta tu angustia observa la luna) y de ahí a una escritura que bordea la mística (Vía sacra es esta hendidura/ Que toco roco de tu película) La aventura poética de Santiváñez emprende una vía ascensional. Esta es va desde el habla lumpen hacia un sentido religioso. Su escritura simboliza la purificación del hombre a través del lenguaje y por sobre el lenguaje. Mi caso es opuesto. Desde lo metafísico (con En la edad de la memoria) fui descendiendo hacia los territorios de la exclusión poética (con Manicomio) y de ahí hacia la articulación de un habla a través de formas marginales (con Dekorruptus tour). Hablo de una marginalidad en la expresión (donde el guaraní puede coexistir con el resve y el habla de los chalacos y expresiones mapuches) Definitivamente estos desplazamientos, uno de ascenso y el otro de descenso, poseen esas zonas intermedias que permiten nos encontremos tanto en el descentramiento como en la corrupción de los conceptos tradicionales de lenguaje (prueba de ello, como decías, está en el poema San tivañez(3): Noches melopéikas/ de puro vaho sideral/ acosados por el ansia de la Poetry) Pero esto no es algo nuevo. En la poesía peruana esta aventura está presente desde la publicación de Trilce. Luego de Trilce somos varios los poetas peruanos que nos encontramos en la rotura de las convenciones del idioma en búsqueda de la posibilidad de un nuevo decir. Esto implica tanto a poetas como Carlos Germán Belli, Juan Ramírez Ruiz o Andrea Cabel. Esto demuestra que los poetas, más que ser agrupados de acuerdo a períodos históricos (promoción o generación) o nacionalidades, deberían reunirse de acuerdo a sus escrituras.

-¿Desde esa perspectiva habría alguna relación entre tu obra y la de Raúl Zurita? Sobre Zurita tienes un ensayo, La constelación de las otredades, y en Santiago de Chile presentaste una lectura sobre su obra más reciente, No nos hemos perdido? ¿Podrías definirte como un especialista en la obra de Zurita?

- Raúl Zurita es para mí el autor de una escritura cuyo trazado delineó el mapa de la poesía latinoamericana actual. Libros suyos, por ejemplo Purgatorio, representó para nosotros una vía de acceso a una sensibilidad que rompía con la apoetización coloquialista. Cada texto de Zurita (para mí rompen con el “formato” poema) pareciera situarse dentro de lo que es y significa el propio lenguaje entre el ámbito público y la dimensión íntima. Cada texto encarna múltiples conciencias y la anulación temporal originada por el encuentro del tiempo poético con el tiempo real. Ahora, yo no soy un “especialista” en Zurita, para nada. Si hubiera uno este sería el mexicano Alejandro Tarrab, cuya antología Mi mejilla es el cielo estrellado es realmente extraordinaria. Con Raúl tenemos una amistad devota y fraterna – que trasvasa aquella cojudez de “amistad literaria”- libros como No nos hemos perdido, prólogos, como el que escribí para la edición mexicana de La Vida Nueva, o como el que Raúl escribió sobre el Manicomio, trabajos como La letra en que nació la pena, son consecuencias naturales que dan cuenta de esa enorme amistad. Te digo una cosa: no hay que ser especialistas en Zurita para saber que estamos ante un autor que no ha sido leído en su real magnitud. Ojalá que con Héctor Hernández Montesinos demos la talla y seamos capaces de editar el libro Zurita. Te decía que los autores debiéramos de ser agrupados por nuestras escrituras y en ese sentido, sí, me parece que con Raúl podríamos estar dentro de manera similar de asumir la poesía, dentro de una misma familia.

- Leía que justamente con Zurita y Pablo Paredes estuvieron en un programa de radio de la USACH. Aprovecho esto para hacerte algunas preguntas sobre tu visita a Chile. Por tu cercanía con la organización del Poquita Fe, ¿cómo definir el proceso poético que se vive hoy en Latinoamérica?. Y como peruano ¿ qué podrías comentar acerca de esta versión del Chilepoesía?
- Desde la caída del bono “canon” en Latinoamérica se asiste a lo que denominaría como una reconstrucción del legado vanguardista a través de reescrituras y travestidas, Alejandro Tarrab dixit, una reescritura que es al mismo tiempo su babelización, lo que hace mantenga su espíritu heteróclito y plural, ahora desde las exigencias del presente. Estas escrituras poderosas, reunidas en muestras como El decir y el vértigo, Zur dos, y presentes tanto en los encuentros Poquita Fe, Salida al mar y Estoy afuera como en esa nueva Biblioteca de Alejandría llamada Google, transcurren en el presente como devenir. Su espacio parece desplazarse del lugar asignado por la historia para reconstituirse a la margen del especulum literario, en otro campo, agonal y rizomático. Hoy en Latinoamérica contamos con títulos que han sabido ir más allá de sus fronteras. Este es el tiempo de libros como Litane, Coma, Síncopes o el de Caín. Es el tiempo de las editoriales jóvenes y autogestionarias, de Invisible, de las Mantra, de las Casa de las Iguanas, de los esfuerzos que haces frente a Zignos. En lo que respecta al Chilepoesía hay muchísimas cosas que son de lamentar y no precisamente en quienes estuvimos allí. No diré nada sobre el Huáscar, me parece que se ha convertido en algo poco original. Cuando nos dijeron que los peruanos estaríamos todos en un mismo hotel llegué a pensar, lo confieso, en que llegaríamos a arrojarnos tomatazos fratricidas. Pero la convivencia, pese a los inconvenientes como la ausencia de viáticos – lo que es de prever en este tipo de eventos, y más con todas las polémicas originadas - no pudo ser mejor. Hubo mucha solidaridad entre todos y se inició un diálogo que, ojalá, prosiga ya en nuestros territorios. Dejamos una gran impresión. Yo me felicito de haber sido parte de la delegación peruana.

- ¿Fue en Chile que te llega la noticia de estar entre los finalistas para el Premio de poesía hispanoamericana del Festival Lira?

- Eso fue al regresar. Un email de Ernesto Carrión me dio la noticia. Me honra estar junto a poetas (y amigos) de la talla de Carlos Germán Belli, Mario Campaña o Rafael Courtosie. Esperemos, ¿no? Me alegra muchísimo que una editorial peruana, como la que diriges, y una colección como la que concebimos, saque la cara por nuestro paisito. Pero creo que lo fundamental es continuar, ¿no te parece? Hay libros como los que aparecerán este año: Síncopes, de Alan Mills, Niño Dios, de Pablo Paredes, Democracia, de José Manuel Barrios, La trágica historia de la truchísima del cuarteto mexicano Tarrab-Solís-Peralta-Flores, que requieren urgentemente de un espacio, tal como ocurrió con Manicomio. Estos libros dan cuenta de que hay un nuevo mapa latinoamericano que se viene dibujando merced a estas escrituras.

* * *

NOTAS

(1) Comisión de la verdad y la Reconcilación
(2) Hidalgo, Ángel Emilio: Entrevista a Maurizio Medo. www.casa-delasiguanas.blogspot.com
(3) Fue publicado en El hábito elemental, Latino Press, Nueva York, 2004.

CARLOS BELLATÍN: APUNTES DE POÉTICA


I
(Herencia de Heráclito)

¿Dónde está la poesía…?

Recuerdo que un día, callado
contemplaba
los volcanes,
el río,
el valle...
En eso vino alguien y me instó
a que mirara su voz, su lamento.
Contemplé entonces
al Sol adueñarse de cúspides helados,
a las piedras retumbar en el río,
a los pájaros mecerse en ventoleras…

¡Es HER MOSO!

… Su lágrima resbalaba llena de la m e n t o

II
(Herencia de Marx)

Poesía
es
nítida sombra
encogida
o alargada
extendida
o arrugada
que azules mentes
dan
al ser heridas[1]
por la luz del mundo.

III
Eros

Y fue a esa edad.. Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo.
Pablo Neruda

La poesía es un trabajo difícil
que se pierde o se gana
al compás de los años otoñales.
Javier Heraud

Poesía, te veo lejana:
tu negror
palpable
no me corresponde.
Poesía,
a mis rancios viniste a retozar...
pero este adiós
ha llegado de prisa
y te fuiste llevándote la sombra.

Poesía,
no te busco
desesperadamente
pero aguardo tus botas de tiza…

Cuando a veces
azuleas
franca y sucia

de pronto huyes
(blancor de bóveda)
Entonces yo… pasmado
contemplándote…

Te vas,
corriente de besos.
Te toco pero no te tengo.
No eres mía, te poseo:
un coito perverso
o un solo beso
tierno.


Tánatos

¡No
flirtees! ¿no ves
que estoy harto de ti,
cansado hasta en los tímpanos?

Déjame
solo
porque me enferman tus
fatuos remedos del mundo
(pues no eres sino su burdo plagio
con más complejos: estoy atollado en el
centro de mi garganta)

… aunque hayas sido maravillosa.

Deshazte de mí,
¡no me agobies más!
porque no puedo explicar lo que siento
mediante tus locuras. No me quites
más el sueño: te busco y te busco, obscena
y hermosa puta,
y no haces sino desfigurar lo que veo:
maquillas lo mórbido con las flores más grotescas
y conviertes lo sublime en viles versos que pretenden
existir por ellos mismos.

Huye de mí
porque soy incapaz de fulminarte aunque estés
ultrajada, hecha heces, escondida
en mi cerebro infecto
que bordea del exterminio.

Poesía, prostituta, no te vistas ni te desnudes delante de mí
pues si desnuda, te visto
relamida gazmoña ridícula;
y si vestida, no sé
desnudarte; pues nunca
te he conocido.

Vete, déjame
en el mundo que existe por sí solo
y no vuelvas... que incluso
mujer ninguna
será la amante que tú no fuiste.


IV
Arte Poética (Segunda versión)

Sólo la gente limitada no juzga por las apariencias.
El verdadero misterio del mundo es el visible, no el invisible

Óscar Wilde

¡Más que el arte la vida!
La vida misma es un arte
sin artista.

Ojos grises.
Hermosa más que ellos
jamás su poesía.

Rasgado en su interior
un relámpago plateado…

Bellos como en el agua el reflejo de la tarde.
Como una nube labrada en un surco celeste.

Son un diamante intocable
como un fantasma de hielo,
como un trozo diáfano
de cielo...

En ellos mueren mis versos:
en su veneno nutricio
fenecen las frágiles voces.

Las frágiles voces se acaban
en donde su musa comienza:
Está el arte en el mundo
y el artista está en el arte.


Caóticas (lenguaje natural)

Las palabras son mazmorras con paredes de nube que se deshacen si no las advierto. Las olvido y trajino descarnado, hecho huecos enlazados, hasta que encuentro palabras candado y acaso un adverbio es una llave maestra que me deja ver lo que respiro.
Las palabras se escapan y regresan como el deseo, se endurecen y las mastico, me quiebro dos dientes; se enfurecen, me escupen de sus bocas vidriosas... las miro y se cierran. Luego se abren como una flor femenina; son de algodón, volátiles, muelles; me cubren, me envuelven, me estrechan como boas, me violan y exulto con su sexo apócrifo, se vuelven rojísimas y sanguíneas, huelen a nido y a señora... se difuminan… Y sigo vivo.
Otras se acercan con colores geométricos, con color de hombre sentado mirando el atardecer, con color de incienso hambriento... Esparcen un frío leve por los brazos y me escarapelo. Como algas danzan sinfonías al compás de la ola verde. Enmarañadas no dejan ver sobre sus lindes y yo tengo que escapar de las palabras.
Salgo corriendo de sus dominios, y afuera encuentro niños —algunos con sonrisa—, calles entrañables no asfaltadas, adorable gente obtusa y pacíficos gusanos; artistas en macetas e inquilinos que trabajan sin entender para qué. Hay humo de vehículos. Hay edificios. Encuentro mis manos, no sabía que tienden a estar contraídas.
Y ahí, una hoja de papel con palabras.

(Julio 2002)


Poesía (la reconciliación)

Valiosa como ün sueño,
inútil como un dislate;
en cada línea se asienta
como un anciano en un parque.

Es en las mientes locura,
en el papel es un arte;
venga de adentro o de afuera
el la voz azul de la imagen.

Sensaciones en concierto
que rehúsan ser olvido:
aun de ser arrinconada
vida latente en un libro

fuera airosa hasta que polvo
se hicieren las hojas gualdas
si a algún lector dio vida.
Si se sembró en una almohada

la poesía, el poeta
puede ya morir tranquilo:
no es morir morir de viejo;
es morir morir de olvido.


Carlos Bellatín (Arequipa, 1980). Estudió Ingeniería en la Universidad Nacional de San Agustín, fue fundador, director, redactor y articulista de la Revista Virtual de Cultura y Política “Espergesia”. Ha publicado artículos y poesía en diversos medios, tanto virtuales como impresos. Fue promotor cultural en Arequipa y organizó eventos como Mesas Redondas Literarias y Clubes de Cine.

[1] herir. 10. tr. Iluminar a alguien o algo, alcanzarle la luz, especialmente la del sol. (fuente: DRAE) (N. del E.)

6 POEMAS DE PATRICIA CHANG


ECHAR FUEGO A LA GASOLINA NO ES VER FLORECER LA FLOR

Si amar es el fin de vivir.
Porqué nunca te he amado
Porque echar fuego a la gasolina
no es ver florecer la flor
Qué triste es mi vida
si esto es todo lo que puede dar.
Puro desenfreno, nada de amor.
Somos pura pasión, rojo vivo, ardor
Me haces la sangre hervir,
sobrecargamos las baterías,
los goces de la vida
Pero nunca de tu mano contemple un atardecer
como veo que lo contemplan las parejas que pasan
mientras estamos desnudos en la playa
Mi corazón envidia lo que no conoce.
Quiero eso sentir
y de respuesta tengo tu cuerpo tirado
No tengo nada en esta vida
Mi alma es un hueco tan inmenso que hace eco
Espero cada día la noche para volver a sentirte,
de embriagarme de tu vino
Pero como dije anteriormente:
Echar fuego a la gasolina
no es ver florecer la flor
Y eso es lo que quiero
y contigo nunca lo tendré
Quiero sentir eso
que hace a las parejas
caminando por la playa
la nada de la luna mirar
Quiero sentir eso,
que desde donde estoy
tirada en la playa,
no siento.
Quiero sentir eso
que tal vez sea capaz
la horrible nada de mi alma llenar.


MI ALMA

No soy buena escribiendo poemas de amor,
pero si para sentirlos desde el fondo de mi alma
Como una pastilla que fondo del agua ha de caer
y ahí pulverizar y fusionar con el agua
siendo el agua mi más pura alma
No soy buena escribiendo poemas de amor,
pero puedo sentir al poeta escribiendo cada palabra
Mi alma está abierta para miles de almas
y es posada para sus palabras
como su aliento sobre mi alma

*

Deja correr el libre correr del río de tu corazón.
No luches contra mí, deja mi río fluir en ti.
No puedes contra la corriente mi amor
al igual que no puedes evitar respirar
Sigue poniendo piedras
y que tu respiración entrecortada sea
El amor es amar
al igual que la existencia es si existir o no existir
Y tu existencia atada a mi está
y al amor que entre nosotros hay.
No sigas poniendo piedras en el camino mi amor,
no quieras dejar de respirar
No hay piedra que pongas
que la corriente del río no sea capaz de arrastrar
Quieres de piedras un muro levantar:
por hemorragia en el corazón morirás
A mis brazos caerás
al igual que una piedra por la gravedad
el suelo ha de tocar


ESTÁS CERCA, SIENTO TU PRESENCIA

Estás cerca, siento tu presencia
Por fin tu corazón tendré
y al ritmo del mío later
Estás cerca, siento tu presencia
Tu voz de cisne llega a mis oídos
y atraviesa mi alma
Estás cerca, siento tu presencia
Tus pasos cada vez más se asientan
y mi alma loca cada vez más se alborota

Veo una lágrima de tus ojos salir
Estas aquí, conmigo al fin
Vengare tantos años de soledad
y en tus brazos también mi alma encontrara la paz.


OTOÑO

Otoño es en el clima
Otoño es en mi corazón
De los árboles caen las hojas
como caen los años en mi corazón


*

Es tu veneno tan fuerte
que me está matando lentamente
Fue tan fuerte como suave y sutil
que casi se desapareció de mi mente
Pero en mi corazón como una telaraña
fue arrastrando e invadiendo todo
Como una sombra que sobre un terreno se expande,
tu amor maniobro clandestinamente
como un invisible adversario
No me daba cuenta de lo que pasaba,
aunque una pequeña
y lejana luz en mi cerebro
me hacía presagiar
la estocada final a la que estaba destinada
Pero tan débil fue su brillo
que no alcancé a hacerle caso
Y así me estaba malogrando
como una rosa que parece lozana por el exterior,
pero por dentro se está malogrando
Tu amor me estaba malogrando
y no me daba cuenta
Como una campesina que no se da cuenta
que todo lo recogido se le está cayendo en el camino
hasta que llega a su destino y ve su desgracia
¡Mortal en el destino fue para mí la desgracia!
Tu amor llegó a la razón y en esa clara luz
mostrando su mortal y desgraciada cara
me dio su mortal estocada.

Patricia Chang. Nació en 1980. En el año 1997 ingresó a la universidad Femenina del sagrado Corazón en la facultad de traducción e interpretación, donde estudió un año. Luego ingresó al instituto Peruano de Publicidad y se graduó de publicista. Actualmente, trabaja como jefe de recepción en el Hospedaje Amotape en Tumbes. Los poemas que publicamos pertenecen al libro inédito De las profundidades del amor.

SOBRE EL SURREALISMO HISPANOAMERICANO: EL FIN DE LAS HABLADURÍAS


Stefan Baciu, Antología de la poesía surrealista latinoamericana, Joaquín Mortiz, México, 1974. por Octavio Paz

El surrealismo ha sido la manzana de fuego en el árbol de la sintaxis
El surrealismo ha sido la camelia de ceniza entre los pechos de la adolescente cada noche poseída por el espectro de Orestes
El surrealismo ha sido el plato de lentejas que la mirada del hijo pródigo transforma en festín humeante de rey caníbal
El surrealismo ha sido el bálsamo de Fierabrás que borra las señas del pecado original en el ombligo del lenguaje
El surrealismo ha sido el escupitajo en la hostia y el clavel de dinamita en el confesionario y el sésamo ábrete de las cajas de seguridad y las rejas de los manicomios
El surrealismo ha sido la llama ebria que guía los pasos del sonámbulo que camina de puntillas sobre el filo de sombra que hace la hoja de la guillotina en el cuello de los ajusticiados
El surrealismo ha sido el clavo ardiente en la frente del geómetra y el viento fuerte que a medianoche levanta las sábanas de las vírgenes
El surrealismo ha sido el pan salvaje que paraliza el vientre de la Compañía de Jesús hasta que la obliga a vomitar todos sus gatos y diablos encerrados
El surrealismo ha sido el puñado de sal que disuelve los tlaconetes del realismo socialista
El surrealismo ha sido la corona de cartón del crítico sin cabeza y la víbora que se desliza entre las piernas de la mujer del crítico
El surrealismo ha sido la lepra del Occidente cristiano y el látigo de nueve cuerdas que dibuja el camino de salida hacia otras tierras, otras lenguas y otras almas sobre las espaldas del nacionalismo embrutecido y embrutecedor
El surrealismo ha sido el discurso del niño enterrado en cada hombre y la aspersión de sílabas de leche de leonas recién paridas sobre los huesos calcinados de Giordano Bruno
El surrealismo ha sido las botas de siete leguas con que se escapan los prisioneros de la razón dialéctica y el hacha de Pulgarcito que corta los nudos de la enredadora venenosa que cubre los muros de las revoluciones petrificadas del siglo XX
El surrealismo ha sido esto y esto y esto y esto
pero aquí
cierro la llave de la enumeración, abro el cajón de las retribuciones, saco unas orejas y colas de burro y adorno con ellas a varios críticos y revisteros locales.

La editorial Joaquín Mortiz acaba de publicar la Antología de la poesía surrealista latinoamericana de Stefan Baciu.

Las pocas notas que han comentado este libro -con la excepción de una reseña inteligente aunque demasiado rápida de Francisco Zendejas- revelan, una, la tirria del analfabeto, otras, la arrogancia del sabelotodo -y otras más distracción o prisa de un hombre inteligente y sensible.

Sin embargo, se trata del primer estudio serio y documentado sobre un tema a la vez secreto y público.

Secreto porque pocos lo conocen realmente; público porque todo el mundo habla de surrealismo como si esa palabra fuese una ganzúa para abrir todas las puertas. El libro de Baciu se propone poner fin a las habladurías. También al negocio. Al amparo de la confusión reinante se han publicado muchas tesis doctorales, librotes y libracos sobre el surrealismo español e hispanoamericano. Esta actividad se ha convertido en una rama menor de esa industria que llamamos "crítica universitaria". Una manera de ganar becas, viajes y cátedras. En Italia apareció hace algunos años una antología de la poesía surrealista española: ninguno de los poetas incluidos, de Larrea a Prados, fue jamás surrealista. Un poco después un profesor norteamericano de cuyo nombre prefiero no acordarme publicó un libro en el que afirma que hay dos surrealismos, el francés y el español: el último es independiente del primero porque sus raíces están en el temperamento español, el arte de las cuevas de Altamira y las obras de Valle Inclán y Antonio Machado. Otros han escrito extravagantes disquisiciones sobre el surrealismo de Neruda y de Miguel Ángel Asturias. Tampoco han faltado, claro, los estudios acerca del surrealismo barroco de Lezama Lima. Basta.

El surrealismo no fue, en el sentido estricto de esas palabras, ni una escuela ni una doctrina. Fue un movimiento marcado por el siglo y que, simultáneamente, marcó al siglo. Por lo primero, fue el resultado de la historia moderna de Occidente, de Sade y el romanticismo alemán e inglés a Baudelaire, Rimbaud y Lautréamont y de éstos a la vanguardia: Jarry, Apollinaire, Reverdy y el estallido de Dadá en 1916. Por lo segundo, ha sido una de las influencias cardinales en el espíritu de nuestra época. Apenas si vale la pena recordar su influencia en la poesía y en las artes; en cambio, hay que subrayar algo que con frecuencia se olvida: muchas de las reivindicaciones contemporáneas en la esfera de la moral, el erotismo y la política, fueron formuladas inicialmente por los surrealistas. Baciu dice con razón que los esfuerzos de Breton en este campo "han sido proféticos" y cita el redescubrimiento de figuras como Fourier y Flora Tristán, la gran precursora del movimiento de liberación femenino. No menos acertada es su observación acerca de la rebelión juvenil de mayo de 1968 en París, inesperada cristalización de ideas y presentimientos surrealistas.

Continua ósmosis del surrealismo: de los juegos verbales a la acción política, de la exaltación del amor único a la pintura del "modelo interior", del automatismo psíquico a la crítica filosófica y social. No es extraño que uno de los libros centrales del movimiento se haya llamado Los vasos comunicantes. Tampoco es extraño que el surrealismo haya influido profunda y decisivamente en muchos poetas que, sin embargo, nunca fueron propiamente surrealistas. Esta influencia fue particularmente notable en la poesía española e hispanoamericana. Hay un momento -algunos piensan que ése fue, justamente, su mejor momento- en que la poesía de Lorca, Aleixandre, Neruda, Cernuda y otros fue marcada por el surrealismo. Lo mismo sucedió en México con la poesía de Villaurrutia, Novo, Owen y Ortiz de Montellano. Ninguno de estos poetas perteneció al movimiento y ninguno de ellos puede considerarse como surrealista. ¿La razón? El surrealismo no fue ni una estética ni una escuela ni una manera: fue una actitud vital, total -ética y estética- que se expresó en la acción y la participación. De ahí que, con mayor sensatez que sus críticos, la mayoría de estos poetas hayan aclarado que sus afinidades momentáneas con el lenguaje, las ideas y aun los tics de la poesía surrealista no pueden confundirse con una actitud realmente surrealista. Uno de los grandes méritos del libro de Baciu es haber puesto un hasta aquí definitivo al equívoco: unos son los poetas surrealizantes y otros los poetas surrealistas.

Aunque nació en Francia y sus principales manifestaciones en materia poética hayan sido en lengua francesa, el surrealismo fue un movimiento internacional. Hubo grupos y revistas surrealistas en Bélgica, Checoslovaquia, Yugoslavia, Rumania, Japón, Inglaterra, Argentina, Chile. Hoy mismo existe un grupo surrealista activo en Chicago. Además, en casi todo el mundo hubo poetas y artistas afiliados individualmente al movimiento. En España hubo un pequeño grupo surrealista en Canarias. Duró poco. Y todos conocen los nombres de los surrealistas españoles: el precursor hispano-cubano Picabia, Miró, Dalí, Buñuel y, en los últimos tiempos del movimiento, Arrabal. Un surrealista español poco conocido que Baciu tiene el buen tino de recordar es Eugenio Fernández Granell.

Baciu hace un estudio exhaustivo del surrealismo hispanoamericano; apenas si, aquí y allá, se le puede hacer una leve rectificación. Al referirse al grupo argentino exalta con justicia la actividad -inteligencia, sensibilidad, fervor- de Aldo Pellegrini, el fundador del primer grupo surrealista de lengua castellana. El surrealismo argentino dio varios poetas notables y la selección de Baciu es bastante completa -Latorre, Llinás, Molina, Pellegrini, Porchia- pero olvida a Francisco Madariaga. La orientación del grupo argentino fue sobre todo estética e introspectiva. La acción del grupo chileno fue, en cambio, más vertida hacia la vida pública, más amplia y liberadora. El grupo chileno estuvo compuesto por Braulio Arenas, el iniciador y el teórico, Enrique Gómez-Correa, uno de los buenos poetas hispanoamericanos, Teófilo Cid y Jorge Cáceres. Cerca de ellos: Rosamel del Valle, todavía tan mal conocido, Gonzalo Rojas y otros. Los surrealistas chilenos publicaron una revista memorable, Mandrágora, en cuyo primer número, olvidando viejas querellas, colaboró Vicente Huidobro. Este sólo hecho, si no hubiera otros de mayor significación, bastaría para justificar la inclusión de Huidobro entre los precursores del surrealismo hispanoamericano. Baciu menciona, entre los colaboradores de Mandrágora, al venezolano Juan Sánchez Peláez. Un poeta vigoroso, original. Es una lástima que no aparezcan poemas suyos en la Antología. La salida del grupo chileno, dice Baciu, "hace pensar en David y Goliat. 1938 representa el auge del nazi-fascismo, las maniobras de Stalin y la subida al poder de Franco. Desde el grito dadaísta durante la guerra, en Zurich, en 1916, ningún otro movimiento de renovación se hizo sentir en momentos tan críticos". La actitud de los surrealistas chilenos fue ejemplar; no sólo tuvieron que enfrentarse a los grupos conservadores y a las milicias negras de la Iglesia Católica sino a los stalinistas y a Neruda. La acción y la obra de Arenas y sus amigos ha sido cubierta por una montaña de inepcias, indiferencia y silencio hostil. La historia espiritual de América Latina está todavía por hacerse.

En los otros países hispanoamericanos no hubo grupos surrealistas. En Perú, dos personalidades extraordinarias: César Moro y Emilio Adolfo Westphalen. En México: Octavio Paz (pero su actividad surrealista se desplegó fuera, durante los años que pasó en París). En Haití, el admirable poeta Magloire Saint-Aude, recientemente fallecido. Por cierto, ya que se incluye a un poeta de lengua francesa, ¿no habría valido la pena incluir también a Aimé Cesaire? Martinica también es América Latina. Por supuesto, la poesía sólo es una parte de la historia del surrealismo: es imposible olvidar a los pintores Lam y Matta. En México, además de la presencia de Wolfgang Paalen, Leonora Carrington, Remedios Varó y Alice Rahon -pintores surrealistas que ya son parte de la historia y la mitología de México- ¿cómo no recordar a Frida Kahlo, Gunther Gerzso y Alberto Gironella? y habría que añadir a Tamayo, por un corto periodo -a través de Péret, Breton y Paz- tangencialmente surrealista. Otro surrealista tangencial: Manuel Álvarez Bravo. Sus fotografías, sin menoscabo de preciso realismo, son verdaderas imágenes en el sentido surrealista de la palabra imagen: subversión y transfiguración de la realidad. En el arte visual de Álvarez Bravo los títulos, es decir: el lenguaje, operan como cables conductores de la tensión poética.

El libro de Baciu está dividido en dos partes: los precursores y los surrealistas. Entre los primeros incluye a Tablada, Eguren, Ramos Sucre, Girondo y Huidobro. El caso de Tablada quizá es dudoso: pertenece a la historia de la vanguardia pero ¿a la del surrealismo? La misma duda siento ante Girondo: típico poeta de vanguardia, su obra no es una profecía ni una preparación del surrealismo. Tablada, Girondo y los estridentistas son antecedentes, nada más. En Eguren, el gran simbolista peruano, sí hay un cierto onirismo que es una prefiguración del surrealismo. Otro tanto sucede con Ramos Sucre. El rescate del olvidado Ramos Sucre es otro de los aciertos de Baciu. También me parece plenamente justificada la presencia de Huidobro y no sólo por su colaboración en Mandrágora y su amistad con los surrealistas chilenos (Braulio Arenas ha sido el encargado de la edición de sus Obras Completas) sino porque, como en el caso de Reverdy, su poesía prepara la de los surrealistas. Sólo el etnocentrismo europeo explica el escandaloso olvido, en la historia de la poesía francesa, de la figura de Huidobro.

Poco puede objetarse -ya señalé algunas omisiones- a la selección de poetas que forman la segunda parte de la Antología. Es discutible la exclusión de los poetas, algunos excelentes, de El techo de la ballena y Sol cuello cortado. Cierto, se trata más bien de poetas postsurrealistas, como los nadaístas de Colombia. Probablemente la misma razón explica la ausencia de los jóvenes brasileños: también ellos son postsurrealistas. Baciu alude con elogio a varios poetas que llama parasurrealístas. Los define así: "aquellos que, sin ser explícitamente surrealistas, coinciden o han coincidido a veces con el movimiento..." Confiesa que "un libro que incluyera a los parasurrealistas y a los poetas rebeldes podría dar una imagen impresionante de ese vasto territorio de la poesía latinoamericana". Tiene razón. Ya es hora de que alguien se atreva a hacer una antología de la poesía viva de nuestra lengua. En ella los poetas que Baciu llama parasurrealistas tendrán un lugar central. ¿Y la selección de poemas? Acertada y muy completa, salvo la de Antonio Porchia, que me parece demasiado breve. Este gran escritor es una figura capital de la literatura hispanoamericana. Capital precisamente por su marginalidad.

El libro de Baciu es la primera contribución de importancia a la historia del surrealismo hispanoamericano. Desde este punto de vista no es exagerado afirmar que el crítico rumano ha hecho una obra que será indispensable para todos los que se interesan en el tema. Más adelante llegará el momento de la valoración de ese movimiento. Sobre esto hay que decir que un juicio acerca del surrealismo hispanoamericano deberá tener en cuenta, primero, la aportación hispanoamericana al surrealismo y, segundo, la aportación de los poetas surrealistas hispanoamericanos a la poesía de nuestra lengua. Hay que añadir que la actividad surrealista fue colectiva e individual. En cuanto a lo primero: en un mundo dominado por el ascenso del nazi-fascismo y en un continente en el que los poetas y los intelectuales habían sido anestesiados y corrompidos por el stalinismo y el realismo socialista, la acción del grupo chileno fue un ejemplo de integridad, lucidez y valentía. En cuanto a lo segundo: basta con citar tres nombres que son tres obras que son tres islas que son tres soledades: Antonio Porchia, César Moro y Enrique Molina. ¿Hay algo más que decir?

en: Baciu, Stefan. Surrealismo Latinoamericano. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso, 1979. pp. 9-14

viernes, 6 de abril de 2007

THE POETRY OF THE AMERICAS (12, 13 Y 14 DE ABRIL 2007)


THE POETRY OF THE AMERICAS
International Symposium
April 12, 13 and 14, 2007
DEPARTMENT OF HISPANIC STUDIES
TexasA&M University
College Station, Texas


THURSDAYAFTERNOON, APRIL 12
12.00-5.00 PM
Registration Packet Pickup
RUDDER, 4th Floor
2.00-3.15 PM

Panels

1. LA FORMA ES LA INFORMACION
RUDDER 401
Chaired by:Esther Quintana, TexasA&M University
Poesía-E:Más allá del papel y la pluma
Víctor E. Agosto, TexasA&M University
Sobre las influenciasliterarias en Roque Dalton
Jorge García Nuñez de Cáceres, Universidad de Texas-Austin
Poesía en prosa: El espacio donde el género lucha con sí mismo
Juan CarlosUreña, Stephen F. Austin State University


2. PUESTA A PUNTO: LECTURAS DE POETICAS RECIENTES
RUDDER 402
Chaired by:Irene Moyna, TexasA&M University
Poetas, críticos, profesores: tres casos de hoy en la poesía peruana contemporánea:
Zapata ,Chirinos y Goldemberg
Cristian Olivares Gómes, University of Iowa
El neobarroco y la interpretación de la poesía
Javier Marimón, TexasA&M University
Líneas de acción de la poesía contemporánea en América Latina
Margarito Cuéllar, Universidad de Nuevo León


3. SER Y TIEMPO
RUDDER 404

Chaired by:Roger Santiváñez, Temple University
El discurso poético en“Huellas de luz” de Coral Bracho
Julio César Aguilar, University of Texas at San Antonio
Cantar sin contar: la poesía como acto de resistencia en
Incompletamente (1997) de JuanGelman
Iliana Villanueva, University of California-Irvine
El tratamiento del tiempo en Ángel González
Alejandra Zambrano, University of Texas-Austin


THURSDAY MID-AFTERNOON,APRIL 12
3.30-5.00 PM
Panels


4. ESCRITURA YCONCIENCIA POETICA
RUDDER 401

Chaired by: Sarah Misemer, TexasA&M University
“Sonetos de la muerte”: Un equívoco de Odón Betanzos Palacios
Aurora Penadés, Kean University
Borges y una poética del sentimiento amoroso
Bertín Ortega, TexasA&M University
Insurrecciones del verbo poético
Alejandra Aventín Fontana, Appalachian State University

5. HISTORIA YPERIFERIAS
RUDDER 402
Chaired by: Julio Prieto, Universität Potsdam/Alexander von Humboldt Stiftung(Berlin)
El imaginario poético de la conciencia: Marosa di Giorgio y Emily Dickinson
Anna Deeny, University of California-Berkeley
Una poética en los márgenes: el caso Susana Soca
Valentina Litvan, Université Paris8-Vincennes-SaintDenis
De la Historia como tormenta: la poesía de Néstor Perlongher
Edoardo Balletta, Universitàdi Bologna

THURSDAY EVENING,APRIL 12
7.00 PM
*DISTINGUISHED LECTURE
STARK GALLERY

Presented by: Enrique Mallén, TexasA&M University
From Avant-Garde to Digital: The Legacy of Brazilian Concrete Poetry
Marjorie Perloff, Stanford University, Presidentofthe MLA, 2005-2006
RECEPTION FOLLOWING THE LECTURE AT FORSYTH GALLERY

FRIDAY MORNING, APRIL 13
8.00-12.00 AM
Registration PacketPickup
RUDDER, 4th Floor
9.00-10.15 AM
Panels


6. ESTRATEGIAS YTENDENCIAS
RUDDER 401

Chaired by: Edoardo Balletta, Universitàdi Bologna
País, memoria y género en Cantares. Nuevas voces de la poesía chilena de Raúl Zurita
María Luisa Fischer, Hunter College of the City University of New York
Del Movimiento Kloaka a la nueva poesía. Un testimonio
Roger Santiváñez, Temple University
Poesía joven reciente en México
Samuel Gordon, Universidad Iberoamericana-Ciudad de México


7. POESIA MEXICANA
RUDDER 402
Chaired by: Valentina Litvan, Université Paris 8-Vincennes-SaintDenis
Los palpos, los augurios, las siglas inmersas de Coral Bracho o la poesía
mexicana no descansa en Paz
Alessandra Luiselli, A&M University
La resignificación de la enunciación y el enunciado poético en el neobarroco
mexicano en Incurable de DavidHuerta
Raúl Carrillo-Arciniega, College of Charleston.
Creta, alegoría de México-Tenochtitlan en OctavioPaz
Luis-Roberto Vera, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

8. POETICAS/IDENTIDAD/LENGUAJE
RUDDER 404
Chaired by: Jorge Guitart, State University of NewYork-Buffalo
Entre el rescoldo de Seligson y otros judíos
Asunción Horno-Delgado, University of Colorado
El abismo entre los cuerpos sobre una cama: TellMe/Dime
la expresión poética de Demetria Martínez
Claudia Aburto Guzmán, Bates College
Artificios radicales en la poesía mexicana actual: espacialidad y visualismo
Alejandro Palma Castro, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla


*9. IDENTITYWITHIN/ACROSS BORDERS
RUDDER 410
Chaired by: José Villalobos, TexasA&M University
La Vida Dura (the Hard Life): Chicano/a Poetry in El Chuco,Tejas (ElPaso, Texas), Aztlán
Miguel Juárez,TexasA&M University
Words of the True Peoples/Palabras de los SeresVerdaderos: OnTranslating
and Editing Contemporary Mexican Indigenous-Language Poetry
Donald H. Frischmann, Texas Christian University
Border Poetics: The Case of Chicana/opoets
Arturo Dávila, Laney College

FRIDAY MID-MORNING, APRIL 13
10.30-12.15 PM
Panels


10. LECTURAS TRANSATLANTICAS: POESIA ESPAÑOLA ACTUAL
RUDDER 401

Chaired by: Eduardo Urbina, TexasA&M University
La poética de los objetos en Esperanza Gutiérrez y Menchu López Parada
Carlos Cuadra, Stephen F. Austin State University
Undecir otro: José-MiguelUllán
Marcos Canteli, Duke University
Antonio Gamoneda: unpensamineto arrasado por la luz
Miguel Angel Zapata, Hofstra University
La poesía de la copla flamenca
Francisco José Cruz, Casa de losPoetas (Sevilla)


11.HISPANOAM ERICA:LOS 80 YDESPUES
RUDDER 402

Chaired by: Samuel Gordon, Universidad Iberoamericana-Ciudad de México
Poesía Nueva en BuenosAires. La reluciente quimera de la Nueva Fórmula
Karina Macció, Universidad de Buenos Aires
El mito urbano en la joven poesía ecuatoriana y latinoamericana
Iván Oñate, Universidad Central del Ecuador
Poesía mexicana actual, un panorama
Beatriz Meyer, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
La visión invisible: los espejos del creador en la poesía latinoamericana
Graciela Tissera, Clemson University


12. NUEVA POESIA PERUANA
RUDDER 404
Chaired by: Juan Carlos Galdo, TexasA&M University
Imágenes religiosas en la poesía peruana contemporánea
Giancarla Di Laura, Emporia State University
Arenales de La Punta: Aproximaciones al desierto como lenguaje poético en Fin desierto
de M ario Montalbetti
Andrés Xavier Echarri, University of West Georgia
El dilema de la trascendencia en Los autorretratos y las máscaras de Isaac Goldemberg
Lydia Gil, UniversityofDenver

*13. READING THE POETIC PROCESS (IN PROGRESS)
RUDDER 410

Chaired by: Steve Miller, TexasA&M University
Beyond the BackYard:Reflections on Contemporary Latin American Poetry
Indran Amirthanayagam, American Poet/US Consulate General Vancouver
Neo-baroque andTwoof Its Homelands:Texas and Florida
Rafael Saumell, Sam Houston State University
Performing Poetry, Performing Race: LuisPalés Matos andEusebia Cosme
Jill Suzanne Kuhnheim, KansasUniversity

FRIDAY AFTERNOON,APRIL 13
2.00-3.15 PM
Panels


14. EL CANON REVISITADO
RUDDER 401

Chaired by: Enrique Fierro, University of Texas-Austin
Gabriela Mistral, una tía abuela postiza
Lila Zemborain, New York University
Los poetas del poeta: la variable multiplicidad poética de Neruda
Santiago Daydí-Tolson, University of Texas at San Antonio
Poesía, guerra y conciencia social: la generación del 98 frente a los poetas del 36
María Auxiliadora Alvarez, Miami University, Ohio


15. POESIA ARGENTINA: LOS 80, 90, HASTA HOY
RUDDER 402

Chaired by: Anna Deeny, University of California-Berkeley
Transfiguraciones poéticas de la página al ciberespacio:Las galaxias de
Arturo Carrera y Stephanie Strickland
Angélica J. Huizar, Old Dominion University
Cercanía del escarpe, o de la bajura en Perlongher
Julio Prieto, Universität Potsdam/Alexander von Humboldt Stiftung(Berlin)
La poesía sale de la página: notas sobre poesía argentina contemporánea
Mariana Bustelo, Université Paris 8-Vincennes-SaintDenis


*16. NEW READINGS OFTHE NEW
RUDDER 404

Chaired by: Jimmie Killingsworth, TexasA&M University
Poetic Justice, Poetic Testimony
Fernando J. Rosemberg, BrandeisUniversity
Contemporary Poetries in Dialogue: Brazil and Spanish America
Odile Cisneros, University of Alberta, Canada
A Joyful Seriousness: Latin American Poetry Towards the XXI Century
Armando Romero, University of Cincinnati


17. NEOLECTURAS DEL NEOBARROCO
RUDDER 410

Chaired by: Jill Suzanne Kuhnheim, KansasUniversity
La poética de la sincronicidad y el neobarroco
Víctor Toledo, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
El lenguaje como tópico: dos casos neobarrocos
Soledad Chávez, Universidad de Chile
Neobarroco: ellenguaje como resistencia
Rocío González,Universidad Nacional Autónoma de México
Vanguardia y neobarroco
Jacobo Sefamí, Universidad de California-Irvine


FRIDAYMID-AFTERNOON, APRIL 13
3.30-5.00 PM
Panels


*18. RIVER PLATE POETRY: NEW PERSPECTIVES
RUDDER 401

Chaired by: Randolph D. Pope, University of Virginia
Oliverio Girondo: From Visual Homologies to Paragrammatic Writing
José Ignacio Padilla, Princeton University
Marosa Di Giorgio: the Erotic Sounds of a Virgin Poet
María Rosa Olivera-Williams, University of Notre Dame
Semantic Onomatopoeia in EduardoEspina's El cutis patrio
Enrique Mallén, TexasA&M University


19. MODERNISMO: LO QUE TODAVIA PUEDE DECIRSE
RUDDER 402

Chaired by: Iván Oñate, Universidad Central del Ecuador
Redescubriendo la veta política y social en el modernismo dariano
Ela Molina-Sevilla Morelock, University of Kentucky
La prosa poemática en los diarios de José Martí
Rafael E. Saumell, Sam Houston State University
Darío, nuevoModernismo
Oscar Rivera-Rodas, University of Tennessee


20. POESIA ARGENTINA: CASOS A TENER EN CUENTA
RUDDER 404

Chaired by: Patricia Timmons, TexasA&M University
Poética de la simulación y estética de la discordia en Alejandra Pizarnik
Ana Márquez, Universidad Autónoma Nacional de México
El largo reinado de “Ultimo Reino”
Melanie Nicholson, Bard College
Viaje y vanguardia en la poesía de José Viñals
AndrésFisher, Appalachian State University

FRIDAY EVENING,APRIL 13
7.30 PM
*BANQUET/DISTINGUISHED LECTURE
MSC 206
Presented by: Eduardo Espina, TexasA&M University
Our Americas: New Worlds Stillin Progress
CharlesBernstein, University of Pennsylvania

SATURDAY MORNING, APRIL 14
9.00-10.15 AM
Panels


21.ESTADOS DE LA NOVEDAD
RUDDER 401

Chaired by: Armando Romero, University of Cincinatti
La cosmopoética latinoamericana
LuisCorrea-Díaz, University of Georgia
Poéticas de la emergencia
José Morales-Saravia, Katholische Universitaet Eichstaett (Berlin)
¿El fin de la tradición de la ruptura?
Christopher Domínguez Michael, Revista Letras Libres/Diario Reforma, Ciudad de México

*22. POETRYAND PEDAGOGY
RUDDER 402

Chaired by: Brian Imhoff, TexasA&M University
The Use of Music Theory Concepts to Create, Analyze, and Teach ContemporaryPoetry
Marianella Machado, Eastern Kentucky Universty
Teaching Experimental Poetry to Children and Grownups
Jorge Guitart, State University of New York-Buffalo
The Architecture of the Poem and the Practice of Reading
Randolph D. Pope, University of Virginia


SATURDAY MID-MORNING,APRIL 14
10.30-12.15 PM
Panel


*23. CARLOS GERMAN BELLI AT 80
RUDDER 504

Chaired by: Jacobo Sefamí, Universidad of California-Irvine
Carlos Germán Belli: An Overview
John F Garganigo, Washington University in St.Louis
TranslatingBelli
Rose Shapiro, Fontbonne University
Poetry Reading (bilingual) by Carlos Germán Belli
Nobel Prize of Literature Nominee, 2007


SATURDAY AFTERNOON, APRIL 14
2.00-3.15 PM
Panel


*24. MEDUSARIO REVISITED
EVANS LIBRARY 204E

Chaired by: Rick Curry,TexasA&M University
The NeoBaroque: A Converging in Latin American Poetry
José Kozer, Queens College
Medusario: Ten Years Later
Roberto Echavarren, New York University


SATURDAY AFTERNOON, APRIL 14
4.00-5.30 PM


25. POETRYREADING
EVANS LIBRARY204E

Chaired by: Eduardo Espina
Claudia Aburto Guzmán (Chile/USA)
María Auxiliadora Alvarez (Venezuela)
Indran Amirthanayagam (USA)
Mariana Bustelo (Argentina/France)
Marcos Canteli (Spain)
LuisCorrea-Díaz (Chile/USA)
Margarito Cuéllar (Mexico)
Francisco José Cruz (Spain)
Arturo Dávila (México/USA)
Santiago Daydí-Tolson (Chile/USA)
AndrésXavier Echarri (Perú)
(Break)
AndrésFisher (USA/Spain)
Karina Macció (Argentina)
Marianella Machado (Venezuela)
José Morales-Saravia (Perú/Germany)
Luis-Roberto Vera (Chile)
Julio Prieto (Spain)
Roger Santiváñez (Perú)
Victor Toledo (Mexico)
Lila Zemborain (Argentina)
Miguel Angel Zapata (Perú/USA)
(Break)
Rocío González (Mexico)
Ida Vitale (Uruguay)
Armando Romero (Colombia/USA)
Iván Oñate (Ecuador)
José Kozer (Cuba/USA)
Jorge Guitart (Cuba/USA)
Enrique Fierro (Uruguay)
Roberto Echavarren (Uruguay)
Charles Bernstein (USA)
Carlos Germán Belli (Perú)


SATURDAY MID-AFTERNOON, APRIL 14
5.30-6.30 PM


*26. OPEN ROUND TABLE: THE FUTURE OF POETRY
EVANS LIBRARY 204E

Chaired by: Antonio Cepeda-Benito and Enrique Mallén, TexasA&M University
Charles Bernstein, Santiago Daydí-Tolson, Christopher Domínguez Michael,
Roberto Echavarren, Enrique Fierro, Samuel Gordon, Jorge Guitart,
Asunción Horno-Delgado, Jimmie Killingsworth, José Kozer, Janet McGann,
María Rosa Olivera-Williams, Oscar Rivera-Rodas, Armando Romero,
Randolph D. Pope, Jacobo Sefamí, Graciela Tissera


CLOSING RECEPTION AT PLAZA HOTEL & SUITES (410 South Texas Avenue)

Todas las mesas marcadas con * serán realizadas enteramente en inglés.

Haroldo de Campos no RV

el Árbol DE REINHARD HUAMÁN MORI


PRESENTACIÓN DE el Árbol
DE REINHARD HUAMÁN MORI

DÍA: JUEVES 12 DE ABRIL

HORA: 8:30 P.M.

LUGAR: CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA
CALLE NATALIO SÁNCHEZ 181
ALT. CUADRA 6 DE LA AVDA. AREQUIPA

PRESENTADORES:
HELENA ROIG, CARLOS LÓPEZ DEGREGORI, PAUL GUILLÉN Y RENATO GÓMEZ

el Árbol
reinhard huamán mori
tRp 006
verano 2007

"En tanto creación del universo, el sexto primate que se extiende por las ramas de un mismo árbol, y de este árbol los actos que se fijan en nuestra apariencia y sus similitudes, la materia roja y húmeda que nos une hermanos con la tierra y los mares, y los brazos de la tierra que se extienden al infinito; figuras humanas petrificadas en un gesto voraz de flama.

Un árbol, los árboles, el Árbol es todos los árboles / la plenitud celeste del retorno a nuestros primeros días, cuando el habla fue por siempre inútil y sólo eramos órganos que se juntan brillantes y sudados, atentos al primer soplo de polvo que se deshace, gesticulando lo único verdadero: el Amor".

HOFSTRA HISPANIC REVIEW NÚMERO 4

Marta López Luaces

CONTENIDOS

ENSAYO/ESSAY
DOSSIER

Special Issue Bilingual Spanish Anthology
Poesía española contemporánea: crítica y poesía
Edición de Marta López Luaces
Introducción: Marta López Luaces (Montclair State University)


Selección:
Miguel Casado: “Sobre historia, crítica y poética en la poesía española contemporánea”.
Rafael Morales Barba: “La poesía española entre 1980 y 2005 en su alambre desolado”.
Raquel Medina: “Reflexiones sobre la poesía española de las últimas décadas del siglo veinte”.

Antología: Antonio Gamoneda, Juana Castro, Jenaro Talens, Francisco Ruiz Noguera, César Antonio Molina, Julia Otxoa, María Antonia Ortega, Miguel Casado, Juan Carlos Suñén, Rosa Lentini, Juan Carlos Mestre, Rodolfo Häsler, Blanca Andréu, Jorge Riechman, Eloísa Otero, Amalia Iglesias Serna, y Marta López Luaces.


Diálogos/ Dialogues
Paula Sprague con Luis Muñoz


Selección de poesía chilena: Verónica Jiménez, Víctor Hugo Díaz, Yuri Pérez, Armando Roa Vial, Malú Urriola, Héctor Figueroa, Germán Carrasco, Marcelo Pellegrini, Christian Formoso, David Bustos, Alejandro Zambra, Enrique Winter.


MUESTRA DE POESIA HISPÁNICA CONTEMPORÁNEA: Ana Merino, Elkin Restrepo, Enrique Sánchez Hernani, Alberto Valdivia Baselli, Andrea Cabel, Nuvia Estévez, Humberto Ak’abal


Miguel-Ángel Zapata, Editor
107 Hofstra University
Department of Romance Languages and Literatures
Hempstead, New York 11549

miércoles, 4 de abril de 2007

JOSÉ MORALES SARAVIA: LA LAGUNA ONÍRICA. CRÍTICA DE LA RAZÓN CATABÁTICA


José Morales Saravia
La laguna onírica. Crítica de la razón catabática.
Lima: Editorial San Marcos, 2007. 376 pp.

Presentación del libro
Día: martes 10 de abril 2007
Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Instituto Raúl Porras Barrenechea.
Calle Colina 398 - Miraflores.
Presentadores: Santiago López Maguiña y Carlos Garayar.

"Este libro es un ejercicio de fantasía que presenta una particular forma de imaginación, aquella que descansa sobre el principio de lo profundo. A éste se lo llama aquí la razón catabática. Este lñibro intenta bosquejar cómo esta razón podría organizar un correlativo mundo e imagina, al final, una salida de él mediante un acto de emergencia hacia la superficie. Si en La ciudad expresiva se proponía, en polémica con lo enfático expresionista, una estética eudaimónica, aquí se enuncia, en polémica con esta imaginación construida sobre la idea de lo profundo -el surrealismo, pero no sólo él, es una de sus versiones-, una estética que recibe la calificación de anabática". (Contratapa de La laguna onírica. Crítica de la razón catabática).

JOSÉ MORALES SARAVIA
(Lima, 1954). En la actualidad, es profesor externo de la Universidad Católica de Eichstaett, Baviera, y ha sido profesor invitado de la Universidad Otto-Friedrich de Bamberg, Alemania. El año pasado tuvo la Tinker Visiting Professorship de la Universidad de Wisconsin, Madison. Además de trabajos sobre literatura española e hispanoamericana, ha publicado dos textos de prosa: La luna escarlata (Berlín: 1991) y La ciudad expresiva: crítica de la razón enfática (Lima: San Marcos, 2003), además, publicó los libros de poesía: Cactáceas. Lima: Ruray editores, 1979; Zancudas. Lima: Talleres Gráficos de P.L. Villanueva, 1983 y Oceánidas. Lima: San Marcos, 2006.

Dos poemas de José María Arguedas