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Letras.s5 cambió de dominio

miércoles, 29 de abril de 2009

RAÚL ZURITA TRADUCIDO AL INGLÉS POR WILLIAM ROWE

Me entero por el blog del portal chileno letras.s5.com que el crítico literario William Rowe ha traducido al inglés el libro INRI del poeta chileno Raúl Zurita. La nota dice así: “Traducido al inglés, por el poeta, ensayista y traductor William Rowe, hace su aparición INRI de nuestro Premio Nacional de Literatura, Raúl Zurita. Esta vez bajo el sello de Editorial Marick Press, editor literario sin ánimo de lucro, que ha sido creada para preservar el trabajo poético de excelencia a nivel mundial. Por estos días nuestro poeta se encuentra comenzando una estadía por cinco meses en Boston, invitado como profesor visitante por la Tufts University, lugar donde planea terminar su esperado libro Zurita.

La mejor noticia: Marick Press editará próximamente uno de los mejores libros de un muy buen representante de la poesía joven chilena. Buena” (n.e. se trata del libro [guión] de Héctor Hernández Montecinos).

Esta es la descripción del libro de Zurita en la web de Marick Press: “INRI responds to the need to find a language for an event that was kept hidden and excluded from official records in Chile: the fact that the bodies of the disappeared were thrown out of helicopters into the mouths of volcanoes and into the sea. In order to bring this event, that was neither seen nor heard, into language, Zurita invents a form and language capable of bringing it into the present. The one place where these unspeakable acts might be registered is in the landscape of Chile: the mountains, desert, and sea. There the event might begin to be touched, heard, and finally seen. When there are no places from which to speak, ‘the stones cry out’.
.
INRI is written as poetry without regular lines or metre. In the tradition of Whitman or Ginsberg’s Howl, it works with long breaths and large blocks of meaning: intensities that overrun the usual measures of speech and syntax. To read it is to experience a strange force pulsing through the language, breaking apart its usual channels, and opening unseen and unheard zones”.

Literatura humilde, pero rebelde por Fabián Darío Mosquera

En toda América Latina surgen las cartoneras, editoriales que trabajan con material reciclado.

Hace pocos meses, el joven poeta chileno Héctor Hernández Montecinos decidió radicarse en México D.F., y, junto con el escritor mexicano Yaxkin Melchy, iniciar un proyecto editorial, sociocultural, poético, titulado Santa Muerte Cartonera. Su declaración de principios, formulada en el blog que han montado en la web para explicar, respaldar y documentar dicha tentativa (www.santamuertecartonera.blogspot.com), es clarísima: “Este proyecto cartonero se suma a la inquietante y provocadora iniciativa latinoamericana de producir libros a precio de costo, hechos artísticamente con material de reciclaje, en catálogos de autores de primer nivel, y a modo de una comunidad informal de editoriales que insisten en la vida nómada del libro, en la lectura como intervención social y en la circulación de los materiales literarios como un desvío a los abrumadores consorcios transnacionales de literatura y publicidad…”.

De esta forma, Santa Muerte pasa a integrar la lista de editoriales ‘marginales’, subversivas si se quiere, que ya estaban funcionando a lo largo del territorio latinoamericano: Eloísa Cartonera (Buenos Aires, Argentina), Sarita Cartonera (Lima, Perú), Animita Cartonera (Santiago, Chile), La Cartonera (Cuernavaca, México), Yiyi Yambo (Asunción, Paraguay), Felicita Cartonera (Asunción, Paraguay), Dulcineia Catadora (Sao Paulo, Brasil), Mandrágora Cartonera (Cochabamba, Bolivia) y Yerba Mala Cartonera (La Paz, Bolivia).

Parte del éxito de estas editoriales pequeñas se basa en la posibilidad de captar, junto con nombres de escritores incipientes, que buscan alternativas de difusión, trabajos de autores que puedan considerarse capitales dentro de la tradición literaria reciente de sus países. Eloísa Cartonera, por ejemplo, logró publicar Mil gotas, libro inédito de César Aira. El último número de Santa Muerte, por otro lado, es Auschwitz, texto del maestro chileno Raúl Zurita. Tomás Eloy Martínez, refiriéndose, precisamente, a Eloísa, llegó a decir que se trataba de “una comunidad artística y social que ha hecho por las personas marginadas de la sociedad de consumo mucho más que las políticas municipales y nacionales que se sucedieron desde el cataclismo económico de 2001…”.

El poeta guatemalteco Alan Mills, quien publicó en Santa Muerte su libro Trenes de alta velocidad, y cuya trashumancia le permite tener una idea clara del panorama latinoamericano (ha participado en festivales en México, Guatemala, Chile, Brasil, Colombia y en organizaciones de estudios latinoamericanos de Suecia y Francia), opina que “se intenta propiciar en América Latina el espacio para una mayor promiscuidad literaria (sobre todo desde la poesía), no necesariamente organizada por los marcos académicos o institucionales (aunque participan, claro), sino desde la experiencia misma del intercambio humano y la lectura en tiempo real. Quizá asistimos a un momento en que las viejas literaturas nacionales se problematizan por la propia velocidad del intercambio de valores simbólicos (poéticos), permitiendo el surgimiento de una escena más polimórfica y arbitraria, que todavía no sabemos a dónde irá a parar”. Mills se refiere a una escena en la que las cartoneras son apenas una variable. También hay que mencionar el uso de bitácoras blog -el mismo Mills tiene una, titulada Revólver- y del Internet en general para crear redes internacionales virtuales, que luego suelen derivar en festivales jóvenes, armados de manera muy artesanal, aunque con tangible entusiasmo, en los que se convive como en una comunidad hippie. (Novíssima verba; Lima; Poquita Fe, Santiago; FLAP, Sao Paulo, Estoy afuera, México).

Paúl Guillén, poeta peruano y especialista en literatura graduado en la Universidad de San Marcos, quien maneja Sol Negro, un visitado y respetado blog de poesía latinoamericana, afirma que “Las editoriales alternativas –no solamente cartoneras- forman una red simbólica de poder frente a las grandes transnacionales que quieren dictarnos qué leer y qué pensar. Por ello, estas editoriales son un medio, contra lo hegemónico, de subvertir esos poderes.

Aquí no puedo dejar de mencionar la labor de editoriales como El Billar de Lucrecia, de México, Tsé-Tsé, de Argentina, El Álbum del Universo Bakterial, Lustra y Cascahuesos, de Perú, entre muchas otras”.

En Ecuador, un joven narrador y estudiante de antropología riobambeño se entusiasmó, hace ya algún tiempo, con las historias que escuchaba sobre las cartoneras argentinas. A partir de allí empezó a gestarse en su cabeza, insistentemente, un proyecto similar. Fue entonces cuando el artista plástico Edwin Lluco, el artesano Eduardo Yumisaca y la estudiante de literatura Gabriela Falconí, contagiados por la idea de una cartonera ecuatoriana, se aunaron al proyecto, que empezó a concretarse al tomar contacto con la gente de Sarita Cartonera, de Perú.

“En el camino”, recuerda Víctor, “encontramos varias dificultades, pero no faltaron instituciones interesadas en apoyarnos. El INFA y el Banco Central del Ecuador, sede Riobamba, fueron nuestros padrinos, al donarnos los materiales y, en un primer momento, el espacio para realizar los talleres”. Actualmente poseen la casa Matapalo, a la que llaman La Casa de Cartón, que se encuentra en el centro mismo de la ciudad de Riobamba.

Así es que va configurándose un ‘mapa alternativo’ de la literatura latinoamericana, que va articulando subjetividades que coinciden en el ideal de hacer de la literatura un territorio al margen de las imposiciones del mercado corporativo, de la agenda de los grandes medios. Se puede citar el cierre de la contundente declaración de principios de Santa Muerte Cartonera: “La Santa Muerte es una forma indócil de fe mexicana (...), (y) son delincuentes los más fieles devotos de ella. (...) La delincuencia y el terrorismo como una forma de escritura literaria. El paganismo y el sincretismo como la metáfora del campo literario que nos interesa. La literatura no morirá”.

Fuente: El Telégrafo

Murió la poeta uruguaya Idea Vilariño

La poeta uruguaya Idea Vilariño murió el 28 de abril de 2009 a los 89 años de edad en un hospital de Montevideo tras haber sido operada de urgencia la víspera por una obstrucción intestinal, informó un portavoz médico citado por medios locales.

Fuentes de la familia de la escritora indicaron, por su parte, a la versión digital del diario uruguayo El País que, aunque la intervención “fue un éxito”, la insigne literata no pudo soportar el postoperatorio y murió en la madrugada de este martes.

Vilariño fue una de las más destacadas figuras del mundo de la poesía uruguaya, con sus creaciones líricas reunidas en obras como La suplicante, Poemas de amor, Nocturnos y Poesía. La también ensayista y crítica literaria pertenece al grupo de escritores denominado Generación del 45, del que también formó parte Mario Benedetti, también ingresado en un hospital de Montevideo.

Idea Vilariño trabajó como profesora de Literatura de enseñanza secundaria desde 1952 hasta el golpe de estado de 1973 en Uruguay. Sus traducciones y trabajos sobre Shakespeare han sido reconocidos en el mundo académico latinoamericano. Tras la dictadura, en 1985, obtuvo la Cátedra de Literatura Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República. En su trabajo como compositora, destacaron dos temas míticos: A una paloma (cuya música compuso Daniel Viglietti), y La canción y el poema (con melodía de Alfredo Zitarrosa).

Fuente e imagen: El País

Poemas de Idea Vilariño: http://amediavoz.com/vilarino.htm

ESTE VIERNES 1 DE MAYO SE CIERRA LA INSCRIPCIÓN PARA EL SEGUNDO CONCURSO JAVIER HERAUD DE LA FUNDACIÓN YACANA


Descarga las bases aquí:

martes, 28 de abril de 2009

TALLER “FORMACIÓN DE POETAS” Dirigido por el escritor ENRIQUE VERÁSTEGUI


Este primer Taller de creación literaria, diseñado e impartido por el prestigioso poeta Enrique Verástegui, se desarrollará a partir del trabajo en conjunto de la palabra, idea y creación con el objetivo principal de formar poetas y potenciar su capacidad creativa.
Está dirigido a todas aquellas personas, que quieran desarrollar su sensibilidad creativa a través de la palabra escrita hasta darla a conocer por medio de sus escritos.

Inicio: 8 de Mayo del 2009
Días: Viernes y Sábados
Duración: 4 Clases (2 semanas, los días 8, 9, 15 y 16 de mayo)
Hora: 7 p.m. a 8.30 p.m.
Lugar: Avenida Los Ingenieros Nº 235, Santa Raquel, La Molina
Costo: S/. 80 Nuevos Soles (Vacantes limitadas)
Inscripciones: de 9 a 5 pm. Casa del Poeta, Telf. 3492755, isabelverastegui@hotmail.com


TEMARIO

INTRODUCCION AL CONCEPTO DE POESIA

1. La poesía, concepto de poesía. Pensamiento poético
2. Historia de la poesía, sus comienzos, los primeros poetas o trovadores

EL POEMA

3. El poema como creación artística – El texto poético – Componentes del poema
4. La imagen poética. – Estrategias para la creación de poesías a partir de imágenes

INTRODUCCION A LAS TECNICAS Y RECURSOS DE LA POESIA

5. Ritmo – Métrica - Estrofas
6. Conocimiento de los Géneros y figuras Literarios
7. Función poética

EL POETA Y SU CREACION LITERARIA

8. El poeta creatividad y creación Términos utilizados en el lenguaje poético, herramientas poéticas
9. La filosofía
10. La metáfora
11. Las matemáticas
12. Ejercicios para la creatividad: lecturas

LOS 10 FINALISTAS DE LA LIRA

Hace unos días, el Jurado de Nominación del II Certamen de Poesía Hispanoamericana Festival de la Lira, conformado por Raúl Pacheco, María Augusta Vintimilla y Fernando Balseca, determinó los 10 libros finalistas del concurso, entre 25 títulos calificados para esta instancia del certamen. Estos son:

El deseo postergado, de Mario Bojórquez (México, Lumen, 2007); Las cuatro estaciones, de Arturo Carrera (Buenos Aires, Mansalva, 2008); Demonia Factory, de Ernesto Carrión (Quito, Eskeletra, 2008); El cementerio más hermoso de Chile, de Christian Formoso (Santiago, Cuarto Propio, 2008); Alto Volta, de Yanko González (Valdivia, Kultrún, 2008); Sparagmos, de Maurizio Medo (Arequipa, Asaltoalcielo/Cascahuesos, 2008); Cuerpo sin mí, de Eduardo Moga (Madrid, Bartleby, 2007); Mística abajo, de Andrés Neuman (Barcelona, Acantilado, 2008); La canción del invitado, de Galo Alfredo Torres (Cuenca, Último Round, 2008) y La santa, de José Javier Villarreal (México, FCE, 2007).

Estos libros pasarán ahora consideración del Jurado de Premiación, quien definirá el ganador del certamen. El premio conferido por la Fundación Cultural Banco del Austro es de 30 mil dólares.

http://www.festivaldelalira.com

JUEVES 30: PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA “MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES”

“Como si siempre hubieran estado ahí”: Entrevista a Paula Ilabaca Por Aurelio Meza Valdez


la ciudad lucía (siempre con minúsculas) de Paula Ilabaca (Santiago de Chile, 1979) es un libro lleno de imágenes impactantes, de violaciones e imposiciones, donde el tono y algunos temas se entretejen con canciones de rock, y cuyos resultados son todo menos confortantes, “debido al hábil uso del lenguaje y a las desconcertantes ambivalencias que exhiben”, como comenta su primer reseñador (Marks párr. 2). Pero si bien este poemario tiene gran fuerza por sí mismo, también forma parte de proyectos colectivos donde diferentes disciplinas artísticas se dan cita y producen obras completamente nuevas.

Cuando Andrés Mancini, editor, y Manuel Rojas, productor poeta y editor, comenzaron a conformar Oscilación: Poesía+Electrónica en 2003, invitaron a varios autores y autoras chilenos a participar en el proyecto; pero especialmente con Ilabaca esta invitación vendría a iniciar un camino que seguiría unos años después con su proyecto (primero sonoro y después también visual) Her Own and Private Soundtrack (nacido oficialmente en 2005), que no es tanto una musicalización de la ciudad lucía sino una reconstrucción interactiva de algunos pasajes en conjunto con otros discursos estéticos. Desde un principio, Ilabaca ejerció control sobre la declamación de los versos, aunque dio libertad a los músicos Nicolás Morán y Mario Cáceres para la conformación de los espacios sonoros. Después vendría un video, realizado por Mayra Morán, para el último track, con el sugerente título “Estaba esperando este día y no quería que llegara”. Si bien las partes poética, musical y visual se reproducen conjuntamente, es evidente en este video la dispersión o difusión del significado como una totalidad; cada elemento –voz, sonido e imagen– opera sin estar coordinado de forma alguna con los demás, muy al estilo de los events de John Cage y compañía en el Black Mountain College, ya que como apunta Fabien Vandamme “los encuentros multimedia, vistos desde el ángulo paratáctico, no se caracterizan […] tanto por formas de interacción mutua (interacción significante, que tiende puentes entre los susodichos medios) como por un reconocimiento de separaciones irreductibles” (590). A través de esta suerte de video-clip poético, queda patente la idea de que Santiago de Chile, el modelo para la ciudad lucía, posee un discurso intrínseco del cual las representaciones de Ilabaca y Mayra Morán son sólo dos aproximaciones a un sinnúmero de posibles realidades, más allá del arte y la poesía. Las presentaciones del libro+CD, en compañía de Morán y Cáceres (como la del 13 de octubre de 2006 en el restobar Pantagruélico), vendrían a añadirle todavía un nivel más de significación: el de la performatividad, pocas veces explotado con éxito entre los poetas, tan dados a la solemnidad.

En el caso de Oscilación la interacción entre el músico y el material poético de Ilabaca fue mucho más libre, y el resultado es totalmente distinto en espíritu y en intención al de Her Own and Private Soundtrack. Resulta de lo más interesante observar cómo la intencionalidad de un mismo texto cambia radicalmente de acuerdo al estilo musical con el cual dialoga (rock en el primer caso, Electrónica en el otro). Después, Ilabaca participaría en otros proyectos estrechamente relacionados con la música, como en el caso de Pendrive (reescrituras poéticas de canciones), pero nunca como en sus producciones anteriores.

Es importante poner de manifiesto que, actualmente, todos los ejemplares físicos de la ciudad lucía están agotados. Esto provoca que la mayor parte de los nuevos lectores de Ilabaca accedan a su obra principalmente a través de multimedia, y levanta preguntas sobre la recepción del objeto artístico, así como la participación de los nuevos medios en la difusión e interacción cultural, temas que desde luego deben ser discutidos con mayor detenimiento en otra ocasión.

En la siguiente entrevista, realizada por internet en un chat room, Ilabaca nos cuenta sobre los procesos de creación en Her Own and Private Soundtrack y en Oscilación, la reacción de los críticos ante los performances y presentaciones, así como la presencia de la música en su obra, pero también de la historia personal detrás de La ciudad lucía. Al final incluyo dos poemas de la autora, para observar los cambios que sufre el texto al ser trasladado de un libro a un CD.

***

AM: Pues bien, me gustaría que nos contaras cómo nació la idea de Her Own and Private Soundtrack. Se trata de un trabajo conjunto con Mario Cáceres y Nicolás Morán, con quienes, según entiendo, compartes bastantes gustos musicales.

PI: Her Own and Private Soundtrack nace a partir de la relación que tuvimos con Nicolás Morán durante dos años y algo de tiempo, pues en ese entonces yo terminaba la ciudad lucía. Tienes razón, junto a Nicolás compartíamos algunos gustos musicales, no todos. Él estudiaba Licenciatura en Sonido junto a Mario Cáceres en la Universidad de Chile. La primera vez que Nicolás me escuchó leer la ciudad lucía fue para el [Encuentro Latinoamericano de Poesía en Chile] Poquita Fe del año 2004, cuando recién llevábamos saliendo una semana, y luego me ofreció que hiciéramos performance juntos: yo leería parte de mi libro, en ese entonces inédito, mientras él y Mario tocarían algo para mí en guitarra eléctrica y bajo. Ese trabajo fue presentado por primera vez en un ciclo de poesía de mujeres que yo organicé en el año 2005 en el Café Sonoro, que tenía por nombre Like a virgin, sí, como el tema de Madonna. Ahí hicimos lo que a mediados del año se conformaría como Her own… que se lanzó luego con performances en algunos encuentros y tuvo muchas critiquillas bien pobres del resto del campo literario.

AM: ¿Por qué?

PI: Muchos de los "poetas" alegaban que lo que yo hacía no era nada nuevo; mientras que con los chicos de la banda nos reíamos, pues obviamente no era nada nuevo, era sólo un trabajo en conjunto que poníamos en escena y que los tres disfrutábamos.

AM: ¿Cómo fue el proceso de creación?

PI: Los chicos compusieron los temas a partir de los textos, fue bien independiente el trabajo, pues me escuchaban (es decir, nos juntábamos yo leía ciertos pasajes de la ciudad lucía) y ellos trabajaron absolutamente solos en la confección de los temas de ese primer momento.

AM: En otros lados (específicamente el blog de Editorial Mantra) he visto anunciado que Her Own and Private Soundtrack es el nombre de la banda con la que Morán y Cáceres te acompañaban en la lectura-presentación de la ciudad lucía; me encantaría que aclararas esto.

PI: El año 2006 me gané la Beca de Creación del Fondo del Libro y la Lectura y al momento de publicar mi libro por Mantra le comentamos a HH [Héctor Hernández Montecinos] que queríamos un libro con un disco. Ahí comenzó el trabajo duro de la banda, pues ellos leyeron por completo el libro, seleccionaron textos que les gustaban y me pidieron que los leyera una y otra vez, mientras hacían anotaciones o estaban súper concentrados escuchando.

AM: ¿La música se hizo mientras tú recitabas los poemas, o los músicos llegaron con ideas luego de leerlos?

PI: El trabajo de los temas en sí los hicieron ellos solos, lo último que pusieron fue mi voz que grabamos en el departamento que vivía y fue una grabación súper casera, pero muy fina en el sentido de que ellos tenían un oído muy detallista y me pedían que ciertas partes las leyera de cierta manera y en general dirigían mi lectura, obviamente respetando los momentos en que yo decía, no ese verso no se dice así o no sé, no te entiendo, etc. Lo más gracioso fue que justo al momento de hacer la grabación yo estaba con resfrío y mi voz estaba distinta, es como si la que se escuchara no fuera yo, una voz un poco nasal o gangosa de un cuerpo enfermo, metáfora quizás de lo que se venía, pues estuvo listo el disco y a los meses nos separamos con Nicolás.

AM: ¿Fue éste el mismo procedimiento que seguiste en Oscilación? El resultado de este proyecto no me gustó tanto como Her Own…

PI: El trabajo de Oscilación fue al revés, yo conocí a Danny Jeffs [DJef] en el estudio; los productores del disco nos presentaron ya que habían decidido que yo trabajaría con él, y Danny me pidió que leyera lo que me gustara en un tiempo determinado, no recuerdo si 15 o 20 minutos, luego me invitó a trabajar con él en la confección del tema. La verdad es que a mí me pareció que el texto de la ciudad… (en ese entonces todavía inédito) estaba ya casi listo e independiente de mí como autora, entonces le dije a Danny que por qué no lo hacía él y decidiera lo que más le gustaba y trabajara con eso. Se asombró un poco, pero lo tomó bien. Luego hizo ese tema precioso (a mí me gusta mucho) súper viscoso y de una gran textura, húmedo, oscuro, medio lynchiano por explicarlo de alguna forma, y porque amo a Lynch y yo aluciné la verdad.

AM: ¿Se trata entonces de proyectos independientes entre sí, pese a provenir del mismo texto?

PI: Ambos trabajos son súper distintos, es cierto. Yo creo que la cercanía con Nicolás influyó en el devenir de Her Own…, juntos pusimos los títulos de los temas, juntos nos reíamos inventando cosas de nuestra “banda” que yo era como Blondie, pero en la poesía chilena, en fin, cosas más domésticas que te podría contar, pero que están más ligadas a eso que tuvimos en aquel tiempo. Creo que también [fue] el hecho de compartir ese tiempo juntos, la música que escuchábamos o lo que a mí me gustaba; por ejemplo, los epígrafes de la ciudad... son temas de las canciones que tenía en ese entonces como ritmos en la cabeza, están íntimamente relacionados, nunca lo hablé con ellos, pero Nicolás me decía: este tema te gustará porque suena como Interpol, este otro pensábamos en tal cosa, etc. En resumen un gran trabajo, bien aplicados ellos, muy serios, todos unos músicos, esa es la verdad.

AM: En un número de la revista virtual peruana Lapsus aparecen varios archivos de audio de Her own…, así como un video muy interesante para el último track. ¿Cuál fue tu participación en su creación?

PI: En el video tampoco participé, pues como te decía yo entrego mis textos, yo trabajo mucho en ellos, y me encanta eso de que otros artistas se apoderen de ellos y los muevan, los retuerzan. Eso pasó con Mayra Morán, que es hermana de Nicolás, quien estaba aún en el colegio, terminándolo ya, y amaba hacer videos; yo se lo propuse e hizo esta especie de video clip, precioso, tan bello, que cuando lo vi, me impactó cómo se pasó el contenido del libro a su video, como, en el fondo, ella como lectora, como auditora de la música además logró mostrar con la cámara lo que yo veía cuando escribía ese libro tan callejero que fue escrito en las micros por Santiago de Chile, que fue escrito en la calle con esos ruidos con esos autos y sus luces, los árboles en el invierno, en fin; un producto que apareció sin hablar nada, sin decirle nada, sin ella preguntar nada.

AM: ¿Podríamos decir que la ciudad lucía es un proyecto colectivo, o siempre tuviste el control del resultado?

PI: Me siento parte y no de toda esa maravilla, un milagro llamo yo a ese libro. Es un proyecto colectivo y no, pues yo escribí muy sola esos textos, y ellos los tomaron y muy fielmente, con mucho respeto los trabajaron.

AM: Por lo que veo, tres grupos musicales son importantísimos en tu producción literaria: Sonic Youth, Portishead y Cocteau Twins. ¿Tomas influencias de ellos para tus poemas?

PI: La influencia que tú dices de esos grupos son, principalmente, porque yo los escuchaba mucho en esa época, yo armaba de ahí las voces, las sacaba, las trasladaba. Yo lo llamaría un intertexto. Diría que no pudo ser de otra forma, pues esos grupos con sus temas me llevaron hacia algo. De puro rabiosa y pesada puse esos epígrafes, un poco iluminada por un poema de Ana Rossetti que leí en ese entonces que tenía un epígrafe de Boy George [de Culture Club] que decía “Do you really want to hurt me?”. Lo encontré genial. Y empecé a buscar cuáles eran los que estarían en Completa [compilación de poemarios de Ilabaca], luego en La ciudad lucía y fue tan fácil, tan sencillo, como si siempre hubieran estado ahí o como si fuera tan obvio utilizarlos.

AM: ¿Piensas darle continuidad al proyecto de Her Own…?

PI: Her own... se acabó cuando terminó mi relación con Nicolás Morán. De hecho, nadie me saca de la cabeza que lo último que Nicolás hizo por mí fue el disco para la ciudad lucía, y con eso terminó la relación y todo lo demás, fue como un último esfuerzo.

AM: Me encantaría que contaras algo sobre las presentaciones de Her own... ¿Hay grabaciones? ¿Cuál era la reacción del público? ¿Qué clase de audiencia asistía?

PI: La única grabación es la del disco; la última presentación fue cuando HH lanzó su libro Coma [2006] y de ahí nada más. La reacción del público era extrañísima. Cero retroalimentación, gente diciendo que performance y poesía no iban juntas, que yo pensaba que con los músicos habíamos descubierto la dinamita, en fin, puras malas ondas. Obviamente, todo lo contrario de parte de HH y los amigos cercanos... Del resto de la fauna poética, puras preguntas venenosas, pura palabrería, cero crítica, cero reflexión. La audiencia eran los mismos poetas. Las presentaciones siempre fueron performances, nunca hubo una igual a la otra, sumado a que yo performeaba, me pintaba y luego me sacaba el maquillaje.

AM: También he visto tus reescrituras de canciones en Pendrive, donde creo que realizas un viaje completamente inverso: del sonido al poema. ¿Estos poemas son parte de un proyecto más grande, o sólo fueron escritos expresamente para esta compilación?

PI: Fueron escritos para Pendrive, absolutamente. No tengo planes para hacer un libro completo.

AM: Por último, ¿crees que el poema deja de ser enteramente literario al interactuar con otras disciplinas artísticas?

PI: El poema adquiere otra fuerza, otra musicalidad. Sobre todo porque está en el texto, es consultable, leíble, retomable. Sin embargo, el poema en escena es único, es parte de una experiencia múltiple, con la audiencia, con mi voz en el micrófono. Hay una grabación, cuando vaya a México la vemos, jaja.

Dos poemas de Paula Ilabaca

Nota: El primer poema corresponde a lo que serían las letras o lyrics de “Estaba esperando este día y no quería que llegara”, la última pieza de Her Own and Private Soundtrack. Contiene poemas y fragmentos provenientes de las secciones primera, tercera y sexta del libro, principalmente. El segundo es un poema de la primera sección de la ciudad lucía, titulada lucía las bullas. El lector encontrará que, si bien el primero incluye partes del segundo, la exposición y la distribución de los fragmentos no corresponden al mismo tema o sujeto. De hecho, en “Estaba esperando…” dichos fragmentos no establecen conexión alguna entre sí; la estructura que lo sostiene es el espacio sonoro como el único pretexto de su existencia. En lugar de musicalización, es mejor observar el trabajo sonoro de Cáreces y Morán como un acompañamiento (o banda sonora, para retomar el título) que sigue de cerca al texto más que reflejarlo o transformarlo.

ser ciudad sí ser cuidad lucía se estira y dice
ser ciudad para que se la corra en estos cimientos sí
ser ciudad para que impacte para que llene de leche y el cemento se chupe solo

y mi cemento se haga barro y me escupa sí mi amor sí mi niña sí mi pedacito carmesí
mamá?
tengo la cabeza llena de bullas y la garganta mamá
me parece que no he sabido comprender
las bullas no me dejan ni escribir mamá
(Frag. de “La posibilidad de ser ciudad…” secc. lucía las bullas)

esta noche hay
esta noche hay unas bullas
esta noche hay unas bullas por construirte amor
esta noche hay unas bullas
hay bullas? esta noche?
puedo decir?
puedo decir
lo?
(con la boca repleta de leche yo hablo?)
(De lucía las bullas, íntegro)

no todos los ángeles se parecen no todos mi niña
hay uno marrón que atasca en su forma de sudar en su ciénaga repleta de oro
mamá
yo podría ser hedor mamá?
mamá mamá qué es el oro mamá?
(Frag. de “lucía era un sueño…”, secc. lucía las bullas)

yo podría haber entrado en su llanto para poder
permanecer lucía dijo
pero el ángel se pudo tosco y no hubo manera mamá no hubo manera
el ángel ocultó el oro en su respiración el ángel cambió los tonos para amarme cambió
las formas de entender
mamá dime yo entiendo?
si hay tantas bullas yo entiendo?
(Frag. de “La posibilidad de ser ciudad…”)

estaba esperando este día y no quería que llegara [x2]
(Primer verso que abre la secc. la niña lucía)

tengo la cabeza llena de bullas y la garganta mamá
me parece que no he sabido comprender
las bullas no me dejan ni escribir mamá
(Repetición del primer fragmento, a manera de estribillo)

[Sólo en el video] si el ángel me jode yo amo el barro mamá?
(Verso final de la sección lucía se corre y del libro)

***

la posibilidad de ser ciudad ella dijo mi único deseo es ser ciudad es que se me corra
es que me corra la leche por las calles por estas construcciones lucía dice
amor amor hay unas bullas cuando pegas amor
hay unas figuras de carey que se demacran y gritan que me tome mi leche
ser ciudad sí ser cuidad lucía se estira y dice
ser ciudad para que se la corra en estos cimientos sí
ser ciudad para que impacte para que llene de leche y el cemento se chupe solo
y mi cemento se haga barro y me escupa sí mi amor sí mi niña sí mi pedacito carmesí
mamá?
tengo la cabeza llena de bullas y la garganta mamá
me parece que no he sabido comprender
las bullas no me dejan ni escribir mamá
como cuando la boca repleta de leche no me deja hablar
sí mamá lo mismo de esas veces de beber
traspaso las maneras del dolor lucía dice
las traspaso como si fueran como si yo lo quisiera
hay noches en las que no puedo ni respirar mamá
hay noches en las que su cuerpo se pega al mío y no hay cómo poder encontrarlo
mamá si hay olor cómo puede ser que él no esté que se haya ido y tarde en querer volver
son las bullas mamá yo lo sé son las bullas
yo podría haber tenido ese oro mamá esa luz o esa negación
yo podría haber entrado en su llanto para poder
permanecer lucía dijo
pero el ángel se pudo tosco y no hubo manera mamá no hubo manera
el ángel ocultó el oro en su respiración el ángel cambió los tonos para amarme cambió
las formas de entender
mamá dime yo entiendo?
si hay tantas bullas yo entiendo?


Obras citadas

Bibliografía:

Ilabaca Núñez, Paula. Completa. Santiago de Chile: Contrabando del bando en contra, 2003.
---. la ciudad lucía. Santiago de Chile: Mantra, 2006.
---. “Tres poemas”. Pendrive. Santiago de Chile: Mantra, 2008.
Marks, Camilo. “Dos voces singulares”. El mercurio 19 de noviembre de 2006. Mantra Editorial Blog, 10 de febrero de 2009. <http://mantraeditorial.blogspot.com/2006/11/la-ciudad-luca.html>
Vandamme, Fabien. “Parataxis”. Mestizajes. De Arcimboldo a zombie. Ed. François Laplantine y Alexis Nouss. Trad. Víctor Goldstein. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2007. Pp. 590-592.

Discografía:
Ilabaca Núñez, Paula, Mario Cáceres y Nicolás Morán. Her Own and Private Soundtrack. Mantra, 2006.
---, y Danny Jeffs. “La niña lucía”. Oscilación: Poesía+Electrónica. Propuestas Alternativas/Al Margen, 2006.

Video:
Ilabaca Núñez, et al. “Track 04 [Estaba esperando este día y no quería que llegara]”. Lapsus. Collage editorial 6 (2006). 16 de abril 2009.
<http://www.lapsusweb.net/pages/p06/lucia.htm>

EDICIONES POESÍA DE ROSARIO Y JUGLARÍA PRESENTAN ANTOLOGÍA DE POESÍA: ARGENTINA-VENEZUELA


Día 29 de mayo. 19:30 horas
Centro Cultural Bernardino Rivadavia
San Martín 1080 Piso 2 Sala C Rosario Argentina

V SALÓN INTERNACIONAL MAIL @RT 2009 EN VENEZUELA

ANTIC-HAN – COREA DEL SUR (24-4-2009)

Amigos mail artistas un saludo desde Venezuela.

Entre el 28 de junio y el 4 de julio del presente año se llevará a cabo el 6to Festival Mundial de Poesía 2009 en el que será homenajeado el poeta venezolano Juan Calzadilla (Premio Nacional de Artes Plásticas 1996).
Este evento será auspiciado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.
En el marco de este prestigioso festival nuestro archivo realizará el:

5to ENCUENTRO INTERNACIONAL DE POESÍA VISUAL

CONVOCATORIA ABIERTA - NO SELECCIÓN - NO JURADO.
Se expondrá todo lo recibido – Documentación a todos.
NO DEVOLUCIÓN.
Todos los envíos pasarán a formar parte del
ARCHIVO MAIL ART KEYLA HOLMQUIST.

Todas las obras deben enviarse por correo postal a:

Keyla Holmquist
ARCHIVO DE ARTE CORREO
Apartado Postal 326
Maracay 2101
Estado Aragua VENEZUELA

RECEPCIÓN HASTA EL 31 DE MAYO DE 2009

Las obras o expresiones deberán enviarse perfectamente embaladas para prevenir deterioros en su traslado y movimiento, con una copia de la ficha técnica pegada en el dorso de la misma.

CATEGORÍAS:

DIBUJO, PINTURA, GRÁFICA, FOTOGRAFÍA, SELLOS DE ARTISTA, COPY-ART, ARTE EXPERIMENTAL, CONTRAPUBLICIDAD.

OBJETOS / LIBROS DE ARTISTA:

Las medidas podrán ser hasta un máximo de A4. Los objetos y libros de artista que requieran de una base o pedestal deberá ser provista por participante.

POESÍA, VERSO LIBRE O RIMADO, PROSA, NARRATIVA, ENSAYO, RELATOS.

POESÍA VISUAL:

Poesía Proceso, la Poesía Ilustrada, los Poemas Laberintos, Holopoemas, Letrismos, Poesía Concreta, Poesía Semiótica, Polipoesía, Palíndromos, Collage, Fotoacciones, Videoacciones, Espacios de Resonancia, Poemas Objeto, Poesía Fonética, Poesía Sonora, Poesía Pseudovisual, Poesía en Braille.

VIDEO, CORTO METRAJE, DOCUMENTAL, ANIMACIÓN:

Serán admitidos todos los videos, corto-metrajes, fotografías, documentales, animaciones que no rebasen los 8 minutos de proyección y sean entregados en un CD ó DVD listos para su presentación.

EXPRESIÓN MULTIMEDIA:

Será admitida en CD ó DVD lista para su presentación incluyendo la ficha técnica y la lista de las fuentes sonoras, las fotografías, la música utilizada y el nombre de su autor.

FORMATO DE AUDIO:

El formato de audio admitido será:

Wave 44,100 Hz 16 bit Stereo.
Mp3 desde 96 hasta 320 KPSS.
Si la expresión es sonora, cuide la fidelidad de su grabación.

http://holmquistartecorreo.blogspot.com

3 TEXTOS DE ULISES VARSOVIA (POETA CHILENO)

Princesa araucana


Dime tu nombre,
joven princesa araucana,
dime tu nombre
oloroso a madera,
oloroso a tierra negra.

Dime tu nombre de silvestre aroma,
dime tu nombre urdido de laurel,
tejido de emanaciones.

Temprano despertó tu pueblo
de un brumoso sueño,
y reunió en la aurora
las sílabas del bosque,
los ruidos de la floresta.

Un trozo de selva eres,
una cascada de plata,
los dialectos de los ríos
de tu patria procelaria,
todas las lenguas del agua.

Susúrrame tu nombre,
joven princesa araucana,
arómame de helechos,
lléname de los perfumes
de tu patria olorosa.

Lléname de emanaciones
filtrando sus misterios
en la secreta floración
de tu patria florida,
joven doncella.

Dime tu nombre
de telúricos sonidos,
tu nombre de raciales hebras
conectadas a las raíces,
joven princesa araucana.

(De: Temuco. Inédito)


Obituario

Obituario en penumbras
la grafía de las hojas secas,
inscritas en el registro
de la tarde amarillenta
en lentas defunciones,
en láminas sin vida
cayendo a tierra.

Una anciana andrajosa
la dama de huidizos rasgos,
con su devastadora guadaña
segando vidas enfermas
e inscribiéndolas en su obituario.

Llegaréis tarde a la despedida
de las hojas desprendiéndose,
tarde a su vuelo hacia el humus,
tarde a la lluvia de pétalos
amarillentos de la otoñada,
tarde a la andrajosa anciana.

Y en el registro de la inclemencia
hallaréis la seca grafía,
de una dama de huidizos rasgos
que por la niebla de noviembre
con su agudo instrumento, cortando,
amontonándolas en su obituario.

De: Hojarasca (2008, inédito)


Tutela oceánica


Hogar las húmedas evocaciones
de la sal en el aire construída,
en el aire su formidable alcázar
de indestructible vaho marino.

Una irreprimible ola de vapor,
una irreprimible marejada azul
rodeándome de sus ruidos quebrados,
rodeándome de sus alas exhaustas
cayendo de bruces contra la costa,
y recogiendo su vuelo tutelar.

Tutela oceánica para el desvarío
de mi sueño convulso sacudido
de láricas emanaciones de sal,
del lárico aullido del viento tribal
persiguiendo en el aire el agua prófuga,
elevando y rompiendo su alcázar de sal.

Un madero de olorosos bosques,
una nave silvestre de alta mar,
sin velamen, ni jarcias, ni timón,
para éste, tu delirante náufrago,
para éste, tu vástago de la sal
zozobrando entre arrecifes nevados,
encallado en su arrecífica prisión.

Hogar las evocaciones del nauta
sumido en el tiempo de nunca pasar,
de pie bajo el espacio inaccesible,
golpeado de ráfaga y sal procelosa,
húmedo de lárica linfa tribal.

(Inédito)


Ulises Varsovia. Nací el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, cuyo mar y sus tempestades marcaron definitivamente mi persona y mi poesía. Estudié varias asignaturas humanísticas, y trabajé en tres universidades, tanto en historia como en historia del arte, al mismo tiempo que escribía poesía. En 1985 salí a doctorarme a Alemania, y como mi mujer es suiza, pude trabajar y quedarme en San Gall, ciudad en cuya universidad hago un par de lecciones. He publicado 28 títulos de poesía, cinco de ellos en Chile, y tres dedicados a Valparaíso, el último: Hermanía: La Hermandad de la Orilla, en Apostrophes de Santiago (www.apos.cl). El libro más antiguo que he publicado es Jinetes Nocturnos, de 1974, pero tengo otros inéditos más antiguos. En 1972 publiqué un cuadernillo, Sueños de Amor, que circuló sólo entre amigos. Me han publicado más de 70 revistas de literatura de todo el mundo, en varios idiomas, y repetidas veces, y estoy en numerosas páginas web. En agosto del pasado año salió a la luz en Sevilla, España, mi libro de poemas Anunciación. Ángeles y Espadas, publicado por la Asociación Cultural Myrtos. Esta misma entidad acaba de publicar mi Antología Esencial y Otros Poemas (1974-2005), que incluye dos poemas de cada poemario publicado, es decir, 52 poemas "esenciales", y tres poemas de 12 libros inéditos, lo que hace un total de 88 poemas. Lo último mío aparecido es Vientos de Letras, también antológico, en colaboración con el poeta andaluz Alexis R., editado por Myrtos. De los 28 poemarios publicados, sobresalen Jinetes Nocturnos, de 1974/75, Tus náufragos, Chile, de 1993, Capitanía del Viento, de 1994 , El Transeúnte de Barcelona , de 1997, Madre Oceánica, Valparaíso, de 1999, Mega-lítica, de 2000, Ebriedad, de 2003, y la Antología Esencial.

http://ulisesvarsovia.tripod.com/ / http://www.ulisesvarsovia.ch/

3 TEXTOS DE YAMILA GRECO (POETA ARGENTINA)

I

lo que nos recuerda las manos son las cuerdas
entonces manifiesto por los ojos la angustia y la crueldad
del plástico forzado por mi cadáver
es mantenerse incluso cuando los brazos forman huecos
no el estómago cansado
sino la insolencia de rasgar su privilegio
la cercanía limita el encaje que es la carne
mediante el grito que nos triunfa en delirio acabado
yo me postergo y me rebelo
contra la blanca solicitud de la pared reinante
y cargo heridas
aullar o permitirse el encierro
creo pero tener
el desnudo babosa el rastro plateado
y mi jurar no consentirse en espejos indecibles
es la lo
que das
mi búsqueda es un cuchillo o una piedra y otra flecha
machacadas contra la fuerza recta
pero quiero pertenecer
la cocina tiene patas son las arañas restantes
de la comida podrida
de mamá
es el designio de la abuela antes de
muerta
es mi propio ser habitando por la risa abierta
la gota seca de la rabia marcando muecas
mi baba retorcida en precipicios
a pleno diente roto su garganta es mi depósito


II

los gritos son el inicio de toda creación maldita
fieras de mi alteración el golpe de los pasos y las puertas
que vienen por qué no se van ajenas a todo lo que se suicida
por qué no te corto los pies
y elevo al mundo
fija a las necesidades altas porque no queda fondo que
temblar
la visión única de la cuna muerta por asfixia
de una escalera comunicando con mi palabra
metástasis es mi hermana
o el desequilibrio sin presencias deformadas
dentro de una habitación sostenida por la basura


V

la entrada es por el ombligo de toda muerte
donde el llanto mastica
la escara sacra por donde se asoman los huesos
a través de la carne
yo me perjudico el ojo
cuando la bestia resplandece el cierre
yo abro los labios
y demuestro hambre
es la lujuria de Dios con su hábito de sombra
arrastrando mi nacimiento contra las ventanas


Yamila Greco. Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1979. Parte de su obra literaria se publicó en la antología "Cadáver en mano” (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Realizó la introducción del libro "La Liga", para el poeta chileno Christian Pérez (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Su texto "V" ha sido seleccionado para participar en la obra "Verso a verso" (Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008). Colaboró en diversas publicaciones literarias, como "Cinosargo", "Cañasanta", "El Cálamo", “Punto en Línea” (publicación de la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México), “Groenlandia”, “Sinalefa”, “Catarsis”, “Espiral”, “El Coloquio de los perros”, “RHAM” y "Artesanías Literarias" (Nuevas Voces de La Poesía Argentina: Comentario, presentación y selección de la poeta argentina Silvia Loustau). Su poemario “Sobrevivir es una Curvatura” fue publicado en la revista “Casa Litterae" (Visión sobre literatura internacional del poeta español Antonio Gamoneda). La revista de poesía chilena Lakúma-Pusáki dedicó una nota a su trabajo poético. Sus poemas han sido traducidos al catalán, al italiano y al inglés. Otros textos de su autoría: http://blog.myspace.com/respirarpuedeserunfracaso

POSTCART OF THE DIASPORA DE CARLOS ERNESTO GARCÍA (POETA SALVADOREÑO)

YO NO TENGO CASA

La mitad de lo que amaba ya no está conmigo.
Unos (casi todos) se han quedado.
Otros simplemente partieron.

Mi hermano urgentemente me escribe de México:
La casa se derrumba
hay que venderla
y pienso:
¿Es qué aún tenemos casa?

Mi padre se quedó sin comprarse aquella camisa
o aquél pantalón que tanto le gustaba
sin ir al cine los domingos
sin viajar al país con el que tanto soñó
y se conformó con visitar un parque
en donde mirarle el rostro al caballo
y al general que lo montaba en una estatua.
Todo por comprarnos una casa
Una pequeña y modesta casa donde vivir
y a la que hoy solamente se le ocurre derrumbarse.

Por mí
que se derrumbe si quiere.
Si la mitad de lo que amaba ya no está conmigo
si los niños no se amelcochan frente a la ventana
y si a mi hermana se le quebró la sonrisa frente al espejo
aquella terrible noche de junio
antes de la tormenta y el canto del gallo
si el llanto metálico de un niño
no me provoca una tremenda ternura
que haga nacer una canción de amor entre mis manos
por mí que se derrumbe;
y que vuelvan a construir un día si quieren
pero será sobre cenizas.

Mi voz
no vibrará más en sus paredes.
Tus cartas de amor Mariana
no llegarán con su olor a perfume hasta mis manos.
Al caer la Navidad estaré siempre lejos
y solitarias habitaciones poblarán la casa
que según cuenta mi hermano en su carta:
ya perdió sus primeros cristales

Está bien
que se derrumbe si quiere
si es así
olvidarla será mi venganza
porque yo hace tiempo
mucho tiempo
que no tengo casa.



A QUEMARROPA EL AMOR

Guardo como pequeñas piedra de mar
días de nieve
regiones habitadas por el miedo
incendios de miradas devastando las calles
reinos de abejas y de hormigas
silvestres floraciones de palabras
atardeceres bajo oscuras arboledas
lápidas polvorientas
sobre historias personales
mesas de café
desde donde controlábamos las piernas
de una mujer que no nos hizo ni caso.

Alojo recuerdos como piedras de mar
y ninguno termina de hacer daño
en la palma de la mano
donde los aprieto con indecente esperanza.

Son recuerdos
como los de un gato en el jardín
con una bala entre las patas.
¿O será alguien cargando su revólver?
De un gato que llora en el jardín
¿O será mi madre
que no está en casa desde ayer?
El recuerdo de un hombre que salta la verja
y yo no tengo tiempo
ni ganas para recibirlo.


Los impactos rompen la puerta
mientras irrazonablemente
la luna se aburre allá arriba
y saltando el muro
caigo en un estanque dorado
a salvo de la ballena que arrasa.

CARLOS ERNESTO GARCÍA. Nació en Santa Tecla (El Salvador), 1960. Escritor, poeta y corresponsal de prensa en España. Autor de los libros de poesía Hasta la cólera se pudre (Barcelona, 1994) que ese mismo año aparecería en Nueva York bajo el título Even rage will rot en traducción al inglés a cargo de Elizabeth Gamble Miller y A quemarropa el amor (Barcelona, 1996). Es autor también del libro de viaje en tono novelado, El Sueño del Dragón (Barcelona, 2003), en la que narra su viaje en solitario a lo largo del río Yangsé así como del reportaje Bajo la Sombra de Sandino (Barcelona, 2007) basado en una serie de entrevistas a varios ex comandantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), entre los que es de destacar la figura del ya mítico Edén Pastora; el poemario La maleta en el desván (inédito), también traducido ya al inglés por la Dra. Gamble Miller bajo el título The Suitcase in the Attic y de la antología de poesía salvadoreña Cuscatlán hora cero (Inédita). Desde finales de 1980 vive en Barcelona, desde donde, invitado por diversas entidades culturales y académicas ha visitado varias ciudades de América Latina, Europa y Asia. Su poesía ha sido traducida al inglés, chino, italiano y portugués.

DOS TEXTOS DE ROCÍO SORIA (POETA ECUATORIANA) Y UNA PRESENTACIÓN DE PORFIRIO MAMANI

TEXTO:


Ya nadie quiere cuidar de esta mano
cuyos movimientos involuntarios han pretendido, dicen, ahorcarme.
La envuelvo
la cubro
le doy un beso en la cabecita
le arrullo
me amanezco meciéndola pero ella nunca duerme,
está vigilante,
pendiente
se sobresalta al menor ruido y me araña de desesperación el pecho.

Quiere llamar mi atención porque sabe que ya está cerca.
Le digo que sea cautelosa pero ella es muy impulsiva.

Es peor cuando la máquina de los latidos empieza a bombear toda la noche, sin descanso
y no termina de morirse ese pitido en mis ojos
o se vuelve a una sola hebra
y el hombre de blanco viene con su abulia
masculla algún silencio que he olvidado
dice algo que no entiendo

se acerca
se la lleva
le muele a sondas el cuello.

Él no entiende que ella solo pretendía advertirme.

Se la lleva.

Estoy sola.

Miro por el estrecho agujero del parapeto común:


El hombre de la pieza seis se ha levantado
y camina descalzo hacia el fondo
agitando la pierna como si quisiera lanzarla.

El hombre de las flores amarillas
se golpea la cabeza contra la pared
repitiendo la misma frase.

El martes arañaba con la cuchara el plato vacío
en un ritual interminable de invocación.

Ya nadie quiere atar estos cordones blancos que me crecen cuando llueve,
nadie quiere cuidar de esta mano
cuyos movimientos involuntarios han pretendido,
dicen, ahorcarme.


La envuelvo

la cubro.

Espero.


OTRO TEXTO:


Baja de su piso con toda la magnitud que le otorga su silencio
no se detiene en ninguna ventana, intenta un juego sin precedentes
sabe que todos los juegos son nuevos y nunca similares
sabe que las jugarretas, a veces, arrastran al fondo

y requeman,
y angustian cuando caemos en cuenta que nada es definitivo;
o que hay búsquedas vedadas por el anacronismo de su inexistencia
y no por la fatalidad.

Y sin embargo hoy ha dudado
y ha esperado
y ha buscado en los cajones algunos mendrugos comestibles;
y no sé si los haya hallado

-fingía una absoluta soledad-

pero los recuerdos y los olvidos fueron apoderándose de su cara
hasta que de tanto llorar sonreía indultándose los sollozos de la madrugada.

Y es que a veces intenta volverse hombre
para que le sea más fácil consagrarse a la muerte;
o para dormir con la certeza.

Intenta a grandes brincos sobre su cama o a gritos sacarse el cuerpo;
pero es inútil porque esa materia nos tiene invadidos hasta el cuello.

Busca con esa premura de quien se sabe perdido, o solo;
o simplemente se sabe culpable.

Busca, con el temor al desamparo, al ser solo que lo habita
como si no le habitaran también los sitios que habitó.

Bien sabe que la huida y la búsqueda son figuras sobrepuestas
jugarretas que escupen sus propios dientes como piecitas de rompecabezas

…y de pronto con una paciencia que no le pertenece
acomoda y restituye sus piezas;

y de golpe las revuelve hasta molerlas…

A veces baja con una sonrisa colgándole en el labio

(le ocurren instantes de ingenuidad
que pretenden con su escepticismo)

una sonrisa triste de quien se la está jugando.

Pero es una sonrisa.

La felicidad le es infranqueable y la pretende de las caderas solo para seguirse el juego y exprimirse luego de lágrimas al llorar con todo el cuerpo.

porque el amor es una contingencia, a veces,
y otras una necesidad,

porque allá arriba o allá abajo no hay nada,
porque en ningún sitio hay legitimidad para estas apariciones.

- LA TIRANTEZ DE LA TRISTEZA HACE AQUÍ LA SEGUNDA VOZ -

No hay oportunidad posible ni redención consigo mismo
no hay nuevos comienzos.

El comienzo es siempre el final mismo.

- NO HAY CASI, NI GRATUIDAD, NI PLENA CONCIENCIA -

Hay solamente apósitos colocados sobre una herida constante,
sobre una herida que aún no nace,
sobre una sardonia.
¡Todo por lo que hay que jugarse¡
Aunque ni mínimamente posibilite espectros reales o
figuras aparentes


Rocío Soria (Quito, 1979). Realizó estudios en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador. Ha publicado el poemario "Huella Conceptual", con el que obtuvo el Segundo Premio en el Concurso de Poesía organizado por el Departamento de Cultura de la Universidad Central del Ecuador, 2003. Ha obtenido también las siguientes distinciones: Primer Premio en el Concurso Interuniversitario de Relato Corto organizado por la Universidad San Francisco de Quito, 2005; Premio Internacional de Poesía Fanny León Cordero organizado por la Asociación Ecuatoriana de Escritoras Contemporáneas, 2005; Medalla de Bronce en el género cuento en el Concurso de Poesía, Cuento y Ensayo organizado por la Facultad de Filosofía, Escuela de Lenguaje y Literatura de la Universidad Central del Ecuador, 2006; Primer Premio Concurso del Libro y de la Rosa organizado por la UNESCO y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, 2006. Ha publicado el poemario “El Cuerpo del Hijo”, 2008. Blog: http://rociosoria.blogspot.com
.
El cuerpo del hijo, y la voz poética de Rocío Soria.

En el conjunto de estos poemas se representa la desintegración y construcción de una identidad espiritual y corporal de un Ser, que con mucha emoción recorre a través de la voz poética. Hay imágenes violentas, tiernas, desesperadas ; otras envueltas de silencios y esperanzas. Los silencios son los espacios que la autora introduce en el orden de los versos, los cuales aparecen como cortes que buscan la esencia de una acción o idea a concretizar. La esperanza es la búsqueda insistente, constante como lo sugiera la poetisa: « ha buscado en los cajones algunos mendrugos ». Aunque la búsqueda está presentada como una acción incierta, ella nos introduce al mismo tiempo a un mundo maravilloso donde podría encontrarse la felicidad. Para ello es necesario atravesar el camino de la duda y sobrepasar aquellas adversidades que surgen a lo largo de la vida, aquellos laberintos existenciales que encuentra ese Ser por donde se desplaza.

La soledad es un campo de batalla, donde se lucha consigo mismo, es en el libro de Rocío Soria, como una sombra que se enfrenta a otra sombra, siendo ambas la misma sombra, tal como aparece en el hermoso verso: “no sabe si él o el del espejo ha despertado primero”. El espejo es el rebote de la propia imagen que desesperadamente se enfrenta desde el otro lado, desde el lado interior que parece consumirlo en silencio, en ese lado donde la soledad es además, el dolor que le permite resistir en la búsqueda de sí mismo. A veces el Ser que aparece en los versos de Rocío, es alguien que es un Hombre y un Dios; es un Ser que vacila entre el mundo de la divinidad y el mundo terrestre. Sus denotados desvelos aparecen como lanzas en su experiencia de la vida, puesto que pesa una amenaza constante en cada uno de los movimientos que hace.

En esa travesía vital, la muerte es apenas una imagen que se confunde con las insistentes imágenes quebradas, desgarradas que ese Ser debe soportar. Hay un evidente sufrimiento epidérmico que flota en la contextualización de los poemas, es algo oculto, invisible; así lo dice la voz poética : “el dolor es un asunto que se lo resuelve en completa soledad”. ¿Acaso no es ésta la experiencia cotidiana del hombre? Unos lo llevan con mayor intensidad que otros; unos lo manifiestan, otros en el profundo silencio lo guardan como un tesoro extraño.

El camino para ese Ser es un descenso a la vida terrestre, a la vida concreta, casi a una vida infernal, es el paso doloroso del hombre/hijo por un túnel colmado de angustias, indiferencias y desprecios. Va como acosado por un destino que lo ha condenado a permanecer en aquella ciénega oscura que lo acerca y aleja de la muerte; y así, en su errancia busca el amor, busca la muerte. En ese contexto la imagen de la mujer, a veces aparece como la continuidad del camino difícil; entonces la mujer es otro mundo, otra experiencia que explora la voz poética y nos lleva por una senda descubriendo el campo espiritual del personaje femenino, cuya particularidad es la búsqueda de una libertad sea interna o externa, como lo refieren estos versos al expresar: “Este bocado de oxígeno es el primero”, “el aire pita en mi pecho”, “Quiero un bocado de aire”. Por esas sendas por las que avanza la mujer o el hombre hay algo común que los une, aquello lo de la unidad o la desintegración espiritual del ser, como lo sintetiza la poetisa Rocío Soria, en uno de lo más bellos versos de este libro: “No sé si voy caminando o voy desplomándome/ en una especie de rueda de fuego / no sé si sueño o empiezo a devenir”.

La poetisa Rocío Soria logra con mucha destreza abordar una variedad de temas, tal un desafío, en la poética Latinoamericana, y lo hace con una sensibilidad muy singular, propia. Es uno de los mayores logros que sobresalen en sus versos, los que indudablemente reflejan la emoción dolorosa y profunda del hombre. A nivel temático alcanza una dimensión universal al tocar temas como la soledad, el dolor, la búsqueda de sí mismo, el desafío para encontrar una puerta, una luz, un camino.

Porfirio Mamani-Macedo
París, 26, abril, 2008

Porfirio Mamani Macedo. Poeta y escritor peruano, nacido en Arequipa (Perú) en 1963. Doctor en Letras en la Universidad de la Sorbona, se graduó también de abogado en la Universidad Católica de Santa María, e hizo estudios de Literatura en la Universidad de San Agustín (Arequipa) y en la Sorbona. Ha publicado poemas y cuentos en varias revistas en Europa, Estados Unidos, Canada y Latinoamérica. Entre las obras de Porfirio Mamani destacan Ecos de la Memoria (poesía, 1988), Les Vigies (cuentos, 1997), Voz a orillas de un río/Voix sur les rives d'un fleuve (poesía, 2002), Le jardin el l’oubli (novela, 2002), Más allá del día/Au-delà du jour (poemas en prosa, 2000), Flora Tristan: La paria et la femme étrangère dans son oeuvre (ensayo, 2003), Voz más allá de las fronteras/Voix au-delà des frontières (poesía, 2003) y Un verano en voz alta/Un été à voix haute (poesía, 2004). Ha enseñado en varias universidades francesas y actualmente reside en París y enseña en la Universidad de Picardie Jules Verne.

Miércoles 29, 7:30 P.M. Homenaje a la poeta peruana NELLY FONSECA en el Centro Cultural de España

lunes, 27 de abril de 2009

El impacto de las Letras italianas en la poesía de Sandro Chiri Por Giovanna Minardi* (Universidad de Palermo, Italia)

El poeta peruano Sandro Chiri acaba de participar en el “Cuarto Festival de Poesía Multilingüe” que se realizó el pasado 24 de abril, en Temple University, Filadelfia, donde fue el único lector en español dentro de 30 lecturas en diferentes lenguas. Asimismo, participó en las Jornadas Culturales 2009 que organizó la Universidad de Palermo y próximamente la traductora Rita Cardillo llevará parte de su poesía al italiano. Publicamos en calidad de exclusiva un breve ensayo de la profesora italiana Giovanna Minardi sobre uno de los aspectos de la poesía de Sandro Chiri:

Desde Italia la literatura peruana (1) puede ser vista como curiosamente ambigua, si es que la cotejamos con otras literaturas de América Latina, como por ejemplo la escrita en la zona del Mar del Plata que tiene cierto carácter homogéneo y entraña europea. Esta apariencia de ambigüedad que presenta la literatura del Perú ante Europa es el resultado de contribuciones tan ricas y variadas que encontramos en las obras de escritores como Mariátegui, Vallejo, Ciro Alegría, Arguedas, Ribeyro, Belli, Vargas Llosa y Bryce Echenique. Y si a esos nombres le sumamos los inteligentes aportes a la crítica literaria que han hecho estudiosos de primera línea como Estuardo Núñez, Alberto Escobar, Armando Zubizarreta, los hermanos Jorge y Antonio Cornejo Polar, Julio Ortega, José Miguel Oviedo y Ricardo González Vigil, tendremos por resultado una muy sólida “literatura heterogénea”, por citar un afortunado término de Antonio Cornejo Polar.

Otro aspecto que se visualiza con relativa claridad es el fenómeno de la emigración constante en la literatura peruana. Muchos escritores y críticos han salido del Perú y se han afincado en los Estados Unidos o Europa, en busca de mejores horizontes. Tiene, por eso, peso de verdad la afirmación de José Miguel Oviedo: “la porción más significativa de la novela [peruana] ha sido escrita fuera del país”. No creo que Oviedo, tal como yo pienso, haya querido decir que sólo saliendo del Perú se puede ser buen escritor. Nada más lejos de eso. Su intención parece ser la de registrar casuística literaria: Alegría escribe sus afamadas novelas en el destierro chileno; Vallejo produce Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz entre Francia y España; Vargas Llosa y Bryce alcanzan sus mejores logros escriturales en Europa; casi toda la producción narrativa y dramática de Ribeyro fue escrita en París; Milán ha sido el espacio geográfico y cultural donde Eielson ha escrito muchos de sus intensos poemas. Apenas me aventuro a citar los casos más visibles.

A pesar de que hasta ahora se le asocia de manera sistemática con el indigenismo, la literatura peruana –otra verdad inocultable– es poco conocida más allá de sus fronteras. Las razones de este fenómeno pueden ser muchas, desde el incipiente desarrollo editorial, pasando por los bajos índices de formación educativa de parte de su población, hasta el supuesto desinterés del Estado peruano en difundir sus variados aportes culturales al resto del mundo. Como muchos de los países de Latinoamérica, el Perú no ha escapado de la profunda crisis política y económica en la cual se ve envuelta la mayoría de las naciones en vías de desarrollo. Asunto que repercute, por cierto, de diversas maneras, en la vida cultural de un país.

En ese contexto es bueno ubicar a Sandro Chiri, quien en los últimos años ha sido una figura clave en la difusión de la literatura peruana a través de la revista que edita: La Casa de Cartón de Oxy (2). En algunas bibliotecas de universidades europeas (me consta) y norteamericanas (lo sé de buena fuente) se encuentran los números de tan bella publicación. Acaso se trate de un proyecto individual que tiene, a pesar de su gestor, una importancia mayúscula para aquel estudioso de la cultura latinoamericana, quien encontrará en las páginas de La Casa de Cartón una muestra generosa de los aportes de los escritores peruanos. De alguna manera, Chiri suple una función que le compete al Estado de su país. Sin aspaviento alguno, esfuerzos individuales de esta naturaleza permiten que otras gentes del mundo se informen de la literatura de una nación remota.

Pero es bueno mencionar una faceta poco conocida de Chiri: la de poeta. En 1989 publicó El libro del mal amor y otros poemas (Lima: Concytec); en 1992, Y si después de tantas palabras (Trujillo: Serie Comisión Centenario César Vallejo, número 26); ambos, sin duda, dialogan con la poesía peruana de los años 80, marcada por el tono conversacional y sus afanes testimoniales. Apenas un par de reseñas periodísticas de entonces dieron razón oportuna de ellos, señalando sus logros y virtudes. El 2006 difundió sus Poemas de Filadelfia / Philadelphia Poems (3) que apareció en versión bilingüe castellano-inglés, con la fina traducción de Raymond McConnie, fotografías de Robert Dewey y prólogo de Ángel Esteban. Pero antes de sus poemas de exilio filadelfiano, en 1999, Sandro Chiri presentó la primera versión de su poemario Viñetas al Concurso Nacional de Poesía Copé, obteniendo por unanimidad la única mención honrosa entre cientos de participantes. Aquella vez, Alonso Ruiz Rosas (también poeta de la promoción del 80) y Leopoldo Chariarse (fino vate de los años 50) se alzaron con los dos primeros premios, respectivamente, en una reñida disputa, tal como se desprende del acta final del jurado. En ese fragor, el poemario de Chiri aparecía tal cual es el propio autor: siempre al margen de los grandes experimentos formales o de los festines literarios (4). Esto, lejos de parecer un demérito, nos lleva a concluir que Viñetas se constituía como un libro agradable y de fácil lectura para los integrantes del jurado. Años después, exactamente el 2004, el poeta se anima a editar –con sus propios recursos– una versión ampliada del libro que durante un quinquenio permaneció injustamente inédito. La edición está diseñada de tal manera que cada poema va acompañado de una viñeta ex profesamente elaborada, la mayor de las veces, por el ilustrador Miguel Vidal (quien suele utilizar el seudónimo de “Miguel Det”); o en otros casos, dibujos tomados de diversas fuentes tales como el suplemento dominical El Caballo Rojo o las revistas Variedades, Mundial o Amauta; o fotografías con tratamiento lineal; o imágenes fusionadas o retocadas de procedencia varia.

Este afán de unir texto con imagen no es por cierto nuevo, pero sí diremos que en Viñetas el resultado es harto feliz. El apunte gráfico no perturba el poema; hay entre ambos un secreto y fino diálogo. Los textos, por lo demás, son breves. Cada uno de ellos pretende contar una historia, sea cuando el hablante lírico asume la primera persona, o cuando se arroga para sí la voz de algún escritor conocido. Viñetas se caracteriza por su amplitud temática y su sencillez expresiva. Sandro Chiri conoce perfectamente la tradición y se maneja con comodidad dentro del canon. No perdamos de vista su condición de profesor de Literatura en las aulas universitarias.

Un aspecto que quiero resaltar tiene que ver con los vínculos de Chiri con la poesía italiana del siglo XX. Me gustaría citar casos puntuales. El poeta peruano, por ejemplo, elige como epígrafe tres versos de Umberto Saba (5): “Il poeta ha le sue giornate / contate, / come tutti gli uomini” (“El poeta tiene sus días / contados, / como todos los hombres”). Desde un inicio, Viñetas se inaugura con la certeza de la finitud, de lo pasajero, de lo transitorio tal como lo establece la lógica de la vida misma. Todo lo que el hombre (“el poeta”) edifica, caduca. La vida tiene un inicio y un final, y el poeta no escapa de ese tránsito. Chiri hace suya la verdad inocultable que habita en los certeros versos del poeta de Trieste.

Más adelante, nos topamos con la ternura de “Mi padre, amigo”, texto donde el yo poético emula unos conocidos versos (“vender palabritas”) de Guido Gozzano (6), mientras el progenitor prudentemente rememora la sangre de los antepasados y aconseja al vástago amante de la poesía: “Juntar palabritas no es un juego, afirma”. Lo que interesa resaltar acá es el tono y la melodía. Gozzano habla de un joven desdeñoso y culto llamado “Totó Merúmeni” quien habita una villa inmensa que supo de un glorioso pasado y que ahora le toca afrontar la decadencia familiar. Chiri, en cambio, hace dialogar a un padre silencioso y tolerante con un hijo con veleidades literarias.

De otro lado, cuando el poeta peruano inventa un enigmático personaje femenino, de repente, en su afán descriptivo, desliza estos versos:

Evelym tiene 25 años y es casta.
Va dejando su juventud entre oraciones y balbuceos.
Un poeta italiano diría:
“Una muchacha así / tan fresca y bonita /
debe pensar en su futuro”.

Al abordar este poema, surge en mí un conjunto de inquietudes que sólo puedo manifestar en preguntas: ¿por qué Chiri eligió a “un poeta italiano” (y no francés o lusitano o anglo) para hablar de esa joven que a pesar de sus 25 años vive en estado de pureza y extraño misticismo?; ¿a qué poeta italiano pertenecen esos versos entrecomillados?; ¿serán acaso de Dino Campana, Vicenzo Cardarelli, Giuseppe Ungaretti, Eugenio Montale, Salvatore Quasimodo, Sandro Penna o Mario Luzi?; ¿por qué los versos de Chiri suenan como los de los melancólicos vates del Mediterráneo a la hora del crepúsculo? Yo no tengo respuesta para ninguna interrogante que arrojo como lectora desordenada y atrevida.

Pero el mismo asunto es retomado más adelante en “Donna solitaria”. Los versos de Cesare Pavese que sirven como epígrafe anuncian una situación inesperada en la vida de una dama otoñal que espera con resignación el final de su vida. Ya no se habla acá de una muchacha afiebrada por la fe religiosa, sino de una mujer que inesperadamente rejuvenece gracias al amor.

Los poemas que Sandro Chiri reúne con el título de “Viñetas de la estirpe” poseen una clara alusión a sus ancestros. Recuérdese que el apellido Chiri no es desconocido en ‘la bota azzurra’. Incluso, el poeta peruano tiene un ilustre homónimo en Milán, experto en ópera y música clásica. En esta sección de Viñetas, el autor evoca su primer viaje a Italia con el propósito de “encontrar un rastro” de su pasado (“Mar Tirreno dame una señal de mi sangre”). Es el descendiente del remoto inmigrante que regresa, por lo menos, a ver la tierra del origen familiar. Y en estos afanes incluye nuevamente una línea de Umberto Saba: “Tu sei como una regina” (“Tú eres como una reina”). En el poema “Rumbo a Palermo”, por ejemplo, el yo poético expresa sus afectos sin ambages: “Yo he visto la Plaza Pretoria en el Callao. // Las ruinas de Agrigento son tan bellas / como las piedras del Perú”. En efecto, se trata de la reconciliación –más que geográfica, emotiva– de dos espacios caros para las percepciones del poeta.

Al cerrar este ensayo descubro un nuevo texto (7) de Chiri en una importante revista virtual de los Estados Unidos, cuyo contenido está a tono con lo que vengo sosteniendo. Se trata del poema “Santa Rita de Palermo viaja en un Fiat naranja”, y que me apresuro a transcribir:

Santa Rita de Palermo viaja en un Fiat naranja

De voz bonaerense y
de ufana cabellera,
Santa Rita de Palermo,
deambula silenciosa y cabizbaja
entre recelosas misioneras
de cavernas celestiales.

Muchacha de mirada herida,
y fingida alegría,
Santa Rita de Palermo,
cruza rauda Vía Roma
en su Fiat naranja, en su Fiat veloz,
mientras mi corazón
(esa bomba de tiempo)
era melancolía.

Su norte es siempre confuso,
Santa Rita de Palermo,
su norte es una callada guitarra
de doradas cuerdas
que fue pausa y tristeza,
que fue silencio y agonía
al pie del adiós.

Lozana y con lentes de contacto,
en vano traté de acercarme a su sombra,
en vano traté de besarla en Piazza Maggione;
de persuadirla en el Mirador de Monreale,
Santa Rita de Palermo.

Para mis ojos era la única Santa de la ciudad.


El personaje femenino del poema es tan complejo como una ciudad en crecimiento. Palermo, casualmente, alberga ancestrales iglesias del medioevo, así como impresionantes templos barrocos. Todo se amalgama en esta urbe que cada vez va siendo de mayor interés para el turismo internacional. En los últimos diez años, por ejemplo, hay un evidente crecimiento tanto poblacional como urbanístico y donde los edificios de la periferia van mostrando el nuevo perfil de la ciudad. A ello hay que sumarle una mayor presencia de inmigrantes llegados de la India, la China o de diversas regiones del África. Palermo tiene entonces un nuevo rostro de marcado cuño heterogéneo, pluricultural y, por qué no decirlo, multilingüe. La ‘santa palermitana’ de Chiri también es plural en tanto nos remite a un fenómeno sociocultural inverso, me refiero a la conocida migración italiana de siglos hacia América; así detectamos que la “voz bonaerense” del personaje poético alude a los conocidos ‘tanos’ argentinos. Por consiguiente, la ‘Santa-Ciudad’ es y no es europea, como el Palermo actual que alberga hoy en día múltiples caretas llegadas –como ya he señalado– de diversos lugares del planeta.

Pasado y Modernidad se amalgaman en este poema. Un Fiat cruza velozmente vías y corsos mientras los templos cristianos, entre ellos la bellísima Catedral, guardan prudencial silencio. El futuro de Palermo es tan incierto como el de cualquier urbe europea, por eso el poeta acota con acierto que “su norte es siempre confuso” no obstante los típicos rincones turísticos como Piazza Maggione o el tan visitado Mirador de Monreale.

Yo no sé si Sandro Chiri haya leído la novela Conversación en Sicilia (1939), de Elio Vittorini (8), donde un joven retorna a su tierra para reconsiderar su pasado. Un maniqueo paralelismo me atrevo a trazar ya que percibo en los versos Chiri cierto aliento mediterránico. Por estas razones, me da la sensación que una lejana gota itálica aún late entre los versos del poeta peruano.


Notas

(1)
Con frecuencia se revisan tres panoramas de la literatura peruana harto útiles: a) Roland Forgues. Palabra viva I. Narradores; II. Poetas; III. Dramaturgos; IV. Las poetas se desnudan. Lima: Studium, 1988 (I-III); Lima: Ediciones El Quijote, 1991 (IV); b) Abelardo Oquendo. Narrativa peruana 1950-1970. Madrid: Alianza, 1973; y c) Javier Sologuren. Antología general de literatura peruana. México: FCE, 1981.

(2) Cf. el exhaustivo prólogo que el crítico Camilo Fernández escribe para Viñetas (Lima: Alberto Chiri, Editor, 2004).

(3) Cf. la reseña de César Ferreira. «Chiri, Sandro. Poemas de Filadelfia.» [Reviews] Chasqui. Vol. XXXVII, 1 (May 2008): 151-154.

(4) Es un escándalo que sus textos no figuren, por ejemplo, en difundidas antologías de la poesía peruana última, acaso por los escasos ejemplares que se editaron o por la deliberada poca difusión que el propio Chiri hizo de sus libros.

(5) Con respecto a Umberto Saba, el estudioso peruano Ricardo Silva-Santisteban ha escrito: «Umberto Poli Coen nació en Trieste, en 1883, de padre católico y madre judía, y desde antes de su nacimiento se gesta el trauma que marcará su vida: la fuga del padre y el abandono de la madre. El niño es entregado a una nodriza eslovena, Peppa Sabaz, quien se convierte en su ‘madre de gozo’; la ternura y el cariño del uno hacia el otro provocarán los celos de la madre, Raquel, quien lo arranca a su cuidado para llevarlo a vivir con él en el gueto triestino. El conflicto emocional que le provoca esta separación no lo abandonará durante mucho tiempo. Baste señalar que el nombre que decide adoptar como escritor es un homenaje a su nodriza (Saba proviene de Sabaz). [...] Muere en un sanatorio en Gorizia, en 1957, probablemente por una sobredosis de somníferos». (Cf. el texto de RSS que aparece en la solapa de la edición bilingüe de Casa de campo y Trieste y una mujer. Lima: PUCP, 1998. Introducción y traducción de Ana María Gazzolo).

(6) Guido Gozzano (1883-1916) es considerado el principal representante de los poetas crepusculares italianos de principios del siglo XX. Son conocidos sus poemarios El camino del refugio (1907) y Los coloquios (1911).

(7) Ver: http://www.ciberayllu.org/Literatura/SC_TresPoemas.html

(8) Elio Vittorini (1908-1966) fue un destacado novelista, traductor, editor y poeta italiano, nacido en Siracusa, Sicilia. Tradujo al italiano a D.H. Lawrence, Edgar Allan Poe y otros escritores de lengua inglesa. Ejerció el periodismo en diarios antifascistas. Al igual que su cuñado, el poeta Salvatore Quasimodo, militó en el Partido Comunista Italiano. Entre sus libros destacan Pequeña burguesía (1931), libro de relatos; y las novelas Conversación en Sicilia (1939) y Las mujeres de Messina (1949).
.
* Giovanna MINARDI (Palermo, Italia) es investigadora en Literatura hispanoamericana. Ha publicado: La cuentistica de Julio Ramon Ribeyro (Lima, 2002); Historia del cuento hispanoamericano (Lima, 2003); Augusto Monterroso e la minifinzione ispanoamericana (Messina, 2007). Además, ha difundido las antologias: Las coreutas. Antologia de narradoras mexicanas del siglo XX (Lima, 1995); Cuentas. Antologia de narradoras peruanas (Lima, 2000); Cuentos pigmeos. Antologia de la minificcion latinoamericana (Lima, 2005); Breves, brevisimos. Antologia de la minificcion peruana (Lima, 2006).

EL TALLER -DE ESCRITURA CREATIVA- DE LUISA FERNANDA LINDO

Ni adentro ni afuera. La escritura creativa no es sólo un ejercicio en el que exteriorizamos nuestro mundo interior, es una práctica en la que ponemos en marcha toda una maquinaria; para lo cual es necesario conocer las piezas, los engranajes y sobre todo, ser conscientes del modo en que observamos el mundo.

La propuesta del taller es brindarle al alumno aquellas herramientas y estrategias necesarias para encontrar su voz y encarar su propio proyecto de escritura.
Desde dónde enfocar: entradas, caminos, salidas, son puntos que se plantean en el momento de escribir, y para ello es necesario conocer el material con el que se trabaja.

Entonces, el taller como entrenamiento; pues toda expresión escrita requiere de entrenamiento. Así como hay fórmulas claras y específicas para la redacción técnica, también existen herramientas para la escritura creativa. Hacerlas conscientes y poder manejarlas a voluntad ayuda a generar textos que, a la vez de ser atractivos y artísticos, reflejan aquello que se quiere trasmitir.

La lectura no sólo es imprescindible para el ejercicio de escritura, sino que es la puerta que permite conocer otras voces, otras miradas. Para ello, el taller se apoya en lecturas de escritores contemporáneos ya que estas voces permiten acercarnos al contexto histórico que nos atraviesa.

Se trabajará desde cuatro ejes:
- adentro y afuera
- secretos y silencios
- autobiográfico
- mirada particular: las distintas instancias del yo en la escritura.

El costo de taller es de 100 soles por mes. Son 12 encuentros que empiezan el martes 05 de mayo en La Proyektada (Barranco). Horarios: martes de 19 a 20:30 horas.

Luisa Fernanda Lindo (Lima, 1979). Licenciada en Letras (Universidad de Buenos Aires). Escribió las obras Deimos (1998) y Sueño en la Ciudad (1999), colaboró con las revistas Lea, Plebella, No-retornable, El Interpretador (Argentina), Metrópolis (México) y Umbral, Cosas, Asia Sur (Perú). Actualmente trabaja en la redacción de contenidos de la revista Oveja Negra. En 2008 fue jurado del Concurso de Cuento y Poesía organizado por la Fundación Xeito Novo en Argentina. Organizó los eventos: Martes en Casa Abierta (1999, Lima), Proyecto cultural Extravío Letal -artes y letras- (2002 - 2004, Buenos Aires), Ciclo mE! (2004, Buenos Aires), Proyecto-CD cine en Drama (2008, Lima). Editora de Pistilo (2004 - 2005, Buenos Aires). Publicó las plaquetas Manténgase fuera del alcance de los niños (2006, Buenos Aires) y Busco Emple-0º (2008, Buenos Aires), y el libro de poesíatrans Postizas (2007, Lima). Participó en Poéticas Visuales de la Resistencia (2007, Lima) y en la Antología Memorias in Santas (2007, Lima). Del año 2000 al 2008 residió en Buenos Aires.

martes, 14 de abril de 2009

REVISTA EL COLOQUIO DE LOS PERROS DEDICA NÚMERO ESPECIAL AL MOVIMIENTO INFRARREALISTA



SUMARIO

Presentación Alejandro Hermosilla Sánchez

Entrevistas

Ramón Méndez Estrada: la revuelta continua
Eduardo Guzmán Chavez, José Peguero y Óscar Altamirano: el juego visceral
Raúl Silva: vientos infrarreales
José Vicente Anaya: el cuerpo descuartizado del infrarrealismo
Guadalupe Ochoa: honestidad visceral

Documenta

Quién es quién en Los detectives salvajes José Vicente Anaya & Heriberto Yépez
Listas y cifras infras José Vicente Anaya
Lista fundacional Guadalupe Ochoa
Carta de Roberto Bolaño a Mario Santiago
Boicot de los infrarrealistas a Octavio Paz y David Huerta

Manifiestos

Manifiesto infrarrealista Mario Santiago
Manifiesto infrarrealista José Vicente Anaya
Manifiesto infrarrealista Roberto Bolaño


Artículos

Rebeldes con causa Ramón Méndez Estrada
Pesquisas salvajes José Óscar López
Los 2666 golpes José Daniel Espejo
Infrarrealismo: la música de la calle, el ritmo de la noche Alejandro Hermosilla Sánchez


Palabra de...

Sobre el infrarrealismo Juan Esteban Harrington
Metamoribundia de Bolaño Andrés Neuman
La estrella de Bolaño Manuel Moyano
Pasado y futuro del infrarrealismo Juan Villoro


Creación infra

Poemas de José Vicente Anaya, Roberto Bolaño, Roberto Bolaño & Bruno Montané, Pedro Damián, Jorge Hernández "Pieldivina", Óscar Altamirano, Vera Larrosa, Rubén Medina, Cuauhtémoc Méndez, Ramón Méndez Estrada, Víctor Monjarás-Ruiz, José Peguero, Lorena de la Rocha, Mario Santiago Papasquiaro, Antonieta Zenteno, Bernardo Macías Mora, Darío Galicia, Guadalupe Ochoa, Eduardo Guzmán Chávez, Héctor Apolinar, Israel Miranda Salas, José Rosas Ribeyro, Héctor Zeta Ek Balam, Mónica Gameros, Josefina Mejía, Tulio Mora, Mara Larrosa y Matías Ellicker

www.elcoloquiodelosperros.net

POR LOS ARTESANOS DE CAJAMARCA: A los señores ministros de Turismo y Medio Ambiente

Los abajo firmantes, ciudadanos peruanos cajamarquinos y amigos de Cajamarca, reclamamos la presencia en el aeropuerto remozado de las señoras que vendían artesanía de Cajamarca. Ya no están los chales de San Miguel ni las alforjas de Chota ni los sombreros de paja toquilla de Celendín. Reclamos a las instancias que competa se subsane este error.

Firmas de apoyo
Nombres y apellidos DNI
Arturo Corcuera 06968885
Tania Temoche 09447717
Pilar Roca 10319074
Federico García H. 10319073
Germán Carnero Roque 06407908
Roger Rumrrill 06762849
Alfonso López Chau 25331980
Ernesto Ráez Mendiola 07234091
Winston Orrillo 06031111
Eduardo Arroyo 07728252
Hildebrando Pérez Grande 07565655
Víctor Carranza 07318503
Roberto Rodríguez Rabanal 07246692
Nora Corcuera Andrino 10150797
Fredy Vasjan 32974119
Ana Prada García 50710513
Rosina Valcárcel 07335700
Miguel Tanaka 06423468
Oscar Balbuena M. 07727030
Manuel de la Cuba 06962867
Juan Velasco Chatinet 07874150
Rosamar Corcuera 09225979
Alberto Benavides G. 07842188
Rosana Garrúes 08239010
Fernando Rozas 10268043
Luis Palacios Silupú 41144046
Vladimir Flores V. 07884362
Paul Guillén 06816296

lunes, 13 de abril de 2009

Curso “Los Poetas del 50: El Primer Grupo” (Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Blanca Varela, Sebastián Salazar Bondy y Raúl Deustua)

Programación

El curso está a cargo de la Mg. Ana María Gazzolo

El curso presentará el alcance de la poética de un primer grupo de los representantes de la Generación del 50, entre los que destacan: Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Blanca Varela, Sebastián Salazar Bondy y Raúl Deustua

Miércoles 15 de abril
7 p.m. ¿Por qué hablar de primer grupo? Razones de una división. Integrantes. Aspectos que los identifican. Primeras apariciones en revistas y periódicos. Maestros que reconocen.

Jueves 16 de abril
7 p.m. - Emigrar o vivir en el Perú. La experiencia europea. Influencia en sus obras. Visión de la cultura peruana en su poesía.

Lunes 20 de abril
7 p.m. - Las poéticas de Javier Sologuren y de Jorge Eduardo Eielson.

Martes 21 de abril
7 p.m. - Las poéticas de Blanca Varela y de Raúl Deustua.

EL CURSO ES GRATUITO. Se entregará material bibliográfico y certificado de asistencia a los interesados en inscribirse, mayor información llamar al 6197000 anexo 6102 o escribir al email institutoraulporrasb@unmsm.edu.pe

Imagen: Raúl Deustua, uno de los poetas que será estudiado en el curso

MARTES 14, 7 PM: PRESENTACIÓN DE TRES LIBROS DE JOSÉ MORALES SARAVIA EN EL INSTITUTO RAÚL PORRAS BARRENECHEA


Mañana se presentan tres libros (Peces, Exilios y desexilios de la comicidad y Un Baudelaire hispánico) de José Morales Saravia en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (Colina 398. Miraflores), a las 7 p.m. como adelanto de la presentación copio una de las preguntas incluidas en la entrevista que le hiciera para la revista Tsé-Tsé de Buenos Aires-Argentina:

Oceánidas sea tal vez una épica, pero sin héroe, donde los actantes serían los vegetales y los animales. Edgar O’hara alguna vez expresó, que en la poesía de Morales Saravia no existe la pasión, como tampoco la existe en un manual de botánica y terminaba su apreciación diciendo que: “Morales ha perfeccionado un código personal, pero ¿basta eso para que surja la poesía?”. Creo haber comprobado una cierta aversión a un discurso otro como es Cactáceas, y en ese tiempo, donde imperaba el coloquialismo llano, tu libro debió ser una gran piedra en el zapato de los convencionalistas. Por otra parte, Mario Montalbetti en una conversación con Verástegui y Santiváñez expresaba que Cactáceas era un libro incómodo, totalmente marginal y lo comparaba con Trilce de Vallejo.

Sí, se puede llamar así, aunque suene muy presuntuoso, pero en realidad, lo pensé así, lo sigo pensando, también lo dije en la presentación, para mí se trataba de no hacer lo que se estaba haciendo en el momento, para mí se trataba de no escribir como Cisneros, para mí se trataba de no escribir como lo estaba haciendo Hora zero, para mí se trataba de escribir de otra manera, se trataba de crear un sistema, se trataba de seguir este proyecto, este proyecto, más o menos totalizante, una pequeña enciclopedia, pero sobre todo, se trataba de hacer poesía no lírica, sino épica, es cierto, esta poesía es una poesía, que más allá de todos los fragmentos de historia, que puede ofrecer, tiene una trama, una narración, es decir, como toda épica cuenta una historia global, por supuesto, en los tiempos que corrían en ese momento, no se podía volver a escribir el Mío Cid ni los Nibelungos ni Cantos Nacionales con héroes nacionales, que de alguna manera explican el surgimiento de la épica.

El desafío era para mí, en ese entonces, y sigue siendo ahora como siempre, a pesar de eso, asumir la totalidad, un proyecto, que no sólo abarque al Perú, sino el mundo completo y este proyecto no podría ser otro, que el de una épica nueva, en la cual, por supuesto, no pueden haber gestas o héroes nacionales, pero sí hay gestas, en muchos de los poemas hay ese aire de gesta. En “Cigüeñas” está la gesta de construir el barco para salir a la travesía y en la medida, que se construye el barco, se va construyendo el idioma para salir a arribar a nuevas costas, hay esta similitud de llegar a nuevas costas en el idioma, pero llegar a nuevas costas, también, en la medida, que se trata de lograr alcanzar ciertas utopías o ciertos momentos positivos dentro de esta negatividad.

Estos cantos de gesta están presentes en varios momentos de todo el ciclo y, por supuesto, todo el ciclo en sí es un gran canto de gesta, en otros términos, como no es posible el héroe, no es posible el personaje, tampoco me sentía capaz ni pensaba, que se tenía que regresar a los años 50 y escribir el gran canto de gesta de la poesía social, se trataba de hacer algo con un nuevo lenguaje, retomar los grandes desafíos del idioma, los grandes logros del idioma, cómo es posible escribir en los años 80 un canto general, no se puede repetir a Neruda, cómo se puede escribir una poesía épica, ser épico sin resbalar, sin decir tonterías, sin caer en problemas ideológicos, sin crear discursos demasiado coyunturales, que según las perspectivas pueden ir cambiando, cómo se podría asumir todo este desafío, en todo caso, el planteamiento inicial y el desarrollo, que va teniendo este planteamiento inicial, es decir, la primera entrega de una primera totalidad, que no está por terminar, pretendía lograr este canto de gesta.

Con relación a la otra cosa que tú has citado, los comentarios de Edgar O’hara y Mario Montalbetti, tengo presente ambos comentarios. Edgar O’hara creo que, en ese momento, no sé cómo será ahora, no visualizaba por dónde andaba este desafío, a qué se quería enfrentar este desafío, cuál era el planteamiento alternativo que pretendía ofrecer, en ese momento, a lo que se estaba haciendo. Entonces, habla que la poesía era aburrida, que la poesía juega demasiado con el lenguaje, etc. espero que después de 20 ó 25 años, esta visión se haya matizado y creo que, de alguna manera, se empieza a contextualizar de una manera nueva, entre tanto, ha pasado mucho, ya que este poema o este poemario, otros poemas, otros poemarios, que publiqué en ese entonces y ahora este nuevo libro, que los incluye con nuevas cosas, ya no caen al vacío, sino ya hay un contexto, ya no es un ejemplar único, sino es uno entre varios, varios intentos, que se están dando en muchos otros lugares en lengua española, que son formas y respuestas a la tradición inmediata dentro de la cual partía.

En el caso de la opinión de Mario Montalbetti tengo en el recuerdo, más bien, una opinión positiva, él en esa entrevista hablaba de que, primero, el libro cayó en el vacío, que nadie lo leyó bien, me parece, que lo ha vuelto a repetir, hace poco, en alguna nueva conversación con Mirko Lauer, y es cierto, él unió esta poesía con Trilce, es correcto y no es correcto, es correcto si uno se remite dentro de todo el ciclo a los poemas, que tratan el período de la fragmentación en “Pencas 1, 2, 3, 4”, es la tradición trilceana, a mi manera barroca, con una serie de secuencias, pero, por supuesto, con otro tipo de imaginería, mundos fragmentados, por ejemplo, mundo visual a pesar de todo, el mundo, que pretende regalarle al lector dentro de esa negatividad una especie de golosina, los objetos, las plantas tienen color, olor, tienen cromatismos, tienen espesor, textura, entonces, ahí, incluso dentro de esa negatividad hay un momento positivo, es una especie de regalarle un caramelo al lector, mientras, lee sobre la negatividad, de alguna manera, está degustando. Hay una degustación sensorial, que no es del todo negativa, entonces, Mario Montalbetti sí creo que tiene razón, tuvo razón en ese momento, el libro cayó en un vacío, la tradición inmediata, el trabajo con el lenguaje, en ciertos momentos, como en las “4 Pencas” está próximo a Trilce, pero, también, este canto de gesta, de esta manera, se aleja, vamos a decirle, de la melancolía vallejiana, tan citada, o de esta problemática metafísica de ser hijo abandonado de Dios: “yo nací un día que Dios estuvo enfermo” y todo este tipo de metafísica, que en mi poesía no existe, la religión no existe, nosotros no hemos sido arrojados por Dios del paraíso, hemos sido simplemente, arrojados del paraíso y tenemos que emprender la búsqueda, pero esa búsqueda ya es juiciosa, ya es alegre, ya hay una cierta vivencia de lo más inmediato sensorial del mundo, entonces, en ese sentido, es diferente de la respuesta de Vallejo.

Pueden leer la entrevista completa en la revista Sol negro