Vistas a la página totales

viernes, 30 de mayo de 2008

TALLER DE POESÍA DIRIGIDO POR PAUL GUILLÉN: CENTRO CULTURAL ÉPOCA

TALLER DE POESÍA
CENTRO CULTURAL ÉPOCA

Expositor: Paul Guillén
Inicio: sábado 7 de junio de 2008
Horarios: miércoles de 6 a 8 p.m. / sábados de 4 a 6 p.m.
Duración: 5 semanas
Costo único: 160 soles

INSCRIPCIONES Y CLASES:
Librería Época
Comandante Espinar 864
Óvalo Gutiérrez – Miraflores
Teléfonos:
241-2951 / 446-2492 / 988-398374


TALLER DE POESÍA

1. Guía para dar clases de introducción a la poesía.
Acerca de si la poesía “cabe” en el salón de clases, ocurre lo mismo que con la forma en que nos educaban sobre el sexo en aquellas viejas clases de “Biología”: no se nos decía cómo hacerlo, sino su semiótica. Si hubiera tomado la materia de biología en serio, me hubiera convertido en un monje, si hubiera tomado en serio las clases de Literatura en la universidad, me hubiera convertido en un contador… La situación es la misma para la transmisión de la poesía que fracasa en los salones… Hay que dejar que el arte tiranice sobre la vida:

a) Hay que introducir a la poesía, sin compulsión, hacia situaciones “orales”, en las cuales el novicio pueda entrar, pueda aprender escuchando y participando.

b) Refiriéndonos a lo “primitivo” y otros materiales en los cuales la relación entre el arte y la vida sea clarísima (o por medio de información biográfica, no necesariamente psicológica, ahí donde el vínculo social se ha roto).

c) Hay que utilizar a los poetas dentro de los salones o fuera de ellos (lecturas en vivo, grabaciones o video), para ayudar a reestablecer algunos aspectos de la situación “tribal” donde la poesía es aprendida en asociación con los poetas y “otros guardianes de las palabras elevadas”.

d) Por la “sonorización”, desalentando las lecturas silenciosas del texto: para recordar que incluso donde la poesía es “mediada por la tipografía”, a la hora de aprender la boca se mueve al mismo tiempo que la mente.

e) Dejando que los estudiantes escuchen y anoten su propia habla, compongan poemas y los interpreten, integrándolos con las otras “artes”.

f) Hay que alentar, de principio, la reconsideración de esas formas de poesía que pueden ser parte de la vida de los aprendices (la canción, la balada, el rap callejero, el lenguaje altisonante y otros por el estilo); es decir, la poesía que de verdad usan, antes de avanzar a las formas que les son menos familiares.

[Este pasaje ha sido extraído de un diálogo que el poeta norteamericano Jerome Rothenberg tuvo con William Spanos en 1975, que luego fue publicado en la revista Boundary 2, vol. III, número 3, primavera de 1975]


2. Programa

Sesión 1: Introducción al experimento: la situación de la poesía en el Siglo XXI. Desde el tribalismo hacia las nuevas tecnologías. ¿Cómo leer poesía? ¿Porqué estudiar poesía? Texto base: El ABC de la lectura de Ezra Pound.

Sesión 2: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido S+7.

Sesión 3: El poema en prosa: ritmo, variaciones y perspectivas. Análisis de textos de Antonin Artaud, Francis Ponge, Saint-John Perse y Henri Michaux. Textos base: “Circunstancias de la poesía” de Pierre Reverdy, “Notas sobre el arte de la poesía” de Dylan Thomas y “Poesía contemporánea” de Salvatore Quasimodo.

Sesión 4: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido poesía acronímica.

Sesión 5: La vanguardia norteamericana. Textos base: “El verso proyectivo” y “Propiocepción” de Charles Olson y “La revolución de la palabra: la poesía estadounidense de vanguardia” de Jerome Rothenberg.

Sesión 6: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido permutaciones.

Sesión 7: Contra los poetas y contra la poesía: OULIPO / Concretismo. Textos base: OULIPO COMPENDIUM, “Superación de los lenguajes exclusivos” de Haroldo de Campos, “Concretismo” de José de Souza Rodrigues y “Observaciones sobre el arte de la poesía” de Ernest Jandl.

Sesión 8: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido univocalismo.

Sesión 9: Experiencias grupales en Latinoamérica: Nadaísmo / Hora zero / Infrarrealismo y el neobarroco latinoamericano de los años 80. Textos base: “Primer Manifiesto Nadaísta” de Gonzalo Arango, “Palabras urgentes” de Juan Ramírez Ruiz y Jorge Pimentel, “Déjenlo todo, nuevamente. Primer Manifiesto Infrarrealista” de Roberto Bolaño, “Manifiesto Infrarrealista” de Mario Santiago Papasquiaro, “Neobarrosos” de Eduardo Milán, “Barroco, neobarroco, transbarroco” de Roberto Echavarren y “El neobarroco una convergencia en la poesía latinoamericana” de José Kozer.

Sesión 10: Lectura y corrección de textos de los asistentes al taller. Experimento sugerido lipograma.

3. Metodología

El taller es de carácter informativo, analítico y experimental. Las sesiones teóricas buscan consolidar un conjunto de conocimientos sobre la historia de la poesía en el siglo XX y situar al asistente en la articulación entre tradición y experimento. Las sesiones de lectura y corrección de textos se proponen como una guía abierta para la escritura de los propios poemas de los asistentes al taller.

4. Materiales de trabajo

Los materiales serán entregados oportunamente por el coordinador del taller.

jueves, 29 de mayo de 2008

Entrevista a poeta Alejandro Romualdo

Entrevista a poeta Alejandro Romualdo
Video sent by sanmarcos21

Poeta Alejandro Romualdo habla sobre sus últimos trabajos vinculados a la pintura, dentro de casa en San Isidro.

ALEJANDRO ROMUALDO POR ALBERTO ESCOBAR

Uno de los mejores críticos sobre poesía que ha tenido el Perú es sin duda Alberto Escobar, fino poeta también, injustamente olvidado en su faceta poética, entre sus muchos aportes como crítico literario, que duda cabe, se encuentra su Antología de la poesía peruana en dos tomos, donde incluye a Eguren, Vallejo, Moro, Eielson, Varela, Sologuren, Belli, Romualdo, Hinostroza, Ojeda, Verástegui, etc. A continuación transcribimos lo que escribió Escobar en 1973 sobre la poesía de Alejandro Romualdo:
.
Aplaudida y censurada con apasionamiento, la obra poética de Alejandro Romualdo comprende un extenso ejercicio, con fases claramente discernibles. La torre de los alucinados, que mereció el Premio Nacional en 1949, ganó la inmediata consagración de su autor, quien se adhería al culto del vocablo sugerentemente calificado, para construir una transrealidad de origen rilkeano. Cantaba Romualdo, entonces, a personajes y objetos rescatados de la infancia, y contemplaba con melancólico desencanto la remodelación de ese mundo, una vez expuesto a los ojos del adulto. En el meollo de aquel libro, preñado de imágenes lujosas, fluía una visión del tiempo como factor recursivo, que escondía los primeros afectos, y se anunciaba como poder oscuro, ingobernable, la fuerza del amor. En su poética, las imágenes independientes funcionan, en asociación irracional, un efecto unitario cuya suntuosidad, idiomática y plástica, confería carácter específico al lenguaje y horizontes del autor. Los libros ulteriores: Cámara lenta (1950) y El Cuerpo que tú iluminas (1950-51) señalan una rápida evolución en la técnica e ideales estéticos. Su lenguaje enjoyado, deslumbrante, se acerca a una belleza próxima a la sencillez de la revelación, y factura una palabra que pretende sorprender la entraña de la realidad a través de su diversa y contradictoria apariencia. EL amor adquiere resonancia vital, eufórica, de solidaria exaltación, y de triunfo avasallante sobre el destino fugaz de aquello condenado al cambio permanente. Mar de Fondo y España Elemental (1952) anuncian un nuevo período en el proceso de Romualdo. El poeta cincela sus palabras, pero esta vez para cancelar el esplendor de colecciones anteriores; su meta es interna, persigue el adensamiento de la lengua total; concibe el poema como unidad ajustada, de arquitectura estricta, y por ello apela a formas tradicionales de la poesía española, e inserta en ellas una problemática que cuenta de su inicial asombro al descubrir el mundo y los seres que lo moran. España Elemental (1952) en la línea de los poemarios dedicados al pueblo español, exalta su presencia histórica en una instancia intemporal, es decir, en la suma de los valores humanos. Se ha operado ya un cambio decisivo en la actitud, las motivaciones y el instrumental de la poesía de Romualdo; el influjo de Vallejo lo guía en su osada búsqueda de efectos rítmicos, de contrastes repentinos, de disonancias expresivas, pero sobre todo en la construcción de las correlaciones y su control semántico y sonoro. La infancia, la melancolía del solitario, el descubrimiento del amor, la desposesión a que nos somete el tiempo, han sido preteridos; en modo igual abandona Romualdo la atmósfera mágica, su afecto por el signo exótico y la vaga melodía que articulaba la secuencia de su desvarío fantástico. Un afán de absoluta verdad, una búsqueda de fundamentos que expliquen la hazaña y la tragedia del hombre, empieza a acuciarlo. Poesía concreta (1952-54) inaugura un período cuya poética está expuesta en "A otra Cosa". El verso de Romualdo, templado y enriquecido, se torna militante; el gesto vital, enérgico, le insufla un dinamismo que fluye del encabalgamiento y la enumeración, recursos a los que suma la ruptura de sintagmas lexicalizados, y el atrevimiento desenvuelto —aprendido en Quevedo— con el que reinstala en la lengua una frescura que punza en la realidad y la recrea. El ritmo interior y la visión unitaria, inspirados en la herencia de Poemas Humanos, consiguen en esta poesía los mejores ecos de la revuelta estilística que impulsó Vallejo. Edición extraordinaria llevó la figura y la obra de Romualdo a una enconada e infeliz polémica periodística, a causa del desconcertante sesgo asumido por su poesía, si se le coteja con La Torre de los alucinados, mas no si se observa el paulatino quehacer de un poeta que sabe los límites del virtuosismo formal. Sin duda, este libro carece de la uniforme calidad que distingue a sus predecesores, pero de otra parte, es el ejemplo más visible del empeño con que Romualdo prosigue su difícil afán renovador, y su propósito de instrumentar un tipo de lenguaje y de motivaciones en concierto con la estética del realismo social. El uso de fuentes heterogéneas le permite experimentar en una línea que, entre nosotros, carece de precedentes, y que en su propia producción no ha alcanzado todavía la madurez que pudiera consagrarla. Si el prosaísmo es el riesgo que pende sobre esta poesía; su sentido oral, el presupuesto de un público específico y el anhelo de una palabra transparente y rotunda, son, en compensación, condiciones que apuntan a las posibilidades que se realizan en "Canto coral a Túpac Amaru", "Canción para volver a ser", y "El caballo o la piedra".

Durante el exilio en México, Romualdo publicó Como Dios manda, que es una instancia más elaborada de la visión poética que abrió con su Edición extraordinaria; pero que, aparte de un reordenamiento de las motivaciones que explicitan su diferente actitud ante la realidad, sólo consigue afinar el ya rico instrumental connotativo y rítmico de su verso. La crítica ha observado, sin embargo, que este es un libro puente que nos proyecta hacia una nueva estancia del arte de Romualdo; en efecto, en "Canto coral a pasó de agua mansa" empieza a resolverse la institución de un nuevo estatuto, para el conflicto generador que establecen realidad y poesía en la estética romualdiana. Muchos años atrás, en un texto titulado "Frente a frente" (1952) que figura en la colección Poesía concreta, Romualdo asumió los contrastes complementarios de unidades estróficas como un medio expresivo. En esta tendencia se va a inscribir el final hallazgo de un nuevo lenguaje poético, que se inspira en la relación dialéctica entre unidades completas (del más vario tipo, por su naturaleza, forma, o simbolismo) reguladas por un régimen de alteridad que se despliega sobre la base de una noción especial extensa, que desborda los límites del libro y reclama relaciones especiales significadoras, dentro del concepto integrador cuya revolución expresiva multiplica las lecturas posibles y postula la interacción de éstos como otra instancia simbólica. He ahí la novedad de "El movimiento y el sueño" imposible de seccionar o incluir en un libro del tipo de esta Antología, pero que fija además una coordenada temporal en su código sémico. La virtualidad renovadora del esfuerzo de Romualdo no tiene precedente en la poesía peruana: ello explica el desconcierto y la incredulidad que acabarán tan solo cuando aparezca ese "espacio, libre, abierto" que inaugura En la extensión de la palabra, de inminente publicación. De cualquier modo. Romualdo ha probado la inagotable fuerza de su genio poético, de su capacidad para adelantarse a la época.

© ANTOLOGÍA DE LA POESÍA PERUANA (TOMO I). LIMA: PEISA, 1973. p. 140-142. Prólogo, selección y notas de Alberto Escobar.

HOY (JUEVES 29 DE MAYO DE 2008) LA PRENSA PERUANA DICE:

Romualdo. La voz a ti debida por Pedro Escribano

La despedida del poeta por Carlos M. Sotomayor

Alejandro Romualdo, in memóriam por Enrique Planas

En silencio eterno por Tomacini Sinche López

miércoles, 28 de mayo de 2008

ÚLTIMO ADIÓS AL POETA ALEJANDRO ROMUALDO

La Casona de San Marcos (Parque Universitario) será el lugar donde se realizará el velorio de uno de los más importantes vates de nuestras letras.

La madrugada de hoy se tuvo la noticia del fallecimiento del poeta Alejandro Romualdo (1926-2008) en su casa de San Isidro. Al parecer, según declaraciones de sus familiares, un infarto masivo al miocardio, habría sido la causa.

Las letras peruanas, la poesía y San Marcos están de luto

Alejandro Romualdo Valle, escritor, periodista y dibujante, fue uno de los miembros más representativos de la generación del 50. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1946) y se desempeñó como profesor universitario y como dibujante de agudas caricaturas de humor político. En 1949 fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía. Obras suyas como La torre de los alucinados (1949), El movimiento y el sueño (1971) y Edición extraordinaria (1958), que contiene el conocido poema “Canto coral a Túpac Amaru”, son un importante referente en el proceso literario peruano.

“Alejandro Romualdo es una figura importante de nuestras letras y merece recibir todos los honores del caso”, expresó Federico García Hurtado, Director General del Centro Cultural de San Marcos–La Casona, quien comunicó que luego de haber coordinado con los familiares el velatorio del poeta se realizará en la institución que él dirige, el día de hoy –martes 28 de mayo- desde las 4:30 p.m.

Gracias a las gestiones realizadas por su persona y por el Rector de la UNMSM, Luis Izquierdo Vásquez, la universidad correrá con todos los gastos del velatorio y el entierro. “Es lo menos que podemos hacer tratándose de este gran poeta sanmarquino que tanto ha aportado al panorama literario y cultural del país”, declaró García.

La poeta Sonia Luz Carrillo en su blog Habla Sonia Luz acaba de postear una remembranza con fotos inéditas de Alejandro Romualdo

Alejandro Romualdo lee poema "La Infancia"

Alejandro Romualdo lee poema "La Infancia"
Video sent by sanmarcos21

Poeta peruano Alejandro Romualdo Valle lee poema "La Infancia". Dentro de la serie "Retratos" realizada para la televisión estatal peruana, Alejandro Romulado dió una de las pocas entrevistas -realizada en los últimos años- pues era bien sabido su carácter huraño con la prensa. De ese programa, encontré en Internet la lectura del poema "La Infancia", perteneciente al libro "La torre de los alucinados" (1951) que en su voz adquiere una dimensión singular tras conocerse su infortunado deceso (Fernando Obregón Rossi)

Canto Coral a Tupac Amaru

Fragmento de videoanimación realizada para la exposición "Resistencias: primeras vanguardias musicales en el Perú". Música: Edgar Valcarcel - Poema: Alejandro Romualdo - Video: Gloria Arteaga

Poeta Alejandro Romualdo murió, por razones aún desconocidas

Alejandro Romualdo Valle Palomino murió a los 81 años de edad. (Foto: RENIEC)

El poeta, periodista, profesor y dibujante peruano Alejandro Romualdo Valle Palomino fue hallado sin vida, en horas de la noche, dentro de su vivienda de San Isidro. Con 81 años de edad, el trujillano, autor del conocido "Canto Coral a Túpac Amaru" murió por causas aún desconocidas.

Su cadáver fue encontrado tendido sobre el piso de su dormitorio, en medio de revistas y libros regados a su alrededor. Los familiares, que descubrieron su deceso, declararon no creer que el poeta haya muerto como consecuencia de un suicidio o enfermedad y añadieron creer que pudo ser víctima de un asalto, según informó el corresponsal de RPP.

Según Gabriela Cabada, sobrina de Romualdo Valle, la semana pasada vio a su tío por última vez cuando el poeta le comunicó, "muy contento" sobre la próxima venta de un inmueble de la familia.

Corta biografía

Alejandro Romualdo Valle Palomino estudió literatura en la Universidad de San Marcos en 1946. Después de estudiar también en la Universidad de Madrid, en 1951, regresó a Lima para desempeñarse como profesor de varias generaciones de periodistas, en la Universidad de San Martín de Porres.

Dentro de sus publicaciones figuran 'La Torre de los Alucinados', 'El Movimiento y el Sueño', 'Cuarto Mundo' y 'Mapa del Paraíso', pero la que más destaca en el mundo literario es 'Canto Coral a Túpac Amaru'.

Fuente: RPP Noticias

EL CINE ES MÁS QUE UN SENTIMIENTO Conferencia sobre cine contemporáneo de Franco Cavagnaro y Carlos Villacorta

EL CINE ES MÁS QUE UN SENTIMIENTO
Conferencia sobre cine contemporáneo:

Considerado el séptimo arte, el cine no sólo se ha preocupado por ser entretenimiento, también ha contado historias con cada imagen, revelando una mirada a veces fresca de todo aquello que constituye lo humano. En este ciclo descubriremos esos temas que han construido el arte de ver y sentir, y para ello se proyectarán escenas de algunas películas representativas del cine mundial.

Viernes 06: Revolución es terror
Películas:
If... de Lindsay Anderson (Inglaterra, 1968),
Fight Club de David Fincher (EE.UU., 1999) y
V for Vendetta de los hermanos Wachowski (EE.UU., 2006).

Viernes 13: Amor es desamor
Películas:
Happy Together de Wong Kar-Wai (Hong Kong, 1997),
Cashback de Sean Ellis (Inglaterra, 2006) y
Eternal Sunshine of the Spotless Mind de Michel Gondry (EE.UU., 2004).

Viernes 20: Tragedia es comedia
Películas:
Pride & Prejudice de Joe Wright (Inglaterra, 2005),
Atonement de Joe Wright (Inglaterra, 2007),
Gosford Park de Robert Altman (EE.UU., 2001).

Viernes 27: Represión es vida cotidiana

Películas:
La Doble Vida de Verónica de Krzysztof Kieslowski (Polonia, 1991) y
The Werckmeister Harmonies de Béla Tarr (Hungría, 2000).

Presentan y comentan: Franco Cavagnaro y Carlos Villacorta, escritores
Auditorio del Centro Cultural Peruano Británico (Jr. Bellavista 531, Miraflores)
Hora: 7:30 p.m. Ingreso libre. Capacidad limitada.
Se agradece su asistencia

Poesía cubana contemporánea en el Centro Cultural de España

lunes, 26 de mayo de 2008

PRESENTACIÓN DE LIBRO Y HONORIS CAUSA DE GONZALO ROJAS EN CORDOBA (ARGENTINA)

La Universidad Nacional de Córdoba, la Facultad de Filosofía y Humanidades – Escuela de Letras y Ediciones Malvario, tienen el agrado de invitar a la entrega del Honoris Causa por su labor literaria al poeta, Premio Cervantes, Gonzalo Rojas. En la oportunidad el escritor disertará: “Algo sobre el oficio mayor”.

Jueves 29 de mayo -11 horas. Salón de Grados, Cabildo Histórico, de la Ciudad de Córdoba.

Presentación: Contra la muerte y otros poemas. Coordina Samuel Bossini. Viernes 30 de mayo - 19 horas. Centro Cultural España – Córdoba. Entre Ríos 40.

Gonzalo Rojas (Lebú, Arauco, Chile, 1917). Estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Fue profesor de Estética Literaria y Jefe del Departamento de Castellano en la Universidad de Concepción. Ejerció la docencia en Utah (EEUU), Alemania y Venezuela. Organizó a partir de 1958 los famosos Congresos de Escritores en Concepción, reuniendo lo más selecto de la literatura latinoamericana. Fue diplomático en China y Cuba. Perteneció al grupo surrealista reunido en torno a la Revista Mandrágora entre 1938 y 1943. Ha recibido numerosos premios internacionales entre los que se cuentan: Premio Sociedad de Escritores de Chile por «Poesía Inédita» 1946, Premio Reina Sofía de poesía de España, Premio Octavio Paz de México y José Hernández de Argentina, además del Premio Nacional de Literatura de Chile en 1992 y del Premio Cervantes de Literatura 2003.

Final del juego: Edmundo de los Ríos (1944-2008) por Guillermo Niño de Guzmán*

"¿Será que ese arder muchas veces sin sentido es el pago al genio? Alfonso de Silva fue una tea fulgurante. Y en ese mismo fuego se consumió César Vallejo, y en el mismo -con camisa colorada, como quiere Vargas Llosa- sucumbió Carlos Oquendo de Amat, por mencionar solamente a dos poetas peruanos, geniales y trágicos".

Estas palabras corresponden al escritor arequipeño Edmundo de los Ríos y, si las evoco ahora, ello se debe a que él también ardió en esa pira a la que parecen estar condenados los artistas genuinos e incorruptibles. Cuando la entrañable Teresina Muñoz Nájar, su esposa durante tantos años, me dijo que Edmundo había muerto (el 11 de mayo último), sentí una tremenda congoja. Es verdad que nos veíamos tarde, mal y nunca, pero había entre nosotros una inexplicable complicidad. La última vez que lo vi fue, de casualidad, en la antigua bodega Piselli de Barranco, hará uno o dos años. Allí estaba él, flaco, desgarbado, con sus anteojos empañados, sus mostachos largos y descuidados, algo canoso quizá, pero con su mirada limpia y amable, la misma que tenía el muchacho que conocí en Arequipa hace ya más de treinta años, junto a otros nobles letraheridos como José Ruiz Rosas, su hijo Alonso, Misael Ramos, Oswaldo Chanove y Omar Aramayo. Todos eran poetas, salvo Edmundo, a quien sus compañeros admiraban por haber escrito, con apenas 23 años, una novela que irradiaba un raro esplendor y que se había convertido en una obra de culto.

Me refiero, desde luego, a Los juegos verdaderos (¡qué hermoso título!), premiada en 1968 con una mención honrosa en el certamen Casa de las Américas de Cuba, que por entonces contaba con mucho prestigio. Curiosamente, en esa convocatoria, otros dos peruanos también figuraron entre los galardonados: Antonio Cisneros se alzó con el premio de poesía por su Canto ceremonial contra un oso hormiguero, mientras que Alfredo Bryce obtuvo una mención por su primera obra, el libro de cuentos Huerto cerrado.

Además de la edición de Casa de las Américas, el sello Diógenes de México publicó Los juegos verdaderos en febrero de 1968 (en la guarda aparecía un retrato del joven autor con traje y corbata, impecablemente afeitado, y con unos anteojos de marco negro que recordaban a los de Clark Kent). No estoy muy seguro sobre la fecha de su partida del Perú, pero en esa época Edmundo de los Ríos residía en Ciudad de México, donde al parecer consiguió una beca de creación literaria. En cambio, sí tengo plena certeza de que Los juegos verdaderos fue celebrada por el mismísimo Juan Rulfo, quien, pese a su habitual parquedad, no vaciló en declarar que era "la novela que iniciaba la literatura de la revolución en Latinoamérica".

Y, en efecto, la novela de Edmundo de los Ríos fue pionera al abordar el tema de la guerrilla que, en los convulsos años sesenta, afiebraba las mentes de los jóvenes que, alentados por la utopía de izquierda y el ejemplo de la revolución cubana, pretendían luchar por la liberación de sus pueblos. Lo sorprendente era que, no obstante su escasa experiencia, De los Ríos se las había arreglado para escribir una novela conmovedora, diestramente construida -el relato se desarrollaba en tres planos temporales distintos y empleaba novedosos recursos técnicos- y con una solvencia en el manejo de la prosa que resultaba inusitada para un narrador de su edad.

Pero, ¿qué ocurrió después? Solo sé que al cabo de un tiempo en México, el escritor decidió volver a nuestro país. Impulsado por el éxito de su opera prima (éxito relativo si consideramos que sus ingresos por derechos de autor no fueron proporcionales a los elogios que le dispensara la crítica), se dedicó a escribir con ahínco y terminó dos novelas: Los locos caballos colorados y El mutilado ecuestre. Sin embargo, el reconocimiento del que había gozado en el extranjero le fue esquivo en el Perú. ¿Se debió ello a la incomprensión y miopía del medio literario local o, simplemente, a una insobornable racha de mala suerte? Visto su caso en retrospectiva, daría la impresión de que la precocidad le pasó a la larga una enorme factura, imposible de saldar. Edmundo de los Ríos presentó sus novelas a algunos concursos en los que, por esos azares del destino, siempre quedaban como finalistas, aunque sin posibilidades de publicación.

Sospecho que las constantes frustraciones debieron mermar su estabilidad emocional y acabaron por resquebrajar su espíritu. El novelista vivió varios infiernos, incluida la pasión amorosa a la que se entregó hasta las últimas consecuencias y que le supuso el rechazo de una casta social prepotente y estúpida de su ciudad natal. A pesar de todo, Edmundo de los Ríos persistió y continuó escribiendo, lleno de ruido y furia. Era un perfeccionista y sabía, como Truman Capote, que existía una diferencia entre escribir bien y el verdadero arte. Trabajó varios años como cronista en la revista Caretas, bajo el asalto constante de imprevisibles ráfagas de dulzura y de amargura.

Una noche, harto de tantos naufragios y reveses, subió al último piso del edificio donde vivía y arrojó al viento los cientos de papeles que conformaban el único ejemplar de la novela que venía trabajando y con la que lidiaba obsesivamente, a la vez que enfrentaba la precariedad económica y al demonio de la dipsomanía.

Deténganse por un instante, atribulado lector, en esa imagen de feroz incandescencia: ¡miles de palabras convertidas de pronto en una bandada de cometas blancas que vuelan libremente hacia el infinito, en medio de la oscuridad de la noche! Solo Edmundo de los Ríos era capaz de inmolarse con un gesto tan desesperado, aunque rebosante de una invencible, pura y loca belleza.

Fuente: El Comercio
© Fotografía: Revista Caretas
* Noticia enviada por David Abanto Aragón

INVITACIÓN: Presentación del libro "Nuestros Abuelos nos han dicho"

Elizabeth Lino Cornejo y la Comuna Koripampa de Rancas (Cerro de Pasco) tienen el agrado de invitarlos a la presentación del libro Nuestros abuelos nos han dicho, primera mención al mérito artístico en la Primera Bienal Intercontinental de Arte Indígena Inti Ñan-Camino del Sol, Ecuador, 2006. En la categoría Premio Atahualpa a la tradición oral. Este libro reúne un conjunto de relatos, mitos, costumbres y tradiciones referentes a la comunidad campesina San Antonio de Rancas-Pasco, narrados en la voz de sus niños. El libro pretende dar a conocer el patrimonio inmaterial de la comunidad, evidenciando de esta forma la permanencia de la memoria y la construcción de la identidad local.

Nuestros abuelos nos han dicho, se presentará el día miércoles 4 de junio en el Centro Cultural España (Plaza Washington, Natalio Sánchez 181, Santa. Beatriz. Altura de la cuadra 6 de la Avenida Arequipa). A las 6:00 p.m. (hora exacta)

El libro será comentado por la educadora e investigadora de tradición oral Cecilia Granadino.

Esperamos contar con su asistencia.

Atentamente

Elizabeth Lino C.
http://zumbayllu.blogspot.com/

Comuna Koripampa
http://www.koripampa.com/

“Es una costumbre que todos los años hacen nuestros papás. Según mis abuelitas, al medio día los muertos llegan a cada una de las casas, es decir sus espíritus, y es por eso que se arma la mesa. En la mesa se pone lo que le gustaba al muerto y en cada esquina su vela. Se pone también wawita, llamita, pajaritos, moroquitos, hombres sentados en los caballos, la wawita es un pan”

*

“La feria festejando al patrón San Antonio de Padua es el trece de junio de cada año. En la feria hay ganaderos. El fue un Santo, a varias personas les ha ayudado, cuando tenían hambre les ayudaba él, como buena persona, y nuestros antepasados lo declararon patrón de aquí”.


De: Nuestros abuelos nos han dicho

viernes, 23 de mayo de 2008

Cuando muere el mito: entrevista a José Rosas Ribeyro sobre el affaire María Emilia Cornejo por Francisco Izquierdo Quea

En la fábula del Juicio Final
todos se duermen por separado
y se despiertan juntos
César Aira


El contacto con José Rosas Ribeyro, previo a nuestra entrevista, fue por teléfono. Mi interés por hablar con él se centraba en que su texto “María Emilia Cornejo: el lado oculto de un mito”, aparecido en la edición n°5 de la revista Intermezzo Tropical, había suscitado una serie de confrontaciones respecto a una verdad que hasta hoy es para muchos discutible y resistida: que en 1973 Rosas Ribeyro y Elqui Burgos hicieron el montaje y la construcción definitiva de los tres poemas más representativos de Cornejo: “Soy la muchacha mala de la historia”, “Como tú lo estableciste” y “Tímida y avergonzada”.

A modo de un plus a esta declaración, Rosas Ribeyro dijo que todo partió de unos manuscritos de la propia María Emilia Cornejo alcanzados por el profesor y también poeta Hildebrando Pérez Grande, quien por ese entonces (y hasta el día de hoy) dirige el taller de poesía en la universidad San Marcos.

Entonces sí: el contacto con Rosas Ribeyro, previo a nuestra entrevista, fue por teléfono. Para ello ya había leído con atención su texto y revisado además algunas pocas reacciones que sobre éste surgieron. Tenía en claro las compatibilidades y alcances que su confesión había impuesto sobre ciertas personas. Así, tenía en cuenta, por ejemplo, que Pérez Grande, el tercer implicado en este hecho, había publicado un breve texto, adjunto al de Rosas Ribeyro, en la misma edición de Intermezzo Tropical. Su versión, definida a partir de breves circunloquios, se instaura en los siguientes puntos: 1) es amigo de Rosas Ribeyro y bromeando dice que no sabe nada; 2) Cornejo usaba poncho, tenía el cabello oscuro y fumaba cigarrillos; 3) Pound también revisó, editó o hizo algo similar con el poemario Tierra baldía de Eliot; 4) en el taller de poesía de San Marcos de los años setentas había gente ducha, hábil y con esquina; 5) Cornejo, Rosas Ribeyro y Burgos asistían a ese taller; y 6) al margen de lo que hayan o no hayan hecho Rosas Ribeyro y Burgos, los poemas de Cornejo han alcanzado “alturas insospechadas” pues “el tiempo ha legitimado su autoría”.

Asimismo, tenía presente a “La historia de la muchacha”, breve nota del periodista Carlos Cabanillas, aparecida el pasado 31 de enero en la edición 2012 de Caretas. En dicha nota, Cabanillas recoge opiniones de cinco personalidades de las letras peruanas en torno a lo afirmado por Rosas Ribeyro. Su importancia radicaría en que es, sino el único, uno de los poquísimos textos que la prensa cultural peruana se dio el trabajo de elaborar en torno al caso Cornejo.

En esa nota, Marco Martos aclara que la confesión de Rosas Ribeyro le parece una “subida al carro lamentable”. Carmen Ollé, por su parte, afirma que “el poema es más importante que el poeta”. Aparecen también opiniones de Armando Arteaga, Hildebrando Pérez (que dice lo mismo que en Intermezzo Tropical: Pound, Eliot, etc.) y de Rocío Silva Santisteban, que posteriormente ella aclararía en “El affaire María Emilia”, post publicado el 1 de febrero de 2008 en su blog personal.

Ha sido en ese post que Silva Santisteban, a partir de aclarar o desmentir lo que aparece de boca suya en la nota de Cabanillas (“No me sorprende viniendo de Rosas”), ha salido al frente, en una suerte de confrontación con Rosas Ribeyro respecto a lo que éste dijo de Cornejo. En un texto pulcro, la reconocida poeta peruana establece los siguientes puntos: 1) es amiga de Burgos pero no de Rosas Ribeyro; 2) luego de lo dicho por Rosas Ribeyro, la que falta es la versión de Burgos; 3) Pérez Grande, el tercer implicado, no hace con su texto (de Intermezzo Tropical) más que un pase de torero; 4) el texto de Rosas Ribeyro es respetuoso; 5) pregunta cómo Rosas Ribeyro y Burgos obtuvieron los manuscritos, a sabiendas que en el taller de San Marcos los asistentes entregan sus poemas en textos ya armados; y 6) que el texto de Rosas Ribeyro ha apuntalado el mito de Cornejo.

Como es obvio, Silva Santisteban señala algunos aspectos significativos. En realidad lo importante es su sola opinión por ser la única poeta mujer que ha ofrecido una apreciación en torno a un hecho que ha desmoronado lo que hasta hace pocos meses se creía acerca de la figura de María Emilia Cornejo.

Frente a eso, la premisa establecida por Silva Santisteban es coherente: ante el pase de torero de Pérez Grande, lo que falta es la versión de Burgos.

Entonces, antes de que el contacto con Rosas Ribeyro, previo a nuestra entrevista, sea por teléfono, me comunico vía mail con Pérez Grande y le manifiesto mis intenciones de saber si tiene algo más que decir. Pérez Grande fue mi profesor en dos o tres cursos de San Marcos, hemos conversado muchas veces y en cada ocasión que nos hemos encontrado nos hemos saludado con afecto. Empero, en este caso, y tal como lo supuse, Pérez Grande ni siquiera respondió a mi correo.

Entonces antes de que el contacto con Rosas Ribeyro, previo a nuestra entrevista, sea por teléfono hablo también por teléfono con Elqui Burgos y le digo lo que pienso hacer. Burgos fue amable y cortante.

―Sobre ese tema prefiero no hablar. Ya con lo que ha dicho José me parece suficiente.

Lo intento una vez más y él vuelve a negarse. Le digo que está bien. Pero juego a hacer un nuevo intento: le pido que al menos me diga el porqué de su silencio.

―Porque quiero respetar el mito, mantenerme al margen. Para mí las cosas deben quedar como están.

El contacto con José Rosas Ribeyro, previo a nuestra entrevista, fue por teléfono. Le dije que había leído su texto y las reacciones aparecidas en torno al mismo y que me gustaría hablar con él. Le digo también que Burgos no desea decir nada sobre el tema. Me responde sin sorpresa. Me dice que él sabe bien que Burgos no va a hablar. Entonces retomo mi intención y le pido la entrevista.

La entrevista con Rosas Ribeyro se llevó a cabo en su departamento, cerca al boulevard Henry IV, a una calle del Sena. Tiene casi treinta años viviendo en París. Es un tipo risueño, de gestos concisos y palabras marcadas por cierta celeridad. El antiguo miembro del movimiento infrarrealista con Roberto Bolaño y Mario Santiago me recibió en su living, al lado de una biblioteca rebosante de libros y de algunos retratos de Rimbaud.

Las reacciones frente a lo que dijiste en tu texto no han sido muchas. Sobre todo de las poetas, que es lo que más llama la atención. Salvo Rocío Silva Santisteban en su blog y Carmen Ollé, brevemente, en Caretas, ninguna otra ha hablado…

Obvio que es sumamente raro, pero con lo poco que dicen unas y con el silencio del resto uno puede tener cierta idea de lo que piensan.

¿Estás de acuerdo con sus opiniones?
La de Silva Santisteban tiene una que otra idea que podría haber sido interesante, pero cae muy pronto en una absoluta necedad que no entiendo. Dice, por ejemplo, que a mí no me conoce, pero que a Elqui sí, y que por ello le asombra que él esté metido en esto conmigo, que de mí no le sorprende nada porque alguna vez envié una carta a La República para desmentir alguna afirmación de Patrick Rosas. ¿Y eso qué tiene que ver con María Emilia Cornejo y con mi texto de Intermezzo? Nada, es una tontería. Pero ya luego, en el mismo texto de su blog, reconoce que yo he tratado a María Emilia con respeto y ya todo cambia de registro, porque por lo menos reconoce eso: el enorme respeto que me merece la vida lamentablemente corta de una mujer llamada María Emilia Cornejo.

¿Y en el caso de Ollé?
Lo que dijo Carmen en Caretas es en parte acertado. Somos amigos desde hace tiempo y hace poco hablamos por teléfono cuando ya se había publicado mi texto en Intermezzo y ella ya había prestado sus declaraciones a Caretas. Medio en broma abordé el tema y me referí a sus declaraciones. Y aquí viene lo sorprendente: Carmen me dijo que desde hacía ya muchos años estaba enterada de que Elqui y yo construimos esos tres poemas de Cornejo, que Enrique Verástegui se lo había contado en su momento. O sea que Carmen Ollé, una de las prologuistas de una de las ediciones de María Emilia Cornejo, sabía toda la verdad en torno a los famosos tres poemas de María Emilia… Y ni lo mencionó en su texto.

Suena a algo grave…
No soy yo quien va a juzgar lo que es grave o no. Pero sí que eso forma parte del mito María Emilia Cornejo (MEC) que mucha gente, y las feministas sobre todo, quieren mantener a como dé lugar, además de Martos…

Que habló de ti en Caretas…
Respecto a eso, pues no sé en qué contexto exacto dijo lo que se publicó. Que me he subido al coche. Para mí María Emilia Cornejo no es un coche y decir eso es una falta total de respeto hacia ella y hacia mí.

Pero su exaltación debe tener un fundamento…
Marco Martos sí sabía de este caso. Él lo supo desde un comienzo e incluso solía bromear diciendo que Elqui y yo éramos las mejores poetas feministas del Perú.

¿Y por qué crees que habló así de ti?
Porque tiene miedo que el mito se rompa. Un mito que él ha contribuido a crear y que él ha alimentado con diversos textos suyos para estar bien con las feministas. Y mira que encima tiene la cara para decir que yo me quiero subir al coche. Es una vergüenza.

Debe de estar muy comprometido con el mito MEC para haber reaccionado así…
Martos tiene cosas que ocultar. Martos está preocupado por las cosas que se pueden llegar a saber. Por eso usa su influencia en los medios para poner en claro que María Emilia Cornejo es intocable. Por eso reaccionó de esa manera tan baja y sin la menor reflexión crítica. Puro hígado, insulto. Y eso que es el mandarín de la Academia. A ver, ¿por qué no cuenta todo lo que sabe sobre María Emilia y su propia participación en la vida de ella, primero, y en la constitución del mito, después? No lo va a hacer porque ya fue muy lejos en la mentira y la ocultación.

Entonces, aparte de Hildebrando, Elqui y tú, Martos también sabía del tema…
Sí, además de tres o cuatro personas más. No diré sus nombres porque ellos no han intervenido insultando en cierta forma a María Emilia y a mí. Igual, supongo que algunas de ellas habrán contado algo a otros, porque por ejemplo yo no sabía que Enrique Verástegui estaba al tanto y eso me lo ha confirmado Carmen Ollé.

¿Y los críticos que incluyeron a Cornejo en sus antologías?
No, no creo que ellos supieran nada. Para la antología de Alberto Escobar, creo que fue Hildebrando el que le llevó los trabajos de los poetas “jóvenes” de entonces, donde figuraban los tres famosos poemas de María Emilia. Y es precisamente a través de ese libro que la figura poética de María Emilia despega. Fue una edición de decenas de miles de ejemplares. Por otro lado, estoy casi seguro que alguien como Ricardo González Vigil, que también incluyó a Cornejo en sus antologías de poesía, ignoraba por completo la verdad.
.
Eres el demoledor del mito, entonces...
(Risas) Si tú lo dices.

Frente a eso, la pregunta sería: ¿eres parte del mito?
No, no. Por ese tiempo Elqui y yo éramos jóvenes y no teníamos conciencia de lo que podía venir luego. Como lo dije en mi texto, el trabajo que realizamos fue hecho con mucho respeto para una chica, compañera de San Marcos, que se había suicidado en plena juventud. Elqui y yo hicimos con sus textos lo que ya antes habíamos practicado con otra poeta en ciernes que falleció en un accidente. Una suerte de homenaje póstumo.

¿Qué poeta?
Poco importa su nombre [Nota de Sol negro se refiere a la poeta Águeda Castañeda, en sus exequias los discursos de honor fueron realizados por los poetas Juan Ojeda y Juan Ramírez Ruiz. La poeta Rosina Vacárcel en un artículo dice: "en la semana santa de 1970, nuestra mejor amiga Águeda Castañeda y su novio César Herrera (sanmarquinos), murieron ahogados en la playa de Punta Negra". Pueden leerse poemas de Águeda Castañeda en la antología Di tu palabra. 9 poetas alzadas. Selección de Juan Cristóbal, Jorge Luis Roncal y Rosina Valcárcel]. La cosa es que estudiaba con nosotros en San Marcos y falleció ahogada junto a su novio. Rosina Valcárcel, que era su amiga, publicó esos poemas en una revista. Pero también, Elqui y yo, habíamos leído los textos de una supuesta poeta ecuatoriana, publicados en El Dominical de El Comercio a fines de los sesenta. La cuestión es que esa poeta no existía y que quien había escrito los poemas “femeninos” era un destacado poeta de los sesenta. Lo curioso es que, al parecer, actualmente en Ecuador, la figura de esta poeta inexistente ha cobrado un vuelo inusitado. Es lo que me han dicho.

¿Entonces, ese fue el antecedente?
Sí. Ya con eso Hildebrando, que sabía lo que habíamos hecho con los textos de nuestra compañera de universidad, nos encuentra un día, nos entrega unos manuscritos de María Emilia y nos dice: “A ver qué pueden hacer con esto”. Nosotros cogemos los papeles, los revisamos y nos pusimos a trabajar...

Pero Hildebrando afirma que eso fue una labor del taller de poesía…
Mira, Hildebrando ha sido ya muy leal en aceptar públicamente que los tres poemas famosos de María Emilia habían sido retrabajados por Elqui y yo. Qué más pedirle. Yo sólo puedo precisar que en lo que me concierne no concurría regularmente al taller. Una vez fui, pero invitado, a leer unos poemas. Es todo. Elqui quizá sí asistía con mayor frecuencia.

Hildebrando dice que esto se ha dicho un poco tarde…
Bueno, se ha dicho ahora porque los jóvenes intelectuales de Intermezzo saben que la búsqueda de la verdad es importante. Por lo general, en el Perú, a nadie le importaba mucho la verdad de las cosas. Y cuando quise decirlo, como cuento en mi artículo, no se publicó.

¿Qué es lo más importante entonces?
Para mí, contribuir al derrumbe del mito creado alrededor de María Emilia Cornejo. Principalmente porque me da rabia la forma cómo esos tres poemas han sido utilizados de manera acrítica, absurda, demagógica, por el Flora Tristán y algunas feministas.

¿Por qué crees que Elqui no quiere hablar al respecto?
Elqui no quiere tener problemas con nadie. Esa es su principal virtud y, a la vez, su mayor defecto. Él es amigo de Martos y, como yo, de Hildebrando. Sabe que lo que he dicho le ha causado problemas a Hildebrando y lo pone en aprietos a Martos, y por eso asume esa postura. Cuando le dije que quería publicar un texto aclarando el misterio de los tres poemas, le propuse también que lo escribiéramos los dos. En un primer momento no se negó, pero luego se fue al Perú por unas semanas. A su regreso yo ya había escrito mi nota. Al leerla, recuerdo que me dijo: “Buscas problemas por las puras”. A lo que yo le respondí: “Con tal de que tú no me desmientas, la verdad no es un problema para mí” (risas).

¿Eres consciente de que a partir de tus declaraciones se han llegado a extremos respecto a lo que representa Cornejo en la poesía peruana?
No sé qué repercusión real hayan tenido mis declaraciones. Sé, en cambio, que lamentablemente mucha gente andaba diciendo desde antes que María Emilia nunca escribió nada y que todo fue inventado, lo cual no es cierto.

A tu juicio, ¿Cornejo fue o no poeta?
No. Ella era una chica que empezaba a escribir. En sus cuadernos y en hojas sueltas apuntaba cosas acerca de sus malestares existenciales, su vida conyugal, su compromiso social de estudiante católica. La cuestión es simple: sin esos tres poemas ella no existiría hoy como poeta reconocida.

Eso suena muy categórico…
A María Emilia le faltó tiempo para escribir. Quizá hubiera llegado a ser una poeta interesante. Sin embargo, los textos que escribió, los que quedaron tal como ella los hizo, son por lo general poemas sociales bastante mediocres, ingenuos. Las cosas que decía las decía sin tener una verdadera conciencia de estar haciendo poesía.

¿María Emilia Cornejo es José Rosas y Elqui Burgos?
En parte sí. Digamos que vamos a medias, 50 y 50. María Emilia dijo en el fondo lo que sentía, lo que pensaba. Todo eso lo escribió en muchas hojas de sus cuadernos. Ya luego nosotros compusimos los tres poemas que todos conocen.

Parece bastante simple...
Bueno, Hildebrando nos dio los apuntes de una chica que no tenía mucha noción de lo que es la poesía y nosotros hicimos los montajes y la construcción necesaria para que esos apuntes se convirtieran en poemas. De, por ejemplo, dos o tres páginas, nosotros extrajimos los pocos versos que constituyen cada uno de los famosos tres poemas. Recuerdo que, cuando leíamos sus apuntes, nos gustaron frases fuertes como “soy la muchacha mala de la historia”, la que fornicó con cuatro hombres y etcétera, o sea cosas que nunca antes se habían escrito en el Perú de manera tan directa e impúdica. Y, menos aún, por una mujer. A Elqui y a mí, en 1973, nos interesó meternos en esa voz, ese cuerpo, ese espíritu torturado, esa intimidad de una mujer, transformar eso en poesía y hacerlo público.

¿Cómo explicar que Hildebrando haya tenido en su poder esos textos de Cornejo?
Supongo que la hermana gemela de María Emilia le pasó los cuadernos y demás apuntes a Hildebrando. Él cuando nos los entregó sabía muy bien que, así como estaban, los textos no tenían gran valor. Por otro lado, los únicos “manuscritos” que alguna vez existieron de esos tres poemas son los que salieron de mi máquina de escribir. En fin, todo quedaría hoy más claro, al menos para quienes aún tienen dudas, si Isaac Rupay no se hubiera muerto tan pronto. Eso fue también muy triste. [Nota de Sol negro ¿extraño que el entrevistador no repregunte sobre la figura de Isaac Rupay?, reproduzco un fragmento del prólogo de Roger Santiváñez al libro Terra Ígnea de Armando Arteaga: "Una fresca noche de enero de 1974 me hallaba caminando por la Colmena con el viejo y querido poeta Félix Puescas Montero -bohemio piurano sobreviviente de la generación del 50, por entonces afincado en Lima- a quien había conocido de pura casualidad, al encontrarnos en la puerta de la casa del joven poeta Isaac Rupay , miembro de la generación juvenil de Hora Zero en su primer momento (1970-1973) y que moriría en abril de ese mismo año debido a un problema congénito en el corazón. Alguien pretendiendo hacerle una broma de pésimo gusto- había hecho anunciar en el periódico un recital de poesía en la casa paterna de Rupay, sita en Barranco. Hasta allí llegué yo con mis adolescentes 17 años. Isaac Rupay visiblemente demacrado- tuvo la gentileza de hacernos entrar a Félix Puescas y a mí- para explicarnos que se trataba de una mala pasada. Yo conocía el nombre de Isaac Rupay, pues había aparecido como Director del primer número de la revista La Tortuga Ecuestre y además entre los jóvenes integrantes de Hora Zero en su tabloide de marzo de 1973. Igualmente como Director de Eros, en cuyo mítico y único número uno (1973) figuran también- Santiago López Maguiña, Maria Emilia Cornejo, José Cerna y Enrique Verástegui, quien en su poema habla de Armando Arteaga. Cabe recordar que a la sazón- Cerna y Verástegui habían renunciado a su militancia en Hora Zero y junto a López formaban una especie de célula muy interesada en los estudios estructuralistas, de gran boga en esa época"]

¿Quién es María Emilia Cornejo?
María Emilia Cornejo no fue una poeta pero sí una muchacha que existió, vivió, sufrió, se suicidó. Ella pertenecía al grupo estudiantil de los católicos de izquierda y no tenía nada que ver con el feminismo. Lo único que llegó a dar a conocer en vida son unos poemitas sociales que reflejan su compromiso con la teología de la liberación. En paralelo anotaba cosas ligadas a su intimidad, a sus contradicciones como mujer y como esposa de alguien, a sus sufrimientos. Ella era, creo, de esas personas que escriben lo que les pasa como luchando contra el suicidio. Pero incluso esa escritura de lo íntimo no logró salvarla.

¿Entonces?
Entonces, si bien como poeta no existió, los tres poemas esos sí que existen y muchos los consideran valiosos. En eso tiene razón Carmen Ollé: eso es lo más importante. No se puede hacer literatura sin tener un mínimo de conciencia de lo que se está haciendo. María Emilia, con lo que había escrito, no da muestras de tener ese mínimo de conciencia. En verdad, la poesía, la literatura, no eran su mayor preocupación. Ella vivía la preocupación por el compromiso social, la fe cristiana, en contradicción con sus profundos problemas personales. Como ya te dije, si hubiera vivido más quizá hubiera llegado realmente a ser poeta. O quizá hubiera abandonado la literatura para dedicarse a otras cosas.

¿Qué te ha dejado todo esto?
La sensación de que quizá violamos algo, ya que los textos de María Emilia que utilizamos pertenecían al campo de lo íntimo, lo privado, de una persona. Pero como te digo, nuestra intención fue hacer algo que fuera un homenaje a esa chica que habíamos visto pasar raudamente entre nosotros, una compañera de la universidad. No éramos conscientes para nada de lo que vendría luego.

¿Cómo observas el panorama luego de tus declaraciones?
Bastante bien (risas). Bueno, es un hecho que lo dicho no debe de haberle gustado nada a las feministas y a los creadores del mito MEC, como Marco Martos. Para quienes sostienen la existencia de la llamada “literatura femenina”, esto debería hacerles reflexionar también. Tal vez, finalmente, la literatura sea una sola y diversa al mismo tiempo, y el género (si masculino o femenino) no sea sino una más de las diversidades.

¿Falta mayor reflexión frente a este tema?
Sin duda, sin duda. Acá ninguna persona dijo: “Bueno, tenemos estos tres poemas redondos. Pero, ¿y el resto? ¿Por qué los otros no tienen el mismo nivel?”. Nadie cuestionó, nadie se preguntó por eso, aparte de los que intervinieron en la encuesta que figura en el Intermezzo N° 4. Yo creo que una buena idea sería hacer una especie de deconstrucción del mito y emprender nuevas reflexiones sobre la literatura peruana. Desgraciadamente, salvo uno que otro post de Paolo de Lima y Gustavo Faverón, en sus blogs respectivos, nadie ha hecho esto después de mis declaraciones. ¿Qué han dicho por ejemplo las mujeres de Flora Tristán que publicaron la “obra completa” de María Emilia? Nada. Falta la reflexión sobre lo que he dicho y ahí radica mi gran desencanto luego de la publicación de mi texto, pues sólo se me ha respondido con ataques ridículos, groseros y con pura mala leche, como lo ha hecho Marco Martos, o con tonterías que no van al fondo de las cosas, como las que ha escrito en su blog la señora Silva Santisteban o, simplemente, con él fácil recurso del silencio. Cuando atacas con insultos todo se estanca y nadie piensa ya nada interesante. Nadie.

Más sobre el tema:

Testimonio de Marco Martos

Artículo de Liliana Bringas en La República (1 y 2)

Blog de Armando Arteaga

Poemas de María Emilia Cornejo

Artículo de José Rosas Ribeyro

Apunte de Iván Thays

Fuente: Revista El Hablador

EPSON presenta papel digital que reemplazará papel común

Un diario impreso en el nuevo papel digital de EPSON

Leyendo Pospost, el blog del periodista y poeta Fernando Obregón Rossi, me entero de esta revolucionaria noticia: Hace unos meses, durante una entrevista que me realizó el periodista José María Salcedo, le decía que una de las cosas positivas que nos iba a traer el nuevo papel digital era la gran cantidad de árboles que iban a salvarse.

Y no porque creamos que el hombre vaya a dejar de imprimir de pronto sobre el papel de celulosa -tal como se hace desde que nació la imprenta- sino que esta práctica decrecería paulatinamente gracias al nuevo soporte digital.

EPSON ha presentado en sociedad hace unas horas, su nuevo prototipo de papel digital que reproduce con gran calidad gráfica lo que vemos en un impreso tal como lo conocemos actualmente. Este papel digital de "13.4 pulgadas (el tamaño de una hoja A4) de hyper alta resolución: 3104 x 4128 píxeles, 385ppi de definición, contraste de 10:1 y 40% de nivel de reflexión", empezará a ser producido masivamente en breve. EPSON ya había anunciado en enero pasado lo flexible que podía ser este papel, el cual debe ser acondicionado a una tableta para su mejor lectoría y preservación.

.
La flexibilidad del papel digital de EPSON
.
Tal vez para muchos resulte incómodo la idea de usar una tableta para la lectura (al estilo picapiedra) y prefieran continuar doblando las hojas de un diario a la hora de leer en el desayuno.

Sin embargo, este papel va para más pues dependiendo de su capacidad de almacenamiento puede reproducir vídeos y música, sin contar que EPSON viene trabajando otro prototipo flexible que sea resistente al polvo, rascadiras y agua ¿Qué diario impreso puede hacer eso? Con información de neoteo, xataka y planetagagdget.
.
El soporte tableta para el papel digital de EPSON

PRESENTACIÓN DEL LIBRO UN POCO DE AIRE EN UNA BOCA IMPURA DE RICARDO AYLLÓN

Inaugurando las actividades culturales de la Cámara de Comercio de Barranca, con el apoyo del Grupo de Literatura Anábasis, invitan al público en general a la presentación del Libro de Poesía UN POCO DE AIRE EN UNA BOCA IMPURA del escritor Chimbotano RICARDO AYLLÓN, acto que será realizado el Sábado 24 de Mayo a las 7:00 p.m en el Auditorio de la Cámara de Comercio (plaza de Armas 257-Barranca). Los comentarios estarán a cargo de los escritores CARLOS RENGIFO y JOHN LÓPEZ.

UN POCO DE AIRE EN UNA BOCA IMPURA, es el tercer libro de poesía de Ricardo Ayllón, libro que tiene como referencia la convivencia con el mar, puede tratarse del puerto de Chimbote, tierra natal del poeta. Ayllón publicó los libros de poesía Almacén de invierno (1996), Des/Nudos (1998), A la sombra de todos los espejos (2003), y los conjuntos de relatos Monólogos para Leonardo (2001), Baladas del ornitorrinco (2005) e Imberbes (2005). Realizó estudios de maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

jueves, 22 de mayo de 2008

CUADERNOS LITERARIOS DE LA UCSS NÚMERO 7: MEDIA LITERATURA

La edición número 7 de la revista de literatura Cuadernos Literarios se presenta este viernes 23 de mayo, a las 7 p. m., en la I Feria del Libro de Lima Norte (Mega Plaza) que organiza la Cámara Peruana del Libro. Los comentarios estarán a cargo de Javier Morales Mena y Rauf Neme, entre otros invitados.

El número, tal como indican los organizadores, juega con las palabras y presenta, mediante los especialistas que escriben en este número, las relaciones entre literatura, medios de comunicación y otras artes. Escriben Lisa Block de Behar, Biagio D’Angelo, Vera Bastazin, Maria do Rosário Lupi Bello, Helena Bonito, Alexandre Montaury, Maria Luiza Atik, entre otros. La revista cuenta, además, con la poesía de Jorge Wiesse («Lima o la poesía de lo cotidiano») y la traducción de un cuento de Machado de Assis («Trío en la menor»). Asimismo, en la sección de reseñas hay interesantes artículos sobre el cine de Won Kar-Wai; la serie de televisión Lost, comparada con La invención de Morel, de Bioy Casares; Los cuentos de Shakespeare, adaptación de las piezas del dramaturgo inglés hecha en el siglo XIX por Charles y Mary Lamb, y sobre un volumen dedicado a los libro álbum, títulado Lectura de imágenes. Los niños interpretan textos visuales.

miércoles, 21 de mayo de 2008

ROBERTO PIVA: ENTRE EL MITO Y EL MÉRITO por Régis Bonvicino

Estranhos sinais de Saturno (Extrañas señales de Saturno), de Roberto Piva, reúne el libro Ciclones, de 1997, el libro inédito Estranhos sinais de Saturno (1997-9), manifiestos de diversas épocas, y un disco compacto con grabaciones de poemas leídos por su autor – interesantes. El prefacio es de Alcir Pécora, tal vez el mejor crítico literario de la actualidad en Brasil, debido a su capacidad de análisis y a la claridad de su escritura; y el postfacio, de David Arrigucci. La locución “extrañas señales de Saturno”, en sí, es redundante, porque cualquier señal de Saturno es extraña. Como la poesía es equívoca, leo “extrañas señales saturninas”, lo que, igualmente y de cierto modo, es raro. Piva –que es un mito vivo, intocable- dedica sus poemas a un gran número de amigos, como José Celso Martinez Correa, Maria Rita Kehl, entre otros. Son pocos los poemas que no vienen acompañados de un epígrafe erudito, altamente literario. Y el libro llega –reitero, por su relevancia institucional- con la garantía de un profesor de la Unicamp y otro de la USP, lanzado por una editorial de renombre.

Comienzo a reflexionar, en consecuencia, sobre la afirmación inicial de Arrigucci: “desde 1963, la poesía de Roberto Piva sacudió como un ciclón para desordenar el paisaje paulistano e instaurar su mundo delirante”. Ese “mundo delirante” sólo puede existir, pues, en los poemas. En parte, no es lo que ocurre. De lejos, Ciclones es mucho mejor que Estranhos sinais de Saturno, el libro hasta ahora inédito, y que los manifiestos (más bien se encuentran realizados en los propios poemas). Noto que Piva, poeta superior al 95% de los que por ahí andan, tiene fe en la palabra y, digamos, mucha fe en la contra-religión, representada por el chamanismo. No olvidemos que los chamanes son caciques, o sea, jefes, detentores de secretos y no sólo magos, salvadores de la humanidad – lo cual, guardando las proporciones, se contradice con su poesía, que se pretende libertaria. Tal vez la gracia de su presencia y poemas resida en esas contradicciones tan vehementes de una persona dulce.

Verifico algunas características generales en los dos libros en pauta: sus poemas son frases con comienzo, medio y fin, sin rupturas sintácticas “delirantes”, “ciclópeas”; doy un ejemplo: “antes/ de desaparecer/ no/ túnel/ das nuvens/ chega o vento/ a caixa do céu/ se abre/ a estrela/ no olho às/ vezes/ é o/ coração que bate/ estou sozinho/ no topo dos hemisférios” (antes/ de desaparecer/ en el/ túnel/ de las nubes/ llega el viento/ la caja del cielo/ se abre/ la estrella/ en el ojo a/ veces/ es el/ corazón que late/ estoy solo/ en la cumbre de los hemisférios). Y están compuestos con versos libres comunes –casi prosaicos, hechos poesía por los cortes, algunas veces arbitrarios. Un segundo rasgo común: la abstracción; cito un ejemplo: “não há tempo/ a perder/ o efeito eletrônico/ passeia pelos jardins/ do Desterro/ como uma gota de Sombra/ sorrisos de diamantes de outrora/ com seus Anúbis” (no hay tiempo/ que perder/ el efecto electrónico/ pasea por los jardines/ del Destierro/ como una gota de Sombra/ sonrisas de diamantes de otrora/ con sus Anubis). Otra: la glosa, al “hablar” bastante, y todo el tiempo, de las virtudes de sus poetas escogidos. Ejemplo: “Walt Whitman/ objeto voador identificado/ sozinho no estreito de Behring/ sempre em vertentes de luta/ esgrimindo com o/ Alecrim do Campo/ nas costas tostadas da montanha” (Walt Whitman/ objeto volador identificado/ solitario en el estrecho de Behring/ siempre en vertientes de lucha/ esgrimiendo con el/ Alecrín del Campo/ en las laderas tostadas de la montaña). La belleza del verso “esgrimindo com o Alecrim do Campo” se debilita en el conjunto. El canto iv de Estranhos sinais de Saturno comienza con un verso digno del Haroldo de Campos de “Glande de cristal/ desoculta/ ramagem de signos” (Glande de cristal/ destapa/ ramaje de signos); léase a Piva: “a vítrea libação das páginas de poesia/ ilumina as escadas do êxtase/ no corrimão afrodisíaco/ onde você aparece com sua tatuagem/ de dragão de olhos azuis” (la vítrea libación de las páginas de poesía/ ilumina los peldaños del éxtasis/ en el pasamano afrodisíaco/ donde apareces con tu tatuaje/ de dragón de ojos azules). Pregunto: ¿qué tempestad violenta de viento (ciclón) hay en usar la palabra “libación” (sé que el poema está en Estranhos sinais de Saturno)?; ¿qué desajuste éso provoca? Imaginen si una poetisa escribiese esos versos para un hombre.

Al mirarse en el chamán, Piva es un idealizador de la figura del poeta, del poder de la palabra del poeta, o mejor, un nostálgico del poder del verbo poético (lo que puede ser un mérito). Esto me hace recordar un artículo del diario español El País (24 de enero de 2008), que relata que dos indígenas costarricenses mataron a un chamán, para que parase de importunarles con bobadas. Uno de ellos explicó: “Vivía amenazando a las personas. La comunidad estaba cansada de las maldiciones que lanzaba”. Doy ese ejemplo para mostrar la mistificación que se crea alrededor de cualquier chamán, sea ideal o real. Además de eso, como apunté, el chamán es el jefe incomún, el cacique, al cual los indios deben seguir, obnoxios, debido a sus poderes “curativos”. Me inclino más hacia John Lennon cuando dice: “No creo en Magia/ en el I-Ching/ en el Tarot/ en la Biblia”. Mera cuestión de temperamento. Soy testigo de guerras sangrientas en nombre de “religiones” de todo tipo, inclusive chamánicas.

Prefiero guardar conmigo al Piva más simple y violento – menos abstracto, que aparece en poemas como “esqueleto de lua/ o tempo/ tambor tão frágil/ vomitando a noite” (esqueleto de luna/ el tiempo/ tambor tan frágil/ vomitando la noche). O también: “o amor/ grita na minha garganta/ a serpente/ o gavião/ o jaguar/ me vêem/ como seu Duplo” (el amor/ grita en mi garganta/ la serpiente/ el gavilán/ el jaguar/ me ven/ como su Doble). Inclusive hay tópicos que me desagradan, como el epígrafe (¡uno más!) de Georges Bataille, que dice: “A verdadeira poesia se encontra fora das leis” (La verdadera poesía se encuentra fuera de las leyes). ¿Existe entonces una poesía verdadera y otra falsa? ¡Al diablo el dicho imbécil de Bataille! Y, como cualquier poeta, hay que reconocer, Piva pretende crear sus “leyes” poéticas, en este caso chamánicas. Me gusta mucho “Poema vertigem” (Poema vértigo): “Eu sou a orgia com o/ garoto loiro e sua namorada/ de vagina colorida/ (ele vestia a calcinha dela/ & dançava como Shiva” (Soy la orgía con el/ joven rubio y su novia/ de vagina colorida/ (él usaba el blúmer de ella/ & danzaba como Shiva). Ese fue el Piva que –pionero, comprometido contemporáneamente desde el punto de vista político de la época- produjo la única poesía homosexual de calidad en Brasil, que trasciende, justamente por éso, su temática homosexual, cuando confronta sexo con alta literatura, cuestionándola. De ahí vienen el mérito y el mito.

Estranhos sinais de Saturno – Obras reunidas, vol. III
Roberto Piva
São Paulo, Globo, 2008, 213 p.

Fuente: Revista Sibila

MARIO SANTIAGO, JETA DE SANTO, ANTOLOGÍA POÉTICA 1974-1997 (FCE España, 2008)

Estamos ante una poesía labrada y grabada en la confección que sólo puede dar el encuentro auténtico del artista con su materia —el lenguaje, la palabra, la imagen— y el entorno al cual no sólo busca describir, sino desentrañar con el asombro de los ojos que ven lo que nos estaba vedado y lo verbaliza con una escritura proscrita por distinta, por ir contra la imagen harto consabida: el lugar común de la poesía previsible. Dice Mario Raúl Guzmán, prologuista del libro: “Algo más que una lírica: una actitud ante la creación artística en la que importa más que la escritura del poema la conexión poética con la vida”. Justamente así escribió Mario Santiago su poesía que abrevó de las vanguardias del siglo XX y se erigió a sí misma en vanguardia. Podemos decir que leemos una poesía nueva, que el FCE pone al alcance del gran público a un poeta que apenas empezará a descubrirse, pero cuya valía queda asentada en este volumen.

Mario Santiago nació en 1953 en la ciudad de México. Cambió su nombre de José Alfredo Zendejas Pineda por el de Mario Santiago, al que agregó Papasquiaro, en honor del pueblo en el que nació José Revueltas. Junto a otros poetas fundó en 1975 el Movimiento Infrarrealista. Fundó además las revistas Zarazo, Pájaro de Calor, Correspondencia Infra. Aparece en varias antologías, entre éstas Muchachos desnudos bajo el arcoiris de fuego. Inspiró a Roberto Bolaño el personaje de Ulises Lima en su novela Los detectives salvajes. Falleció en 1998. Su compañera, Rebeca López, y Mario Raúl Guzmán prepararon esta antología.

Festival Cultural en Helsinki reune escritores de Chile, Uruguay, Argentina y Peru (24-25 de mayo)

Roxana Crisologo

Maailma kylassa (World Village Festival)
Maailman kirjat


presenta a los escritores latinoamericanos

Pedro Lemebel (Chile)
Washington Cucurto (Argentina)
Roxana Crisólogo (Peru)
Lalo Barrubia (Uruguay)

http://www.nokturno.org/latinalaisen-amerikan-runoilijoita/

PROGRAMA

24: Latinalaisen Amerikan runoutta /Literaturas latinoamericanas
17.20-17:55

Amazon-lava Amazon Stage
Rautatientori Railway Square
Poesia y performance a cargo de: Pedro Lemebel (Chile), Lalo Barrubia (Uruguay),
Washington Cucurto (Argentina) y Roxana Crisologo (Peru)

25: Maailmanrunoutta/Literaturas del mundo
13:50-14:35
Teatro – lava teatro-stage
Rautatientori/railway square
Participan: Man Jushree Thapa (Nepal), Pedro Lemebel (Chile), Lalo Barrubia
(Uruguay), Washington Cucurto (Argentina) y Roxana Crisologo (Peru)

http://www.maailmakylassa.fi/ohjelma/ohjelma-aikataulu
http://www.maailmakylassa.fi/uutiset/maailmankirjat
http://www.maailmankirjat.fi/esiintyjat.html

martes, 20 de mayo de 2008

ANDRÉ COYNÉ SOBRE CÉSAR MORO (MIÉRCOLES 21), HOMENAJE A COYNÉ EN EL PORRAS BARRENECHEA (JUEVES 22) Y CHARLA SOBRE LOS ESPOSOS VALLEJO (VIERNES 23)

CONFERENCIA: CÉSAR MORO AL CORRER DE LOS DÍAS”

EXPOSITOR: ANDRÉ COYNÉ, DÍA: MIÉRCOLES 21 DE MAYO DE 2008, HORA: 19:00 HORAS, LUGAR: INSTITUTO RAÚL PORRAS BARRENECHEA, DIRECCIÓN: CALLE COLINA 398 – Miraflores

HOMENAJE AL GRAN PERUANISTA ANDRÉ COYNÉ

PARTICIPAN: Luis Jaime Cisneros, Fernando de Szyszlo, Marco Martos y Fernando del Solar.

RECITAL POÉTICO: Gonzalo Portals, Rubén Quiroz, Paul Guillén, Gladys Flores, Raúl Jurado Párraga, Cronwell Jara Jiménez y José Farjé Cuchillo.

DÍA: JUEVES 22 DE MAYO DE 2008, HORA: 19:00 HORAS, LUGAR: INSTITUTO RAÚL PORRAS BARRENECHEA, DIRECCIÓN: CALLE COLINA 398 – Miraflores
.
Los esposos Vallejo

El Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores ha organizado una conferencia magistral sobre la vida y obra del poeta César Vallejo que será dictada por el prestigioso académico francés André Coyné. La conferencia tendrá como eje las relaciones vitales, políticas y literarias entre nuestro poeta universal y su esposa Georgette Phillipart. El evento está programado para el viernes 23 de mayo a las 12:00 p.m. en el Centro Cultural (Jr. Ucayali 391, Lima). El poeta e investigador francés André Coyné es un especialista en la poesía peruana del siglo XX. Su primer trabajo fue un fundacional artículo sobre César Vallejo en la revista Mar del Sur (1948). Además, Coyné ha sido amigo cercano y albacea literario del escritor César Moro, habiéndose encargado de publicar un conjunto de poemas en prosa de éste, titulado Los anteojos de azufre (1958). El ingreso es libre.

Fuente: La Primera

Jueves literarios en el Malvinas / Ciclo: Cuatro ficciones MAYO: LA JOVEN GUARDIA (Jóvenes escritores argentinos)

Oliverio Coelho nació en Buenos Aires, en 1977. Publicó las nouvelles La víctima y los sueños (2002) y El umbral (2003) y las novelas Tierra de vigilia (2000), Los invertebrables (2003), Borneo (2004), Promesas naturales (2006) e Ida (2008). Ha realizado residencias para escritores en México (FONCA y Secretaría de Cultura de la Nación, 2007) y en Corea del Sur (KLTI, 2007). Ha colaborado en los suplementos de Cultura de los diarios La nación, Perfil y Clarín. Actualmente escribe sobre literatura en la revista Inrockuptibles. En www.conejillodeindias.blogspot.com pueden leerse sus intervenciones críticas.

Violeta Gorodischer nació en Buenos Aires en 1981. Estudió la Carrera de Letras en la Facultad de Filosofìa y Letras de la UBA y colaboró en varios medios. Actualmente, trabaja como redactora en la revista Oh Lalá del grupo de revistas La Nación y es colaboradora del Suplemento Cultural Radar. Es co-editora de la editorial Tamarisco (sello autogestionado de narrativa independiente) y sus relatos fueron publicados en revistas, suplementos culturales y antologías literarias (Hojas de Tamarisco (Editorial Tamarisco), Buenos Aires Escala 1:1 (Editorial Entropía), In fraganti (Editorial Sudamericana). Tiene una novela en preparación.

Eric Schierloh nació en La Plata en 1981. Es autor de las novelas Formas de humo (premio del Fondo Nacional de las Artes, 2004; Beatriz Viterbo Editora, 2006), Kilgore o Todo vuelve a su cauce más pronto o más tarde (finalista del I Premio de Novela Bruguera Editorial) y Donde termina el desierto; del libro de cuentos Sabré bien mi canción antes de empezar y de seis libros de poemas. La editorial Bajo la luna publicará el volumen Lejos de tierra & otros poemas, primera traducción al español de la poesía de Herman Melville y en 2009 la novela Kilgore. Ha traducido además a Henry David Thoreau, Dylan Thomas, Raymond Carver y a los escritores Beat.

Hernán Vanoli nació en 1980, es sociólogo. Publicó relatos en las antologías "Hojas de Tamarisco" (Ed. Tamarisco), "In Fraganti" y "1 a 1" (Mondadori) y "Buenos Aires - Escala 1:1" (Entropía). En 2007 fue distinguido con el 1º premio del concurso Knorr-Planeta y también el de la Fundación Lebensohn. Ambos concursos de relatos. Tiene una nouvelle inédita, "Pinamar", y un libro de cuentos también inédito, "Varadero y Habana Maravillosa".

Marina Mariasch nació en Buenos Aires en 1973. Estudió Letras (UBA) y Sociología y Análisis Cultural (UNSAM). Es poeta y narradora. Trabaja como crítica literaria y traductora. Publicó poemas y cuentos en varias antologías, además de tres libros de poesía bajo el sello editorial Siesta, que fundó y codirige.

Próximas charlas:

Jueves 29. Pablo Toledo. Juan Incardona. Fernando Alfón. Facundo Bañez.

Organiza: Grupo Editor Mil Botellas / mil_botellas@yahoo.com.ar
Centro Cultural Islas Malvinas. Calle 19 y 51.

En la fotografía: Mariana Mariasch

3827 Metros de Poemas: Aquí no falta nadie, antología de poesía puneña de Walter L. Bedregal Paz por Miguel Ildefonso*

Poniendo el relato en boca de su anciano tío, Cusi Hallpa, el Inca Garcilaso de la Vega, cuenta el origen de la civilización incaica: “Nuestro padre el Sol, viendo a los hombres en el estado en que estaban, se apiadó y tuvo lástima de ellos y envió del cielo a la tierra un hijo Manco Cápac y una hija Mama Ocllo para civilizar a los pobladores. Con esta orden y mandato puso nuestro padre el sol estos hijos suyos en el lago Titicaca que está a 80 leguas de aquí (...) Ellos salieron del Titicaca y caminaron al septentrión.”

A orillas de la cuna de los fundadores del Tawantinsuyo, a 3827 metros sobre el nivel del mar, en el sur andino peruano, se encuentra la ciudad de Puno, tierra y lago de poesía, como sabemos: del movimiento Orkopata, con El Pez de oro de Gamaliel Churata, y de 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat, por citar a los más famosos.

Y es desde allí que, en este mes de las letras, acaba de aparecer una esperada y excelente antología de poesía puneña, Aquí no falta nadie, del narrador y crítico literario Walter Bedregal. “Este libro es una antología que sigue una orientación fractal para presentar a la poesía que se ha desarrollado en Puno. Un siglo de poesía escrita en Puno. Las constelaciones semánticas y un filón de rizomas, propuestos como una nueva tendencia de lecturas poéticas, sustentan este conjunto de versos y la secuencia de las voces aquí reunidas. Estas voces se remontan a una pléyade que podría tener otros antecedentes en un periodo más anterior todavía, si mencionamos por ejemplo a Gabino Pacheco Zegarra, Lisandro Luna La Rosa, Aurelio Martínez Escobar, Alberto Cuentas Zavala, Emilio Vásquez y un poco más dentro de las movidas ulteriores se podría mencionar a poetas como el recordado José Parada Manrique, Vicente Benavente calla, Jesús Cáceres Velásquez, José Tapia Aza Y José Luis Ayala Olazábel, entre otros de valía para un estudio historiográfico de la poesía puneña, pero que por ahora se disgregan en el corpus de esta antología.” Señala Bedregal en su prólogo acerca de esta inagotable fuente poética del altiplano.

Los poetas antologados son 21: Alejandro Peralta, Carlos Oquendo de Amat, Efraín Miranda, Omar Aramayo, Percy Zaga, Gloria Mendoza Borda, Vladimir Herrera, José Velarde, Boris Espezúa, Lolo Palza, Alfredo Herrera Flores, Simón Rodríguez, Fidel Mendoza, Gabriel Apaza, Walter Paz, Erdi Flores, Hedí Oliver Sayritupa, Darwin Bedoya, Luis Pacho, Rubén Soto y Filonilo Catalina.

Y aquí una muestra de algunos poetas de las últimas hornadas.


Darwin Bedoya

Las Horas Eternas en la Banca del Parque

el jorobado en el parque solitario soñador
apuntalado entre los árboles y el agua
desde que el candado del jardín se abre.
Dylan Thomas

una iluminación
y varias canciones se pierden en su memoria
de habitaciones inconclusas con charcos de agua
en donde se refleja su propia imagen:
busca en la esquina de la plaza un quiosco
y allí compra el periódico del día

se sienta en una banca del parque
mientras lee y espera
la llegada de una sombra de abril
que nunca se confunde con la gente que viene y va
porque nunca supo llegar

y termina de leer de palmo a palmo su periódico
termina el crucigrama
y no termina las horas eternas en la banca del parque
y llega nadie
sólo una colección de imágenes borrosas
le hablan para que siga ahí
y no apague sus ojos
ni seque los charcos de agua
donde todavía se le puede ver
sin canciones
en una banca del parque



Luis Pacho

Invocación al Ausente

No tenía caso quedarse

Los cerros eran barrotes alejando los sueños.
Las heladas entumeciendo las manos
en la madrugada.
Los cielos con escasas aves
y las calles anegándose de miedo.

En la puerta del bus
le dije que el mar ahuyentaría su piel de granizo
y que las lluvias no tardarían en descubrir
sus ojos de animal rupestre.

¿Pero el mar tenía corazón?

¿Barcos con noticias familiares?

Un día al final del invierno
escribió que el clima y la presión le sentaban bien
y que las estrellas no caían a pesar
del grito de los niños
o las explosiones en la noche.
Y sin embargo su destino
no era varar la soledad en un puerto lejano
ni conversar a la intemperie
con algunos pelícanos y guanayes
a quienes no entendía nada.

A pesar de eso,
nosotros sabíamos que en cualquier momento
asomaría por el camino de la quebrada
con una mujer blanca
y unos niños parecidos a las nubes.



Filonilo Catalina

Poema Celeste

Celeste es una mujer que adorna
como un arte que bambolea sus 18 quilates – las feas calles de Lima

Celeste tiene:
desnudos los zapatos
y una mirada irreconciliable
a Celeste se le podría vender como estampita de Santa
en la puerta de cualquier iglesia
pero ella cobra 15 soles en una avenida
y da con su rostro estampado en el frío

Celeste gira y da con la vida
(15 soles y la misma avenida)
Celeste se va se viene
y se detiene para poder pasar

Celeste repite los días
y las calles repiten a Celeste todos los días

Celeste se mete
la noche al bolsillo trasero y
ensaya una sonrisa capaz de alojar esa Av. que transita su vida

Celeste aprendió desde muy niña
el arte de atravesarle
alfileres a los sueños mientras se está dormido
y dejarlos – a los sueños –
quietecitos sin que puedan mover sus alas
es de noche
y Celeste abre las piernas
con la misma destreza con que una lechuza extiende sus alas.

* Texto enviado por David Abanto Aragón

lunes, 19 de mayo de 2008

LA HISTORIA PROHIBIDA DEL COMUNISMO DE PAUL GUILLÉN (TRADUCCIÓN AL FRANCÉS DE VERSIONS CELESTES)


LA HISTORIA PROHIBIDA DEL COMUNISMO

Carne humana con gusanos rojos y azules: hay una pareja de rusos sentados junto a la calavera de su realpolitik e Isabel ya sabía de su apariencia cavernaria y de sus latidos debajo de la enagua. Los enanos sangrientos con los saxofones creando eones. Luces de oro líquido que se impregnan en tus pupilas. Todo silogismo es ilógico porque de lo que se trata es de un travelling continuo que gira y gira como una noria de agua (y nos mojamos todos). Isabel, la vecina de Ezequiel, apoya a los nazis de Oxapampa. Ahora, quién traerá la miel que chorrea por la carretera tal si fuera la sangre de un accidente a 3000 kilómetros por hora. Ahí no podríamos encontrar siquiera huesos que roer o pedazos de sesos pegados en el asfalto que lamer y qué sería de nosotros sólo ver pasar los ómnibus rumbo a la cordillera y sus llantas estropeadas harían el ruido propicio para una guerra silenciosa y étnica.


L’HISTOIRE INTERDITE DU COMMUNISME

Chair humaine contenant des larves rouges et bleues : Voici un couple de russes assis auprès du crâne de leur realpolitik et Isabel connaissant déjà son apparence caverneuse et ses battements sous le jupon. Les nains sanglants qui forgent les éons avec les saxophones. Lumières en or liquide imprégnant tes pupilles. Tout syllogisme est illogique car ce dont il est question, c’est d’un travelling qui tourne et tourne comme une noria (et voilà qu’on est tous mouillé). Isabel, la voisine d’Ezequiel, soutient ces nazis d’Oxapampa. Et maintenant qui apportera ce miel coulant le long de la route comme si c’était le sang d’un accident à 3000 kilomètres par heure. On ne pourrait même pas y trouver des os à ronger ou des morceaux de cervelle sur la chaussée à lécher, et qu’est-ce qu’on deviendrait, rien que de voir les bus s’enfoncer dans la cordillère, et leurs pneus abîmés feraient le bruit propice à une guerre silencieuse, ethnique.
.
© de la traducción Versions Celestes

DONCELES 66, Artistas Visuales que escriben en el Ciclo de Jóvenes Escritores

viernes, 16 de mayo de 2008

ARMANDO ARTEAGA: LA POESÍA SUSTANCIAL POR JUAN FÉLIX CÓRTEZ ESPINOSA

El libro de poesía “Terra Ígnea”, del destacado poeta peruano Armando Arteaga, es una entrega original, en primer lugar por la forma y el fondo, en segundo lugar por el espacio y el tiempo, donde la palabra poética perpetúa una existencia indiscutible y valorable y en tercer lugar por tener una búsqueda constante, característica de los poetas trascendentes y que han logrado con alegría y sufrimiento, genio y talento una obra, permitiéndonos hallar y encontrar la misión sagrada de un buen creador, que posee fe, inteligencia y un sentido profético.

La poesía de Arteaga, es una revelación, porque expresa verdades, un rico conocimiento de la experiencia y de la vida, paradigmas e intuiciones, su poesía es la lucha interior de un poeta frente a su propio destino, donde la condición humana está latente en las profundidades del espíritu, libre y batallador “Terra Ígnea”, es un libro de poesía publicado por la prestigiosa “Lluvia Editores” que dirige el reconocido intelectual, poeta y animador cultural Esteban Quiroz, que con su experiencia ha obtenido renombre internacional y gracias a su persistencia, a su capacidad y dinamismo; al poeta cajamarquino lo conozco hace muchos años, y en el Perú es una institución en el ámbito editorial. La obra consta de cinco partes e incluye 39 poemas bien estructurados, la ilustración de la carátula le pertenece al artista Armand; la fotografía es de Alina Jara y la edición está a cargo de Marcela Cornejo. La vida cotidiana, las vivencias más resaltantes y hondas, las observaciones pertinentes a partir del análisis, de la crítica, las ciudades, y las calles, la realidad hostil, el amor imperecedero a la mujer de toda una vida, el encanto y el desencanto de los días y de los años, la música que se extiende por la noche, los parques, las playas, el mar, el tiempo que se ha marchado a otra parte, los vientos, el agua, el puerto, la lluvia, la arquitectura, los recuerdos, los instantes amatorios, la dialéctica de la farsa, la resonancia de un sentimiento que jamás se acabó y la poesía que se mantiene intacta, jubilosa y eterna, la santa tierra de Piura que alberga la identidad y los dioses tallanes. Las mentadas puestas del sol, los olvidos, que nunca serán encontrados, la poesía, siempre la poesía, como una hembra libre, desprejuiciada, tenaz con su libertina lucidez para entrar desnuda y atrevida, y el amor otra vez, doliéndonos y el sexo impertérrito; y el conocimiento con sus luces alumbrando al poeta, caminante, el hombre en la cima de su propio sufrimiento, el otoño y la contemplación de la naturaleza, los poetas, los músicos, los pintores incrustados como huellas en esta poesía amorosa, asimismo lacerante, los suburbios, el capitalismo, el socialismo, la ciencia, el arte, la religiosidad, la soledad, la angustia, el silencio, la cultura más occidental, el lejano oriente, mirando de vez en cuando.

*Juan Félix Córtes Espinosa. Escritor peruano nacido en Sullana. Estudió en las Facultades de Letras, Ciencias Económicas y Derecho de la Universidad Nacional de Trujillo. Tiene estudios superiores de Periodismo en Trujillo y Pedagogía en Piura. Ha publicado 9 libros de poesía; 3 libros de cuentos; varias plaquetas de narrativa, 3 tomos de la colección "La Memoria de la Escritura": Ensayos - Entrevistas Crítica Literaria. Fundó la Casa Internacional de la Cultura que lleva su nombre y el Grupo RUNAKAY. Además, ha organizado 20 Festivales Internacionales del Arte y la Cultura en el Perú y diversos países de América Latina. Es autor de la novela "Los Olvidos Encontrados"; que son ensayos sobre artistas plásticos y ha obtenido 2 Premios Nacionales de Poesía. Actualmente dirige la Revista "Lo Que Importa es el Hombre", fundada en el año 1986.

Fotografía: Archivo Sol negro
(Armando Arteaga, con el maestro André Coyné)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...