jueves, 17 de marzo de 2011

Reynaldo Jiménez: Un sentido arcaico de la poesía, entrevista de Juan Soros y Ester Ramón

Reynaldo, ha aparecido en España la reedición de tu libro La curva del eco, en Ediciones Masmédula, que fue editado originalmente en Argentina en 1998. Cuéntanos qué ha motivado que eligieras reeditar un libro antiguo y cómo crees que funciona como muestra de tu obra siendo tu primer libro en España.

La curva del eco tiene unos diez años de escritura. Abarca unos diez años y en realidad está armado como si fuese una especie de mazo de cartas rebarajado. Son como varios libros mezclados. Y representa distintos tonos y distintas búsquedas. Y me pareció interesante traer ese libro porque además fue una edición, la original, de apenas 200 ejemplares. Circuló muy poco, incluso, allá en la Argentina. Y me parece representativo de una serie de cosas que hago. Algo así.

Tu obra, ampliamente difundida en Latinoamérica, comienza a conocerse en la Península. Ha estado asociada con un movimiento llamado neobarroso, siguiendo el concepto acuñado en la célebre antología Medusario, de la que formas parte. ¿Nos puedes explicar o puedes explicar a nuestros oyentes cómo se ubica tu poesía en este contexto americano?

Sí, quizá dé para largo la respuesta pero voy a tratar de ser sintético. Digamos que la palabra neobarroso realmente comenzó como una broma del poeta Néstor Perlongher en relación a la denominación más seria o más formal, acuñada por gente como Haroldo de Campos o Severo Sarduy: neobarroco. Que está referida, más que a un movimiento, a una tendencia. Es decir: una serie de autores que registran esa pulsión o esa intención neobarroca pero que no estaban originalmente conectados entre sí, ni guiados por un proyecto común. Medusario precisamente, la antología de Echavarren, Kozer y Sefamí, tiene la virtud de agrupar por primera vez a esos autores que, en realidad, muchos de ellos, no se conocían entre sí. Estamos hablando de una época pre-Internet. Y además son de distintas generaciones. Incluyendo a Brasil, con el que hay una larga historia de disociación o distanciamiento. Entre Brasil y Latinoamérica, sobre todo, las poesías no se conocían, las poéticas… Ésa es la tendencia que está registrando la antología Medusario. Realmente me han incluido ahí y siento que hay una serie de afinidades con varios autores, para mí es un honor estar en esa antología, pero nunca me propuse ser un autor neobarroco ni mucho menos neobarroso. El neobarroso, para volver al término, es una broma que instaló Perlongher en relación al barro del Río de la Plata. A un barroco rioplatense, uruguayo-argentino o argentino-uruguayo. El Río de la Plata es un río muy limoso y muy barroso. Y entonces tiene que ver también con el barrio y es un barroco de barrio, digamos. Es un juego con eso. Y de barro. Como un barroco doméstico. En realidad lo mío tiene más que ver con la poesía lírica, en general.

Ahora, tu último libro, Plexo, de alguna manera… Nos gustaría saber cómo ha evolucionado justamente desde eso. Porque te puedo decir que también tiene un fuerte componente de ritornello, son poemas largos que van evolucionando, es más bien de esa lírica que sin caer en el contar, de lo que decía Octavio Paz de contar y cantar, sin caer en el contar, pues, sin embargo, son poemas que se van desgranando. ¿Tu producción última sigue por ahí?

Plexo es parte de una involuntaria trilogía. Es el primero que se edita de esos tres libros, los otros dos se mantienen inéditos, y tienen que ver con una especie de trabajo con el oído y con la resonancia, más que con la enunciación directa. Son palabras que ya transforman de algún modo nuestra lengua. Muy marcadas por una serie de experiencias poéticas previas pero, sobre todo, por una necesidad muy interna y muy personal de hacer algo que pueda ser trasladado hacia la voz, emitido en voz alta, de algún modo, sin caer en la poesía coloquial propiamente dicha, cultivada en el Río de la Plata particularmente. No tiene que ver con el habla, con las dicciones del habla, aunque eso sí está incorporado. Y también con una especie de intrusión de otras lenguas, mezcladas, mixturadas, palabras dentro de palabras, etc.

Claro, porque lo estuve viendo y me di cuenta de que el metro es más largo, hay versos más largos. ¿Eso tiene que ver con…?

Sí, volviendo un poco a cosas que hacía antes, sí, con los versículos y demás. Y sí, son series, son series de poemas como también pequeños libros dentro del libro. Son libros que no tienen una gran unidad externa, sino que se va configurando, a partir de una ramificación, la sucesión de textos.

Como un rizoma.

Son rizomas, sí. En eso tal vez sí haya una vinculación profunda con el neobarroco.

Esta proliferación…

Sí. Pero digamos que es…

Pero no es exclusivo, tampoco.

No, no es exclusivo. Y de hecho también en Plexo hay algunos poemas que también trabajamos oralmente con la música en performances y demás. Son textos que dialogan con la canción, de algún modo. Con la canción como un enorme linaje. Una enorme tradición, múltiple… Que también, de golpe, haya aparición de estribillos, en fin, un trabajo así… Digamos que está esa combinación entre esos poemas que reinventan de algún modo o tratan de reinventar de algún modo el castellano, y a la vez hay otros que son más como cantables. Más directos, en un sentido.

Retomando esa respuesta, Reynaldo, tú te dedicas además de a la poesía a la música, ¿no? ¿Cómo ligas a las dos? ¿Qué sientes respecto a esas dos artes?

Siempre estuve vinculado a la música, la pintura, el cine. Siempre me interesó todo ello y lo que escribo está atravesado de todos esos lenguajes y de la experiencia de lector, de oyente, de espectador y también de alguien que intuitivamente se mete con la música. No me considero músico, formalmente, pero sí me interesa mucho la música y lo que escribo está absolutamente nutrido de ella. Y mucho la música popular en general, te diría. La canción.

¿Tanto en lo que cantas, o sea en lo que pones en música, como en tus poemas?

Exactamente, sí. Me interesa mucho el aspecto sonoro de los textos, que es algo que no siempre se considera… No sé si está siempre valorado, o si se considera a veces como una cosa más efectista, ¿no? Bueno, en ese sentido trato de mantener eso que no sé cómo denominar pero que se podría llamar, rápidamente, “poesía lírica”. En el sentido, no de la expresión de un yo absolutamente recortado, pero sí en una celebración, en una actitud celebratoria, en relación a un lenguaje que esté afectivamente cargado. Pero también incluyendo la dimensión sonora, el espesor sonoro. En lo que sería el grano de la voz, implícito. Mi ilusión es que los poemas algún día se pudiesen bailar, también.

Ezra Pound decía por ejemplo que la poesía que se aleja de la música, se pudre. Y tiene que ver también con la expresión corporal, va todo entreverado.

Sí. En Sudamérica tenemos una tradición ligada a eso. Algunos autores como Oliverio Girondo. El propio Vallejo en Trilce. Y toda la poesía brasilera que está ligada al tropicalismo y al concretismo.

Ahora, retomando algo que dijiste de lo que fue la expresión del sentimiento…

¿La afectivización, no?

Traje una cita de Gabriel Bernal Granados que viene al final de Musgo, el libro que se editó en México en Aldus, que dice que tu poesía es “un laberinto de mil puertas, se puede entrar a destajo y salir perplejo. Siempre perplejo pero no impune. Lo de Reynaldo es también una búsqueda de conocimiento, de mejora espiritual.” A mí la verdad que esto me impresionó bastante porque, hoy en día, que se hable de este tipo de concepto llama la atención. Y justamente en una poesía como la tuya, que parte de presupuestos elusivos a los recursos más convencionales y donde el significado muchas veces es esquivo, nos interesaba saber cómo se construye eso que Antonio Gamoneda llama “la realidad que solamente es inherente al poema” y que también es musical.

Sí… Tengo una duda con la palabra “esquivo”. O sea, creo que en realidad el significado de los textos que intento, que trabajo, más que esquivo está impregnado de lo que podría llamarse una multidimensionalidad, ¿no? La intención de que aparezcan varias dimensiones simultáneas. Un trabajo como por estratos, de resonancias… De esto que te decía antes: de palabras dentro de palabras… Es decir, hay una lectura como objetiva, lineal, frontal, inmediata, pero hay algo más en relación a lo subliminal, también, implícito.

Iba un poco a eso, muchas veces se puede leer y decir: bueno, no entiendo pero me doy cuenta de que hay algo detrás.

Claro. A veces hay un tema central y a veces no. A veces son varios temas que se van entrecruzando también. Como en ciertas composiciones musicales.

Claro, pero no es algo abstracto, de pronto hay un momento justamente con Haroldo que la cosa se hace muy abstracta, muy metatextual, muy de referencia pero se queda como en el aire, perdemos, ¿no? Me da la impresión de que hay un sustrato como de “no somos directos pero sí estamos diciendo algo”.

Sí por supuesto, sí. Si no, no tendría sentido para mí la poesía. Si no se estuviera diciendo algo, me parece que sería como un juego puramente formal. Es un riesgo que uno corre constantemente, porque uno está como en el borde, ¿no?, en ese tipo de tratamiento del lenguaje.

Porque tampoco puedes caer en dar lecciones.

No, justo, no…

Y también hay que mencionar que tú estuviste en la India.

Ah, sí.

¿También la cosa del conocimiento tiene algo que ver con eso, o sea con esos conocimientos más difusos…?

Sí, sí. Siempre hay una “búsqueda espiritual” en lo que hago. De hecho, la inclusión de la sonoridad y de la imagen y la puesta en escena, por decirlo así. O el hecho de poner el cuerpo para decir los textos y emitirlos de alguna manera o de varias maneras. Para mí es todo un proceso que me involucra por completo. Es mi vida eso, ¿no? Y en ese sentido una de las dimensiones es la dimensión espiritual. Pero siendo absolutamente un trabajo matérico a la vez. Sin descuidar los dos…

Nada de mística…

No es poesía metafísica. No es metafísico. Es más bien tratar de encontrar, precisamente como en el tantra de la India, la posibilidad de juntar lo corpóreo y lo evanescente, por llamarlos así. Que no haya una disociación entre el cuerpo y el alma. Entre la voz y el sentido.

Además de tu labor como poeta y también como músico, eres editor. Junto a Gabriela Giusti has desarrollado un notable proyecto con tsé-tsé desde mediados de los 90. Primero una revista y luego un sello editorial, de libros-clave de las poéticas más interesantes de los últimos años. Cuéntanos un poco de esa experiencia, qué te llevó a ella y qué ha significado para ti…

Bueno, sí, fueron quince años de labor. Siempre trabajé en editoriales, estuve ligado al “mundo editorial” en la Argentina y aprendí muchas cosas. Y en un momento me di cuenta que tenía una gran necesidad de hacer una revista. Más bien fue una revista-libro. Era una revista que no reflejaba la actualidad, tsé-tsé, sino que se pensó como una publicación que sirviera de consulta. Que pudiera quedar, un tiempo, en las bibliotecas de la gente. O en algún lugar. Y que si había necesidad de, no sé, de consultar a determinado autor, que hubiese ahí posibilidades de encontrar algo abundante sobre ese autor. Entonces se trabajó en forma de dossiers, pequeños suplementos o números completos también: hubo una antología de la poesía brasileña, por ejemplo, otra de la poesía mexicana…


O sea monográficos.

No completamente monográficos. Había temas abundantes a lo largo de cada número. Incluso hay cosas que se continúan de número a número. Por supuesto la revista era absolutamente discontinua, salía cuando podía. Salieron diecinueve números en quince años…

Como todas las revistas literarias o de poesía.

Sí, sí. Y más en la Argentina.

¿Por qué el nombre?

¿El tsé-tsé? Porque era una palabra que no estaba dentro del castellano y en ninguna lengua en particular “conocida”. Alude a una mosca que es la mosca que provoca el sueño pero en realidad es una ironía. La idea era más bien que sea una mosca un poco molesta, que despertara un poquito. Por contraste.

Además sacaste libros en esa colección que tiene unos libros muy interesantes… Por ejemplo Wilson Bueno, Mar Paraguayo… Que tiene también un trabajo de creación en el lenguaje, recordando lo que decías sobre Plexo.

Sí, Wilson Bueno, Roberto Echavarren, Róger Santiváñez… Hicimos una colección llamada Archipiélago. Teníamos muchos libros y había ensayos también, pero ésa era, digamos, nuestra jugada más selectiva, dentro del catálogo. Sí, sacamos en realidad alrededor de cien títulos en esos quince años.

Una labor importante y donde también reflejaste tu trabajo es como traductor. Desde el portugués, especialmente con los brasileños. Y ahora acaba de editarse también la versión completa de uno de los poemas más importantes de Latinoamérica del siglo XX que es Galaxias, en tu traducción. Y me encantaría que nos pudieras hablar un poco de esto, porque es un monumento,

Haroldo de Campos —vamos a ponerle comillas— “fue compañero mío en Medusario”. Pero ya lo venía leyendo de antes, por supuesto. Y sí: Galaxias es el libro que más me interesa como lector. De su obra me interesan todos, pero ése me interesa particularmente porque es donde él desarrolla la sintaxis. Una sintaxis muy abierta, no ligada a la puntuación pero sí a la respiratoria. Cuando yo pude encontrar la escansión en esa no-puntuación y en ese caudal de 2000 versículos, divididos en 50 poemas en 50 versículos cada uno o algo así, y encontré la escansión de Haroldo, empecé a sentir que estaba traduciéndolo. Eso me llevo unos tres años. Porque Haroldo realmente no escribe en portugués este libro, es también un portugués atravesado por todas las lenguas contemporáneas y por muchas experiencias. Es un libro que tiene que ver con el viaje, el libro como viaje, la vida como libro, la vida como viaje. Claro, lo escribió a lo largo de una serie de años, no sé si quince años, veinte años, no me acuerdo bien. Y cada poema —me imagino, no lo sé, es una suposición mía— tiene que ver con un viaje de él, con un momento de su vida particular y no es un libro que escribió en un año, fue algo que fue… Cada tanto, uno de sus cantos se iba depositando en las Galaxias, ¿no?, mientras escribía otras cosas. Otros poemas con otros tonos.

Porque él ha hecho poesía concreta.

Es que en realidad Haroldo empieza siendo un poeta barroco, más barroco, y cuando viene el movimiento Noigandres, con su hermano Augusto y Décio Pignatari, y en la época más formalista, digamos, de ellos, con los manifiestos y demás, es como que él fuerza un poco esa expansión. Y de algún modo abandona la sintaxis, trabajando esto de lo verbovocovisual, que es algo así como el poema que se mira y se pronuncia pero no se puede leer de corrido.

Un poco el poema-objeto.

Exacto. Y Galaxias es al revés. Es la expansión. Constante.

Aparecieron un par de versiones de estos poemas en la antología que hizo Andrés Fisher en Veintisieteletras, aquí en España: Hambre de forma. Y eran tus versiones. Pero me dijiste que seguiste trabajando sobre ellas. ¿Esos tres años fueron para las primeras versiones o…?

Sí, esas versiones surgieron en un momento, para el libro de Andrés, en medio del entusiasmo y la colaboración con ese proyecto que me pareció encantador. También había otras traducciones de Haroldo mías, de otros textos, provenientes de libros como Crisantempo, etc. Pero sí, digamos que estas versiones las considero un poco más acabadas.

Ya le encontraste el tono.

El tono, sí, la respiratoria de Haroldo. Bueno, me sirvió mucho escucharlo a él. Hay un disco que grabó, que le produjo Arnaldo Antunes, otro poeta que cotraduje. Y me sirvió muchísimo eso. Lee trece o catorce de los fragmentos. Y ahí escuché un poco su escansión, el modo en que va uniendo esos eslabones perdidos y disparados hacia cualquier lado… aparentemente. Hay una cosa interesante y es que él trabaja mucho con sonoridades, con palabras o situaciones verbales aparentemente “inertes”, en el sentido en que parecerían no estar diciendo “mucho”. Pero etimológicamente la investigación me llevó a tantos lugares y me di cuenta que no hay nada inerte en esta poesía. No hay ninguna palabra puramente sonora, todo está, además de sonar y de resonar, está manifestando algo que se relaciona con algún otro elemento dentro del poema, del fragmento o del propio libro. Está haciendo rimas. Todo está rimando con otra cosa dentro del libro. En ningún momento Haroldo pierde el hilo ni se dedica sólo a sonar ni a hacer asociaciones puramente fonéticas.

Tanto tu labor como tu experiencia como traductor, con traducciones como ésta, pero también tu trabajo editorial, demuestran un enorme interés por las poéticas latinoamericanas, en general, de distintos países. Incluso rompiendo la barrera lingüística con Brasil, como estábamos viendo. ¿Existe un diálogo entre las poéticas actuales de América? Y luego tenemos esta pregunta más compleja: si existe el diálogo entre las poéticas de Latinoamérica y España. Que es todavía más complicado.

Bueno, tenemos una historia de mucha fragmentación en América, ¿no? Hay una gran dificultad para conocer las distintas tradiciones, por lo menos de la poesía contemporánea de cada país. Yo tengo la experiencia particular de vivir en Buenos Aires, en la Argentina, que de por sí es una ciudad culturalmente bastante cerrada a lo que no sea sus propias manifestaciones. Y por lo tanto, hasta inclusive te diría la poesía del “interior” de la Argentina es poco leída y poco conocida en Buenos Aires.

La de Uruguay, nada, tampoco.

La de Uruguay, nada tampoco, salvo aquellos que se apasionan por la poesía e investigan. Pero sí, ahora la gente más joven está investigando un poco y se conocen más entre sí. Lo cual no significa que estén leyendo a los poetas anteriores. A las obras ya cerradas o terminadas por cuestiones cronológicas, digamos. Y no es siempre fácil conseguirlas. Ubicar esas obras publicadas.

Y la correspondencia con España supongo que mucho más complicada.

Mucho más complicada.

En los dos sentidos, claro, porque…

Sí, a mí me da la impresión.

A propósito de tu trabajo musical con Fernando Aldao, en un proyecto que han llamado Ex, de poesía y música, que pudimos ver y oír en Casa de América en el contexto del Festival 2010 poetas por km2, en octubre, ¿nos podrías hablar de este trabajo, de este desbordamiento de la poesía hacia otras artes y en concreto tu colaboración con Fernando?

La colaboración con Fernando data de la década del 80. Nosotros inicialmente teníamos una banda de rock, una banda performática, en realidad: había músicos, pintores, gente que hacía vestuarios, hacíamos teatro de sombras. Éramos muchos. Decidiendo, también, éramos muchas personas al mismo tiempo y tenía un aspecto bastante ligado a la psicodelia. A esta cuestión de, no sé, perder los bordes en algún sentido. Por supuesto de una manera absolutamente artesanal y sin ninguna producción. O sea, todo hecho por nosotros. Lo cual le daba un carácter bastante espontáneo a la cosa. Después hemos hecho otras cosas con Fernando a lo largo del tiempo, un proyecto que se llamó Atlánticopacífico, que estaba más bien basado en música electrónica y poemas que estaban escritos para la página. Y siempre estuvo también la cuestión de las imágenes proyectadas, los videos, trabajamos con distintos artistas que nos pasaron material, a los cuales les pedíamos colaboraciones. Y en este caso, lo de Casa de América fue básicamente un trabajo-Ex: ex de todo lo otro, también. Y que tenía que ver con un video, que hice yo basado prácticamente en imágenes domésticas, trabajadas simplemente como un… Originalmente iba a ser una proyección sobre nosotros, más que un fondo. Ésa es la idea pero bueno, por cuestiones técnicas quedó como un fondo proyectado detrás nuestro. Pero es un trabajo muy fino el que realiza Fernando como compositor musical, en relación a textos que sí ya compongo para la voz, y para determinados patrones y módulos sonoros. Muy relacionados con el rock pero también con la música electrónica. También hay materiales que, por falta de tiempo disponible, no pudimos mostrar en Casa de América, ligados a otros tipos o “géneros”…

Son ustedes dos, con Fernando en guitarra.

En este momento sí. Ha habido colaboraciones de otros músicos también. Según los eventos.

Y tú no cantas, recitas.

Y… estoy en el borde, ¿viste?, tratando de no desafinar.

Porque ahí hay un juego: lo hablábamos y tú me decías no son canciones, son temas.

Son temas. Temas y variaciones.

Está en el límite. Porque es lo que tú decías antes de que empezara la representación o como se llame: que te gustaría que la gente bailara. Y la gente realmente se empezó a mover.

Me parece una cosa muy interesante, yo diría arcaica, en realidad, ¿no? Un sentido arcaico de la poesía. Esto de que la palabra es como el fuego alrededor del cual nos reunimos. Y por lo tanto alrededor del fuego se baila, se come, se conversa…


Entrevista emitida por el programa Definición de savia, en Radio Círculo, Círculo de Bellas Artes, Madrid, noviembre de 2010. Desgrabada con una mínima edición. El título es un añadido.

23 de marzo: Las prácticas literarias del conflicto de Enrique Falcón. Presentación-coloquio en La Nau

Presentación del libro Las prácticas literarias del conflicto de Enrique Falcón; acompañan Alfons Cervera, Alfonso Serrano (Editorial La oveja roja), Arturo Borra y Laura Giordani. Miércoles 23 de Marzo a las 20:00 hs. en La Nau- Vicerrectorado de Artes, Cultura y Patrimonio Calle de la Universidad, 2. Valencia.

41) Debería inquietarnos lo altamente inofensiva que resulta la poesía actual.

Enrique Falcón (Valencia, 1968) ha publicado hasta la fecha los libros de poesía El día que me llamé Pushkin (Ediciones del Ayuntamiento de Sevilla, 1992), La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' (Rialp, Madrid, 1994), La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' y 'Los Otros Pobladores' (Germania, Valencia, 1998), AUTT (Crecida, Huelva, 2002), 9 poemas (Universitat de Valencia, 2003), Amonal (Idea, Tenerife, 2005), El amor, la ira (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2006); Para un tiempo herido (Amargord, Madrid, 2008); Taberna roja y otros poemas (Baile del Sol, Tenerife, 2008); y los cantos definitivos del libro-poema La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo', 'Los Otros Pobladores', 'Para los que aún viven', 'La caída de Dios' y 'Canción de E' (Eclipsados, Zaragoza, 2009). Hasta 1994 formó parte del equipo crítico «Alicia bajo Cero», responsable del libro Poesía y Poder (Ediciones Bajo Cero, Valencia, 1997). Fue miembro del consejo de redacción de la revista “Lunas Rojas” y coordinador de los volúmenes No doblar las rodillas: siete proyectos críticos en la poesía española reciente (Universidad de Chile, Santiago, 2002), Poesía y desorden(Contratiempos, Madrid, 2007) y Once poetas

miércoles, 16 de marzo de 2011

ASOCIACIÓN CIVIL MICAELA BASTIDAS PRESENTA "CICLO CINE MUJER"

LA ASOCIACIÓN CIVIL MICAELA BASTIDAS PRESENTA "CICLO CINE MUJER", este ciclo se llevará a cabo a lo largo de 4 jueves, la inauguración es este jueves 17 de marzo a las 6:30 p.m. en Jirón Camaná Nro. 615. Altos 702. Centro de Lima. INGRESO LIBRE. Las películas serán presentadas y comentadas por Caty Campos Llontop, Ana María Lozada, Genaro Ledesma Izquieta, también, habrá mesas redondas con la participación de la periodista Rosario "Charo" Arroyo, la poeta Nora Alarcón, la artista plástica Fanny Palacios Izquierdo, la cineasta Pilar Roca y representantes de las Embajadas de Cuba y Venezuela. La Asociación Civil Micaela Bastidas reúne a un grupo de mujeres artistas (pintoras, cineastas, poetas), entre las que destaca Nora Alarcón, autora del libro Bellas y suicidas (Lima, Sol negro editores, 2010).


17 DE MARZO: “HABANA EVA”

FICHA TÉCNICA

Formato: Largometraje Ficción
Guión: Fina Torres y Julio Carrillo
Dirección: Fina Torres
Condición: Co-producción Venezuela-Cuba 2010

SINOPSIS:
Jorge es un cubano, típico hijo de exiliados, cuya familia salió huyendo de La Habana, logrando prosperar en el exilio. Así, creció en el seno de un hogar acomodado que reniega de su pasado en la ciudad de Caracas, y es su pasión por la fotografía lo que lo lleva al encuentro con su geografía natal y con el amor. Eva es una joven habanera con dos grandes ilusiones: desarrollar su creatividad a través del diseño de modas y casarse con Ángel, su novio de toda la vida. La Habana se convierte en el escenario de encuentros fortuitos y apasionadas relaciones que van hilando, una historia donde el amor, en todas sus formas, se convierte en vehículo para forjar un nuevo entorno.

RESEÑA DE LA DIRECTORA
Graduada en diseño y en periodismo, Fina Torres Beneddetti comenzó su carrera como foto-reportera, luego trabajó como asistente, guionista y editora en cine y televisión. Radicada en París desde 1972 para estudiar cine en el Institute des Hautes Etudes Cinématographiques (IDHEC), dirigió algunos programas de televisión, cortometrajes de ficción y documentales. Con su primer largo de ficción Oriana (1985) ganó el premio Cámara de Oro en el Festival de Cannes, y también fue galardonada en Manheim, Portugal y Cartagena de Indias. Fina Torres crea, y sostiene, una atmósfera de aventura mágica y sumamente imaginativa en sus proyectos.

PREMIOS
• Premio Mejor Película del Jurado en Los Ángeles Latino International Film Festival (LALIFF). 2010.
• Premio del Público en Los Ángeles Latino International Film Festival 2010.
• Premio Mejor Película del Festival de Cine Latino de Nueva York 2010.
• Mejor película durante la 7ma edición del Amazonas Film Festival de Manaos 2010.
• Mejor Largometraje de Ficción durante en el Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño Margarita 2010.


24 DE MARZO: “1, 2 y 3 MUJERES”

FICHA TÉCNICA
Formato: Largometraje Ficción
Guión: Eloína y Gregoria, José Luis Varela, José Antonio Varela y Rafael Pinto.
Dirección: Co-dirigido por Andrea Herrera, Anabel Rodríguez y Andrea Ríos
Actrices: Juliana Cuervos (Eloína), Ogladih Mayorga (Rosario), Ana Isabel Llorca y Carolina Riveros (Gregoria)
Condición: Producción de la Fundación Villa del Cine
Venezuela 2008

SINOPSIS:
1, 2 y 3 Mujeres, aborda el tema de la mujer y su relación con el entorno social y geográfico desde diferentes perspectivas y propuestas estéticas través de las historias de Eloína, Rosario y Gregoria. Eloína, muestra la grandeza y el valor de asumir determinadas posiciones en el rol de madre. Rosario deja la experiencia de la candidez a la mujer en el contexto de la soledad y Gregoria muestra la debilidad versus la fortaleza y el ímpetu en la toma de decisiones para garantizar una estabilidad emocional.

PREMIOS
- Festival de Cine de Mérida 2008 Mejor Actriz de Reparto (Carolina Riveros).
- Festival de La Habana 2008 el afiche (cartel) estuvo nominado como uno de los favoritos.
- Premios Municipales de Libertador 2008 obtuvo la Mención Honorífica por mejor Fotografía (Antonio García).


31 DE MARZO: MANUELA SAENZ
“LA LIBERTADORA DEL LIBERTADOR”


FICHA TÉCNICA
Formato: Largometraje
Dirección: Diego Risquez
Guión: Leonardo Padrón
Actores Principales: Beatriz Valdés (Manuelita) y Mariano Álvarez ( Bolívar)
Tiempo de duración 97 minutos
Venezuela 2000

SINOPSIS:
Es 1856 y un barco de cazadores de ballenas se acerca a Paita un puerto pesquero. Entre los tripulantes del barco se encuentra Hermán Melville, un joven marinero que tiene la idea de escribir la historia de una ballena llamada Moby Dick. Allí en Paita, vivió una mujer que escandalizó a todo el continente 30 años atrás. Se trata de Manuela Sáenz, la mayor amante de Simón Bolívar, imborrable héroe venezolano. Melville decide buscarla para conocer su historia y desentrañar la legendaria historia de amor vivida por Simón Bolívar y Manuelita Sáenz.

RESEÑA DEL DIRECTOR
Diego Rísquez (Juan Griego, Venezuela, 15 de diciembre de 1949) es un director de cine venezolano. Estudió Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, pero la abandonó para dedicarse al teatro. Recibió clases de actuación por parte de Levy Rosell, y viajó por Europa y Asia. En 1975 regresó a Venezuela para iniciarse como cineasta y artista plástico. Entre sus principales realizaciones como director están A propósito de Simón Bolívar (1976), Poema para ser leído bajo el agua (1977), A propósito de la luz tropical (1978), Bolívar, sinfonía tropikal (1979), A propósito del hombre (1979), Orinoko, nuevo mundo (1984), Amérika, terra incógnita (1988), Karibe con tempo (1994), Manuela Sáenz (2000), Francisco de Miranda (2006).

PREMIOS
- Manuela Sáenz de Diego Rísquez fue la película ganadora del Festival del Cine Venezolano realizado en Mérida en junio del año 2005. También obtuvo premios a la mejor dirección de arte y a la mejor actriz.


07 DE ABRIL: ORIANA

FICHA TECNICA
Formato: Largometraje
Dirección: Fina Torres
Intérpretes: Doris Maria Buonafina, conocida como Doris Wells, Maya Oloe, Daniela Silverio, Rafael Briceño, Mirtha Borges
Duración: 88 minutos
Venezuela-Francia 1985

SINOPSIS
La película se trata de una mujer que se llama María, que justo al principio de la película se entera de la muerte de su tía Oriana. No la conocía muy bien, pero Oriana ha dejado su hacienda en Venezuela a María, lo que requiere un viaje a la casa para preparar su venta. Cuando María y su marido llegan a la hacienda, ven que está en mala forma, pero para María, es como un viaje a su pasado. Ella había vivido parte de un verano ahí con su tía Oriana, y cada cuarto de la casa evoca memorias y sentimientos. Poco a poco, se acuerda de las cosas sucedidas ahí, hace tantos años y trata de descubrir el gran secreto que Oriana siempre había escondido.

PREMIOS:
FRANCIA: 1985. Festival de Cannes. Cámara de Oro. (Fina Torres)
COLOMBIA: 1985. Festival de Cine de Catajena. India Catalina de Oro a la Mejor Película. (Fina Torres)
COLOMBIA: 1985. Festival de Cine de Catajena. India Catalina de Oro al mejor guión. (Antoine Lacomblez y Fina Torres)
ESTADOS UNIDOS: 1985. Chicago International Film Festival. Bronze Hugo a la mejor película. (Fina Torres)
PORTUGAL: Festival de Cine Internacional Figueira da Foz. Premio Glauber Rocha. (Fina Torres)
PORTUGAL: Festival de Cine Internacional Figueira da Foz. Premio OCIC, Mención de Honor. (Fina Torres)
ALEMANIA: 1985. Festival Internacional de Mannheim-Heidelberg. Premio Interfilm - Mención de Honor. (Fina Torres)
ALEMANIA: 1985. Festival Internacional de Mannheim-Heidelberg. Mención especial. (Fina Torres)


lunes, 14 de marzo de 2011

Breve reflexión sobre Tiranos temblad de Rafael Courtoisie, por José Agustín Haya de la Torre

Breve reflexión sobre los moldes y estados de la materia poética en Tiranos temblad (Montevideo: Ministerio de Relaciones Exteriores/Consejo de Educación Técnico Profesional/ Universidad del Trabajo del Uruguay, 2011) de Rafael Courtoisie.

0. Tiranos temblad es un libro a manera de antología que reúne la poesía en prosa -de 2004 a 2010; aunque planteada como una retrospectiva- del vate uruguayo Rafael Courtoisie (1958). Este libro se encuentra compuesto por cuatro poemarios íntegros (Tiranos temblad –inédito–, Poesía y Caracol (2008), Sevilla: ed. Sibilina; Amador (2006), Barcelona: Thule Ediciones; Todo es poco (2004) Valencia: Pre-textos).

La poética de Courtoisie (Premio Internacional de Poesía Loewe 1997, entre otros) se inscribe en una (su) tradición personal, en la que la voz poética conversa consigo misma como si también fuera otra. Es decir, la voz o las voces de los textos se presentan en constante tensión, cuestionando los mundos que evocan y los factores que los germinan, alimentándose y estableciendo así, entre ellos, un constante vínculo enriquecedor. Su escritura de apariencia sencilla y de voz cotidiana, donde la materia marca el ritmo de su pulsión, se caracteriza por una profunda y aguda reflexión, marcada por una capacidad de hundir hasta las raíces todas las categorías de juicio. A partir de este comentario, propongo cinco entradas –o límites de tensión dentro de la propuesta ético-estética– que considero constantes en la mayoría de los textos.

0.1 Seducción: escala melódica

No seré el primero en dar cuenta de una de las particularidades que la poesía de Rafael Courtoisie, sea en prosa o verso, ofrece: una constante seductora con matices eróticos, cuando así lo requiere el texto. Y ahí reside uno de los primeros límites, pues la forma en la que se encuentran agrupadas las palabras se hace poseedora de una voz íntima, a la vez delicada en su decir, pero potente en su signo, como si al oído nos colocaran una flor y ésta evocara hasta el más hondo filamento todo su proceso de supervivencia y marchite. De este modo, la voz poética conforma el espacio y establece una escala melódica, donde el registro es la imagen del poema que provoca la interiorización de una realidad palpable, diaria, nada lejana. En esta escala las imágenes asumen la postura de un péndulo: en su ir y venir elíptico los versos resuenan una y otra vez en lo que nombra su silencio –reflexión–. Así, producen ese lado inaprehensible de la poesía: ser capaces de transmitir lo sensitivo en lo que desean expresar. (Desde el lado del lector, los versos se vuelven, con atrevido sentido de sinceridad de estos, actos). Esta es la seducción, cuando la voz del otro –la voz del poema y la voz poética–, en sus tonalidades, como una delgada e invisible aguja se incrusta imperceptiblemente y propone indagar toda situación desde sus límites.

0.2 Ironía: pensar desde lo opuesto en busca del equilibrio

Otra de las claves de la poética de Courtoisie es la ironía, pues hasta en la misma forma de presentarse la poesía cuestiona -en sí misma- su existencia (ser y estar). Este recurso se complementa con el planteamiento de que la anécdota-reflexión parte de pensar en lo opuesto: saber el contraargumento y contrasentido y hallar en ellos los elementos necesarios para plantear el equilibrio, como si fuera un funambulista. Además, las ideas permean la sensación de ir desde lo más complejo hasta lo más sencillo –de ahí el uso de refranes y situaciones que pueden resultar cotidianas– develando una condición poética límite que todo lo rodea, sin ser aprehensiva: permite entrar y salir al mismo tiempo, por una vía de una sola dirección, del mundo propuesto (simultaneidad y multiplicidad). De este modo, los textos someten hasta a sus referentes metatextuales a un proceso interrogatorio que los desnuda hasta su esencia, para ser reescritos al abrigo persistente de convertirlos en un espacio nuevo, común, que para conocerlos, nueva y constantemente, se les vuelve a explorar.

0.3 Cotidianeidad: trasvase de la voz

La exploración de los mundos recreados empieza por el entorno más inmediato, donde la voz se enajena y se convierte en molde y materia sobre la que se construye y alimenta. Y se devuelve y se trasvasa no a la palabra, sino a la situación que el texto plantea. De este modo, establece una sólida y lúdica estructura, que constituye una primera estancia plástica ante la materia que ha de ser esculpida, labrada, arada, cincelada. Los mundos posibles planteados no expulsan al lector, tampoco lo hacen un extranjero, sino que lo colocan en una frontera –un lugar que aparenta ser límite– que se abre y se cierra, ya que articula el complejo ejercicio de lo poético en los espacios que se presuponen simples: así el pulso interno y la conformación de lo versado, sin importar la extensión, privilegian la in-tensión.

0.4 Términos: estancias materiales
Una segunda estancia plástica serán los estados sólidos de la palabra en su naciente química- física-biológica. Los textos confrontan un vértice de los límites: los significados y significantes establecen vínculos simbólicos de resemantización, convirtiendo esos textos de aparente verbalización sencilla en materia profunda de luz que no deja de ahondar. El uso de términos que se pueden considerar como “no poéticos” detienen, en un primer momento, la lectura, hasta que se les asimila: del balbuceo, el silabeo torpe, nos devuelven con un violento impulso a la pausa fluida de los poemas y a sus términos de moldes no estáticos. En todo momento, los textos virtualizan una situación de movimiento, tal vez al ritmo ondulante y contracorriente de un estuario. Si la materia poética en los textos de Courtoisie fuese una roca, su superficie sería tersa y su cuerpo mutaría simultáneamente en agua, tierra y aire.

0.5 Desacralización: “¿lo humano?” como centro

En los textos de Courtoisie no hay un centro o figura central que rija el mundo que no sea “¿lo humano?”. Toda categoría de autoridad o convención social –mítica, religiosa, moral, biológica, física, sexual, erótica, hegemónica, homogenizante, entre otras– queda desacralizada, pues los símbolos/metáforas que transmiten los textos cuestionan la instancia de Realidad, la condición humana y esa –extraña– justificante llamada Razón. Sea la Imaginación –la regla de excepción de sí misma– y su impulso los argumentos más reales para sobrevivir: todos los textos, sin exclusión alguna, han sido creados a partir de ella y son reales, en el sentido del aliento más vital de la pasión.

POEMAS DE RAFAEL COURTOISIE

Tiranos temblad

De este don sacrosanto la gloria merecimos:
¡tiranos temblad!
¡tiranos temblad!
¡tiranos temblad!
Libertad en la lid clamaremos,
¡Y muriendo, también libertad!

Francisco Acuña de Figueroa
(Himno Nacional de la República Oriental del Uruguay)

Todos los habitantes del país son tiranos. Desde el más débil al más fuerte, desde el más adusto y solemne hasta el más suelto y alegre.

La tiranía es una enfermedad endémica y contagiosa que penetra en la carne y la vuelve tensa, vehemente, ominosa.

Un niño de dos años aprende a despedazar sus juguetes: los tortura, los hace confesar con extrema delectación y gozo crímenes improbables, conspiraciones invisibles, pecados contra la pueril autoridad que ahora los manipula y desmenuza en busca de la Verdad.

El niño crece, cumple tres años, le obsequian otros juguetes mejores, más sofisticados, formas humanas, muñecos y muñecas articulados, enteros.

Plástico color carne.

El niño sonríe y agradece. Es un buen chico.

Luego, en la penumbra de la casa, en la intimidad de su habitación, los retuerce, los cuelga, los estira con todas sus fuerzas hasta desmembrarlos.

Espera que griten, que digan «ay» hasta desgañitarse. Pero las formas de los muñecos y muñecas permanecen mudas, empecinadas, resueltas en su angustia de poliuretano, detenidas en el interior de su sustancia inerte, hueca, sin decir palabra.

Son duros, difíciles de interrogar.

Pero nada es imposible si se aplica método. La paciencia es importante.

El dolor hace cantar a las piedras.

Al fin, los muñecos terminan por confesar.

Y ese mismo niño, ese niño inocente, crudelísimo, que juega y balbucea bajo la pálida luz con sus juguetes cuando crezca será, más temprano que tarde, descuartizado por sus hermanos de sangre.


El autor de la Biblia

El autor de la Biblia no es Dios. Al contrario: se trata del más bajo de sus empleados, apenas un escriba a sueldo, tembleque, debilucho, un idiota que se relame con las escenas de violencia que abundan en las escrituras, con las escenas de sexo (sobre todo con el incesto de Lot y sus hijas), que goza zafio, babeante, en los pasajes donde impera el delirio (por ejemplo en el Apocalipsis erróneamente atribuido a San Juan y al efecto de hongos alucinógenos).

El autor de la Biblia es un pobre tipo que tiembla.

Un pobre diablo.


Tribulaciones de la jirafa

–No hay bufanda que alcance.

–No quepo en el tren.

–He perdido la almohada.

–Salen muy caras las corbatas.

–Me duele la garganta: el fin del mundo.

–No hay mal que por bien no venga.

–Yo no me inclino ante nadie.

–Toco el cielo con la boca.

–Y con las puntas de las orejas.

–Me gusta África.

–Desde arriba, la realidad tampoco es fácil.


II Toda regla tiene su excepción (Apología de las ovejas y de las perlas negras)

Si toda regla tiene su excepción esta misma regla debe tenerla, por tanto no toda regla tiene su excepción y esto conduce a una conocida e insoportable paradoja griega, a uno de esos oscuros callejones sin salida de la lógica proposicional.

Las ovejas negras son la excepción. Las blancas son la regla.

En un rebaño de ovejas negras la rara, la rebelde, la ácrata y desobediente es la oveja blanca. Pero los rebaños de ovejas negras son más raros.

Defender la existencia de las ovejas negras y de las perlas irregulares es un deber moral, un imperativo supremo de la conciencia.

Por suerte existen las ovejas negras. Ellas proclaman que no toda lana es blanca. Afortunadamente existen las perlas negras, ellas manifiestan que la costumbre mata.

Ovejas y perlas son parte del universo. Las estrellas infinitas y las minúsculas bacterias forman parte del orden kantiano y nacarado universal, excepto las ovejas y las perlas negras.

Gracias a estas ovejas distintas, gracias a estas perlas de raza diferente, la humanidad se salva de las cadenas ciegas de la obediencia.


La madre

Soy la regla. La medida del misterio. Cada veintiocho días, el ciclo de la luna. El sol aritmético: toda regla tiene su excepción; toda luz, un palmo de sombra en su interior.

Hazme un hijo. Pero antes, consulta el oráculo.

Interroga los grabados de Goya acerca de los sueños de la razón.

Los elementos

El calcio, por ejemplo, que vive en los huesos, que abunda aún después de ocurrido el deceso, entre los restos de los camposantos, entre las osamentas. El calcio blanco y sin medida, como una luz callada y somnolienta.

El hidrógeno y el oxígeno, que juntos hacen el agua y con el agua la transparencia y el rumor del mar, el hidrógeno tan liviano y el oxígeno vital que está en la suerte, en el destino que se respira junto al murmullo verde de los arroyos.

El nitrógeno, gaseoso.

El mercurio que envenena. El paladio, raro, invisible. El potasio y el sodio.

La sombra, cuya sustancia misma se desconoce y el miedo, hecho de partes de muertos, el miedo que se eriza y se clava en un nervio negro.

El mineral del odio, el metal de la alegría.

La apariencia del cobalto, el sentimiento del bromo.

La luz del carbón, el peso del canto.

Salta una rana en el agua y se disuelve el poema.

JUEVES 17 DE MARZO: Presentación del libro Letras Bizantinas: inicios del discurso narrativo peruano, de Ricardo Falla Barreda

Letras bizantinas: inicios del discurso narrativo peruano, obra de Ricardo Falla Barreda, profesor de la Facultad de Letras y CC. HH. de la UNMSM, se presentará el 17 de marzo a las 7:00 p.m. en el Auditorio del Instituto Raúl Porras Barrenechea sito Calle Colina 398, Miraflores (Ref. Alt. cdra 53 de la Av. Arequipa).

La presentación estará a cargo de renombrados estudiosos del proceso cultural peruano, tal es el caso del Dr. Antonio González Montes, Director del Departamento Académico de Literatura, la Mg. María Luisa Roel, profesora de literatura medieval y del Lic. Julio Estremadoyro Alegre, Director de la Escuela de Comunicación Social, académicos de la Universidad Decana de América. En este nuevo libro de Ricardo Falla Barreda, editado por el Fondo Editorial de la UNMSM, producto de una minuciosa investigación hermenéutica realizada para el Instituto de Investigaciones Humanísticas de la referida Universidad, se aborda la génesis de la narrativa peruana, es decir, se trata de la presencia de pequeños textos extraídos de crónicas y relaciones escritas en el Perú del siglo XVII, donde se observa la presencia del llamado estilo bizantino, cultivado por Miguel de Cervantes bajo el denominativo de novela ejemplar.
El Fondo Editorial de la UNMSM presenta un verdadero aporte al conocimiento de la riquísima tradición literaria del Perú. reconocida universalmente como una de las más expresivas, paradigmáticas y genuinas muestras del acervo cultural del nuevo mundo.

SOBRE EL AUTOR
Poeta y profesor universitario nacido en Lima, es licenciado y Magíster en Literatura Peruana y Latinoamericana. Ejerce la docencia en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM en los niveles de pre y posgrado y, además, desarrolla actividades de investigación sobre el siglo XVII en el Instituto de Investigaciones Humanísticas. Ha participado en innumerables eventos culturales y académicos, tanto en el ámbito nacional como internacional, en calidad de ponente y expositor. Ha sido profesor visitante en varias ocasiones en la Universidad de Salamanca (España) y la Sorbona IV (París). Ha publicado Pequeña historia de conciencia (Lima, 1971); Contra viento y marea (Lima, 1973); Mi Capital, con prólogo de Alejandro Romualdo (Lima, 1979); Poesía abierta (Lima, 1982); Interludios (Lima, 2006). Como estudioso del arte y literatura del Perú ha publicado: Breve ensayo sobre estética (Lima, 1981); Curso de realidad: proceso poético 1945-1980 (Lima, 1986); Fondo de fuego: la generación del 70 (Lima, 1990); Lo peruano en la literatura virreinal, el caso de Lima fundada de Pedro de Peralta (Lima, 1999); El goce de la razón: el Perú del XVII (Lima, 2000); Sobre lo bello y sus formas en los Reinos del Perú indiano: la voz testimonial del XVII (Lima, 2004), Lo sentido y la palabra, contienda en la comunicación del XVII peruano (Lima, 2009). En su condición de periodista, ha sido colaborador de los diarios: El Comercio, Expreso, La Prensa, Hoy, El Diario de Marka, entre otros. Asimismo ha colaborado en el diario El Universal, de Caracas, Rinascitta de Italia, El Adelanto de Salamanca, La Gaceta de Salamanca, etc. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías peruanas, así como en revistas especializadas.

MIÉRCOLES 16 DE MARZO: PRESENTACIÓN DEL LIBRO PARA–ISO DE JANINE SOENENS

“Un inventario de obras e ideas”. Así describe la artista Janine Soenens PARA-ISO, el primer libro acerca de su trabajo que se presentará en el espacio de la La Ex Culpable el próximo miércoles 16 de marzo a las 7:30 p.m.

El libro recoge imágenes de más de cincuenta obras, entre las que se cuentan dibujos, instalaciones, performances, proyectos site-specific, videos, esculturas y poesía. Incluye un ensayo a modo de presentación de Emilio Tarazona, una amplia conversación con Jorge Villacorta y un poemacorrespondencia escrito junto con la artista Luz María Bedoya.

Las obras de Soenens reflexionan acerca de la condición absurda del trabajo, el imaginario socialmente construido del éxito, la relación entre materia y naturaleza y el reconocimiento de una fuerza que empuja hacia un logos griego. La ley, sea la que procede de la naturaleza, o bien la que se establece jurídicamente, ocupa un lugar determinante en ellas, abordada desde el poder que le reconoce la artista de afectar la percepción de la realidad. La operación es realizada bajo el signo de un humor vinculado a la desestabilizadora acción del sinsentido. En esta dialéctica, Soenens se ha preocupado de que el propio libro reproduzca la gestación compleja, interminable por derecho, que relaciona a la obra de arte con los conceptos que la inspiran y al mismo tiempo ella modifica.

Janine Soenens ha desplegado en conjunto una trayectoria poco habitual y destacada dentro de la escena del arte peruano más reciente: “son muy diversas entre sí [las obras] y sin embargo todas están lejos de producir la sensación de una conciencia dispersa o que ponga en duda que el autor de toda la obra sea un solo individuo. Allí es justamente donde la palabra producción alcanza otro sentido mayor incluso”, apunta el crítico Villacorta en las páginas de PARA-ISO.

La artista inició estudios en la especialidad de escultura en la Facultad de Arte de la Universidad Católica para terminar su diplomado en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de París. Paralelamente cumplió un intercambio de dos años en la Universität der Künste en Berlín. Ha realizado las exposiciones individuales El invariable entusiasmo de Sísifo (Municipalidad de Miraflores, 2008) y Va y viene (Centro Fundación Telefónica, 2009), así como ha participado en muestras colectivas en Lima, Cusco, París, Biarritz, Berlín, Bombay y Detroit.

Para más información por favor contactarse con Janine Soenens vía mail janinesoenens@gmail.com

MARTES 15 DE MARZO: CELEBRACIÓN DE CÉSAR TORO MONTALVO

CÉSAR TORO MONTALVO: 40 AÑOS DE POESÍA (Homenaje) Y PRESENTACIÓN DE LIBRO "ASTRONOMÍA", COMENTA ENRIQUE VERÁSTEGUI, INVITADA ESPECIAL: SUSANA BACA. LUGAR: CLUB DE LA UNIÓN (PLAZA DE ARMAS - CENTRO DE LIMA). HORA: 7:00 P.M.

Poetas invitados:

* Arturo Corcuera * Germán Carnero Roque * Jorge Pimentel * Tulio Mora * Winston Orillo * Ricardo Silva-Santisteban * Marco Martos * Reynaldo Naranjo * Enrique Verástegui * Gustavo Armijos * Rosella di Paolo * Jorge Espinoza Sánchez * Raúl Heraud * Carmen Ollé * José Beltran Peña * Carlos Zúñiga Segura * José Luis Ayala * Graciela Briceño * Juan Cristóbal * Jesús Cabel * José Carlos Ramos * José Pancorvo * Cecilia Molina * Harold Alva Viale * Víctor Escalante * Manuel Pantigoso * Santiago Riso * Raúl Jurado Párraga * Jorge Solís León * Omar Aramayo * Luís Morón Hernández * Javier Huapaya * Cesar Reyes Campos * Gladys Flores * Cesar Angeles Caballero * Luís Tapia * Daniel Ruíz de la Cruz * José Campos Davila * Manuel Jesús Orbegoso * Eloy Jáuregui * Humberto Pinedo * Juan Benavente * Carlos Heraud * Jhonny Barbieri * Leoncio Luque * Miguel Ildefonso * Juan José Soto * Áureo Sotelo * Gonzalo Bulnes Mallea * Dora Bazán * Juan Marcial Tejada Manrique * Domingo de Ramos * Jesús Salazar Paiva * Pedro López Ganvini * Joan Viva * Aníbal Cueva García * Eduardo Arroyo * Eduardo Rada * Giovanna Guzmán Montalvo * Jorge Luís Obando * Paolo Astorga * José María Gahona * Jorge Ita Gómez * Miguel Ángel Guzmán * César Pineda * Antonio Sarmiento * Eduardo Vilchez Dianderas * Rashell Díaz Castillo * Roger García Clavo * Miguel Brenner * Carlos Bayona Mejía * Elí Martín (+) * Dimas Arrieta * Denis Castañeda.

INGRESO LIBRE.

Cinco poemas de Marcela Robles

  I DE DONDE NADIE NUNCA A donde nadie quiere A ese lugar donde las Aguas Desde el fondo Donde los arrecifes y tu voz en la esquina del ...