lunes, 22 de abril de 2024

Cuatro poemas de Óscar Perlado

 


DOMINGO 26 DE OCTUBRE DE 2008

Debo decirle
a mi padre
que he perdido 20 soles
suyos.
Que además de no tener
dinero, lo pierdo.
Y no pierdo el mío,
sino el ajeno.
Seguramente seré
un mal hijo.
Él no sabe que
si me dieran dinero
por mis artículos y poemas,
podría pagarle no solo
los 20 soles que le debo,
sino además la luz,
el teléfono, la casa,
su vejez...
no sé si su alegría.
Pero yo, que estoy lleno
de papeles;
que acumulo papeles
pero no los reciclo;
yo, que hago origamis
de palabras;
no los vendo,
los regalo.
Luego de haberlos parido
con tanto esfuerzo,
ofrezco mi vida
en frasquitos de papel
por los que viaja mi sangre
y van a parar en cuerpo ajeno.
Se queda allí
y yo nazco otra vez
de ellos.
Pero por no poder
vender mis papeles
-que tal vez no sirven para nada-,
tendré que decirle a mi padre
que le deberé
eternamente
el dolor de haber sido
el mejor padre
que pudo haber tenido
un poeta
o un miserable.



LO QUE ES EL AMOR EN UN PARQUE DE PORQUERÍA

¿Y qué es el amor
entre tanta desdicha?
Es una flor
que brota
del fango;
una luz
contenida
en tristeza.
Es un fuego que
se crea
con dos cuerpos,
con dos maderos
de miseria
y simpleza.
Son dos ramas pequeñas
abandonadas
en el suelo
que pueden generar
fuego
así no tengan ropas
ni dinero.
Una mujer
y un hombre
van a un parque
a frotarse
entre sí para producir
luz,
para hacer menos
triste un parque;
para oponer
una flor amarilla
al cieno que hay en el cielo.
Un parque no es una plaza
mugrienta,
llena de orine,
de miseria,
de desempleados,
de indigentes,
de ladrones
ni de tristeza.
Es un espacio
donde los hombres
generan luz
frotando dos cuerpos.
Han elegido un lugar
de libertad como eligen
los pájaros el cielo,
para pintar el día
o la desdicha
de un hombre que dibuja
a dos maderos
cuando se juntan
y producen fuego.

Y el hombre levanta
esa antorcha
como símbolo
de vindicación
frente a tanta
tristeza.
Y la pobreza
y los papeles
que no pueden imitar
a un pájaro.
Un hombre y una mujer
pueden producir felicidad
de la nada
y devolverle al mundo
su color;
vestir la pobreza
de la vida
frotando dos cuerpos
en un parque de porquería.




JUEVES 18 DE OCTUBRE DE 2008

                    Para Ana Correa


La señora Chabela
ha escapado
de la vida
para ir a jugar
a la eternidad.
Siempre fue una niña.
Es decir, nunca creció.
Y a pesar de que tuvo
tres hijos,
nunca fue mujer.
Y como nunca aprendió
a jugar con los grandes,
se aburrió
y se fue de la vida
por un túnel oscuro
que no se sabe
a dónde va.

Han querido ir
detrás de ella.
Al lugar donde
sólo van los ángeles.
Será feliz jugando
en la eternidad,
donde sólo hay espacio
para los niños
(así hayan tenido hijos).
Ella ha dejado
de sufrir como mujer.
Ha dejado
su cuerpo roto
sobre su lecho roto.
Todos lloran su cuerpo
y nadie a su niña.
Hay que alegrarse
por la niña Chabela,
que ha logrado
escaparse de la vida
para jugar
eternamente
con celestes.




EL PÁJARO

Hay un pájaro negro
que se hunde
en el mar.
Había pasado antes
sobre mi cabeza
como una flecha oscura.
Había sido blanco,
claro,
inmenso.
Me subía en él a veces
en momentos
vacíos de tiempo
y llenos de alas.
En el horizonte he visto
perderse a ese pájaro.
Ahora es un vuelo lejano,
un sueño con alas
que se desprende de mí
como si nunca
me hubiera pertenecido.
No sé si tiene un destino
o de dónde vendrá.
Creo que pasó por mis manos
sin ser visto.
O será acaso que
lo monté sin ojos,
sólo por placer
de sentir el mismo
viento que el de los pájaros:
lleno de altura,
de libertad...
¡Qué sé yo!...
Un pájaro oscuro
ha ido a caer ahora
detrás del mundo,
como si la Tierra
fuera cuadrada;
como si fuera a dar
a otro infinito
que no es la vida,
donde no estoy yo,
donde seguramente
van a parar
aquellas cosas que no se acaban
pero tienen un final.
No sé si despedir
o ignorar a ese pájaro.
Sólo sé que con él
se van mi tristeza,
un intervalo
de mis horas.
Como si de mí mismo
salieran a veces
pájaros negros
a morir al mar.
Como si uno viviera
montado sobre pájaros
que luego van
a parar al tacho,
como papeles o recuerdos;
esta vez usados,
manchados,
ya sin ninguna
utilidad.
Como si uno
se deshiciera
de partes suyas
pero muertas,
como las sierpes.
Como si para vivir
uno se deshiciera
de la propia vida.
No sé si para
dejar de vivir
o para decir
que ha vivido.
No sé si para
estar vacíos
o para montar
una vez más,
pájaros,
sin ojos.



* Selección de poemas: Miguel Urbizagástegui


Óscar Perlado (Callao, 1981). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Federico Villarreal, donde además formó parte del grupo poético Jade. Ha publicado los libros de poemas Cárcel de palabras (Vivirsinenterarse, 2013) y Grafofilia (Don Juan de Amiel, 2018). Los poemas que hemos presentado pertenecen a su obra Mundo de papel (Editorial Apogeo, 2022).


lunes, 1 de abril de 2024

Cuatro poemas inéditos de Ludwig Saavedra


 

Oración pagana del amor mochilero

 

¿El corazón merece perdón?

Todo el silencio es despiadado

Todo silencio es una playa

De tiempo es esta canción entre las rocas

Asediadas por las olas

Hecha trizas la canción

De tiempo en esquirlas

Y dice así:

No sufriré nunca por amor

Por amor solo seré dichoso

Iré a conciertos    encenderé fogatas   y joins

Limpiaré todas las lagunas    todos los ríos

Bailaré   probaré platillos insólitos

Pero no sufriré nunca por amor

Seré

Como

Un

Tunantero.

 

 

  

Oración pagana para mi nera

 

Nerita las formas de diluirse el tiempo

Este sueño precario de los días

Que como un regalo inmerecido se abre

como un jardín de destellos sobre el mar

Me aterra a veces

Pensar

Que el tiempo fluyendo y tú en las alturas

Que soy un tipo tierno y solitario

Y que eso hace que me saborees agridulce

Que me he quedado en medio del sol

Sobre la arena como una roca:

a) Escribiéndote este verso

b) Solo por saber si el incendio que llevo conmigo

se siente diluirse como el tiempo

en medio del fragor del sol en la playa desierta

 

Una gentil brisa muy suave y fresca

Empieza a fluir

Y parece el sentido del poema

 

Y parece venir de tu risa

Criatura del sol.

 

 


Oración pagana en lugar de adiós

 

“Todos los escritores son unos cerdos. Especialmente los de ahora”  

Artaud

 

Sonríes como los árboles dan aves al vuelo

O la herida verso

Olas invisibles   frías mareas que vagan intermitentes por las calles del Centro

y forman delicados remolinos de furia en Plaza San Martín

y te levantan la falda y desordenan tu peinado más de lo que suele estar

Mis amigos chillan en rap   yo hago una reverencia al silencio

Estoy enfermo o será que amo la exacta velocidad de la miel de tu vida resbalando por mi cuerpo

O será que amo la yegua blanca que te traes galopando en el aroma magnético de tu cuello

Pero en verdad lo que amo es la libertad  y por eso   amo la música  tu baile

Y a veces   la poesía

Detesto no hacerte un rap más crudo  algo recién matado

Por hienas por ejemplo

Hienas sonrientes que ronronean en tus manos

Y no sé si las hienas ronronean

Y no sé si tu ronroneaste cuando estabas hecha marea y orilla

Pero ninguna rima es virgen

Ahora lanzo

Mi amor al río Rímac

Para que sea combustible  y abrigue a los clanes de pasteleros y gallinazos

Quizá más de tres noches.

 



Oración pagana

 

La precariedad de las cosas conserva el mismo atractivo de siempre

Es misterioso todo bien mirado      en insomne vigilia

Todo es misterioso

Porque el espectro fluctúa entre el amor y la muerte

Todo misterio

Todo ronda

Todo quebrado   trizas   fractal

 

El acto de pulir palabras   vasijas 

De barrerlas  hojas secas

De contarlas  granos de arena

De mirarlas  insectos terribles vibrando en la hoja en blanco

Como un animal antediluviano añorando atardeceres frente a un holograma táctil

O quizá un águila inmóvil volando en la realidad virtual con esas gafas ventanas puestas

Todo fractal trizas quebrado.

 

 


Ludwig Saavedra. Juanjuí, Perú, 1985. Orillas del río Huallaga. Creció luego en el puerto de Chorrillos en Lima. Estudió exitosamente Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Menciones honrosas en concursos distritales Mar del Sur y Prima Fermata Literaria de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Ha publicado las plaquettes de poesía: Florece, 2009. El mar de vinilo, 2015; ambos con el sello Paracaídas editores; los poemarios Los arrecifes, edición cartonera a cargo de Amaru Cartonera, Hartado de sonidos con el sello cusqueño Kunha y Al pie de la explosión con Octaedro, 2017 y 2018 respectivamente. Ha participado en diferentes festivales de poesía, ferias de libro, en Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y el norte argentino, entre estos el Poquita fe de Santiago de Chile, el Festival internacional de poesía de Lima, el Festival de Poesía Enero en la palabra de Cusco (Perú), Feria de libro de Arequipa (Perú), Feria de libro de La Paz (Bolivia), Festival de Poesía de Pucallpa (selva del Perú), Feria del libro de Huancayo (ande del Perú), Festival de poesía Kanibal Urbano de Quito (Ecuador), Festival de Poesía Sumergible de Jujuy (Argentina), entre otros festivales y ferias de libro. Ha dictado talleres de libros cartoneros, participado y organizado recitales y conferencias de poesía. Su trabajo está publicado en diversas páginas y blogs de poesía en la web, como Libélula vaga de Cuba-Suecia, Ablucionistas de Venezuela, LP5 de Chile, Cinosargo de México, Círculo de poesía de México, Nueva York Poetry de Estados Unidos, Altazor de Chile, entre otros. Ejerce la declamación de poesía itinerante, la docencia de Literatura y Lenguaje, es librero, editor del sello Huachumera editorial y la Revista Latinoamericana de Poesía Obayareti. Prepara tres nuevos libros. Acaba de publicar la plaquette poética nombrada Free style, con el sello Huachumera editorial y Lliu Yawar de Huancayo; la cual ha sido presentada en la Feria del libro de Arica, Chile y en la Feria internacional del libro de Chiclayo. 

Presentación de libro de Óscar Málaga