miércoles, 18 de enero de 2023

6 poemas de la puertorriqueña Tania Anaid Ramos González, AZULA




Amo el tejido del aire que pasa por tu boca

cuando distraído rompes el silencio

o cuando evaporas las palabras 

arguyendo entre poesía tus ideas;

también la calle que da al parque 

por la que paseas desapercibido, 

entre versos y arboleda, 

domesticando el aliento de la ciudad.

Todas las noches imagino tu rostro 

a través de las palabras,

lo dibujo con los ojos cerrados 

y atrapo, apenas, como quien atrapa estrellas, 

el beso que no me puedes dar.

La ausencia del acto perfora la memoria;

sin embargo, amo la medida del ritmo 

que en tu pecho se abisma… 

palpito con el sonido ingrávido

que tu cuerpo organiza, 

susurro entre dientes el amor

y dejo que se acumule, como el polvo,

mientras el tiempo pasa por nosotros.



Del poemario Humana (inédito)




Escribes mi nombre,

el vértigo nacido entre los signos

para ser sonido fugaz de tu memoria.

La letra es el recuerdo de un vacío,

un grafema que se extiende y que se posa.

Mi nombre… 

escrito sobre tierra

tallo de otros nombres perdidos en el tiempo

lo escribes…

y emprendes tu cruzada,

tu reconquista contra el silencio

para medir la latitud de ese lugar 

sagrado en la escritura 

que sin ser rosa 

es.


Del poemario inédito Humana




Lujuriosa 


Hoy estoy lujuriosa,
capaz de romper tu boca con mi lengua,
de morder tus gemidos, 

de armar un piquete alrededor de tu cuerpo, 

y escoltar mi vergüenza 

hasta el basural más cercano
para despedirme de ella.


Trágame Júpiter, 

succiona mi grito indómito,
saborea el pachulí que sudo,
el romero que emanan mis huesos por ti,
corre... 

antes de que me conviertan en gema,
antes de que sea solo un farolillo 

de la cotidianidad y las cosas,
o de que el Mar Caribe me abduzca 

y no quede ni mi sombra.


Hoy…

estoy en la zafra de mi ser,
no me importa romper noches, pelar caña,
o ser el entrenudo por donde te deslizas,
da igual, tallo, hierba, flor o colosal, cañamelar, 

ramifícate…
puede que esta noche 

esté más dulce que nunca. 


Del libro Derrámate: Poemas furtivos (2023)




AZULA


Azula se mece
en las vocales desiertas de humedad 

y junto a las mieles y el pan devorado 

tributa ansiedades delebles. 


Azula se tiende
en la noche comida de luces,
se muerde la lengua, su lengua,
escribe algún verso y vuelve a borrarse. 

Porque la desnudez
aviesa al clerical sonido del deseo 

se esparce trémolo donde las líneas 

pierden su forma al encontrarse. 


Porque el silencio
a veces es una ciudad de gnomos 

cuchicheando detrás
de la oscuridad de las palabras. 


Azula se mece, 

se tiende,
se pregunta
y luego 

vuelve a borrarse 

entre las manos. 


Del libro Invisibilidades (2020)





“Ya no me crece yerba en el olvido” 

Max Rojas 




“Ya no me crece yerba en el olvido” 


...Ni pájaros en la memoria...
Ya la sal no quema soledades 

detrás de la pupila, 

ni el viento pulula
junto al beso de la lluvia.
Ya la tierra no arrulla las hojas
nubladas de río,
ni el árbol encumbra en su copa el rocío. 

Ya no crecen mariposas en mis ojos,
ni luciérnagas, ni rosales
ni “yerba en el olvido”.

 

Del libro LLUEVE (2021)





He llorado mares
y me han nacido peces en los ojos... 

temblorosos, salados,
acordonados, impetuosos en su caída. 


He llorado horizontal  y verticalmente 

y me he derramado,
asediada por el miedo,
como lloran los delfines. 


He llorado ferozmente
y mis ventanas son piélagos 

por donde no transita el sol. 


Y si algún remanente de sombra 

quedó desatendido,
y se piensa la vida
que no ha sido suficiente, 

sé que en cada trozo
y en cada aguacero itinerante 

he saldado todos sus caprichos. 


Del libro LLUEVE (2021)





Tania Anaid Ramos González, AZULA, es poeta puertorriqueña y columnista internacional. Posee un doctorado en Filosofía y Letras de la Universidad de Puerto Rico del Recinto de Río Piedras. En el 2002, ganó el Premio Gertrudis Gómez de Avellaneda otorgado por la UNESCO a la mejor investigación de poesía en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico. En el 2014, fue mención honorífica en el Certamen del PEN de Puerto Rico Internacional por su libro Invisibilidades, en ese momento inédito, y en el 2022, su libro Llueve también recibe Mención de honor en el mismo Certamen literario. Fue directora de un programa de pruebas estandarizadas de conocimiento y aptitud en el área de español para Puerto Rico y América Latina. Actualmente, es codirectora del Centro Lingüístico, Literario y Cultural del Caribe-CLLCC, Presidente de la Asociación de Profesionales de la Danza de Puerto Rico (APRODANZA), profesora en la Universidad Politécnica de Puerto Rico y correctora y editora de estilo de la editorial Areté Boricua. Además, es miembro asociado, delegada de la presidencia y representante en Puerto Rico de la Red Iberoamericana de Educación Positiva Inclusiva (RIEPI), auspiciada por la Universidad de Granada (España). Es columnista de la revista Posdata Digital de Santa Fe, Argentina, Revista Latina NC de Estados Unidos y de los periódicos El Sol de Colombia y El Siglo de Guatemala. 


Tania Anaid es autora de los poemarios AZULA (publicado en la red en el 2011); Invisibilidades (Editorial Areté Boricua, Puerto Rico, 2020), Llueve (Ediciones Kuelap, Perú, 2021), Derrámate: Poemas furtivos, poesía erótica en coautoría con Mayra R. Encarnación y Mary Ely Marrero (Editorial Areté Boricua y Lamaruca, enero 2023), Mundo repetido y Humana (poemarios inéditos). Asimismo, del libro de cuentos Piso 13 (inédito) y de la serie de cuentos infantil-juvenil Érase una niña en Boriquén para el CLLCC.

martes, 27 de diciembre de 2022

6 poemas de la mexicana Esther M. García

 



Poemas del libro inédito El dios delirantede Esther M. García





Obertura



Sueño que soy muchos hombres. En el ojo circular del espejo puedo ver todas mis caras. Soy la infinita concatenación de los hechos: el nombre que es todos los nombres en las variables geométricas del tiempo. Mi cerebro de estructura antropogénica me habla en la lengua de todos los hombres pero, secretamente, escucho el silbido de Dios en mi oído queriendo convertirme en mujer para copular conmigo y hacer una serie infinita de seres. Estructura antropométrica de la inconsciencia, saliva del diablo. En la repetición del hombre está su desdicha. Mira todos los cadáveres que me precedieron, su melodiosa voz, sus poemas impolutos. La blanca esmegma cayendo de sus lenguas. Soy el que sueña y al despertar escribí Kubla Khan. Vuelvo al sueño, sus naves de eterna vigía me deslumbran la memoria. Despierto en un Jardín de senderos que se bifurcan. Las noches son todas una misma. El hombre que sueña, el que lo mira soñar y el que despierta. Aquí está el tercer ojo de la noche. Aquí está vigilando la curvatura de mi pensamiento: me desdoblo. Soy el caballo de Turín, soy Nietzsche abrazándome, soy el silencio de ambos y el delirio del lenguaje ante el azote del tiempo. Fui el agua del Ganges, la misma agua que soñó Cuesta y al despertar escribí un Canto a un Dios mineral. Soy la misma agua en donde me miro Narciso y me abrazo en un sueño húmedo que nunca termina. Largas son las horas y las variaciones de las mismas. Largo es el delirio que donde termina, comienza. Esto es lo que fui, lo que soy lo que seré. Hora tras hora, mi mano empuña la misma espada, la misma pluma, la misma piedra. Perennemente muere César. Infatigable es el grito que escapa de la boca de Abel. Mientras duermo aquí, en la ensoñación del poema, estoy despierto en otro lado, leyéndolo. Vuelve el silbido. Vuelven a mi mente los labios fruncidos, dejando un pequeño hueco por donde el aire cruza ondeante, vibrando en el espacio entre la lengua y el paladar. Me volveré mujer, o maricón. Un pinche putito. Seré Cobra y Sarduy: moriré de Sida. Moriré descamado y con el veneno de mi lengua quemando mi corazón. Seré el neobarroco escribiendo entre la orina y el lodo: las cosas no son como son y el lenguaje no dice lo que es. Me convertiré en mujer por contacto del lenguaje nervioso de nuestro señor Jesucristo, Krisna, Buda, Odín sin un ojo, cubierto de grandeza, Zeus y la enorme verga de su rayo porque cada hombre es muchos hombres pero nunca una mujer y he aquí que tengo el secreto, me lo dije a mí mismo cuando era Daniel Paul Schreber. Dios me convierte en mujer para mostrar su grandeza y manda su canon de pequeños hombres, de grandes vergas, para instruirme. Castrati. Seré el único objeto sexual de Dios, el mismo que soy y al desdoblarme me llaman Sor Juana Inés de la Cruz. Vuelven los pesados párpados de la noche. El abismo. Despierta el mundo iluminado y yo escribo Primero sueño y por fin despierto: soy un error, un fantasma. Hábito en tus ojos, me estoy leyendo en estos poemas.





Viernes 26, 2020




El sol como un gran animal amarillo


me mira con sus ojos de sangre.




El vértigo de la tarde me trae 


a la aurífera marea de la memoria.




Madre


Freud me habla en alemán


sobre cómo cortar en pedazos


a mi padre.




Me he engrisado.


Nos hemos atardecido ya.




El irdiscente negro cercenado


de la sangre coagulada


resbala por los dedos de mi mano.






Miércoles 11, 2020




Memoria sea la noche.


Pulo el hueso del lenguaje


hasta dejar sólo la médula.




La analista ha dicho que el delirio


se curará nombrando el vértigo.




Pequeños pájaros porosos


se abren en la carne abierta 


de mi cerebro embalsamado.




Mira el agujero,


me duele ahí dentro, 


papá.





Dime,


¿por qué a la casa le brotaron escamas?


¿Por qué nos has abandonado?







Escena I




Yo quería crear un poema muy macho, papá. Un poema épico del que estuvieras orgulloso. Un poema que cantaran todos los hombres, niños, jóvenes, ancianos, por todas las generaciones del mundo. Pero no, papá. No pude. Mira mis manos, su delicadeza. El dedo largo y su femenina forma. Bien dijiste papá: ¿qué podrías hacer tú, pedazo de maricón? Y he aquí el resultado: tiemblo por las noches de no tener la verga lo suficientemente grande para enorgullecerte, papá; para sobrepasar tu grandeza; para meterla, bien dura, a través del oro de la noche.






Escena VII




Parte 1




Yo fui un muchacho bello, padre. Señores de la real escuela de Fráncfort, yo fui un efebo western que cantaba Smell like teen spirit, enfundado en mi camiseta negra con leyenda de Nirvana.  Querida analista: afilo los caballos de mi cerebro. Lacan, Freud: escuchen: Deseoso es aquél que huye de su madre. En el oro pútrido de mi incandescente sangre, crecen embravecidos larvarios de mis enceguecidas vísceras. Cuarto negro, luz roja. Ganesha me mira desde sus ojos fríos de Dios. Cuarto negro, luz roja. Mamá viene de nuevo a cuidarme porque un eclipse eclosionó en mi cerebro. Macho delirante. Trastorno viril de la inconsciencia. Androdelirante. 






*




Antes de emascularme decidí escribir un poema


vítreo, de bordes filosos y transparentes como


el corazón de Dios.


Un poema que aullara por las noches.


Un poema animal herido que no llora,


muerde.


Un poema esfalerita de brillo submetálico,


que pudiera mover a contraluz 


el lector


y encontrar lo brillante del delirio.







Esther M. García (Ciudad Juárez, Chihuahua, 1987)


Actualmente radica en la ciudad de Saltillo, en Coahuila. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA). Licenciada en Letras Españolas. Narradora, poeta, tallerista y gestora cultural mexicana.


Autora de los libros de poesía La Doncella Negra (La Regia Cartonera, 2010), Sicarii (El Quirófano Ediciones, Ecuador, 2013), (Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, 2014); La Demoiselle Noire (Babel Cartonera, Francia-Bolivia, 2013), (Kodama Cartonera, Canadá, 2015), Bitácora de mujeres extrañas (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2014), (Nueva York Poetry Press, Estados Unidos, 2020), Mamá es un animal negro que va de largo por las alcobas blancas (UAEMEX, 2017), La destrucción del padre (El periódico de las señoras, 2019), Arco de histeria, el libro negro (CONARTE 2020), Dead Woman’s City (FlowerSong Press, Estados Unidos, 2021); el libro de cuentos Las tijeras de Átropos (UA de C, Colección Siglo XXI de Escritores Coahuilenses, 2011) y la novela juvenil Confesiones de una booktuber (Norma, 2018, 1a edición México, 2a edición, 2020; 1a edición en Colombia, 2021). 


Premio Nacional de Cuento “Criaturas de la noche” (2008), Premio Estatal de Cuento “Zócalo” (2012); Premio Municipal de la Juventud (2012); Premio Nacional de Poesía Joven “Francisco Cervantes Vidal” (2014); Premio Internacional de Poesía “Gilberto Owen Estrada” (2017); Premio Estatal de Cuento Chihuahua (2018); Premio Nacional de Literatura para Jóvenes FENAL-NORMA (2018) Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín (2020).  


Finalista del V Premio Internacional de Literatura Aura Estrada, 2017. 


Fue becaria del PECDA Coahuila en dos ocasiones y del FONCA Jóvenes Creadores.


Antologada en diversos países como México, Perú, Estados Unidos, España, Ecuador.


Traducida al inglés, francés, portugués e italiano.


Es fundadora y directora del Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas, proyecto tecnológico y cultural en pro de la equidad de género, hecho a través de Google Maps. 

martes, 29 de noviembre de 2022

Actividades de Katherine Medina Rondón en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara





Katherine Medina Rondón, autora de Papiros mágicos (Sol negro) estará en dos actividades en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara: martes 29 de noviembre a las 20h se presenta en el Salón de la poesía, planta alta, expo. Guadalajara. Nuestra autora será presentada por el mexicano Luis Eduardo García y el miércoles 30 de noviembre a las 18h Katherine Medina se presenta en "La complicidad del arte y la palabra en la poesía transmedia" junto a los mexicanos Rocío Cerón y Carlos Ramírez Kobra en Salón 7, área nacional, expo. Guadalajara.

lunes, 28 de noviembre de 2022

LIBER FILIA FIESTA LITERARIA 2022 MUESTRA DE POESÍA RELÁMPAGO RED DE POESÍA TOTAL (COORD. YARA PATIÑO ESTÉVEZ)

 


Mañana martes 29 de noviembre 8pm (hora de Ciudad de México/Guadalajara) se llevará a cabo el encuentro Liber Filia fiesta literaria 2022. Muestra de poesía relámpago. Red Latina de Poesía Total. Coordinado por la poeta mexicana Yara Patiño Estévez. Se trata de un evento presencial (Patán. Morelos 1281 - Col. Americana, Guadalajara), pero también el encuentro será transmitido por Facebook Live y YouTube y contará con la participación de Iris Kiya (Bolivia), poeta que publicó en este 2022 el libro Espero que le gusten los caballos con Sol negro. Además leerán destacadxs poetas de Ecuador, Colombia y Perú, entre los que se encuentran Andrea Rojas, Daniel B. Montenegro, Santos Morales Aroní, Antonio Chumbile, entre otrxs. 

domingo, 27 de noviembre de 2022

Muestra Jorge Eduardo Eielson y el antiguo Perú en la Università di Firenze

 


Queridos amigos y amigas,

Tenemos el agrado de invitarlos a la clausura de la exposición JORGE EDUARDO EIELSON Y EL PERÚ ANTIGUO que se realizará el jueves 1 de diciembre a las 17:30 en la Biblioteca Humanística de la Universidad de Florencia en Piazza Brunelleschi 4, Florencia.

La exposición muestra hallazgos arqueológicos de las culturas preincaicas del Perú pertenecientes a la colección personal de Jorge Eielson, libros sobre el tema del Fondo Eielson y de la Biblioteca, así como algunas obras del propio artista peruano relacionadas con los artefactos.

La velada incluye una visita guiada por Antonella Ciabatti y una lectura de poemas de Eielson por Martha Canfield y Pio Villanacci.

Las reservas son bienvenidas por correo electrónico: info@centroeielson.com

¡Esperamos que muchos de ustedes vengan!

viernes, 25 de noviembre de 2022

El tumulto del sueño (PEISA, 2022) de Abelardo Sánchez León, por Paul Guillén (*)


Quiero empezar haciendo una confesión. Era el año 2002 y yo empezaba a escribir una tesis de licenciatura sobre Enrique Verástegui en la universidad de San Marcos, entonces, yo iba caminando por el patio de letras con el borrador de mi primer capítulo bajo el brazo y me encontré con un amigo a quien le mostré esas primeras intuiciones y él al revisar mi trabajo me lo devolvió y me dijo un tanto sonriente: Paul, ahora ya eres todo un setentólogo, aunque esa especialidad no existe, hoy tengo que reafirmarme como un setentólogo, es decir, un consumidor y un analista o más a las claras un fan de toda la poesía peruana de los 70s. 

En 1973 en la famosa antología Estos 13 un joven Abelardo Sánchez León afirmaba que “Personalmente me es muy difícil escribir poesía dejando de lado lo que me ocurre […]  En todo caso el vivir intensamente es relativo […] Lo que sí hay es un nerviosismo insoportable. Algo debe funcionar mal en mi organismo, y quizá eso influya en mi poesía” (150). Quiero quedarme con esta idea la vida nutre al poeta, pero esta no necesariamente es una experiencia celebratoria. 

Si la memoria no me engaña El tumulto del sueño es el décimo primer poemario de Abelardo Sánchez León, debo resaltar que entre mis poemarios favoritos suyos se encuentra El mundo en una gota de rocío, Antiguos papeles, sobre todo por su poema “La casa de los Atridas”, que inicia con los versos “La casa de los Atridas/ la de Yves Tanguy traducida por Belli,/ la casa de Chacaltana y la de Dos de Mayo,/ apilan sus muertos sin temer al orín de los gatos” (15). O ese otro poemario de título tremendo Oh túnel de la Herradura o sus primeros textos, donde destaca ese famoso poema titulado “En el Chino-Chino”, publicado en su primer libro Poemas y ventanas cerradas. Pero vayamos a este El tumulto del sueño, que en principio cuando preparaba estos apuntes lo había rebautizado como “El tumulto del mar” y no creo que sea un descuido de mi parte, sino que el mar es fundamental en este poemario. Así que primero diré algunas ideas sobre algunos poemas y cerraré con un comentario global del conjunto.

El poemario inicia con “Un mar sucio y distante”, donde se incide en la función del mirar frente a la precariedad de la memoria y el pasado que es apenas “un cabo amarrado entre los peces” (11). Este proceso viene permeado con que “No me turban pensamientos errantes/ ni aquellos capaces de estropear la memoria” (11). En el siguiente texto titulado “La plaza” se trata de “Me atraía el hecho de recuperar un momento” (12), no se trata, entonces, de recuperar una memoria, sino tan solo un recuerdo, un instante. Nos vamos dando cuenta que el mar y la ciudad son dos elementos cercanos, puesto que en el poema “Alcantarillas” se dice: “Un mar surge de las alcantarillas y se desliza/ entre aquellas calles ligeramente inclinadas” (13) o en “El mar continúa allí” se esgrime que es “Un mar que cuando ingresa a mi habitación/ irrumpe sin destrozar como lo hacen los tifones,/ los huracanes y las tormentas de los mares del norte./ Se trata de un océano, precisémoslo,/ y tiene la extensión de un cetáceo insomne” (33). 

Uno de los momentos más espectrales del libro se produce en el poema “Mujeres de abrigo / hombres con bota”, digo espectral entendiendo por esto algo ominoso que reemerge desde el pasado para dar cuenta de su propia contemporaneidad. Me explico mejor lo espectral se define en torno a la re-emergencia “de víctimas, oprimidos, olvidados del pasado para dar cuenta del nefasto, apenas visible y no verbalizado legado cultural que dejan el trauma histórico de conflictos civiles y regímenes autoritarios” (Ribas-Casasayas, 11). Este efecto se da en dos direcciones, en tanto el espectro se relaciona con “lo reprimido psicológicamente [y] con lo reprimido políticamente” (Ribas-Casasayas 12). En el poema de Sánchez León al que aludimos se trata de una “erótica fascista” como él mismo la denomina, pero vayamos por partes dijo Jack el destripador. El lenguaje en este poema es algo que “coge” entre comillas. Por un lado, están los militares con “botas altas, gorros, tirantes” (20) y como su contraparte tenemos “unos cuerpos de mujeres lánguidas,/ blancas, de rostros transparentes” (20). Pero estos fascistas lo que hacen es que andan “alardeando de un poder que las coge” (20). ¿Cuál es ese poder? Sánchez León da la respuesta al articular el poder y el coger con el dinero y el miedo. Parece decirnos que los hombres y mujeres se mantienen “juntos, como si fuesen huesos: dinero y miedo” (20). El aspecto erótico, entonces, se vislumbra en que hay “una mujer desnuda atrapada tan sola dentro de su abrigo”, pero nótese que dice atrapada no dice gozosa o plena de libertad. Sánchez León se torna áspero y afirma “Montan la noche,/ le dan por el culo, le arriman el piano” (21). Cabe de nuevo hacernos la pregunta a quién o a quiénes. Parece que la violencia y el sexo van de la mano: “Reluce la cachiporra y la guardia de asalto./ El vínculo hondo es el sexo:/ una introducción hasta la entraña” (21). Queda claro, entonces, que esta violencia fascista es ejercida contra la mujer, pero ¿estas mujeres son dichosas o problematizan esa dinámica? Siguen unos versos que refuerzan esta idea de una erótica fascista cuando dice “Esa sensación inaudita de poseer las armas/ para refregarse sobre un cuerpo entregado/ produce un orgasmo en el intelecto, un placer religioso/ un espasmo solo comparable al beso de la madre muerta” (21). El poder de lo fálico expresado en las armas y la sumisión del otro cuerpo que como hemos citado está entregado, en tanto, un orgasmo en el intelecto es igual a la expansión o duplicación de lo erótico, el placer religioso místico y carnal a la vez, pero todo esto solo se compara al beso de la madre muerta, que en anteriores poemas del conjunto también había salido como imagen ominosa. El beso de la madre muerta es de carácter espectral, puesto que es algo del pasado que pervive en el presente, pero que además nos provoca una reacción discordante con la “normalidad”. Acaba el poema con una imagen cruda: “Cuando la bota ingrese, lo hará un falo recubierto” (21). Uno lee este poema y no puede dejar de sentir horror, pero también gozo. ¿Cómo se explica algo así? Pues no se explica y creo que un poema tan fuerte como este nos compele como seres humanos, porque si vemos es notoria una reemergencia del fascismo a todo nivel y también agrego una reemergencia de la moral castrante y la censura más violentas. Pero esa violencia nos hace sentir la tragedia, pero también el placer. Yo he estado tentado de pensar estas dinámicas y este poema como algo perverso, pero aún no estoy convencido del todo. Y como este es solo un apunte dejo en el aire esta idea o mejor parafraseo a Paul Celan y digo: ¿Madre podré escribir en la lengua de tus asesinos?

Otro de los temas muy presentes en el libro de Sánchez León es el paso del tiempo que se ejemplifica en la casa, la familia y la figura del poeta, quien es caracterizado socarronamente y también de manera dura como un “viejo de los de ahora, que se resisten/ a ser atados a la silla de palo:/ no saben qué hacer con él,/ lo abandonan en su club,/ que joda a otros, que ladre” (51), en otro texto el poeta es un pequeño chihuahua o una verdadera mula tucumana. 

Quiero cerrar mi breve intervención diciendo que el poema “Sombras nada más” es uno de los más duros poemas que he leído últimamente. Y ustedes me preguntarán porqué, explícate hipócrita lector, y esta vez mi respuesta será qué no lo sé, que he leído el poema unas 5 o 6 veces y no lo entiendo del todo, es decir, tengo indicios de algo que ocurre, pero no se lee un poema para entenderlo, se lee un poema para vivirlo o sufrirlo y también para seguir vivo y como a veces yo también puedo ser tan duro y festivo conmigo mismo o como se dice en unos versos del poema: “anhelante como la lengua caliente / de los perros completamente fuera./ He armado un mundo en contra de mí./ Lo he levantado con la paciencia” (64), por eso, solo quiero leerles el final, pero el final y el poema completo se los dejo para ustedes mismos cuando lean el libro.

(*) Palabras de presentación leídas el 17 de noviembre en la librería El Virrey de Miraflores.


6 poemas de la puertorriqueña Tania Anaid Ramos González, AZULA

Amo el tejido del aire que pasa por tu boca cuando distraído rompes el silencio o cuando evaporas las palabras   arguyendo entre poesía tus ...