| «Adivinación» de Mauricio Rosenmann Taub |
| RIL editores publicará una nueva obra de este destacado poeta chileno. |
RIL editores ha publicado de Mauricio Rosenmann Taub los libros Invitación al garabato (2009), Solo por ser usted(2010) y Modulación (2010). Próximamente un nuevo poemario, Adivinación, se sumará a los anteriores.
A continuación un extracto de la introducción de Adivinaciónpor los escritores Felipe Cussen del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago y Alfonso Mallo, de RiL editores:
El desembarco de Mauricio Rosenmann Taub en Chile es cada vez más vertiginoso. En los últimos años se han sucedido presentaciones, conversaciones y publicaciones. Adivinación es el diario de vida de estos procesos. Accedemos a las bambalinas de la creación, y nos imaginamos al autor disfrutando y rabiando en su laboratorio. Este alegato a la distancia se ha convertido en un poema que luego se ha convertido en un libro que es crónica, ensayo y poesía. Un libro que revisa y desmenuza sus procedimientos no sólo como claves de lectura, sino que también las ofrece como materiales para potenciales reescrituras. El centro del libro está en cada uno de sus puntos…
Mauricio Rosenmann Taub (Santiago, 1932) estudió composición y piano en el Conservatorio Nacional. Después de obtener el premio Orrego-Carvallo de la Universidad de Chile, fue becado por el DAAD. Prosiguió sus estudios en Stuttgart y Freiburg y luego en París. Estudió lingüística, órgano y musicología y obtuvo una beca del gobierno francés.
Después de finalizar los estudios con Olivier Messiaen con el «premier prix» y rendir en la Musikhochschule de Freiburg el examen de composición, fue docente de esta institución. En 1974 fue nombrado profesor titular de la University of the Arts (Folkwang) de Essen, donde ejerció hasta 2001.
En 1960 varios poemas de Rosenmann fueron traducidos al alemán y publicados. En 1969 apareció en Freiburg el ciclo de poemas los paraguas del no. Desde entonces, publicó otros doce volúmenes de poesía así como diversos ensayos.
Rosenmann trabaja tanto en el plano de la composición como en el de la literatura y no es raro que ambos se aúnan o se confundan. Sus obras –para piano, canto, música de cámara, así como obras escénicas– han sido ejecutadas por intérpretes de renombre internacional.
«La obra de Mauricio Rosenmann aparece como un laberinto de artes diversas en el que hilos de Ariadna aislados se entretejen retornando casi siempre a las encrucijadas pasadas» (Stefan Fricke en la enciclopedia Komponisten der Gegenwart, KDG).
|
viernes, 14 de junio de 2013
Ril Editores anuncia nuevo libro de Mauricio Rosenmann Taub titulado "Adivinación - biografía de un poema visual"
lunes, 27 de mayo de 2013
RESEÑA DE LA VIDA BREVE Y RE-EDICIÓN DE DOS NOVELAS DE ISAAC GOLDEMBERG
Reseña de Isaac Goldemberg, La vida breve. Antología personal (2001- 2012). Ediciones UPAGU: Cajamarca, 2012.
Alberto Julián Pérez
Texas Tech University
Este libro del escritor Isaac Goldemberg (Chepén, Perú, 1945) reúne más de diez años de labor poética. El autor, reconocido sobre todo por su novelística, particularmente La vida a plazos de don Jacobo Lerner, 1978, ha publicado numerosos poemarios a partir de 1970. En esta antología selecciona poemas de sus libros Peruvian blues, 2001; Los cementerios reales, 2004; Libro de las transformaciones, 2007; Cuerpo de amor, 2009 y poemas inéditos que incorpora bajo el título Variaciones Goldemberg en 2012.
La antología está precedida de una excelente introducción y estudio crítico de Eduardo González Viaña, donde éste destaca la experiencia bicultural del poeta. Goldemberg mira simultáneamente al Perú y a New York e, hijo de un matrimonio mixto, de padre judío y madre católica, reflexiona sobre su judaísmo. En el primer poemario de la antología, Peruvian blues, toma como modelo poético el “blues”, composición musical melancólica que expresa en sus letras las experiencias sentimentales de los negros norteamericanos de manera coloquial y humorística. Notamos en poemas que reflexionan con sarcasmo sobre la vida, como “Huayno zapateado de Chepén a Santiago de Chuco”, “Los judíos en el infierno” y “Memorias de mercachifle”, un deseo explícito de integrar cultura popular y alta cultura.
Goldemberg recrea el mundo de su infancia en el Perú, su relación con sus padres y la vida comunal de Chepén. Es una experiencia que lo marcó. Podemos pensar que allí aprendió a entender la vida desde una perspectiva espiritual y religiosa que caracteriza su poesía. El poema “Crónicas” sintetiza este punto de vista; dice el poeta: “…hoy en día la palabra ha dejado de ser el arma del profeta/ y la razón de esta época distanciada como nunca/ del misterio que nos teje el universo/ sólo se refleja en la mudez de nuestros muertos”.
En su próximo poemario antologado, Los cementerios reales, del 2004, juega con el título del famoso libro de Garcilaso, Comentarios reales. Hace de “comentarios”, “cementerios”. Es un libro en que mezcla el humor popular con la burla, y dirige el sarcasmo hacia sí mismo y hacia su dios, como en el “Soneto inexacto del judío peruano y viceversa” y “Mail de Dios a los pueblos elegidos”. Ese tono burlón es uno de los aportes más interesantes de Goldemberg en el uso de la lengua: es el humor peruano criollo, que tan bien supo representar Palma en sus inigualables Tradiciones. Si bien el poeta ha residido en New York la mayor parte de su vida, notamos en su lengua poca influencia del inglés. Su castellano denota más bien el uso de la lengua de New York, donde habita una colectividad hispana multiétnica proveniente de diferentes países hispanohablantes de más de dos millones de personas.
El español de New York, literariamente hablando, es un español léxicamente empobrecido, ya que la educación pública es en inglés y el español es estudiado como segunda lengua o lengua extranjera, pero parece conceptualmente fortalecido por la relación entre variantes nacionales del uso de la lengua y su contacto con el inglés. El hablante multilingüe tiene conciencia de la sintaxis de cada lengua y su papel en la escritura. Sabe recurrir con soltura al uso pragmático y “hacer” cosas con la lengua. Esto lo observamos en poemas como “Resucitar un muerto” y “Testamento”, donde el poeta realmente siente que la lengua tiene una utilidad relacionada con sus necesidades y sus experiencias.
El hablante de las minorías hispanas de New York, al que Isaac representa, está siempre deseoso de salir de su condición subalterna, es consciente de la mirada desvalorizadora del otro, del angloparlante que se siente representante legítimo de su país. Hay en la poesía de Goldemberg una búsqueda de legitimidad, de filiación, de aceptación. Sus dos primeras identidades: la judía y la peruana, confluyen en otra identidad nueva: la de hablante minoritario hispano en un país angloparlante. New York es la puerta cosmopolita a Estados Unidos y en ella pueden encontrar espacio de convivencia los sujetos de múltiples países. New York se constituye como una cultura diaspórica. Isaac se identifica con ese sujeto diaspórico neoyorquino, que sólo puede vivir en una ciudad abierta y plural. Recrea los recuerdos de su patria en un juego literario lleno de nostalgia que contribuye a fortalecer su nueva identidad.
Esa conformación de un lenguaje nuevo, conceptual y sintético, “descolorido”, lo vemos en poesías como “Hombre de paso”, cuando dice “Todo es por accidente:/ se le pierde el miedo a la muerte/ porque hay días del hombre/ que se le escapan”. El poeta busca captar, explicar conceptualmente lo que siente, la idea de lo que es ser “hombre de paso”. Tiene necesidad de ser claro para todos los hablantes y hasta pedagógico. Las condiciones subjetivas del hablante minoritario cambian radicalmente en relación con las del hablante que siente que representa la lengua nacional legítima de un país. Es una situación enunciativa casi “secreta” y culposa. El sujeto de las minorías tiene un miedo inconsciente a la marginación y al rechazo, que se hace evidente en la escritura.
En el próximo poemario de la antología, Libro de las transformaciones, de 2007, que alude al I Ching chino, el oráculo que orienta al ser humano sobre cómo conducirse en la vida, Goldemberg lleva a cabo una importante meditación histórico-religiosa sobre sus dos raíces: judaísmo y cristianismo. La convivencia de ambas se materializa para el sujeto en una lucha, una agonía, que vemos en poemas como “Oración fúnebre”, donde la máscara de una momia peruana del museo de New York lo lleva a dialogar imaginariamente con sus familiares del Perú durante su niñez, y en “Umbilicus mundi”, donde medita sobre las dos ciudades representativas y simbólicas de sus dos religiones y culturas: Jerusalén y Cusco.
El último libro antologado es Cuerpo de amor, de 2009. Aquí el poeta cambia su preocupación existencial para cantarle al amor. Aparece la imagen del doble, y de la ambigüedad amorosa en los amantes. En “Dobles” dice: “Del lado del doble de la mujer/ se ha sentado el hombre a ver su doble”. Ensaya composiciones populares, como la décima, para hablar al ser amado de manera más coloquial e íntima, más persuasiva, y otras inspiradas en danzas criollas peruanas, como la marinera y el vals, el tondero y el fandango. Aquí usa un lenguaje popular apicarado y vivaz, adecuado al coloquio de la danza; dice en “Fandando criollo”: “Tú eres sagrada y profana/ tú eres cau-cau y turrón/ anticucho de corazón/ frejol a la chepenana/ cajón de buena jarana.”
La antología termina con su producción más reciente inédita, que reúne bajo el título Variaciones Goldemberg, de 2012. En esta última parte, cuya organización quizá no sea definitiva, vuelve a aparecer la preocupación histórica y antropológica que encontrábamos en Libro de las transformaciones. Es un tipo de poema, como “Tierra prometida”, que tiende a una interpretación épica y ética del mundo, desde una posición contemporánea responsable ante las posibles catástrofes que pueden aguardar al ser humano si no controla su ambición y cruel lucha por el poder. Dice Isaac: “En el deseo de transmutar el futuro,/ en los planetas vacíos,/ en las presencias amargas,/ una larga cadena nos dejó caer./ Faltó la paz en cuevas y cabañas./ Abundó la guerra.”
Toda esta antología refleja una actividad y meditación constante del poeta maduro, que sigue buscando con su poesía nuevos caminos. Isaac Goldemberg se plantea su poesía como espacio de expresión, pero también de cambio, de transformaciones. Ve la poesía como un espejo de la conciencia en que el poeta debe mirarse y ver al mundo reflejado en él. Notamos en su poesía un progreso constante, es un poeta que no se repite a sí mismo y busca nuevos rumbos para su obra. Testimonia a un nuevo tipo de escritor aún pobremente estudiado y comprendido: el escritor de las minorías hispanas norteamericanas que se expresa en su lengua materna. Un escritor diaspórico que ve el mundo dividido, donde su pasado se separa de su experiencia contemporánea, y que, en el caso de Isaac, suma a esa separación de nación y lengua, su situación religiosa conflictiva, como judío nacido en un país católico y en un matrimonio mixto. Su literatura se caracteriza por expresar un sentimiento doloroso de pérdida y la necesidad de reparación, que obliga al sujeto a bucear en su pasado y estar en constante búsqueda de su identidad.
NOVELAS DE ISAAC GOLDEMBERG EN FORMATO DIGITAL
Dos novelas del peruano Isaac Goldemberg han sido publicadas en formato digital por RED [publica]>e.book, editorial con sede en San Juan, Puerto Rico.
Las novelas de Goldemberg que entraron a formar parte del catálogo del sello son La vida a plazos de don Jacobo Lerner y El nombre del padre, la cual es una recreación ampliada de la primera, con nuevos personajes, nuevas escenas y un desenlace diferente.
Ambas novelas narran la historia de Jacobo Lerner y León Mitrani, amigos de infancia que llegan al Perú provenientes de una aldea rusa. Encuentran un país caótico donde los judíos son acusados tanto de ser capitalistas como comunistas, y por consiguiente de ser responsables de la debacle económica. Con el tiempo, van armando y desarmando sus vidas en ese lugar, y ante el horror de Jacobo, León va cayendo en la locura. Sus arengas frente a la iglesia del pueblo le hacen ganarse las burlas y el odio de los habitantes. En ese marco se desarrolla un drama que es al mismo tiempo una apasionante historia de amor y una recreación del mito del Judío Errante.
La vida a plazos de don Jacobo Lerner fue seleccionada por el Yiddish Book Center de los Estados Unidos como una de las 100 obras más importantes de la literatura judía mundial de los últimos 150 años.
Según palabras de Mario Vargas Llosa, “La vida a plazos de don Jacobo Lerner coloca a Isaac Goldemberg como uno de los más altos exponentes de la nueva narrativa latinoamericana. El humor, la fina percepción de lo cotidiano, la fluidez narrativa y la profundidad de los personajes hacen de esta novela una experiencia francamente recomendable”.
El Premio Cervantes José Emilio Pacheco afirma, por su parte, que esta novela de Isaac Goldemberg “se mantiene en pie como una de las grandes obras de la literatura peruana, hispanoamericana y de lengua española. No creo exagerar al decir que La vida a plazos de don Jacobo Lerner es ya uno de nuestros clásicos”.
Sobre el El nombre del padre, el crítico Ricardo González Vigil escribió en El Comercio de Lima, que esta novela “marca la madurez artística de Isaac Goldemberg: profundiza en la psicología de los personajes, desarrolla episodios apenas mencionados en La vida a plazos de don Jacobo Lerner y, sobre todo, sin perder el tono irónico, asume con mayor complejidad la herencia cultural judía y sus nexos conflictivos con el antisemitismo”.
Ambas novelas pueden adquirirse ingresando a http://latienda.republicainc.com o escribiendo a info@redpublicainc.com
Isaac Goldemberg nació en Chepén, Perú, en 1945 y reside en Nueva York desde 1964. Actualmente, es Profesor Distinguido de Hostos Community College de The City University of New York, donde dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista internacional de cultura Hostos Review.
domingo, 5 de mayo de 2013
Presentación del poemario Contemplaciones (apuntes de un sobreviviente) de José Rosas Ribeyro
El jueves 9
de mayo, a las 7:30 pm, en Santa Diabla Restoart (Prolongación
San Martín 110, Barranco) se presentará Contemplaciones (apuntes de un sobreviviente),
poemario de José Rosas Ribeyro. Los comentarios estarán a cargo de los
escritores Violeta Barrientos y Gabriel Ruiz Ortega.
José Rosas Ribeyro (Lima,
1949) es poeta, narrador y periodista. Fundador de
la revista Estación Reunida en la Universidad
de San Marcos. Dejó el Perú en 1975 deportado por la dictadura militar cuando
era responsable de la sección “Cultura y creación” del semanario Marka. En México fue uno de los
iniciadores del movimiento infrarrealista, con Mario Santiago Papasquiaro y
Roberto Bolaño. Doctorado por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales
de París con una tesis sobre el movimiento anarquista en México. Ha publicado
los poemarios Curriculum mortis
(bilingüe, París, 1985), Ciudad del
infierno (Lima, 1994) y Todo es
aluvión (México, 2012), y la novela País
sin nombre (Lima 2011). Actualmente reside en Francia, donde se ha dedicado
a la enseñanza, la traducción y el periodismo cultural.
En Contemplaciones (apuntes de su
sobreviviente) (Paracaídas editores, 138 pp.) encontramos una reflexión
sobre la existencia, sobre la presencia del cuerpo (como apunta en el poema XX:
“Hasta dónde las ruinas/ me pregunto/ y las cenizas/ los restos petrificados/
de mi gloria”), una representación de sí mismo que se sustenta en la
experiencia del camino recorrido, aquella que, a diferencia de otros libros de
Rosas Ribeyro como Curriculum mortis,
ha ido suavizando el impulso juvenil y el verso aglutinante, para dar paso a la
voz sosegada que le es permitida a aquel que ha visto y ha sobrevivido. Es así
que si confrontamos la primera poesía de José Rosas Ribeyro (es decir, la de
los setentas en la antología Estos 13
o en la revista Estación Reunida)
apreciaremos que siempre ha permanecido un hilo narrativo en la estructura de
sus poemas, digamos un señuelo autobiográfico, al modo de una novela de
aprendizaje donde el protagonista escribe porque se inquiere, porque se piensa
en su tiempo y contempla el camino recorrido.
lunes, 22 de abril de 2013
III MicroFestival de Poesía Tridimensional - manofalsa
Tercera edición del MicroFestival de Poesía Tridimensional organizado por la no-revista chalaca Manofalsa, que exalta la exploración de nuevos soportes poéticos (poesía visual, poesía sonora, arte correo, slam poetry, grafiti, libro acción, entre otras disciplinas).
Este año, el MicroFestival está dedicado a la figura y obra de Adalberto Varallanos (poco conocido escritor huanuqueño de principios del siglo pasado) y continúa en la tónica de las dos primeras ediciones realizadas en 2010 y 2012, respectivamente y que congregaron diversos artistas de Italia, Argentina, Brasil, Ecuador, Uruguay, México, entre otros, todos preocupados por encontrar nuevos vehículos de expresión para la poesía.
Los asistentes disfrutarán de muestras de poesía sonora, presentaciones de libros objeto, acciones poéticas, lecturas de poesía, talleres, proyecciones de videopoesía, como en anteriores ocasiones, la microferia del libro objetual y más.
PARTICIPAN
José Pancorvo * Sandra Suazo * Yuri Gutiérrez * Miguel Det * Rocío Fuentes * Virginia Benavides * Frido Martin * Lorena Best * Acción Poética * Ada Quintana * Miguel Coletti * Carlos Estela * Miguel Ángel Fuentes * ZFuerte * Johannes Bergmark * José Roberto Sechi * Konstantin Kalendorf
FECHAS
25 y 26 de abril de 2013
Mañana (talleres) 10:30 am – 13:00 pm
Tarde (presentaciones) 4:30 – 9:00 pm
LUGAR
Museo Metropolitano de Lima
Parque de la Exposición. Cercado de Lima
I N G R E S O L I B R E
SOBRE MANOFALSA
Manofalsa es dirigida por Carlos Estela y Miguel H. Coletti, artistas chalacos que exploran hace más de una década los límites entre escritura, edición, diseño gráfico, a partir de sus publicaciones que llevan al límite el formato de libro. En este sentido producen libros-objeto, realizan lecturas interactivas, acciones poéticas, ejecutan talleres de escritura creativa, todas acciones que buscan “democratizar el acceso a la escritura”.
Influenciada por Eielson, Manofalsa alude a su intento por salir del ghetto literario que aprisiona la palabra poética para devolverle su lugar como “instrumento privilegiado de la comunicación interior”, “su capacidad de síntesis de las demás artes y disciplinas, su vocación crítica y testimonial”.
SOBRE ADALBERTO VARALLANOS
El escritor Adalberto Varallanos nació en 1903 Huánuco. Fue un fervoroso lector y crítico ácido, ávido investigador tanto de las vanguardias literarias europeas que asumió naturalmente en sus textos como de los orígenes de su identidad india. Desarrolló una vertiente particular del indigenismo; se reclamó “mestizo indohispano”. Su texto experimental: La muerte de los 21 años fue publicado por James Joyce en su famosa revista Transition, lo cual nos puede dar cuenta de la calidad de su trabajo. Alentó diversos esfuerzos editoriales como la revista Jarana, junto con Jorge Basadre y Xavier Abril. Murió en Jauja, en 1929, víctima de una enfermedad a las vías respiratorias. Su obra fue recopilada por la familia en Permanencia, una edición de finales de los sesenta.
lunes, 8 de abril de 2013
¡Salud! por la eterna (semblanza), por Yulino Dávila
Todos los días se parecen, y ninguno es igual que otro.
Hoy mi madre no está, y sin embargo está más presente
que nunca.
Más presente que ninguno.
Tengo tantos Yulinos, tantos hermanos, tantos
escasos amigos, tantos amores que,
la luz de su ausencia presente, nubla a todos los demás.
Esta mujer hace todas las mujeres, todos los hermanos,
todos los amigos y, todos los amores.
Hoy estoy en sus riendas, otra vez, en cada lágrima.
Ha fallecido la madre de mis hermanos,
haciéndose más madre mía
que jamás.
Todo lo que es de ellos, también me llena y
me estoca / por eso
me embarga un dolor desconocido y extraño.
(Ella misma se encargará de sanarlo.)
El mal trago de pirata atrapado en la marea de
la impotencia, es migaja, al costado
de la tristeza hecha maza, por el humano pesar.
Ella es y será la bruja más bella entre las magas.
Sabía dar a cada uno su merecer y antojo o,
a cada torcido tajo, su palo corrector / ¡siempre a tiempo!
¡Acuérdate hermano! ¡Acuérdate amigo!
-no sé por qué lo digo, si siempre te has de acordar-
su buen hacer en la cocina bruja,
hizo bailar paladares en muchos arrugados pantalones,
allá, en el recordado Parque Huiracocha y alrededores.
De su sazón
a gozo lleno probó ¿medio parque talvez? /comió pollo
el que no lo comía, o hizo salivar al que esperaba su juane,
mientras hervía una canción.
De su mano han comido todo los colores,
desde el transparente hasta el ingrato.
Por entonces… el tiempo era un malandrín y
la jarana era la melodía en nuestros zurcidos pasos.
Dicen que se ha ido, pero… no es tan así,
ni tan fácil; ella
está en todo el futuro que nos ha legado.
Zoila García Díaz, familiarmente “la mamita”, es
la viejita linda y dulce, llenando nuestra memoria
con la trampa de su cariño.
Ahora quizá está haciendo algún equilibrio en
la esquina de una estrella; peinando olas
como su cabellera, liquidando pupilas, domando
las espumas o regalándonos un poco más de tacto
a nuestro minuto desteñido.
Sus hijos crecieron embrujados por la serena
emoción con que forraba su sonrisa.
Su sombra larga y lúcida arrullará
cualquier lamentación.
Así pues, ¡Madre!, infinita madre, así, siempre
estaré en deuda con tu fortaleza.
¡Madre, presente en todas las justas ausencias!
Fuiste quien me enseñó y preparó para ser feliz.
A ella le debo hasta la baba de mis asombros.
Si quiero recrearme con el hechizo, sólo me
basta con pensar en ti.
¡Que la eternidad te bendiga!, ¡Zoila medular!
A su familia le toca limar sus diferencias -a ella
le hubiera gustado- y aprender de la luz
que lava su sonoro silencio.
Yulino Dávila, Barcelona, 19 de marzo, 2013
jueves, 4 de abril de 2013
DOS POEMAS DE OPHELIA DE ERIKA RODRÍGUEZ, LIBRO DE PRÓXIMA APARICIÓN
de Ophelia.
Lima. Escalante Editores, 2013.
Hawthorne’s Experiment
Adormecida
en la piel satinada del lienzo
me estás mirando
entre tanto silencio
que encendido
pienso en el calor de un seno
tibio.
Aún estás ahí
y distingo el solar,
una luz dorada de atardecer
que se impregna sobre tus hombros.
Inclinado hacia el labio
no hay distancia
y la mano envejecida
guarda púrpura
la rosa
nocturna
E
s T r
E m E
c I d A
Detrás de las cortinas de la noche
una sombra se esconde
Detrás de las cortinas
el cadáver de la mañana.
Ophelia
La bella es la noche
y en nombre de Ophelia
te espera.
Con el rostro pálido y oculto
con el cabello desordenado
entre peinetas de bronce
te espera.
Ella es la dama perpetua
de fúnebres encajes de sombra
quien llama a tu puerta
se descubre y te mira.
Te mira
como al amor tendido en un sofá
a la hora de los amantes
cuando se escuchan las campanas
de la muerte
Ella es Venus o Diana, Lesbia o
Afrodita
quien toma tu cuerpo
oculto en su baúl de incienso
para ofrecerlo como único resto
por las secretas colinas de las
brujas.
Erika Rodríguez (Lima, 1977). Bachiller
en Literatura Peruana y Latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos. Fue miembro editor de la revista de crítica literaria Ajos & Zafiros. En el año 2006 y 2007
formó parte del comité organizador de las muestras de interacción entre poesía
y pintura POETARTE y POÉTICAS URBANAS,
respectivamente. Sus Poemas han sido publicados en diversas revistas del medio
y plaquettes. En el año 2008 fue
invitada a participar en el ciclo de poesía
“Los Poetas en el Patio de Letras”, organizado por el centro cultural de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En el año 2009, en el festival
multidisciplinario de arte independiente “Lima no es Muda”, y en el año 2012,
en el Festival Homenaje a Blanca Varela, VI FIP “Cielo Abierto”. Ophelia es
su primer libro de poemas.
martes, 2 de abril de 2013
Presentación del poemario Légamos de José Morales Saravia y un poema del libro
El miércoles 3 de abril, a las 7:00 pm, en el
Instituto Raúl Porras Barrenechea (calle Colina 398, Miraflores) se presentará Légamos,
poemario de José Morales Saravia (Lima, 1954). Las palabras de presentación
estarán a cargo de Santiago López Maguiña (Universidad Nacional Mayor de San
Marcos) y de Juan Pablo Mejía (Paracaídas Editores).
Légamos es una nueva
entrega del proyecto poético que inauguró su autor en 1979 con Cactáceas, su primer libro, considerado
éste, según la crítica, inicio o texto precursor del neobarroco actual peruano.
Otras entregas que se han sumado en los últimos años al proyecto poético,
que Morales Saravia se ha propuesto
construir, han sido los poemarios Zancudas
(Lima, 1983), Oceánidas (2006) y Peces (Buenos Aires, 2008).
Légamos (Lima, Paracaídas editores, 176 pp.) continúa el ciclo
de diálogos —una especie de fisiodicea— con los elementos naturales que el
autor ha venido realizando de libro a libro en los últimos decenios. En este
caso se interroga a una naturaleza disminuida, inhóspita, no bella, por su
hospitalidad y por sus posibles valores, también estéticos.
COMENTARIOS SOBRE LA
POESÍA DE JOSÉ MORALES SARAVIAS
Reynaldo Jiménez ha escrito sobre Peces (Buenos Aires, tsé-tsé), el
anterior poemario del autor: «La poesía de José Morales Saravia constituye,
desde los años 70, un inusitado proyecto de curación sobre el idioma. Los
largos períodos en que suele modularse, propulsan un evento respiratorio, cuya
densidad se reconoce conectora en la reasimilación de varias y bien diversas
tradiciones. Tal aventurarse en la multiplicidad, se manifiesta insistencia
simbólica de labrado y textura, la cual tacta un trasfondo siempre apasionado.
De allí, quizá, esa contención inherente a su explayar, esa brujería razonada
—diríase— de incesante transfiguración [...]. El idioma es revisitado desde
incontables perspectivas y planos de evocación, para ser revelado una vez y
otra en tanto aliento recuperado [...]. Aquel genio proteico y aun arbitrario,
transformista inaferrable, sabe reverberar: se nos entrega, más que por el
recurso metáfora, por eclosiones —partículas de lo inquietante— de la dimensión
metafórica. [...] Emblemas, cosas y formas de vida renuevan sin fin identidad
en la variación —por otra parte, tan cara y propicia al ser: los elementos,
“naturales” y “culturales”, recuperan reciprocidad, gracias al horizonte
imantado del versículo, reanudándose entrelazo de la acción imaginaria, como
ámbito propicio a la amplitud [...]. »
El crítico y poeta uruguayo Eduardo
Espina comenta la poesía del autor: «Su lenguaje, en complicidad con una
sintaxis reverberante, tiene una fisonomía inmediatamernte reconocible. Lo
mismo que en la poesía de Carlos Germán Belli, también aquí destaca una
minuciosa tarea de construcción lingüística que se remonta a los inicios
modernos de un barroco recuperado y actualizado en Hispanoamérica a partir de
José Lezama Lima. La búsqueda, o por lo menos presunción, de un espacio
perdurable, de una palabra que se lea y entienda por sí misma, encuentra en la
poesía de Morales Saravia una dimensión encantadora y una rareza arquitectónica
que provoca por todo cuanto esconde. Aunque las referencias a lecturas y
escrituras anteriores resultan detectables [...], a pesar de todo eso, de los
secretos “robos” y de las “versiones” furtivas que T. S. Eliot recomendaba a
rajatabla y que en última instancia sirven para ampliar un proyecto de
manificencia, la lírica de Morales Saravia inaugura un trayecto espléndido en
la poesía de su país. Regresa, tal cual Martin Heidegger lo había sugerido, a
la principal tarea que el poeta debe poner en práctica cuando escribe; mirar
para saber y sostener una visión epistemológica. La lírica de Morales Saravia
es especular del espectáculo del pensamiento: es una representación asimétrica
de la antítesis de lo imaginario y lo anatómico, arropada de un lenguaje
poético bien calibrado que se presiente, pero que además se ve. La estrategia escritural
se apoya en una gimnasia contemplativa que antecede la llegada de la verdad
poética. La palabra responde a la intencionalidad del ojo. La mirada supera lo
puramente material para trascender el orden que se le ha querido imponer y
devenir minucioso interioramiento del mundo inmediato [...]»
La
poeta peruana Rossella di Paolo comentaba en la presentación del
poemario Peces: «Desde fines de los
años setenta, José Morales hace un trabajo en solitario, lejos del
coloquialismo que marcó a su generación, así como de las pequeñas y grandes
pasiones y desesperos de un yo atrapado en lo doméstico y social. Su poética
quiere atender principalmente al paisaje, al planeta que nos contiene, a su
carácter rocoso, vegetal y líquido; por eso, los seres humanos no están
presentes aquí sino a través de sus huellas, de sus ciudades y oficios. En todo
caso, las referencias a la naturaleza están llenas de elementos de nuestra
civilización. Es una poesía que canta la realidad, asombrada y asombrosamente.»
Paul Guillén le preguntaba al autor en
relación al poemario Oceánidas, en
una entrevista de 2006 aparecida en la revista tsé-tsé 18/19: «Paul Guillén:
Al respecto de una posible filiación con el neobarroco latinoamericano, veo
algunas diferencias, pero que no son decisivas en Oceánidas. Por ejemplo, la textura erótica, la mezcla de idiomas y
la sensualidad serían una pequeña parte de tu poesía y, más bien, prepondera
una poesía del pensamiento, racionalista, fría, hasta cierto punto científica.
Pero el neobarroco es un camino en tu poesía, lo encuentro un poco cercano a Mar paraguayo de Wilson Bueno [...]. ¿Te
sientes cómodo dentro de esta tradición?// José
Morales Saravia: En términos generales, sí me siento cómodo dentro de esto
que se ha llamado el neobarroco. Mi poesía es esta sensibilidad. El neobarroco
en relación con el barroco americano es más que un gesto. Santiago López
Maguiña tuvo razón al decir en la presentación de Oceánidas algunas cosas como lo de gesto, pero más allá de gesto es
una actitud natural. El barroco americano es natural, en el sentido de que no
tenemos que esforzarnos mucho para ser barrocos. Es, de alguna manera, una
sensibilidad, por supuesto que no la única, pero es una sensibilidad. Ahora, en
términos más concretos, mi poesía no es erótica, mi poesía es una poesía del
ser, de los objetos, del mundo. En este sentido, es una poesía que podría
parecer muy racional.»
Carlos López Degregori escribía en 2006
sobre la obra del autor: «Hay libros y obras que tienen el designio de la
imprevisibilidad y surgen como una rara flor o, a veces, como un escollo o una
trampa. Ese ha sido el lugar que ha ocupado desde 1979 la poesía de José
Morales. [...] Difícil, alejada de los cánones y caminos poéticos dominantes en
esos años, leída por muy pocos pero respetada sin reservas, la poesía de
Morales siguió en los años siguientes expandiéndose y madurando en su secreto.
Recuerdo largas conversaciones con el autor a fines de los años setenta y
de los primeros ochenta, en las que me explicaba y cartografiaba minuciosamente
su sistema poético. [...]. Las plantas espinosas de pobres raíces (sábilas,
cabuyas y pencas), fijas en el suelo árido y nostálgicas de un origen que se
confundía con un destino, iniciaban una travesía cósmica. El sistema poético de
Morales era el itinerario de ese viaje y sus metamorfosis: las cactáceas se
volvían parásitas orquídeas para ir ascendiendo con sus raíces aéreas y
transformarse luego en flamencos, cigüeñas, alargados cirros, o feroces
ventiscas. Y también las metamorfosis del mar en tortugas, corales, peces, o
los inmensos recorridos oceánicos hasta retornar otra vez a la fijeza del
principio, el retorno a la tierra pero ahora con enormes raíces de ceibas. Se
trata de la aventura del estar en el mundo, el destino del enraizar o el
pertenecer, y todo articulado en los ciclos de un mito anterior a los hombres
en el que solo existe el germen que origina e impulsa a la naturaleza, la
irradiación de las mutaciones, el devenir.»
1
Légamos
Entre el agua que pone sus labios
sobre la tierra y las costas y riberas que la arregazan, presencia del lodo en
su prístino beso, en su abrazo que enturbia orillas para desorillarlas de lo
sublime y bello y hacer su gesto de marisma.
¿Origen del evento
humano infuso de un aliento de fuentes brotando desde interioridades térreas?
¿Final de todas las
inquietudes que perdieron sus hojas y vieron mondadas sus raíces al cabo de una
peripecia coronada con final de pantano?
¿Ascenso a las más viles
superficies que palpitan de vermes cruzando como azules venas las sienes de los
bajíos, agusanando los duros terrones en un salamandro apremio de anfibias
prisas?
Descenso en la escala de
los evaluantes tulpos hasta el diente que pellizca el astrágalo de las marismas
en roedora faena de malignas miradas.
Tomáis la posta,
légamos, en la travesía que ha tendido sus redes e hila una maroma a otra
maroma en cada uno de los puertos en que pone su pregunta, dando giro de trompo
a tholos, a domo o a polis de fuertes y menos fuertes muros.
Ofrecéis fisonomía a los
que se miran innúmeros dedos en manos de cuencos írritos que han perdido los
pétalos de las miradas y el parpadeo que otorga, al menos, breve intervalo.
Os presentáis menuzando
cualquier árbol para dejarlo humillado en los cueros que ya no esconden
mentidas genealogías o verdaderas cicatrices masilladas como si un lozano cutis
semblara.
Consecusión
de los turbiones cuando soltados de riendas han cabalgado la pradera del
horizonte tepalante y han cubierto con el sauzal de sus aguas cada palmo de
sierra y abra, de monte y quebrada, y esperan en sus acuos techados aún por el
suspiro sosegante que peina las olas.
Tras el turbión estáis
vosotros en la humedad de rincón visitado por líquenes, en el anegamiento de la
ribera de irrumpidos manglares y sus urbanismos saurios.
El trenzado de tierras
desfondadas y líquidos zapadores, el tejido que traman anélidos y desentraman
barrosos telares penélopes, ¿logrará haceros de arcillosas consistencias, de la
representación en ceramios que os construyan las palabras, salvándoos de vileza
y malignidad?
Sois poco el museo de
reliquias que se apatina en su precioso almacenaje de edades y menos aún el
acuario de sembrados corales que mantiene sus horas eternecidas en el repetido bogar
de los peces dorados.
Sois
el siempre presente y magnífico lodo de no logradas transpiraciones que no os
hacen costra de látigo lluvioso ni empedrecida salpicadura de mastines
desabuesados cuyas escobas barren con las orillas de vida pululante:
La
nunca desecada piel de humectantes actitudes y transpirantes collares, la
contundente argamasa de nunca malditos cementos que nieguen a mohos carta de
ciudadanía, avecinamiento a barrio de imprevistos hongos y mayores legañas en
los extramuros de la mirada, légamos de medrantes cienos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel
Fuente: Andina al borde la arcilla hurgas humedad ...
-
LINEA DE INFORMACION SOBRE DESAPARECIDOS: 0-800-10-628 AYUDA QUE SE REQUIERE PRINCIPALMENTE: - Víveres no perecibles (especialmente conserva...
-
EL VIEJO DE LA BOINA ¿QUIEN? Publicara tu nombre A no ser Que seas la más grotesca noticia: Encuentran anciano Alcohólico Muerto de frío En...
-
Jorge Eduardo Eielson en la performance El cuerpo de Giulia-no, 1972 Bienal de Venecia PARQUE PARA UN HOMBRE DORMIDO Cerebro de la...
-
SI TU ESTUVIERAS AQUÍ SI tu estuvieras aquí el mundo giraría más deprisa que mi soledad y el Amor no sería un pájaro sin alas al que tengo q...
-
AMARANTA CABALLERO PRADO (Guanajuato, México, 1973. Desde 2001 reside en Tijuana). Ha publicado: “Todas estas puertas”, (Tierra Adentro, 20...
-
Queridos amigos: Los invitamos a leer nuestra página Web y nuestro blog. Un saludo Samuel Bossini Clarisa Pérez Villalobo www.malvario.com.a...
-
A NUESTRO PADRE CREADOR TÚPAC AMARU (HIMNO-CANCIÓN) A Doña Cayetana, mi madre india, que me protegió con sus lágrimas y su ternura, ...
-
MUESTRA DE ARTE RUPESTRE Io sono stanco ¿Para esto matrimonio? Mis hijos viven en una jaula de locos, rodeados de extraños, a...
-
Juan Gonzalo Rose en la década de 1950 en México, disfrazado de vaquero mexicano (Foto: Archivo familia Rose Gros). Fuente: Casa de la Liter...
-
Gonzalo Rojas y Alejandro Romualdo en Madrid (foto de A. P. Alencart) LA FERIA ¡Pasad, pasad! ¡Adelante, damas y caballeros! ¡El m...


.jpg)



