jueves, 29 de abril de 2010

TRES MUJERES COLOMBIANAS EN CON-FABULACIÓN

Para María Mercedes Carranza, la malograda poeta que fundara la Casa Silva e intentara, mediante el recurso de los actos públicos, construir un discurso crítico contra nuestra realidad profana, hablar de poesía femenina era del todo baladí, pues, según ella, el arte supremo de la palabra no permite una división rotunda entre los sexos, y solamente la calidez, la profundidad, la bella lucidez exasperada o la cabal comprensión del absurdo encarnado en el proyecto humano, son medidas legítimas para reconocer a los grandes cultores del género. Sin embargo, nosotros opinamos distinto y, para nuestra fortuna, reconocemos matices específicos, del todo encantadores, en los versos que brotan de las manos y la imaginación de las mujeres.
Por eso en esta edición hemos querido reunir piezas de tres jóvenes, y además hermosas, autoras nacionales, dueñas de una obra que bien merece la pena, y que ya ha sido reconocida, fatigada y premiada en Colombia y en muchos otros lugares del mundo. Sus vidas apasionadas, su inteligencia sensual y su feliz inscripción en el mapa de la actual literatura nos deparan, sin duda, algunas tardes felices y una que otra noche de esperanza inexplicable.

MYRIAM MONTOYA

Nació en Bello en 1963. Reside en París desde 1994. Autora de Fugas, Desarraigos, ambos libros traducidos por Claude Couffon. En 2004 apareció su antología Vengo de la noche. Es cofundadora y codirectora de la editorial parisina L Oreille de loup.

EL RIZOMA araña un reducto de luz
La carne con un último rastro de vida
reposa en las gavetas de la Morgue
Las raíces perforadas con alambre dulce
regalan la magia del bonsái
Un gen bombardeado revela el misterio de la humanidad
el espasmo del cobaya el logro del experimento

La luz filtra el orbe delineando
rutas de mercaderías de armas y de narcóticos
Una mujer kamikaze se inmola
el Día del Perdón.

ANDREA COTE

Nació en Barrancabermeja en 1980. Es licenciada en español y literatura de la Universidad de los Andes. Dirigió el festival de poesía de Barranca y colaboró en varias ediciones del festival internacional de Medellín. Ganó el premio mundial de poesía joven otorgado por la Unesco y el Festival de Macedonia. Algunos de sus libros son: Puerto Calcinado, Blanca Varela y la escritura de la soledad, Tina Modotti, una fotógrafo al desnudo y Casa Quebrada. Reside en los Estados Unidos.

PUERTO QUEBRADO

Si supieras que afuera de la casa,
atado a la orilla del puerto quebrado,
hay un río quemante
como las aceras.
Que cuando toca la tierra
es como un desierto al derrumbarse
y trae hierba encendida
para que ascienda por las paredes,
aunque te des a creer
que el muro perturbado por las enredaderas
es milagro de la humedad
y no de la ceniza del agua.
Si supieras
que el río no es de agua
y no trae barcos
ni maderos,
sólo pequeñas algas
crecidas en el pecho
de hombres dormidos.
Si supieras que ese río corre
y que es como nosotros
o como todo lo que tarde o temprano
tiene que hundirse en la tierra.
Tú no sabes,
pero yo alguna vez lo he visto
hace parte de las cosas
que cuando se están yendo
parece que se quedan.

LUCÍA ESTRADA

Nació en Medellín en 1980. Es autora de los poemarios: Fuegos nocturnos, Noche líquida, Maiastra y Las hijas del espino, así como de la antología El ojo de Circe, publicada en la colección un libro por centavo de la Universidad externado de Colombia.

ENTRO EN la fiebre. Desde mi ventana veo el nacimiento de los mares, colinas que la espuma reviste, novias muertas, sumergidas. Temo ser encontrada con esa visión, que descubran mi deseo de correr tras una legión de ahogados. El cuerpo se precipita, resplandece. Soy una con el todo; los pies me liberan del camino. Convulsa la espada, el oro del estanque. La llama va en ascenso, corta el hilo de la resistencia. Hay una mano perdida para la escritura, otra que la rescata, que sostiene las agujas del ser. No lo teje, sólo cuida de la verticalidad del sueño. No, no paro de caer. Mira esta lluvia de malva: ha encontrado otro linaje, un anticipo místico, un animal de fondo que se recuerda y nos recuerda.
Es el frío, la exaltación, la mano volcánica que te abre, y el goce.
No sueltes la flor.

Fuente: Con-fabulación
Leer más: POESÍA. ¿Cuál decadencia? Arcadia No. 32 http://ntcpoesia.blogspot.com/2008/05/poesacul-decadencia-arcadia-no-32.html

LLEGAR A ESTE LIBRO ES SORPRENDER AL ABISMO (Y AL MUNDO) CON LA BOCA ABIERTA POR KARINA VALCÁRCEL*

Ciudadelirio es el primer libro de poemas de Mario Morquencho, 80 páginas que contienen 30 poemas de versos largos y títulos a veces más largos todavía. Pero Ciudadelirio no sólo es un libro de poemas, como Mario Morquencho no sólo es un autor más. Ciudadelirio es un mapa que se despliega a medida de su lectura, que nos muestra rutas diferentes para conocer la ciudad, sentados desde la silla que Mario ha procurado para nosotros.

Conocí a Mario en el año 2006, en las reuniones del desaparecido o más bien travestido colectivo Heridita que en aquella época era integrado por 6 gatos. Yo estaba embarazadísima así que podríamos decir que eran seis gatos y medio.

Mario empezó publicando en soportes virtuales, en la misma página donde yo colgaba mis poemas de los veinte años, fue un chico de esta página quien llevó a Mario a mi casa y con el que me disputo el título de Augusto Ferrando, pero Mario en el fondo sabemos que yo te descubrí y a quien diga lo contrario lo espero a la salida del bar para agarrarnos a botellazos.

Esta iniciativa que Mario tuvo de poner en la web sus escritos es en esencia el primer paso al libro que ahora tenemos entre nuestras manos, es la decisión de compartir con el mundo su forma de percibir, interpretar y asimilar la vida. Es el reflejo del ansia por publicar y conocer a personas con las cuales sentirnos identificados, lo que me parece totalmente saludable además de necesario.

Cuarenta pasos más tarde estamos acá, presentando su primer libro.

Con Mario han sido muchas noches de caminata Quilqueña, ejercicios para escribir, reuniones domingueras, lonches improvisados, vino, cerveza, ron, pisco, recitales, charlas virtuales, confidencias y lecturas de amigos que están acá, presentes para celebrar y dispuestos a perder los órganos internos bebiendo poesía además del cañazo que seguro el amigo Jorge Flores ha traído camuflado en una botellita de pepsicola.

Es por esto que para nosotros significa tanto la publicación de este libro, de alguna forma hemos visto “crecer” a Mario y hemos compartido su gestación, aunque suene un poco gay, gestación que ha además ha sido larga e impaciente pero que finalmente nos ha traído una satisfacción enorme, el registro de su perseverancia en este mundo letrado y a veces traicionero.

Ciudadelirio está partido en tres: La ciudad, Sombras delirantes y Extracto de una noche Chaskera. La primera parte es un conjunto de textos que describen básicamente la ciudad de Lima, está el río Rímac, el parque Universitario, la siete tres y otros escenarios de la ciudad transformados por el autor, sin embargo no hablo de una descripción convencional, es la visión desencantada, pero sobre todo crítica e incluso protestante, rasgos que podemos distinguir en los versos del poema “A las afueras de una ciudad peruana”: (cito)

“Allá mueren miles
en los basurales de las afueras de la ciudad.
Tosiendo sangre
Tosiendo hijos
Tosiendo remordimientos.
Tras esa miseria se sienta en la costa
a dibujar algún sueño en la arena y preocupado
enciende un cigarrillo que humea año tras año (...)”

Y de forma más clara en el poema “Rímac” cuyo primer párrafo dice:

“Yo me molesto con la vida
-Y no sé por qué con ella –
Cuando paso el puente
y veo flotar cartitas de amor en heces por el río (...)”

Aquí se distingue otro rasgo de la poesía de Mario Morquencho, el sarcasmo con el que a veces sentencia y a veces aporta a la realidad, en “Parque Universitario” escribe:

“Crezco en calle tripulada de casonas
donde un loco es virrey en los rincones.”


Pero quizá el texto que mejor combine los dos rasgos ya mencionados sea “Asesinato en la calle Omicrón” que además está escrito en prosa, donde narra un asesinato y específicamente como el personaje se deshace del cuerpo envolviéndolo con páginas de periódicos:

“He optado por envolverlo con los periódicos pasados, envolver los restos, al cadáver cotidiano envolverlo con las noticias de la semana pasada, con el suicidio de ayer en un hostal perdido en la bruma de la madrugada en Lima, envolver sus extremidades con el abuso policial y la corrupción de los ministerios (...)”

Contrasta luego diciendo:

“Después de envolver al cuerpo como una estatua de papel periódico, como una obra de arte de lo que lees antes de ir al trabajo o lo que ves en las noches antes de dormir (...)”

Y finalmente nos esboza una sonrisa con estos versos finales que comparten el final de su venganza:

“El cuchillo en la mesa viste bermejo
y baila tango...
baila tango el muy pendejo.”

En “Sombras delirantes” el autor nos envuelve en una atmósfera misteriosa, paranormal y a veces nefasta, la muerte es el hilo conductor; este tema se evidencia en el poema “Rodillas muertas”, Mario escribe:

“Mientras mis ropajes caen
mis rodillas tiritan en oscuro pasacalle
donde cantando van las nuevas criaturas muertas del universo.”

Así como en el poema “Puerta” que nos deja con la sensación de un todo devastador:

“Quizá fue una estrella ambiciosa y caníbal
que devoró a los astros
arrasó con las galaxias y las vía lácteas
que nos consolaban
creció hasta tragarse la eternidad
y lo infinito”

Finalmente en “Extracto de una noche chaskera” se muestran dos cosas: primero la exploración del erotismo, que Mario realiza de manera cadenciosa, logrando versos impregnados de basta sensualidad:

“Tu blusa despliega las alas
y vuela en los instintos,
cede tu brasier cede
cede al placer cede.
Tu piel blanca, tus senos, ceden.”

Lo otro que se encuentra en esta última parte, es el registro de la noche y con mayor trascendencia de los recitales, están los textos creados para esas ocasiones, ustedes (los del colectivo) recordarán poemas como:”Espejito, espejito”, “Pequeño Quijote”, “Fe”, “Atmósfera” y aquel que Mario leyó en el recital de despedida en La Noche de Barranco y que hizo que se me descociera el corazón: “Y qué será mañana” del cual cito:

“y si a la hora de despedirnos dijéramos:
hay que leer
insistir
¡Hay que leer!
Después de la ceremonia
hay que leer
hay que leer después de que el león humilde
nos parezca tan bello en nuestra sobria existencia”

Para concluir, si tuviéramos que hablar de influencias, sería oportuno nombrar a César Vallejo y Oliverio Girondo, el uso de neologismos es una constante en la obra de Mario, siendo incluso el título de este libro un neologismo que resultará totalmente coherente para quien se dé una vuelta por estas páginas.

Paul Guillén me dijo una vez, medio ebrio, frente a mi propio editor y minutos antes de bailarme un perreo en el cumpleaños de Luchito Boceli, que para él Mario Morquencho era el mejor escritor del colectivo cadáver exquisito, y debo reconocer y afirmar con respeto y admiración, que no se equivoca.

* Palabras leídas la noche de la presentación el jueves 22 de abril de 2010 en el Salón Hora Zero-Bar Queirolo (Lima Centro).

miércoles, 28 de abril de 2010

Enrique Verástegui o la matemática total de las Rosas Por Juan Pablo Mejía*

Es necesario que se diga: Enrique Verástegui (Lima, 1950) es el poeta vivo más importante del Perú. A principios de los setentas presentó al público En los extramuros del mundo (Milla Batres, 1972), mítico libro que no sólo significó la apertura de su aventura literaria, sino también el punto de ruptura del discurso poético peruano de ese entonces. De ahí en adelante no ha cesado de escribir.

ALGUNOS APUNTES SOBRE SU VIDA

Enrique Verástegui nació en Lima el 24 de abril de 1950, pero pasó su infancia en Cañete, a 148 kilómetros al sur de la capital. Realizó estudios de Administración de empresas en la Facultad de Economía de la UNMSM, y de Sociología de la literatura en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París.

En 1975 escribió el guión de la película Cimarrones, realizada por Carlos Ferrand, y que durante la década del 80 recibió diversos premios internacionales en New York y Canadá. En 1976, con tan solo 26 años de edad, se convirtió en el becario más joven de Latinoamérica al ser distinguido con la prestigiosa Beca Guggenhein. Con el dinero de la beca viajó junto a su esposa, la también poeta Carmen Ollé, y su pequeña hija Vanessa, a las islas mediterráneas de Menorca, luego a Barcelona, donde se entregó al estudio de la mística negativa, para posteriormente trasladarse a París, lugar que fue testigo de su actividad literaria y bohemia hasta finales de 1979, y en donde comenzó la escritura de su importante proyecto poético: Ética, monumental libro en cuatro volúmenes organizados de la siguiente forma: I. Monte de Goce (o del pecado); II. Taki Onqoy (o de la redención); III. Angelus Novus (o de la virtud); y IV. Albus (o de la gnosis), y que pretende abarcar la totalidad de las disciplinas artísticas, científicas y tecnológicas.

En 1980, con el dinero de la beca agotado, regresó a Lima, desempeñándose como cronista del Diario de Marka. En 1985 ya separado de su esposa, retornó a la casa de sus padres en San Vicente de Cañete. Fue desde ahí que vio aparecer la mayor parte de sus obras. El ensayo El motor del deseo vio la luz pública en 1987, Leonardo apareció en 1988, en 1989 el primer tomo de Angelus Novus y al año siguiente el segundo tomo (ambos de libro primero de Ética). En 1991 publicó Monte de goce (Ética II), en 1992 la novela Terceto de Lima, que para Mario Vargas Llosa es “la mejor novela peruana de los noventas”. En 1992 también obtuvo el premio del V festival del cortometraje peruano por Enrique Veástegui: para vivir mañana, película realizada por Edgardo Guerra para Producciones el Pacífico. En 1993 publicó Taki Onqoy (Ética III). Dos años después el cuarto libro Ética: Albus, luego El modelo del teorema (1997), Ensayo sobre ingeniería (2001), Apología pro-totalidad (2002); y establecido permanentemente en el distrito de La Molina, en Lima, se publicaron Teorema de Yu (2004), hermoso poema constituido por 365 versos en composición alejandrina, que equivalen a los 365 días que le toma a la Tierra dar la vuelta alrededor del Sol, Yachay Hanay (2006), Teoría de los cambios (2009) y la novela Teorema del anarquista ilustrado (2009). Actualmente aún está a la espera de un editor que asuma el reto de publicar Ética en un solo volumen compilatorio.

En el año 2008 fue distinguido con el grado de doctor honoris causa por la Universidad Latinoamericana de la Investigación

ENSAYANDO UNA DEFINICIÓN

¿Pero quién es Enrique Verástegui?, le preguntaron en una entrevista: “una literatura” respondió sin titubear. Y es que desde sus inicios en 1970, junto a Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz, en Hora Zero, grupo poético y de connotaciones políticas (con un discurso vinculado a la izquierda), Verástegui mostró su gran talento, convirtiéndose pronto en la voz cantante de su generación. Su primera entrega, En los extramuros del mundo, que según el escritor peruano Fernando Ampuero fue “una bola de fuego en el corazón de sus contemporáneos”, remeció el ambiente literario de esos años, catapultando la fama de Verástegui a la calidad de genio, de acuerdo al calificativo del poeta Juan Gonzalo Rose.

Para Ricardo González Vigil, la obra verasteguiana se encuentra a la altura de Dante y su Divina Comedia. Y es que Verástegui, que le dedica a la escritura alrededor de 8 horas diarias, desarrolla su obra a través de tres ejes básicos que él mismo reconoce como su disciplina de trabajo: el espacio de la cultura, el espacio de la urbe, y el espacio de su propia experiencia.

En el espacio de la cultura encontramos su trabajo en las bibliotecas del mundo, y más precisamente en las lecturas de escritores como Lezama Lima, Kafka, Joyce, Cavafis, Sartre, a poetas como Li Po, Pound, Oquendo de Amat, Martín Adán, y entre otras personalidades a Carlos Marx, Einstein, Wiggenstein, para citar unos ejemplos.

Sobre el espacio de la urbe se despliega el trabajo de campo. Se cuentan para ello los parques, los amores solapados o perdidos; las calles de Lima, París, Barcelona o Cañete; la gente, su neurosis, y sus coloquios: el común intercambio de palabras dentro de una conversación cualquiera, pero que para Verástegui representa una de las experiencias más ricas en contenidos poetizables.

Ahora bien, el espacio de la experiencia personal es el resultado de la constatación de los dos anteriores. La atalaya en que se alza la escritura del poeta: “la exacta resonancia de la llagadura hecha palabra”, según Alonso La Torre.

LA MATEMÁTICA TOTAL DE VERÁSTEGUI

Para Verástegui la utilización de fórmulas matemáticas y diagramas de flujo en la construcción de sus textos, lo mismo que palabras, equivale a la actitud que deben asumir los escritores y poetas en la actualidad. No se extingue, como habían presumido los postmodernistas, la poesía con el avance científico, al contrario, ésta se fortalece con y en las nuevas tecnologías; se renueva, como un ave fénix, constantemente.

Verástegui ha tratado siempre de hacer una poética personal, que refleje sus intereses, que no son otros que los ideales de libertad, de conocimiento, de vida y de justicia; ideales que artísticamente se expresan en una estructura fielmente vinculada al concepto de perfección. Perfección entendida como belleza.

"Ahora concibo la poesía como una cuestión de tecnología, y antes la concebía como un proceso dialéctico de producción de signos de lenguaje”, afirma Verástegui. En ese afán es que el poeta logra fundar su teoría integral. En ese afán, que vincula la literatura con la economía y la filosofía, la física nuclear y la historia, con el cine, el ensayo con el poema, y el poema con la lógica moderna. Poetizar equivale para Verástegui a fusionar la matemática con la creación verbal, en pos de un objetivo supremo: totalizar el conocimiento humano.

San Juan de Lurigancho, abril de 2010

BONUS TRACK:
Enrique Verástegui responde


¿Por qué escribe?
Escribo poesía para darle un sentido a mi vida pero también puedo escribir novelas o ensayos para recrearme en las situaciones procelosas de la historia.

Al momento de sentarse a escribir, ¿necesita estar en un estado especial?
Me siento a escribir por el impulso de sentarme a escribir, y así puedo estar horas, días, años, o décadas.

¿Cree que la poesía es algo que a uno le sucede?
La poesía es una visión sagrada, es salirse de lo rutinario, encontrarse con lo nuevo en la mecánica de lo cotidiano.

Para algunos la poesía que usted escribe es demasiado críptica, alguien decía por ahí que Enrique Verástegui escribe para sí mismo.
Creo que en el extranjero me comprenden mejor, pues en una página web se dice lo siguiente de mí: “a través del tiempo ha ido desarrollado una lírica heterodoxa, iconoclasta, dejándolo a merced de los que lo califiquen como vanguardista pero que ni aún así logran comprender toda su obra”.

Después de una treintena de publicaciones, entre plaquetas, folletos y libros, ¿cuál cree que es el aporte de Enrique Verástegui a la poesía peruana?
Creo que el aporte de mi persona a la poesía peruana es el proyecto de ÉTICA, un megaproyecto para un país no acostumbrado a estas cosas. así, me ha tocado inaugurar lo mejor de nuestra historia a mí, sin quererlo.

¿Cómo ve la poesía actualmente?
Me gusta leer a los jóvenes porque tienen la inocencia de la juventud, mi misma hija, Vanessa, que es arqueóloga y antropóloga, escribe con esa inocencia.

Finalmente, ¿en qué proyectos está trabajando?
Estoy considerando si publicar en un solo libro los ensayos de El SABER DE LAS ROSAS, o si publicar en libro aparte mis trabajos sobre poesía peruana del siglo XX.

* Juan Pablo Mejía (Lima, 1982). Comunicador Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Dirige el sello “Paracaídas Editores”. Ha organizado concursos, encuentros literarios y recitales poéticos junto al Grupo Cultural “Nudo de Voces”, del cual forma parte. Poemas suyos aparecen publicados en diversas revistas y blogs de Literatura, así como en las muestras colectivas “Nudo” (2007), “Caja de Typos” (2007), “Cuatro” (2009) y “La imagen de las palabras (2009)”. Antologado en “Poesía Perú S. XXI: 60 Poetas Peruanos Contemporáneos” (2007). Publicó con editorial Dragostea “Balada de la piedra que canta” (Arequipa, 2009), su primer libro.

Fuente: OHCULTOS

SOBRE EL CONGRESO "TRAVESÍA LITERARIA DE MARTÍN ADÁN" Y EL HOMENAJE A RODOLFO HINOSTROZA

Dos Congresos, Coloquios u Homenajes que se han realizado o se están realizando en estas fechas nos han llamado poderosamente la atención. Se trata del Congreso internacional "Travesía literaria de Martín Adán" y el "Homenaje a Rodolfo Hinostroza". El Congreso se realizó el 21, 22 y 23 de abril en el Instituto Raúl Porras y en la Casa de la Literatura Peruana y fue organizado por la Academia Peruana de la Lengua, la Unidad de Posgrado de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la Universidad de San Martín de Porres y la Casa de la Literatura Peruana. El Homenaje a Hinostroza se está realizando desde hoy día 28 hasta el 30 de abril en la Universidad Católica y en el Centro Cultural de San Marcos y es organizado por la Universidad Católica, el Centro Cultural Inca Garcilaso y la Casona de San Marcos.

Revisando las programaciones de los dos eventos nos parece un poco extraño que se consideré a pocos especialistas sobre Martín Adán y Rodolfo Hinostroza. Al parecer las convocatorias para los Congresos y los Homenajes ahora son cerradas. Debemos reconocer los aportes de Camilo Fernández, Federico Schopf y José Antonio Bravo sobre Adán, pero se hicieron extrañar los aportes de Luis Vargas Durand, Ricardo Silva Santisteban, Andrés Piñeiro, Mirko Lauer, entre muchos otros. En el 2003 la Universidad Católica organizó un Coloquio sobre Martín Adán que fue más importante en convocatoria y en aportes, por ejemplo, la presencia de André Coyné como conferecista. Ahora en lo que respecta al "Homenaje a Hinostroza" si bien están los aportes de William Rowe, Rocío Ferreira, Lucho Chueca y Fernado de Diego no entendemos por qué no están presentes Camilo Fernández ni Marcos Mondoñedo, los únicos investigadores que han realizado tesis completas sobre el autor de Consejero del lobo. ¿Es que acaso las programaciones se están armando por afiliaciones académicas? Es una inquietud natural que me produce leer las programaciones un tanto parciales de estos Congresos y Homenajes.

Olas de ají de colores: Amanecidas Violentas de Mundos de José Pancorvo por Salomón Valderrama

La idea de un regreso del inca no apareció de manera espontánea en la cultura andina. No se trató de una respuesta mecánica a la dominación colonial. En la memoria, previamente, se reconstruyó el pasado andino y se transformó para convertirlo en una alternativa al presente. Este es un rasgo distintivo de la utopía andina. La ciudad ideal no queda fuera de la historia o, remotamente, al inicio de los tiempos. Por el contrario, es un acontecimiento histórico. Ha existido. Tiene un nombre: el Tahuantinsuyo. Unos gobernantes: los incas. Una capital: el Cuzco. El contenido que guarda esta construcción ha sido cambiado para imaginar un reino sin hambre, sin explotación y donde los hombres andinos vuelvan a gobernar. El fin del desorden y de la oscuridad. Inca significa idea o principio ordenador.
En Buscando un Inca: Identidad y utopía en los Andes
Alberto, Tito, Flores Galindo

no sé: / respóndeme / poesía
si no serán tus turbulencias
que en la noche hacen sol
y oscuridad al mediodía
Haroldo de Campos

Infame turba de nocturnas aves,
Gimiendo tristes y volando graves.
Luis de Góngora y Cogote


Amanecidas Violentas de Mundos (Sol Negro Editores, 2009) del poeta José Pancorvo nos sumerge o nos arroja al difícil equilibrio de la diversidad, poderosa, débil, a veces, asfixiante y que permite la sobrevivencia en su aceptación/imposición por colisión. La belleza fuerte choca, encalla y la natural es la que siempre sobrevive, latido sobre latido, respiración sobre respiración, shock sobre shock no se apaga en artificios. El fuego que se creía apagado de antiguos sentimientos, de cruces forzados crece. Guerrear en esta poética es aceptar lo icónico y consuetudinario para brillar también por otras riquezas y pobrezas culturales en conflicto. Estas canciones jóvenes, terribles, de guerra, otras veces, de burla, de rezo, de grito, de celebración, de híbrida respiración, parecen apuntalar en un sacrificio libre, donde el río Rímac, vivo, discurre manchado de sangre, de heces, parece gritar en secreto hacia otra tétrica traición: ¿Qué alcalde rey elevará este gran río en pos de un jardín? Pero aún así es encomienda, quipe de luz; lo más propincuo al sentido de ofrenda, de entrega de los dones. La riqueza, para este punto, Perú, del mundo, del verano, de las primaveras eternas y de ficción: su don de creación, de aparición en los mercados, en los bares, en los cuarteles militares, en las religiones; camino al paraíso perdido parece haber crecido uno recuperado, de mixtura, crepúsculo, ocaso, arco iris, tornasol, tornadosol, hay un opúsculo concreto en esta poesía en escala de arpas múltiples astrales en pos de fusión vital, hay un huayno secreto que congoja sumado a un huaylas de explosión perenne, el yaraví sólo se insinúa, la chicha se eleva en figura fuerte, extensa, que devasta, y cree en un nuevo siglo, natural, clásico, aquí mismo, de escuela musical, bajo un cielo ácido de muchos cielos, de muchos ojos que viajan divinos de sueños, de transformación con trabajo. Esto se ve en ‘Marche Royale’: más niñas y siglos aparecen: así sea en el Ucayali / o en el jirón Huallaga friendo / marchando hacia el esplendor así sea. Dones de transparentes, invisibles, de fantasmas que ya se ven, que no se tapan la cara como en ‘Los Andes’ de Sérvulo Gutiérrez, de vergüenza, por ser de una cultura pura, telúrica, o sin brazos, por la impotencia, por la desigualdad de refrito en ‘Mito de la mujer y el vuelo’ de Tilsa Tsuchiya, o Alberto Quintanilla, con sus diablos coloridos, en masacre, oscuros y pendejos; la fusión se aparea hacia la perfección. La segregación natural ata y desata toda clase de cabos, la historia se recita, se reaprende, se olvida, se reescribe. Recuerdo la canción ‘I am cholo’ de D’mente común (grupo de rock nacido en 1994): Cholo... / La sangre del Inca corre por mis venas / las místicas leyendas no quieres creer / entre los andes y el cielo pude crecer / y una falsa ilusión me trajo aquí / abandoné mis tierras por ambición / mis sueños se derrumban en la realidad / por el color de tu piel te crees más que yo / pero tú eres cholo igual que yo. ‘Triciclo Perú’ de Los Mojarras y el inmortal Cachuca (nacido en 1992): Triciclo con zapato un vaso de chicha un buen reloj / camisas chucherías de todo en las calles y en montón / persigna la primera venta las calles están repletas / empuja el triciclo ambulante llamado PERÚ. O ‘Destruir’, hacia ciudad asesina, ciudad delicia, de Narcosis (nacido en 1984): La ciudad se me echa encima / toda esta mierda me asfixia / tengo que destruirlos / antes que ellos me destruyan. // Hay que destruir, / para volver a construir / hay que destruir, / para volver a construir. Todos contra la Anarquía dulce, sumando libertad, no la de Carlos Oliva: un estado de ánimo tan bello / como una flor amarilla en la noche: Anarquía / tuve que elevarme sobre ese amanecer / y dar pasos tan bellos. Siempre sobre/entre colores/sabores perfectos. Esta poesía hierve disímiles condiciones porque es hija/aborto/esperpento de un proceso largo y por miopía, y estupidez, repetitivo. Apogeo sobre miseria apogeo, y otra vez, miseria: es el rastro pestilente de la política económica peruana. Ya en los años 60 Javier Heraud escribía en su poema ‘Dos preguntas’: ¿Por qué será que todavía existen / infelices que nos hablan de una Lima / señorial, antigua, colonial y bella? / ¿Por qué quedan todavía desgraciados / que anhelan sin cesar la ciudad de los Reyes, / las tapadas, los balcones, la alameda, / si de eso sólo queda un basural de hambre, / de miseria y de mentira? (Poesía completa, Peisa, 1997). Los mayores dones en esta poesía de Pancorvo se aquilatan en amaneceres, en despertares profundos y profusos, hacia el reinado de lo mestizo. Se aceptan todas las culturas y todas las creencias, es un reino abierto y siempre hay una posibilidad, y un guiño natural hacia la guerra por ver otros colores fuertes, impredecibles en el cielo obscuro. Sucede así con las culturas fuertes. Es el caso de todas las que se desarrollaron en este reino de misterio llamado Perú. El poemario está lleno de visiones en ejercicio constante, cruzadas que golpean, dan un puñetazo, latigazo, como en ‘Los funerales de Atahualpa’ de Luis Montero, donde el único indígena, cholo, mestizo es el Inca y todo lo demás de figuración europeizante; pero más cercano al libro de José Pancorvo sería la versión pop del mismo cuadro de Marcel Velaochaga, donde aparecen: Abimael Guzmán, puño en alto, en pro de una reivindicación errática por modo, a Francisco Pizarro con oficiales del Ejército como piezas de un mapa fantasma, a Benedicto XVI, que bendice con una mano y con la otra cuelga la cabeza del ya cadáver Che Guevara, entre marines norteamericanos que fuerzan a los desconsolados indígenas fundidos con manifestantes obreros y un campesino escapado de los dibujos de Guamán Poma de Ayala: todo como historia fantasmagórica, de payasada, de la independencia del Perú.

En Canciones a La Eternidad Violenta, primera parte del poemario, aparece un despertar en la gloria de los locos bañados por el fuego que alumbra las amanecidas vivificantes y esplendorosas: solamente / de / madrugada / de Armas / solamente / de / tambaleo // me despierto levanto / como un mantarraya amarillo en la ola // por la Fuente me tambaleo / me tambaleo solamente / solamente en la Plaza de Armas (‘Plaza De Armas 360° En Tu Luz Perfectísima’). Recordemos que la Plaza de Armas, el Centro de Lima, ha sido tomado por el mestizaje, por la cultura chicha, por la riqueza que en ésta se eleva (el camino de Miguel Ildefonso que más me gusta), y que no fue fácil, por eso el poeta dice: mi tambaleo fue forzoso / violento / quebrantador (…) // cuando pude amanecer / ya se ponía el sol / y me salió otra razón (‘Canción De La Escalera Violenta’). La migración produjo fuerzas ahora incontenibles. Si al principio pareció que éstas invadían la llamada capital y su inocente serenidad que provocaba y aún provoca, porque nada se hace pensando en el futuro, vergüenza y rabia; hoy estas fuerzas de la migración están proyectadas hacia el mundo, de exportación cultural, por eso en ‘Canción De La Botella Violenta’ se dice: asaltamos el bar / asaltamos a las trabajadoras / asaltamos el mercado recién abierto / asaltamos el municipio y la casa de gobierno // asaltamos varias casas de gobierno / y los cuarteles subterráneos de las grandes potencias / nos adueñamos de los sistemas y de los antisistemas / y de los universos conocidos y desconocidos / y de miles de otras botellas rarísimas. El poeta vislumbra lo que le espera a esta gran cultura que trataron de borrar, de desaparecer. Pero allí están radiantes: César Vallejo, José María Arguedas, Alejandro Peralta (el que engrana máquinas, combustible y soledad en Ande y El Kollao), Gamaliel Churata, Alejandro Romualdo (el del poema que provocó que se compusiera ‘Canto Coral a Túpac Amaru’ por Edgar Valcárcel y el de Ni pan ni circo), Juan Ojeda y Óscar Colchado Lucio (el de Rosa Wanca, Lorenzo Taipe, Liborio y Wayra en Rosa Cuchillo y el de los cuentos mágicos en las aventuras de Cholito).

En la segunda parte, Estados Unimismados, ya no es la acción sino la intimidad que emerge, que crea hacia la permanencia, la continuidad de la cultura, así dice el poema ‘Com Poetría Entre El Sol e La Foja’: eternidad a flotar entre el sol y la página // la toda momento hasta espejo / la toda color hasta espejo / la toda escalera hasta espejo / la toda sortija hasta espejo / de haber durante parque el hambre luz // y en la sombra de las manos los siglos espejo / la todo espejo a la página. Se refracta lo aprendido, en la página en blanco se graba, se esculpe su belleza y bondades. Amanecidas Reaccionarias, Satánicas, Vulgares, Hieráticas y Mundiales, la tercera parte, nos fija, nos establece, nos reestablece lo comunicado en el principio, se alargan las notas, su naturaleza se funda en las culturas que estuvieron ocultas, pero que ahora enriquecen otras potestades, se habla de la mecánica de las facultades hacia la industrialización, tecnología de punta, y un boicot latente perenne en ‘Vulgo Cristalino’: los monstruos invisibles chinean a través / de la composición de los músculos y órganos / y manyan perfectamente cada músculo / cada hueso y cada jugo // y en la Avenida Brasil pueden ver el proceso / del helado de vainilla y los barquillos / en el esófago etc etc // los monstruos invisibles / saben que todo alude a otra cosa / y se atormentan oscureciendo la Av. Brasil / y cranean una lenta venganza / contra los humanitos recién bautizados. La riqueza, las señales de poder y el juego van de la mano; los poemas se parecen a un fardo andino por los ricos y diversos colores, ‘Vulgo Velocísimo’: sueño que soy un camarón / plomo pero // de madrugada de pronto / navegando en la mesa veo tu pronto / Desaparecer / y te escribo este correo. Estas señales también sugieren otros gobiernos, otros ejércitos, otro tipo de controles de riquezas, de nuevas riquezas reflejadas: se sacuden estatuas jurídicas y en el teatrín de la duda / los intestinos hacen jeroglíficos en el satín del hidrógeno / y predica el sarcófago feliz como robot / de ropaje tibetano cúrcuma y páprika sobre aguas / gaseosas melódicas que juegan con cráneos / e iguanas y escarabajos errantes al azar (‘Cambio De Piel Mundial: Primer Día’). Es la realización de la nueva urbehibris lanzada hacia el futuro.

En la parte final, Amanecidas Del Imperator Inca Rey En La Plaza De Armas De La Ciudad De Los Reyes, se da la culminación, la coronación del gran rastro, de la cultura que ha sobrevivido toda clase de padeceres en su transcurrir histórico a galope nocturno (en burro, como arlequín en burro). Pero no se habla, no se canta a un único sino a muchos, al común, que es heredero de este proceso histórico, hoy en éxtasis por creación. Es la coronación de un pueblo, de un reino, de un reino esplendoroso del color (alusión de Antonio Cisneros a la obra de Enrique Polanco), de un sentir, del que ya nos hablaba Manuel González Prada hace más de un siglo. Es una ‘Marche Royale’: la gran estrella serpiente así sea / entre Sicuani y Jauja moviéndose / copa o corona lo non pagava // casi nadando saca / la lengua sobre el ají y cae la chicha / rígida sobre las calabazas Huanca // e a maravilla lo han / los niños la vinieron a recoger estrella así sea / llena del buen loor de la mansa tierra saciada // más niñas y siglos aparecen: así sea en el Ucayali / o en el jirón Huallaga friendo / marchando hacia el esplendor así sea.

No todos fueron ignorantes, felizmente, no todos fueron estúpidos; allí están: Enrique López Albújar (el de ‘Ushanan Jampi’ en Cuentos Andinos y Matalaché), José Carlos Mariátegui, Abraham Valdelomar y Miguel Gutiérrez (el de Sacramento Chira, El Conchal y Sansón Carrasco en La violencia del tiempo y La generación del 50: un mundo dividido). Y más cometa ají.


Vox profundamente en lince.

martes, 27 de abril de 2010

TALLER DE POESÍA “A PARTIR DE CERO”

Expositor: Paul Guillén
Inicio: Martes 11 de Mayo
Horario: Martes y Jueves de 6:00 a 8:00 p.m.
Duración: 4 semanas
Costo único: 150 soles

INSCRIPCIONES Y CLASES:
MIRAFLORES
Teléfono: 980946876
E-mail: vane.martinezrivero@gmail.com


“La poesía no es una forma de entretenimiento, y en cierto sentido ni siquiera una forma de arte, sino nuestra meta antropológica y genética, nuestro faro lingüístico y de evolución”
Joseph Brodsky


1. Introducción

El taller busca implementar y estudiar algunas herramientas básicas en la creación de textos poéticos.

2. Programa

Sesión 1: ¿Qué es la poesía? Partes del poema: epígrafe, estrofas, cantos, secuencias, versos, cita directa, cita indirecta, dialogismo.

Sesión 2: Figuras retóricas. Aprender la técnica y luego olvidarla: imagen, metáfora, encabalgamiento, aliteración, anáfora, hipérbaton, etc. Ejemplos prácticos en César Vallejo, Martín Adán, Jorge Eduardo Eielson, Carlos Germán Belli, Enrique Verástegui y Róger Santiváñez.

Sesión 3: Fuentes emisoras de poesía: cosmopolita, nativista, mitológica y urbana.

Sesión 4: ¿El ritmo es todo en poesía?: uso y abuso de cacofonías, adjetivos, gerundios y gerundios seguidos de pronombre enclítico.

Sesión 5: El ritmo no es todo: las teorías de Ezra Pound y el verso proyectivo de Charles Olson.

Sesión 6: Vertientes básicas de poesía: surrealismo, imagismo, concretismo, oulipo, neobarroco.

Sesión 7: El poema en prosa: ritmo, variaciones y perspectivas.

Sesión 8: Rompimiento de los géneros literarios: realismo y metafísica, lirismo y narratividad, iconografía pop y alta cultura, cuestionamiento de la estructura poética y aceptación de las reglas, intención totalizadora y catarsis episódica, exhuberancia rítmica y atonalidad.

3. Metodología

El taller es de carácter creativo y se contará con corrección de textos de manera personalizada.

4. Materiales de trabajo

Los materiales serán entregados oportunamente por el coordinador del taller.

VIERNES 30: PRESENTACIÓN DE "Parte uno Parte dos Aparte Sin parte" DE ENRIQUE LEÓN

EstaNoEsUnaPutaEditorial presentará el libro de poemas "Parte uno Parte dos Aparte Sin parte" de Enrique León, el viernes 30 de abril de 2010, a las 7 p.m., en la Casa de la Literatura Peruana (Estación de Desamparados –a espalda de Palacio de Gobierno).

Los comentarios estarán a cargo de Karina Valcárcel, Raúl Heraud, Paul Guillén y Rafael García Godos.

"Parte uno Parte dos Aparte Sin parte", el cuarto título del sello editorial EstaNoEsUnaPutaEditorial, cuenta con una cuidada e impecable edición, cuya portada muestra una litografía del artista Alex Castillo, llamada "Lolita", quien además realizó cuatro ilustraciones interiores.
Enrique León nació en Lima en 1974.


Sobre el libro:

“Con una voz ingenua, pero convencido del poder redentor de la palabra cuando esta se convierte en poesía, el joven escritor local Enrique León publica este poemario en el que el amor, la soledad, la inquietud de las horas muertas y la angustia que crece con la distancia que nos separa del ser amado se conjugan nerviosamente para dejar crecer textos de cándida oscuridad y luminosa legibilidad. La idea, al parecer, es salir del inmenso universo vacío que anidamos dentro de nosotros mismos para acceder a esa realidad mínima y prosaica que podría acabar salvándonos la vida. […] El libro cuenta con una delicada y preciosista presentación que vale la pena resaltar”.
Francisco Melgar Wong. Diario El Comercio.

“EstaNoEsUnaPutaEditorial ataca de nuevo. Esta vez para presentar el poemario "Parte uno Parte dos Aparte Sin parte", de Enrique León. Desde hace buen tiempo esta editorial nos sorprende con alguna publicación, desde la primigenia "queridolucía”. "Parte uno Parte dos..." es un poemario intimista que intenta mostrarnos que no solo es una la persona poética, sino también la segunda parte y el aparte y el sin parte. Esa multiplicidad dentro de uno. […] Mención aparte merece el trabajo de edición. El diseño y presentación sin duda marca ya una distancia con la del resto de editoriales, transgresora, pero pulcra y atractiva”.
Ítalo Oberto-Besso. Diario La Razón.

“Enrique León en su poemario […] habla del amor. Pero no del amor en remolinos de cursilería, sino del amor como sentimiento de extrañez, de rechazo y de vacío. […] Con su poemario Parte uno, Parte dos, Aparte, Sin parte, enriquece el rico hacer del amor homosexual, hecho poético que lo liga a “queridolucía” de Rafael García Godos y “Polisexual” de Giancarlo Huapaya. […] Al leer este libro me he preguntado si realmente vale la pena, siquiera, preguntarse si el libro físico desaparecerá. […] La gran belleza de éste y de todos los que saca EstaNoEsUnaPutaEditorial, me hace creer junto a Ítalo Calvino que esto jamás sucederá” […].
Salomón Valderrama. El amor como sentimiento de extrañez y de rechazo.

“Parte uno Parte Dos Aparte Sin Parte de Enrique León nos muestra (Parte Uno) la exploración de una íntima verdad, el reclamo humano del superyó tras la autocensura impuesta por aquel Yo débil, que se ofrece siempre a la tragedia, a la desventura, donde los sucesos de la vida han sido, son, y serán siempre momentos inconclusos, realizados tan solo en la imaginación de aquel ser como un modelo jungniano de ensoñación, de auto castigo, donde la vida se transforma en una secuencia de actos fallidos, merecidos desde la visión del sujeto poético […]”.
Raúl Heraud. "Parte uno Parte Dos Aparte Sin Parte de Enrique León".


Más sobre el libro:

Recuento del año 2009: “[…] presento ahora los libros que me han interesado más entre los que he leído […]”. Por Víctor Coral.
http://luzdelimbo.blogspot.com/2009/12/poesia.html

“Última poesía peruana II: Cuatro voces. Cuatro libros”. Por Paul Guillén.
http://sol-negro.blogspot.com/2010/01/ultima-poesia-peruana-ii.html

“El amor como sentimiento de extrañez y de rechazo”. Por Salomón Valderrama.
http://musicadelfuturofrio.blogspot.com

"Parte uno Parte dos Aparte Sin parte de Enrique León". Por Raúl Heraud.
http://nidodepalabras.blogspot.com/2010/04/parte-uno-parte-dos-aparte-sin-parte.html

Evento en Facebook: http://www.facebook.com/enricleon?ref=profile#!/event.php?eid=110088245697375&ref=ts


Vino de honor
Lima, abril de 2010.
--
http://noputaeditorial.blogspot.com
http://lajauladeleon.blogspot.com

Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel

  Fuente: Andina                                 al borde la arcilla                                 hurgas humedad                         ...