martes, 6 de abril de 2010

Homenaje a Esther Castañeda 12 abril 2010 /11 a.m.

Estimad@s Amig@s

El Vicerrectorado de Investigación de la UNMSM tiene el agrado de invitar a usted a participar en el Homenaje a la Profesora Emérita Esther Castañeda.

Estamos seguros de contar con su distinguida presencia.

Adjuntamos a la presente la invitación y el programa.

Atentamente,

--
Vicerrectorado de Investigación
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Av. Germán Amézaga s/n. Edificio Jorge Basadre
2° piso Ciudad Universitaria.
Teléfono: 619-7000-7016 / Fax: 7535
E-mail: investigacionunmsm@hotmail.com
vri.unmsm@gmail.com

Dra. Nanda Leonardini


Recordando al poeta Cachibache (1979-2000) por Freddy Ayala Plazarte

Hace casi un año (10 de Octubre del 2008), en el blog de K-Oz editorial y del grupo literario Kbzuhela, se publicó una nota en conmemoración de un año más del fallecimiento de un poeta, ante todo compañero de letras, me refiero a Oswaldo Calisto Rivera (Cachibache), Quito, 1979-2000. Nunca lo conocí, pero otros factores como haber conocido a sus familiares: su madre y hermana, me han ligado a su obra y conocer parte de su vida, ciertamente de encuentros está hecha la vida, decía Luis Salvador López, cuando alguna vez, siendo estudiante de medicina en Cataluña-España admiraba tanto la obra del pintor surrealista Salvador Dalí que se fue al Cabo de Creus a observar el mar y captar unos de los horizontes que aparecían en sus cuadros, mientras estaba sentado se acercó un hombre (uno de los empleados de la casa de Salvador Dalí), quien lo invitó a una fiesta de los Dalí. Luis Salvador López conoció en carne propia al excéntrico pintor y a su esposa Gala, que le regaló uno de sus bastones, a partir de aquel día Luis Salvador López sería médico y posteriormente un psicoanalista dedicado a estudiar la psicología del pintor y llegar a escribirle un libro.

Así mismo, los encuentros son hechos que condensan y estructuran la existencia de las personas, conocí algo de la obra de Oswaldo Calisto Rivera cuando entré al taller de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2005, luego lo incluí cuando elaboraba y recopilaba una lista de autores para la antología de la novísima poesía ecuatoriana “Premonición a las puertas”. Nada de esto pasaría desapercibido, un día llegó un mail inesperado, su madre Cecilia Rivera y hermana Maricela, a quienes aún no conocía, me escribían y agradecían la inclusión, y sobre todo el valorar su obra. Luego las visitaría y conocería su casa donde me propiciaron un ejemplar de su primer y único libro.

Pero hoy, 22 de septiembre (fecha de su nacimiento), me convoca a escribir sobre Cachibache, su madre me ha comunicado que actualmente tendría 30 años, ya no está con nosotros, desapareció trágicamente, y justamente un tiempo antes de que se publique su primer y único libro oficial: Rojo encanto de marmota, CCE, 2001. Atentaron contra la vida de Oswaldo? Esto sería seguir escarbando sobre la madera y pensar que nada está resuelto y quedarnos con la incertidumbre de su desaparición, sea lo que fuere, lo que me trae a este lugar, escenario, es precisamente su obra. Se fue pero tenemos su poesía y el testimonio de quienes lo conocieron, familiares y amigos. Y cosas como estas desmitologizan lo que se pueda seguir diciendo acerca de su desaparición.

Vuelvo a insistir, de encuentros está hecha la vida, Cachibache vive en quienes lo recordamos. Muy gentil el poeta guayaquileño Augusto Rodríguez me envió un ejemplar de las Memorias del primer festival de poesía joven “Hugo Mayo”, CCE Núcleo del Guayas, 2005, organizada por el grupo Buseta de papel, antología en la cual Oswaldo Calisto Rivera (Cachibache) aparece como un invitado más, sus familiares no lo supieron, ahora lo saben. También lo han incluido en la antología 13 poetas ecuatorianos (Venezuela), selección de Aleyda Quevedo R., así como en el libro de próxima aparición Anatomías de cristal (poetas desaparecidos del Ecuador) realizada por Johanna López Santos.

Cito un fragmento de lo que aparecerá en esta interesante y valiosa antología:

A los 17 años integró los talleres de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Al decir de César Vásconez Romero: “Joven impetuoso, con una seguridad y disciplina impresionantes, ávido por el conocimiento, gentil y hasta cariñoso, exponía sus textos como verdaderas manchas de palabras ante la perplejidad y el entusiasmo de todos. Tenía una ortografía caótica, pues parecería que inventaba la suya propia como la forma más coherente lo quería escribir”

Oswaldo Calisto Rivera, Cachibache (su seudónimo de escritor), un joven apasionado por la pintura dejó más de 100 cuadros terminados, además, estudió en la Universidad Católica Comunicación y Artes, Ciencias Ancestrales en el Instituto ILADES e integró los talleres literarios de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Su primer libro de poesía “Rojo encanto de marmota”, también dejó escrita la trilogía poética compuesta por los libros: La cachiva, Comible Sr. Lucas Alombrey y La falta de pantuflismo.

Posiblemente su desaparición nos dejé un sabor amargo por no haberlo conocido, pero están sus obras intactas, y a futuro serán editadas con el consentimiento de sus familiares. Por ahora, tenemos su Rojo encanto de marmota donde nos deja imágenes paroxísticas, y lo que se debe tener en cuenta es lo sensitivo de la palabra, el lenguaje que nos lleva a un escenario desconocido, mítico. Sensible el poeta o la palabra? Cachibache deconstruye el sentido figurativo de la realidad con la palabra. Resonancia de lo extraño y un delirio permanente de establecer un nexo con lo espiritual. “Rojo encanto de marmota”, perfecto escenario para exponer un campo de símbolos y personajes ajenos a nuestra percepción cotidiana, animales exóticos, paisajes, religiosidad escondida, diálogo con el perpetuo “yo” interior del ser humano, realidad a la que recurre para no abandonarse a sí mismo. El poeta nos desafía a confiar en un espacio-tiempo, que únicamente se volvería certeza en un sueño, más aún, encuentra sacralidad en lo absurdo.

(Seguir leyendo)

DIEZ POETAS PARA EL 2010/HIPOCAMPO EDITORES TE INVITA A PARTICIPAR

CONVOCATORIA

LIBRO DE POESÍA BREVE

HIPOCAMPO EDITORES invita a los poetas a participar en la Colección Hipocampo de Oro: “10 POETAS PARA EL 2010”.

FINALIDAD:

Publicar 10 libros de poesía de autores peruanos (sin distinción de raza, religión, edad o género) que se editarán este año como parte de la Colección Hipocampo de Oro: “Diez Poetas para el 2010” por el decimoquinto aniversario del sello.


BASES:

1. Libro inédito escrito en castellano. Si el libro está en otra lengua –que se hable en nuestro territorio– deberán enviar también la traducción al castellano.

2. La extensión máxima es de 40 poemas (aprox.) no mayores de 20 versos cada uno, escritos a doble espacio en tipo 12.

3. El libro no debe estar participando en concurso alguno ni tampoco haber sido publicado en versión digital u otro medio.

4. La fecha límite de envío de los libros es el 30 de junio del 2010. Enviar a: editor@hipocampoeditores.com con copia a teogu@yahoo.com, y consignar un número telefónico fijo.

5. Los costos de la publicación, el diseño y otros detalles los asume la editorial.

6. Todos los libros están sujetos a evaluación de un Jurado de reconocido prestigio.

7. Los aspectos legales sobre los derechos de Autor solo se tratarán con quienes resulten elegidos.

8. Los libros seleccionados serán presentados en el mes de noviembre del 2010.

9. Cualquier otro punto no considerado aquí será resuelto por el Jurado.

10. El fallo es inapelable.

http://hipocampoeditores.com/blog

Del Movimiento Kloaka a la nueva poesía. Un testimonio por Roger Santiváñez

El Movimiento Kloaka fue fundado en Lima, Perú, pocos días después del 30 de agosto de 1982 por la joven poeta Mariela Dreyfus y quien redacta este documento. Reunidos en el restaurant Wony del céntrico jirón Belén decidimos iniciar un estado de revuelta poética bajo el radical lema Hay que romper con todo, lo cual significaba no sólo separarse de los modos de vida consustanciales al capitalismo y a la sociedad burguesa dominantes en nuestros país, sino la creación de un nuevo lenguaje para la poesía peruana y -si esto era posible- latinoamericana. Semejante empresa es sólo comprensible por la enorme influencia que tenía sobre nosotros todo aquello que Octavio Paz llamó la tradición de la ruptura. Desde Rimbaud y su absoluto desorden de los sentidos hasta el surrealismo pasando por los movimientos europeos de vanguardia, su expresión latinoamericana, y su rebrote posterior en el nadaísmo colombiano o el infrarrealismo mexicano, así como el modernism anglo-sajón y su zarpazo final en el movimiento beatnick, cuando no las propuestas libertarias vinculadas al rock (Lennon's Legend) al hippismo y a la anarquía punk configuraron la ideología underground de Kloaka, cuya versión peruana quiso ser andes-ground en atención a la raigambre quechua de la cultura andina.

Pero ¿Cómo podía expresarse todo esto en un nuevo lenguaje? Los poetas de Kloaka habíamos nacido a la poesía hacia la segunda mitad y fines de la década de 1970 en pleno imperio de la Poesía Conversacional o Coloquiamismo -como también ha sido denominada esta tendencia- cuyos orígenes irradiadores se remontarían a la Antipoesía de Nicanor Parra y al Exteriorismo de Ernesto Cardenal, ambos de los años 50s en el ámbito hispanoamericano, y ambos también provenientes de la poesía temprana de T.S. Eliot y los planteamientos revolucionarios de Ezra Pound que podríamos sintetizar en su apotegma Poetry is Speech. Pues bien: La poesía es habla. Esta sugerente intervención poundiana todavía obsedía nuestras mentes a fines de los 70s. Y en el Perú con ciertas lecturas de los mexicanos Jaime Sabines y JE Pacheco y del chileno Enrique Lihn la tendencia pegaba fuerte, máxime si uno de sus mejor considerados representantes -en Hispanoamérica- era nuestro compatriota Antonio Cisneros. Y en Lima estaban Pablo Guevara y los todavía jóvenes poetas que habían sido de Hora Zero y Estación Reunida, quienes extremaron el coloquialismo en los primeros años de los 70s -Jorge Pimentel, Juan Ramírez Ruiz, José Rosas Ribeyro y los más canónicos Enrique Verástegui y José Watanabe, entre ellos-. Por todo esto, ya no se podía simplemente reiterar el tono de esta pléyade de autores que nos habían dado lo mejor de sí precediéndonos en el uso de la palabra.

Había que ir hacia otras fuentes en nuestra propia tradición: César Moro y su entera insular rebelión. Martín Adán, en sus dos etapas centrales: la vanguardista de Itinerario de Primavera y los Poemas Underwood -ambos de 1928-y la metafísica de Travesía de extramares (1950) y La mano desasida (1964). Emilio Adolfo Westphalen y su particular apropiación del surrealismo en Abolición de la muerte (1935). Jorge Eduardo Eielson y su imaginería lujosa y deslumbrante en Reinos (1945) y aún en su estancia más cotidiana, como es el caso de su libro Habitación en Roma (1952). Frente a Vallejo y siendo uno poeta peruano en el Perú (como diría el propio Vallejo) la cosa no era fácil. En la famosa antología Los Nuevos (1967) de la generación poética peruana del 60, Rodolfo Hinostroza había declarado: "Vallejo no es un poeta, Vallejo no es un hombre, Vallejo es un mito". Pese a que es cierto lo afirmando por el crítico Abelardo Oquendo: "Vallejo es como una pistola al cinto" en el sentido de que nos brinda un equipaje primordial , lo concreto es que a los jóvenes de entonces se nos aparecía como una Vaca Sagrada cuyas multimamarias glándulas nos atosigaban de su leche mañana, tarde y noche. Dicho esto sin menoscabo de la grandeza vallejiana y las infinitas posibilidades de goce y lectura que ha de entregarnos por siempre una obra genial como Trilce (1922). En este contexto fue muy importante para mí una declaración de Américo Ferrari cuando espetó hacia 1977: José Maria Eguren es el más grande poeta del Perú. Así las cosas, nos hemos acercado a la poesía de Rodolfo Hinostroza. De la degustación órfica de su primer libro Consejero del lobo (1965) que nosotros vinculábamos al lenguaje de Reinos de Eielson y Abolición de la muerte de Westphalen, Hinostroza pasó a la dicción poundiana de Contra Natura (1971), pero no a un coloquialismo al uso, como el que imperaba en esos momentos. Esto nos abrió puertas. En este sentido son interesantes las declaraciones hechas a la revista virtual Lanzallamas del poeta chileno Felipe Cussen -a propósito del décimo aniversario de la publicación de la muestra Medusario (1996) - por Roberto Echavarren quien afirma: " el primer libro que a mi me impresionó como ejemplo de la nueva poesía fue el libro Contra Natura de Rodolfo Hinsotroza". Y luego explica: "Para mí ese es el principio, porque ahí él en vez de hablar de patria, habla de migraciones, en vez de fronteras habla de romper fronteras". E igualmente de "nuevos estilos de vida, ya empieza a hablar del cambio de gestalt, de imagen [...] y toda la cuestión también de replantearse las prioridades en cuanto qué tipo de conocimientos se privilegia". Pues bien, para nosotros en la Lima de fines del 70 / principios de los 80s, fue decisivo el hecho de que Hinostroza usara en Contra Natura un lenguaje que se autoilumina, que llama poderosamente la atención sobre sí mismo.

En los días del Movimiento Kloaka nos interesaba llegar a un nuevo lenguaje, pero no sabíamos cómo. En mi caso personal, yo partí del citado lema de Ezra Pound, Poetry is Speech, para avanzar hacia los más profundos significados de dicho planteamiento. Ahondando en la sugerencia de la poesía como habla, decidí investigar dónde se producía con mayor verdad y vivacidad dicha habla. Y llegué a la conclusión de que la perfomance sucedía en las calles. Kloaka era un absoluto producto urbano, de modo que era coherente con nuestra propuesta de innovación. De allí que -a la sazón- planteáramos el abandono de las Universidades y el viaje iniciático al corazón de la ciudad. Había que desplazarse y permanecer en las calles, donde estaba la expresión viva que nosotros queríamos recoger e interpretar para crear un nuevo lenguaje. Situados en las calles, pronto llegamos a la conclusión de que el habla más pura y salvaje - en estado de efervescencia y creación- estaba en el lenguaje del lumpen. De allí que -por propia opción - me pasara una larga estación en el infierno de los warikes más oscuros del populoso distrito limeño del Rímac -al compás de los bombazos y apagones de Sendero Luminoso- abrevando de manera directa esa voz, que junto a la mía propia, descendía hasta las cavidades más subterráneas de mi mente para emerger convertida en otro canto: el que -era mi deseo- habría de modular la poesía de mi libro Symbol. Y luego Cor Cordium, Lauderdale y finalmente Eucaristía. Justo es decir que -al mismo tiempo- se instaló en mí un proceso místico, al cual llegué por una extraña revelación (en verdad fue un re-encuentro) de la divinidad - en el fragor de una pulsión fuertemente erótica- y en el contexto ultra-violento de la guerra civil que se escenificaba en el Perú.

Hablando estrictamente de poesía, había sido fundamental desde fines de los 70s, el surgimiento de Mario Montalbetti, cuyo lenguaje -junto al de José Morales Saravia y Carlos López Degregori- produjo un decisivo twist frente al coloquialismo imperante en la poesía peruana de ese instante. Y en el ámbito latinoamericano la obra de José Lezama Lima vino a convertirse en un paradigma de ruptura frontal con el Conversacionalismo. En esa época fue muy importante no sólo la difusión de su poesía completa en una edición de Barral con tapas celestes, sino su opúsculo Esferaimagen. Sierpe de don Luis de Góngora. Las imágenes posibles en el que se refiere a la lírica del genio español del barroco como "amasada de palabras descifradas tanto como incomprendidas" (Lezama 25) y a Góngora lo denomina "juglar hermético, que sigue las enseñanzas de Delfos, ni dice, ni oculta, sino hace señales" (25). Aunque en el Perú Carlos Germán Belli trabajó creadoramente -en verso medido- con la herencia del barroco peninsular, es exacta la afirmación de Néstor Perlongher -en su prólogo al Medusario- según la cual es Lezama Lima, quien "desata la resurrección del barroco en estas landas bárbaras". (19).

Prosiguiendo con mi testimonio puedo decir que la investigación en el lenguaje callejero y lumpen me llevó -por insospechada ósmosis y muchas madrugadas de fervor- a una expresión que busca iluminarse y trabajar el poema como secuencia fónica explotando sus múltiples sonridades y aliteraciones significativas. Finalmente -y casi sin darme cuenta ya que había empezado extremando el coloquialismo- devine en un tono que ya no tenía nada que ver con la poesía conversacional. O al menos, esa es la impresión que tuve. Por esta razón, fue una muy grata experiencia descubrir en 1998 -por pura casualidad- a través de una nota en una revista de la Universidad de El Paso, la existencia del Medusario, muestra de poesía latinoamericana, en la que pude comprobar la existencia compacta de una estimulante y nueva propuesta neobarroca o neobarrosa, que allá en el lejano distrito limeño de Pueblo Libre, sentí cerca de la búsqueda en la que yo -en mi soledad peruana- había estado inmerso. Pienso que este libro es el primer anuncio contundente del fin del Conversacionalismo. Estaríamos entonces, ante las bases de otro tono para nuestra lírica: uno que ya no halla la poesía en el habla coloquial sino que se repliega en un lenguaje raro cuya sintaxis "pone a prueba los límites de la gramática lógica y secuencial" (Echavarren,Kozer, Sefamí 427) como afirman los firmantes del Medusario, refiriéndose en este caso específicamente a la poesía de Eduardo Espina, por ejemplo. Si el Conversacionalismo fue el arte poético con el que América Latina se reconoció, es decir, se descubrió ante el mundo -luego de la apropiación que significó el modernismo rubendariano y el experimento vanguardista- el neobarroco sería la primera piedra de la edificación de dicho arte -hoy- en el contexto de nuestras sociedades continentales. Ante cierto nihilismo y el no creer en nada de los tiempos que vivimos, el neo barroco significaría la siempre renovada inquietud del hombre por la invención, por la creación de un mundo de palabras trabajadas -y aquí cito a Hatzfeld y su prístina definición del barroco- "algo insólito, como un imperfecto razonamiento, un extraño silogismo o una perla irregular" (Hatzfeld 11). El vacío de la sociedad contemporánea influye enormemente en el poeta llevándolo a la sensación de algo tremendo, poderoso e inconcebible que nos rodea. De esa nada parte para su impulso de infinito. Esta tensión es barroca -o neobarroca- "una especie de intoxicación por el deseo de perderse en los abismos de lo eterno" (Hatzfeld 12)


Por otro lado, Severo Sarduy, uno de los adalides del barroco latinoamericano en los 60s y 70s, plantea que dicha tendencia no es una exquisitez sino una actitud profundamente política: "ser barroco hoy significa amenazar, juzgar y parodiar la economía burguesa, basada en la administración tacaña de los bienes" (Sarduy 99). Esto es de lo más interesante porque explica el derroche del lenguaje como una subversión del placer puro -malgastar, dilapidar- en contra de la ideología del consumo y la acumulación capitalistas. Desde allí vendría una línea subversiva -en este sentido- referida al plano de la plasmación textual en la poesía neobarroca o neobarrosa actual. En este punto creo justo remarcar que no toda la nueva poesía latinoamericana corre por esta pista neobarroca, pero sí pienso que va por un tipo de lenguaje que toma distancia frente al coloquialismo y plantea otro sonido, como es el caso -por ejemplo- de la poesía de Raúl Zurita. Ciertamente se trataría de un proceso iniciado -desde diferentes perspectivas- en los años 80 y que está haciéndose en estos momentos en las también distintas poéticas de variados autores de la actualidad.

Para terminar quisiera proponer una idea más. Si aceptamos que el barroco peninsular del siglo XVII es la expresión del desengaño que siguió al período histórico del apogeo mundial de España y que "no constituye un tema puramente literario, sino que responde a un correlato real, del que políticos y economistas nos informan" (Siles 49) podríamos -haciendo un caprichoso paralelo- hablar de un desengaño latinoamericano pero no por la pérdida -claro está- de ningún esplendor, sino la de una esperanza: la de la transformación de la Realidad que brilló en el horizonte utópico de nuestro Continente al ritmo de la Revolución Cubana y el sacrificio heroico de Ernesto Che Guevara durante los 60s y sus secuelas posteriores. Estaríamos ahora ante un nuevo estadio en la historia de América Latina -imprevisible por cierto- pero sería claro que la nueva poesía latinoamericana estaría vinculada a un momento de repliegue utópico, expresado en la configuración del nuevo berrueco (como me gusta llamarlo) en el que -en todo caso- la utopía persiste en el deseo de forjar un estilo que nombra la experiencia humana de otro modo. Como ha escrito Mirko Lauer en el fragmento 13 de Sobre Vivir:

La perspicacia para captar los límites del escenario, la astucia
para contemplarlos con indiferencia, en un arte de la lucidez
en el cual no se atosiguen los animales, ni se ponga el absoluto a prueba,
ni al alcance de nada, ni en evidencias sutiles como aquella
de una función vencida de la que quedan, frente a frente,
consumación y posibilidad, como dos cáscaras frescas y recién vacías

En el poema deberían quedar constataciones intensas como relámpagos,
guirnaldas de lampreas encendidas, el húmedo sonido
de cuerpos flagelados por cuerpos, y pieles como trópicos talados,
sedientas de sombras y sangrantes , bajo ríos algo pandos
que las lavan de un oro espirituoso: acumulación de evidencias acariciables

[...]

pasos en el viejo jardín, brazadas de oscuras tortugas en el agua, lascas
en la nueva corteza de la experiencia; y el sinsentido fugando por los bordes,
grave de toda gravedad. El poema debe consignar que ha sucedido
algo así como una pausa: silencio de flamencos sobre madera naïve,
silencio de cuculíes sobre apendejadas piritas relumbrantes,
teoría de rumores sobre el archipiélago. (Medusario 147)



Obra Citada

Echavarren, Roberto, José Kozer y Jacobo Sefamí. Medusario. Muestra de poesía Latinoamericana. México: FCE, 1996.

Hatzfeld, Helmut. Estudios sobre el barroco. Madrid: Gredos, 1973.

Lezama Lima, José. Esferaimagen. Sierpe de don Luis de Góngora. Las imágenes posibles. Barcelona: Tusquets, 1970.

Sarduy, Severo. Barroco Buenos Aires: Sudamericana, 1974.

Siles, Jaime. El barroco en la poesía española. Conscientización lingüística y tensión histórica Madrid: Doncel, 1975.

Fuente: 7 de 7

Es difícil leer poesía en tiempos de Twitter: Julio del Valle

Del Valle, autor del poemario "El instinto de la memoria", considerado entre las mejores publicaciones en Perú durante 2009, reflexionó que los poetas quizá tengan "que ver la manera de cómo entrar a otro tipo de lengua, que no sean los lenguajes impresos".

Lima, Perú.- Autor de una poesía que refleja ideas, más que estados de ánimo, el poeta y filósofo peruano Julio del Valle afirma que es difícil leer literatura en una época que es "más de Twitter que de poesía".

"Es complicado leer poesía porque no es una época en la que sea lea, en general; es una época más visual, más de Twitter que de poesía", señaló en diálogo con Efe.

Del Valle, autor del poemario "El instinto de la memoria", considerado entre las mejores publicaciones en Perú durante 2009, reflexionó que los poetas quizá tengan "que ver la manera de cómo entrar a otro tipo de lengua, que no sean los lenguajes impresos".

Con un primer poemario, "Callado cielo", publicado en 1994, Del Valle acabó el año pasado con un silencio poético de más de una década, motivado en gran parte por el viaje que hizo a Alemania para estudiar un doctorado en filosofía en la Universidad de Heidelberg.

"Publico porque es una necesidad vital, porque hay algunas cosas que considero que no se pueden decir de otra manera que poéticamente, y porque no considero que la poesía sea un oficio, ni una expresión humana aséptica", explicó.

A pesar de ello, el escritor remarcó que "la poesía tiene mucha fuerza, pero su margen de influencia es el margen de las palabras y eso le da un alcance y una limitación al mismo tiempo".

"No hay en el libro, y tampoco tengo personalmente, una visión muy positiva de la historia de la humanidad, soy bastante crítico en el sentido de que el ser humano se ha vuelto una criatura muy arrogante de sus poderes, y pienso que se pierde mucho bajo esa concepción del desarrollo", señaló.

Acorde con esas ideas, la primera parte de su último poemario es "casi como una especie de museo de la fragilidad, de la arrogancia y de la derrota humana".

A pesar de su visión crítica, Del Valle no se ha desencantado sobre el futuro de la literatura y, más bien, confiesa que está "muy interesado" en los nuevos soportes digitales y en la posibilidad de introducir versiones de su libro en un espacio virtual.

"Eso no me asusta para nada, porque estos nuevos soportes electrónicos están siendo concebidos cada vez más con la experiencia que uno tiene con la lectura de un libro físico", indicó este poeta, que inició su vínculo con la poesía en la llamada Generación del 90.

Pero, hombre de un tiempo de papel y tinta, el poeta admitió que a su sensibilidad "le va a costar mucho sentirse a gusto (al leer) con un tablero electrónico".

"A mi me encanta el objeto físico, la posesión del libro, y tengo casi una relación animista con mis libros, tienen alma", acotó.

Fuente: Vanguardia

HOROSKOP / José Carlos Yrigoyen por Heriberto Hernández Medina

En el blog cubano La Primera Palabra encuentro este comentario sobre Horoskop (México DF, El Billar de Lucrecia, 2007) de José Carlos Yrigoyen: La poética de José Carlos Yrigoyen es, sin duda, una de las propuestas más originales e interesantes aparecidas en la última década. Su poesía está signada por un proyecto que ha ido afianzándose con el correr de los años. Luego de El Libro de las moscas (1997), el poeta concibe un proyecto que poco a poco va tomando forma, y que se inicia a partir de la publicación de El Libro de las señales (1999). Los dos libros siguientes, La balada del anormal (2001) y Lesley Gore en el infierno (2003) completan una trilogía que no tiene ni tendrá continuidad con su poemario siguiente, Horoskop (2007) cuyo lenguaje y argumento poco tienen que ver con sus entregas anteriores. “Creo que una de las ideas centrales del libro es la cercanía entre marginalidad y fracaso. En los libros anteriores hablaba de la marginalidad pero de una manera más alegre, más despreocupada. En esta ocasión el mismo tema está tratado desde una perspectiva más dura, quizá por momentos hasta ominosa”, ha expresado el poeta, y es esta afirmación la que me anima a mostrarles un texto del último libro de la trilogía junto a uno de este libro, que me resulta especialmente interesante. Sobresale su complejidad en el uso de un lenguaje, delicadamente prosaico, bordado cuidadosamente con muy diversas y sugestivas referencias, y amparado en un tema-pretexto que le permite ganar nuestra atención desde la primera línea.

S/N: NewWorldPoetics‏: Charles Bernstein & Eduardo Espina, editores

S/N: NewWorldPoetics es una revista cuatrimestral dedicada a la poesía y poéticas de las Américas, como asimismo a promover el diálogo entre Sur y Norte [S/N]. En cada número publicaremos poemas y poéticas en traducción al inglés o español, presentando a los lectores de Norte América la poesía de América Latina, y viceversa. Nuestro compromiso es con las poéticas de invención y exploración. Esto también define nuestra concepción de la traducción, a la cual no vemos como una simple mediadora sino como una forma de arte por sí misma. S/N presentará obras que desafían las convenciones pre-existentes sobre la poesía, aunque no necesariamente a la manera predecible de las vanguardias, la bohemia, o la disidencia. La poesía y poéticas que publicaremos están pensadas y concebidas para inaugurar nuevos entendimientos de la invención poética y de la exploración formal, en obras que son tan salvajes e impredecibles como Nuestras Américas.

1 yr. sub. (4 issues) / sus. 1 año (4 números) = $38USD
First issue (Spring 2010) / Primer número (Primavera 2010) = $12USD
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Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel

  Fuente: Andina                                 al borde la arcilla                                 hurgas humedad                         ...