jueves, 6 de agosto de 2009

“Mares que desmantelan sus aguas”. Diego Lazarte: Diario de navegación por José Morales Saravia

Mañana jueves 6 de agosto a las 6:30 p.m. se presenta el libro “Diario de navegación” de Diego Lazarte. Comentarios: Paul Guillén y José Carlos Yrigoyen. Acompañan en electropoesía: dj Carlos Mori vj Omar Córdova. Lugar: Centro Cultural de España. Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz. Ingreso libre. Aquí una reseña del gran poeta peruano José Morales Saravia:

El título del poemario remite a la tradición de los “roteiros” de la navegación portuguesa, de la que procede también el Diario de a bordo de Columbus al que se cita. Este género tiene dos vertientes: la práctica con detalles de puertos y rutas; la imaginaria, armada en los astilleros de los sueños y que Le Goff refiere como el imaginario onírico de las Indias que enriqueció la fantasía medieval. El título sugiere otros enlaces: los obvios de Diario de navegantes, con el que se comparte la visión del mundo, y de Travesía de extramares, con el que no se vincula lingüística ni temáticamente; los posibles de Summa de Maqroll el gaviero, con el que se emparenta narrativamente y en la constitución de un yo poético instalado en la nostálgica situación después del viaje. Este último enlace trae la pregunta por el plot del poemario, por la construcción del tiempo. El poema «Imanes» responde al dividir el tiempo en un “aquellos días” signado por la vivencia del deslumbramiento y el “ahora” de los desimantados imanes ya sin poder: el no aurático momento de la poesía.

Entre ambos tiempos, el yo poético ya de vuelta y post-histórico teje obsesiva y frágilmente una red a través de sueño, memoria y recuerdo, sinónimos que remiten a la misma desilusión, términos penetrados por la misma negativa vivencia del presente. Si el sueño fue “antiguamente un océano”, ahora “los sueños se vinieron a menos” (p.11). ‘Sueño’ dice aquí siempre ‘fantasía’. El poema «Abjuración de los adolescentes» enfatiza esta contaminación del sueño. En «Primera noche», si el yo poético se desea “el remoto discurrir de un sueño / lavando las heridas profundas, / restituyendo los poderes” (p. 12), constata, sin embargo, que los sueños traen “fósiles de peces y algas” (p. 12), restos últimos del mundo de la historia también natural. Otros poemas hablan de “ciudades sumergidas” («Invitación al agua», p. 14), de ciudades cuyas calles están “invadidas por la arena” («Mar de los alucinados», p. 15). El mismo mar, que ha dejado de ser res extensa a surcar por la consciencia, que ha dejado de ofrecer puertos con algo que no sea “escaleras carcomidas” o un lavatorio mohoso que enloquece con “reanudados conteos de su caño” («22 de septiembre. Luna nueva», p. 59), ofrece su verdad: “‘Los sueños son espuma’” («Estuarios», p. 30). Pero si estos están contaminados por el negativo “ahora” y han perdido su carácter oceánico, tampoco el recuerdo, el recuerdo de un sueño, tiene el poder de rescatarlos ni de retomar la calidad oníricamente deslumbrante perdida. «Un sueño recurrente» lo dice: “El recuerdo de un sueño / que entraba en sus aguas / como una lengua negra y pedregosa – le heló la sangre – ” (p. 42).

Hace la coherencia de este poemario la representación negativa de la idealidad encarnada en las figuras femeninas. «Los mares del Sur» y «Oceánidas» se ocupan de ellas: el yo poético recurre al recuerdo para evocarlas y no logra decir sino que “Sus bocas están colmadas de arena / Sus yemas florecen violáceas, / Sus cabellos perdidos enredan a las embarcaciones” (p. 37). En los textos que conforman el último apartado, la imagen de la mujer que sale del agua – Afrodita – es mantenida de poema a poema y su representación (“blancura malsana”, “traje de baño de sólido prusia, que se pega a su cuerpo céreo, ahora tan pesado”, p. 56 y 57) recuerda a la «Venus anadyomène» de Rimbaud que deconstruye el ideal de belleza parnasiano y también el mismo mito de la clásica belleza femenina.

Es cierto que este poemario, en la medida que desestructura la noción de ‘sueño’, no cede a las tentaciones oníricas de una fantasía catabática; pero también que su opción es por una fantasía que se alberga dentro de los bien modernos y seguros muros de la ciudad enfática. En lo primero está su logro; en lo segundo, su limitación.

José Morales Saravia; Berlín, 5 de agosto 2009

martes, 4 de agosto de 2009

VISION DE UN JOVEN SICÓTICO POR ENRIQUE VERÁSTEGUI

Aquí los dejo con un poema de Enrique Verástegui que salió publicado en la Antología de la poesía peruana TOMO II (1973) de Alberto Escobar. Nos vemos este miércoles 5 de agosto a las 5:30 p.m. en la sala José Maria Arguedas de la Feria del Libro 2009 (Cruce de Avenida Javier Prado con Aviación). Enrique presenta su nuevo libro Teoría de los cambios coeditado por Sol negro editores y Cascahuesos. Los presentadores serán José Pancorvo y Miguel Ildefonso:

Es la hora de la pesadilla:
una garra interna ha ido cogiéndome las manos
y nublado mi visión del Paraíso
en los parques.
Yo qué papel desenredo
en medio
de todo este enredo
que es vivir como Nabucodonosor
en Lima
con la luna colgando encima de nosotros.
¡Peligro!
en caso de incendio marcar el 014:
huyendo del contacto de la gente
un atrapado en las esferas sicóticas
rodando
sol negro
en mitad del incendio lunar
profeta esquivando a los veloces automóviles de la rutina
y caminando perdido en la calle
todo es oscuro un trozo de viento en la noche
purulento gritando miro mi alma
-no eres nadie en medio del torbellino de estos
años
los años amargos / tus años amargos
(mi naturaleza interior llena de flores extrañas)
entre estas luces claxon señales mortales
-eres un bicho raro
apenas un muchacho enfurecido
como un girasol de Van Gogh
desterrado en una pensión mugrienta
sin saber ya qué es lo que quieres/
cuídate de señalar un camino
tú crea el camino
(o el camino no existe)
todos los caminos conducen a la desesperación
y la desesperación es un camino de luz
-tú aún no me conoces/
rastro en los cielos
¿Me viste elevarme en la oscuridad de tus ojos?
aún no fue instalado un mundo de seres contrapuesto
a ese otro mundo maníaco de pareceres
Yo esperaba hablarte esta noche
sentado aquí como nadie al borde del auto
en el malecón donde un loco vestido de lila
tenía el rostro de Artaud
sin más palabras que mi bufanda anudada
a los ojos
y con una canción que te ofrezco
en tu hora de la profecía maldita.

PALABRAS DE HUMO: LA COLUMNA DEL ESCRITOR ESPAÑOL MARTÍN CID

Otras miradas

Seguramente todos los que se dejan caer por estos lares han tenido el privilegio de leer “Así Habló Zaratustra”, de Friedrich Nietzsche (y si no lo han hecho, cosa que dudo, lo recomiendo fervientemente). ¿Quién no ha sentido entre sus páginas y palabras la fuerza del hombre que trasciende su propia humanidad para convertirse en un dios entre los hombres? Zaratustra baja de la montaña y nos ofrece el fruto de años de reflexión: el super-hombre.

No vengo hoy a hablaros del super-hombre (que nada tiene que ver con la kriptonita, por cierto), sino de la esencia profundamente literaria que se destila en toda la obra de Nietzsche. La fuerza que percibimos es una fuerza terroríficamente novelística y poética, el nervio de la palabra bien escrita. Conocemos al alemán por los manuales de filosofía pero, ¿por qué no figura en los literarios? Creo que a partir de esta elección se han cometido muchas equivocaciones y, sobre todo, se han hecho cometer.

Cuando se habla en los círculos literarios de esa “novela filosófica” no se hace sino con cierta ironía y con el colmillo torcido. Muy pocos consideran este tipo de literatura eminentemente literario, sino que se pierde en vericuetos que poco o nada deberían importar al novelista. ¿Acaso es la función del novelista escudriñar las jergas para llegar a una verdad metafísica? No –dicen algunos que no yo-, la función del novelista es representar la realidad y a sus gentes, mostrar su tiempo con las historias. Entonces, me pregunto, ¿en qué se diferencia la novela del periodismo? Aquí es cuando mis (numerosos) detractores se frotan las manos y responden con seguridad: la novela no tiene porque contar la realidad, pero tiene que narrar la misma. Estos mis detractores son también los detractores de Joyce y de toda realidad literaria ajena al canon “estético” imperante (dícese: contar una historia de manera clara y entretenida para el lector).

En una columna anterior hablaba sobre la falta de ambición estilística por parte de los escritores: ¿no es también una falta de ambición la aquiescencia con el criterio estético primero? ¿Por qué negar otras posibilidades más eclécticas? No ha habido en la Historia de la Literatura una misma línea, y hay numerosos autores que han seguido diversas líneas. ¿Acaso entonces las mentes pre-claras que niegan cualquier otro tipo de narración han llagado a la solución a la cuadratura del círculo? Cuando Apollinaire “inventó” los caligramas estaba precisamente buscando trascender la literatura y hacer de la forma pictórica una forma literaria (bien sabemos de la mutua influencia entre Picasso y el francés). Las tendencias naturales de la novela (contar historias) tomaban mil formas que ni el mismo Ovidio pudo imaginar: la literatura era entonces música y ritmo y hacía alusiones a miles otras artes y todo era literatura hasta que llegaron tijera en mano los nuevos novelistas con gafas y aire de profesor alejandrino:
-Soy catedrático en literatura y novelista, y la única función de la literatura es narrar, de manera clara, una realidad que existe en la novela como reflejo del mundo.

Son los hijos de la revolución industrial y de la producción en masa: nos han dado un mono en el que pone novelista, poeta o autor y nos obligan a cumplir con nuestro trabajo sin salirnos de las líneas maestras que la empresa (editorial) requiere. ¿Dónde queda la imaginación y la creatividad entonces? Queda para esos otros que no fueron filósofos ni fueron literatos y se llamaron Nietzsche y escribieron libros sobre santos locos. ¿Utilizaron un lenguaje filosófico? Utilizaron el lenguaje del alma, no el que desde el sistema impusieron los poderosos. No siguió el alemán el canon kantiano de escritura filosófica (dícese: aburro a las piedras), ni siguió Joyce el canon narrativo imperante: ambos inventaron una forma híbrida de filosofía y novela, ambos pusieron su grano de arena en la Historia de las Artes.

Preguntarán algún día a la posteridad qué hizo nuestro gran didáctico catedrático: ¿qué hiciste al convertir al novelista en un instrumento de la producción en masa?
La posteridad guardará silencio, porque nunca se preocupa la posteridad de los mediocres.

Así habló Zaraturstra.
Sólo silencio.

Martín Cid

domingo, 2 de agosto de 2009

Nuevas Teorías: El poeta horazeriano Enrique Verástegui remueve una vez más los cimientos de la poesía por Juan Carlos Gambirazio (Caretas, 30-07-09)

El vate nacional, miembro del legendario grupo Hora Zero, mantiene intacta su calidad literaria. Foto: © CARETAS

A sus 59 años, Enrique Verástegui ha escrito prosa, teatro, guiones para cine, música y, por supuesto, poesía. Siempre con un estilo irreverente y peleado con lo convencional, esta vez llega con Teoría de los Cambios, poemario editado por Sol Negro y Cascahuesos, en el que hace una interpretación de la obra del matemático chino Ch'in Chiu-Shao, con la que se topara en una biblioteca de Nueva York. La obra se presenta el miércoles 5 de agosto a las 5.30 p.m. en la Sala José María Arguedas de la Feria del Libro.

-En una entrevista usted mencionó que al escribir siempre está en trance. Por ejemplo al escribir Ángelus Novus levitó y con Albus escuchaba voces ¿Qué pasó al escribir Teoría de los Cambios?
-He tratado de cambiar de método para emplear un trance instantáneo, si se puede decir, al imaginar el poema en el instante mismo en que escribía. Esta vez el proceso ha sido parecido pero diferente. He tratado de darle una voz espiritual al matemático chino Ch'in Chiu-Shao, que descubrió el número cero y que en estos momentos está olvidado por el mundo. Traté de darle una voz poética.

-¿El cero es el origen de todas las cosas?
-Bueno yo lo considero como el no ser y como tal es necesariamente el origen del universo.

-En un poema usted dice “Déjenme así, extraño y solitario... Oh por favor déjenme florecer”. ¿Podría traducirse en que para que un poeta crezca realmente es necesario no hacerle mucho caso?
-Podría ser en las condiciones en las que vive el mundo actualmente. El poeta está obligado a escribir novelas para tener acceso a la opinión pública; pero, en realidad ese verso es una búsqueda de la soledad, de apartarse del mundo.

-En otro verso usted dice “¿Cuánto tiempo tendrá que pasar todavía antes que la muerte sea finalmente vencida y mis obras glorificadas?” ¿Cree realmente que la ciencia debe vencer a la muerte?
-Para eso trabaja la ciencia, en una época de utopías políticas corroídas ya la ciencia ha debido encontrar la vacuna contra el SIDA, por ejemplo, y ese es su deber.

-Alguna vez usted afirmó que había logrado armonizar en su interior los contrarios de un modo tal que podía considerarse un ser perfecto. ¿Sigue pensando lo mismo?
-Considerándome un ser perfecto he escrito este libro.

-¿Solo a nivel de escritura?
-La escritura lo es todo.

O- (*)

quisiera florecer sin recibir nada
por mis poemas, publicar grandiosas novelas
sin que me paguen derechos de autor,
escribir ensayos fundamentales
sin hacerme famoso.
Déjenme así extraño y solitario.
Oh por favor déjenme florecer.

(*) Fragmento del poema DIARIO Z + 1:2/1/2004.

sábado, 1 de agosto de 2009

EL ÁNGEL EN VUELO DE LA POESÍA: UNA PEQUEÑA ENTREVISTA A UN FILÓSOFO CIENCIASÓFICO QUE ESCRIBE POESÍA Por César Pineda Quilca y Charly Martínez Toledo

“Mi amor es la poesía, la escritura a través de los cuales
expreso mi amor hacia el mundo”


Enrique Verástegui


El autor de “En los Extramuros del Mundo”, Enrique Verástegui, nos cuenta detalles de su último libro “Teoría de los Cambios”, el más inspirado y porque no decirlo el más esperado. Agrega además que este poemario se lo dedica a una amiga crítica argentina y que gran parte de sus poemas los escribió acá, a través de la Internet. Así mismo nos habla de algunas cosas más.

a

Día miércoles de Fiestas Patrias. 12 y 30 del mediodía en La Molina. A una cuadra y media de Constructores con Ingenieros. Por fin llegamos a ese bendito hogar tan esperado, donde vive un vate muy reconocido en compañía de su madre, hermanas(os) y sobrinas(os). Toco el primer timbre de unos tres que están en serie. Mientras esperamos que Enrique salga a recibirnos, Charly y yo vamos a comprar un par de Maltin Powers en aquella bodega que se ubica justamente al costadito derecho de su casa. De pronto, el poeta sale raudo como si hubiese visto por ahí a una voluptuosa mujer cubierta de rosas que lo llama. Pero todo queda ahí, en fantasía nada más. Con mucho respeto y educación nuestro anfitrión nos saluda amablemente diciéndonos: “pasen, pasen, justo los estaba esperando. Siéntense en el sofá, pero no cojan nada”, con una voz que te sacude y te pone alerta sobre cualquier hecho delictivo. La razón es muy simple. Sus libros están regados debajo del círculo de su mesita de sala como valiosos objetos de oro de un museo literario en exhibición. Y vaya que lo es. Lo notamos algo cansado, quizás un poco deprimido. Nos sentamos y escuchamos por un rato al poeta decir: “Mis amigos me abandonan por sus ocupaciones”. Pero su semblante cambia cuando damos inicio a la conversación.

- Enrique ¿Cómo surge “Teoría de los Cambios”?
- Surge de un proceso de introspección en mí mismo que busca encontrar mi yo a través de mi lenguaje poético.

- ¿Cuál es el núcleo temático del libro?
- Es la poesía y la naturaleza la temática. Son núcleos eminentemente poéticos.

- ¿Es tu poemario un libro espiritual?
- Sí, eminentemente espiritual. Está presente la idea de Dios.

- ¿Los poetas viven en un mundo múltiple?
- Deberíamos vivir en un mundo múltiple, si es que es un mundo múltiple.

- ¿Te consideras un poeta visionario?
- Sí me considero un poeta visionario por múltiples razones.

- ¿La poesía es cognoscible o todo lo contrario?
- La poesía es cognoscible. Lo innominado lo nombra la poesía.

- ¿De qué forma revoluciona la poesía en el mundo?
- Transformando conciencias.

- ¿Cómo alcanzar la plenitud de la vida?
- A través de la propia juventud y se es conciente del valor de la juventud a través de la escritura.

- ¿Qué sentimiento te ha generado la repentina muerte de Enrique Congrains?
- La desaparición de un gran cuentista. Lo leí muy joven por el año 66. “Lima, Hora Cero” fue un libro bueno por eso de la temática de las barriadas.

- ¿Qué se siente escribir a esta edad?
- Se es joven siempre. La mente no envejece nunca.

- ¿Cómo ves el futuro de la poesía peruana?
- Siempre se ha hecho buena poesía en el Perú. Toda la literatura va en avance.

- ¿Qué opinas de tu generación?
- Fue y es una generación excelente, porque transformó el Perú.

- ¿Qué representó para ti Hora Zero?
- Un grupo de élite de la literatura peruana y además teóricamente, el comienzo de la especialización en el Perú.

- ¿Qué otros proyectos o publicaciones tienes en mente?
- Publicar mis cosas inéditas.

- ¿Qué te parece la Internet?
- Un medio de comunicación fabuloso.

- Por último ¿Cómo te encuentras a pocos días de la presentación de tu libro?
- Tranquilo y a la vez nervioso..

- Gracias Enrique.
- Gracias a ustedes muchachos por la entrevista.

b

Y nosotros nos despedimos con un abrazo y un apretón de manos, encantados de escuchar sus mágicas palabras, llevándonos el sabor de la poesía a la boca…

PRESENTACIÓN DE TEORÍA DE LOS CAMBIOS DE ENRIQUE VERÁSTEGUI EN LA FIL 2009


INVITACIÓN:

Sol negro editores y Cascahuesos se complacen en invitar a la presentación de:

TEORÍA DE LOS CAMBIOS
del gran poeta peruano ENRIQUE VERÁSTEGUI

La presentación estará a cargo de los poetas: José Pancorvo y Miguel Ildefonso

Día: 5 de agosto.
Hora: 5:30 p.m.
Lugar: Sala José María Arguedas de la XIV Feria Internacional del Libro de Lima (Vértice del Museo de la Nación cruce de la Avenida Javier Prado con Aviación - San Borja).

Los esperamos. Cordialmente:

Paul Guillén – Sol negro editores
José Córdova – Cascahuesos

BIBLIOTECA RODOLFO HINOSTROZA: PRIMER TÍTULO “CUENTOS INCOMPLETOS”


La Biblioteca Rodolfo Hinostroza es un esfuerzo de Lustra editores y la Universidad de Ottawa, en la figura de Fernando de Diego, cuyo objetivo es editar toda la producción literaria de Rodolfo Hinostroza (Lima, 1941) en ediciones bien cuidadas, los tomos de la biblioteca son los siguientes: Cuentos incompletos, Teatro, Aprendizaje de la limpieza, Fata Morgana, Consejero del lobo, Contra Natura, Nubo borromeo y otros poemas perdidos y encontrados, Memorial de Casa Grande, Ensayo.

De la contratapa de Cuentos incompletos: “La colección de cuentos presente en este volumen rinde justicia al silencio de la crítica frente a Rodolfo Hinostroza prosista. Si bien reconocido como poeta, las narraciones cortas, que el propio autor define como ‘un territorio de ficción y de cultura’, suponen la constante relectura y la integración de un discurso original tanto por su riqueza intertextual y la multiplicidad de referencias como por el diálogo que establece con la tradición literaria del género (…) Estamos seguros que este volumen despertará el interés de los lectores y de la crítica por una obra que debe ocupar un lugar especial en la literatura peruana”.

El libro Cuentos incompletos de Rodolfo Hinostroza se presentará en la FIL 2009 el día domingo 2 de agosto a las 8:30 p.m. en la sala José Maria Arguedas. Estarán en la mesa de presentación Víctor Ruiz Velazco, José Carlos Yrigoyen y Paul Guillén.

Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel

  Fuente: Andina                                 al borde la arcilla                                 hurgas humedad                         ...