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jueves, 9 de noviembre de 2006

La poesía revelada: Juan José Soto y su Palabra sobre los abismos

Poesía: revelación: canto de Orfeo. Estas palabras son las llaves para entender la poética de Juan José Soto (Lima, 1965). No en vano esta reflexión sobre la palabra y la poesía que es desarrollada desde diversos ángulos en su último libro, Palabra sobre los abismos (Lima: Roda ediciones, 2005) tal vez, podría remontarse a un poema de su primer libro Cárcel de mi ojo, donde la indagación quizás vallejiana del verbo se expresa de la siguiente manera “Qué estigma / tan doloroso / la de ser poeta / que me duelen las palabras / como muertes en el corazón” comparable con el “Quiero escribir pero me sale espuma” de “Intensidad y altura”, aserto que se apoya en otro poema de Cárcel de mi ojo “La palabra que hiere / es un vaso que no acaba / y la espuma que nos ahoga / en el ya no sé / de cada esquina que espera”. Si en su primer libro esta reflexión sobre la palabra estaba ligada a la contemplación de la mujer como una cárcel: “te busco / irremediablemente / te busco con palabras” o “lo que sea / que se parezca a tu rostro: / Cárcel de mi ojo”, en su tercer libro, Palabra sobre los abismos, esta búsqueda se tornara más ligada a una poesía reflexiva en contraposición de una poesía vitalista, de actitud biográfica, descriptiva y cotidiana. Su actitud en cierto sentido metafísica es la encargada de llevar el hilo de la reflexión, además, se apoya en un epígrafe de Octavio Paz: “La palabra poética es mediación entre lo sagrado y los hombres”, similar a lo que expresara sobre el lenguaje Friedrich Hölderlin: “y se le ha dado al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje, para que con él cree y destruya”.

Esta actitud metafísica de la que venimos hablando se refrenda en una posición escéptica frente al lenguaje, hasta cierto punto podríamos denominarla como metapoética: “Busco palabras / Que sean más que palabras / Que hablen más que de sí mismas”, existe una desconfianza en el lenguaje como un medio de comunicación y, por el contrario, se remarca el despliegue del silencio como una realidad más allá de la realidad: “He abierto la pesada puerta del silencio / y atravesado la noche / en que sigilosos moran los más arcanos secretos”. Tal vez, su poética resuma cierto platonismo, pero lo más remarcable, en este caso, es su posición órfica frente a las palabras “ensimismados en el lenguaje de proféticas voces / Allende la estancia”.

Por último, si comparamos su primer libro con este tercero nos daremos cuenta, que el poeta ha dado un salto cualitativo, mientras en su primer libro mantenía algunos rasgos vitalistas, no olvidemos que ese primer libro es de 1994, cuando aún imperaba el conversacionalismo más fiero y llano, en este tercer libro su palabra fluye diáfana por parajes de ensoñación, donde, tal vez, se intente salir de la caverna platónica para ver la verdadera realidad que canta el poeta. Así, Palabra sobre los abismos es un libro que indaga por la propia esencia de la poesía y contempla sus propias palabras en un espejo abisal.

Paul Guillén

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena Juanjo...
Sigue para adelante chico
En confraternidad con la palabra
Luciano

JUAN JOSÉ SOTO dijo...

Gracias Luciano, allí estamos tratando de hacer cosas por lo que tanto amamos: la poesía.
Por otra parte, estimado Paul, debo decirte que ha sido un grato reencuentro con la nostalgia y aquellos ardores iniciales con la poesía la mención que haces de mi poemario inicial.Debo decirte que tengo en archivo una versión revisada y corregida -que en algún momento espero publicar- de "Cárcel de mi ojo" y que desde ya este lunes en el EKEKO espero compartir contigo.
Un abrazo.

sol negro dijo...

Estimado Juan Jose mas bien agradecerte a ti por esas Palabras sobre los abismos, es un gran libro y no se si cometo una infidencia pero Enrique Verastegui leyo el articulo y le intereso tu poesia, por algo será, y eso demuestra que no estamos arando en el desierto. El lunes conversaremos en persona.