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martes, 4 de septiembre de 2007

DEMONIA FACTORY: Poesía de Ernesto Carrión por Maurizio Medo


La semana pasada Fabián Darío Mosquera, un joven poeta y periodista ecuatoriano, me envió una primera batería de preguntas para lo que será un libro de entrevistas con algunos poetas latinoamericanos, no jóvenes, sino aquellos que ya estamos entrados en años.

Entre ellas había una que contenía esta reflexión: Hace poco también leí en una entrevista realizada por ti la siguiente reflexión del poeta guayaquileño Ernesto Carrión: "la poesía latinoamericana está atravesando un proceso justo. La tradición de la ruptura existe. Huidobro, De Rohka, Mayo, etc. Y ahora, frente a una mal llamada poesía de la experiencia de España, que produce una cosa tediosa, que gira alrededor de un yo urbano que como cronista va narrando sus situaciones diarias, aparece Latinoamérica con libros más elaborados, apoyándose en la desintegración posmoderna, en los agujeros dejados por el surrealismo, en lo neobarroso parido en los 80, en los elementos clásicos, aparece, en sí, un trabajo de mayor elaboración y sagacidad. Se piensa en libros TOTALES. En provocar experiencias profundas al lector. Estos libros tienen caídas múltiples, quiero decir, el verso dentro del poema, el poema dentro de un cuerpo, el cuerpo dentro de un libro, el libro dentro de un conjunto que forma parte de una totalidad, etc".

Al recordar estas declaraciones de Carrión, sí, es cierto, aparecieron en la primera entrevista que se le hiciera luego de que Demonia Factory, este libro, obtuviera el VI Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín, pensé: "Qué cabrón este Carrión. En lugar de hablar de Latinoamérica, en su conjunto, ha sido capaz de desarrollar en una entrevista su arte poética". Y es que su escritura, coincidentemente surge "apoyándose de la desintegración posmoderna, en los agujeros dejados por el surrealismo, en lo neobarroso parido en los 80, en los elementos clásicos, aparece en sí, un trabajo de mayor elaboración y sagacidad".

¿Para qué más si él lo dijo ya todo? Pero hay más, su obra existe solamente como una escritura en perpetuo movimiento. Más que un work in progress la llamaría: una perseverancia del vértigo. Ya antes de Demonia Factory, con la escritura de El Libro de la Desobediencia, Carni vale, Labor del Extraviado y la Bestia Vencida, títulos que van conformando su libro, un libro único; el poeta escribía o desde "identidades negativas" o desde la neutralidad. Articulaba en el sujeto, aquel llamado yo poético una doblez. De acuerdo con él, cada ser se presenta como una tesis y una antítesis, como una huída que es, al mismo tiempo, un arribo. En Carrión el "yo", los "yoes", no son autorreferenciales, son máscaras. Las máscaras. Como sabemos, son las que establecen una relación de desdoblamiento del actor con respecto al espacio. En su escritura Carrión aparece como una locación que busca encarnarse en una máscara y, al mismo tiempo, en un espacio que interpola tres realidades: una mitopoética, otra histórica y una literaria. Lo que obra Carrión con esta escritura hurgando por estos niveles de realidad es la fabulación de la propia identidad, un carni vale.

En este panorama Demonia Factory aparece como un desplazamiento. La realidad mitopoética cede su lugar a la evocación de la carne, es sustituida por el cuerpo. No el propio y sí el femenino. La evocación de lo femenino hace que Carrión lo reviva desde un abanico de referencias y planos hasta volverlo, he aquí el retorno a una de sus realidades esenciales, en un cuerpo mítico. Hablo de planos refiriéndome a lenguajes. En Demonia se conjuga lo aforístico:

te gustaba morir violentamente y me enseñaste que sólo éramos si moríamos

Lo reflexivo:

aquí no existe la rutina desvirtuada por la ficción de los hombres que no he sido nunca Aquí existe la ficción de los hombres que nacerán provisionalmente cuando tú quieras Ahora sé que nunca he sido uno Nunca fui uno No seré uno El amor no conoce otra forma de existir que engullendo las pieles que cobija

Con lo explícitamente narrativo:

en casa limpiábamos la casa movíamos los muebles y lavábamos la vajilla que un pariente que huyó nos regaló con disgusto Ella se recogía el cabello con un lápiz y me dejaba mirar su cuello delgado como un fuste

Pero de pronto reemerge lo poético con toda su excelencia y esplendor:

este es nuestro olor -me dices-
esto somos nosotros: UNO
(Dios está temblando enloquecido
Detrás de las montañas)

de ahí el diálogo, la confesión personal.

En la entrevista que citaba al principio Ernesto Carrión, en un momento me confesó: "ni siquiera creo que escriba poesía".

Suerte la suya, quizá esa confesión de parte, asaz en humildad, sea la clave para entender cómo consigue obrar con el lenguaje como si fuera una cosa dúctil y maleable para ir convirtiéndolo de acuerdo al ánimo. Demonia es una síntesis, una brillante síntesis de aquello que llamamos literatura, un bricolaje, un palimpsesto, una construcción que hace de su arquitecto, Ernesto Carrión, uno de los poetas que vienen renovando con brillantez la tradición de la ruptura.


Lima, 30 de Agosto del 2007. (Antares)

lunes, 27 de agosto de 2007

Hoy arranca el festival de poesía País imaginario


"Un festival como País imaginario debe fortalecer la red, la comunidad imaginaria que estamos inventando en América Latina, y para mejorar debe crecer y ser siempre móvil, ser un verdadero festival itinerante que le permita consolidarse como el campamento para las nuevas dicciones con que queremos dejar rastro de nuestros constantes colapsos y de nuestros sueños, así sean turbios..." (Alan Mills)

Luego de un recluimiento interior Sol negro vuelve a la blogósfera. Estas semanas serán recargadas de poesía se inicia el festival País imaginario, el festival Cielo abierto en Barranca, la primera semana de setiembre estará en Lima Rocío Cerón, poeta mexicana y editora de El Billar de Lucrecia, también, esa misma semana habrá un recital en la Universidad de Lima coordinado por Carlos López Degregori.

Hoy se inicia un festival esperado por muchos como es País imaginario en el cual estarán poetas tan contundentes como Ernesto Carrión, Alan Mills o José Manuel Barrios, saludamos la iniciativa de Harold y Maurizio. Participaré el día de la inauguración lunes 27 de agosto en un recital al lado de Alessandra Tenorio, Rodolfo Ybarra, Rafael García Godos, entre otros. Esto será en la Casona de San Marcos desde las 6:00 p.m. Luego habrán otras actividades el martes 28 en la Casona, el 29 miércoles en la UCSS, el jueves 30 en Antares (ver programación en Festival País imaginario) y el viernes 31 la clausura será en el Yacana ahí participaré en la Mesa redonda: Poesía Latinoamericana, hoy, junto a Alan Mills (Guatemala), Héctor Hernández Montecinos (Chile), José Manuel Barrios (Uruguay), Ernesto Carrión (Ecuador), Amalia Gieschen (Argentina) y Maurizio Medo (Perú). Acto seguido diré unas breves palabras sobre Manicomio de Maurizio Medo.

Mi ponencia en la mesa del debate tratará de responder dos preguntas: 1) ¿Cómo podemos entender “lo latinoamericano”, “lo nacional” y/o “lo regional”? y 2) ¿Existe una verdadera diferenciación entre la poesía neobarroca y la poesía conversacional o coloquial?

Si todo sale bien, el sábado 1 de setiembre, llego temprano a Barranca para leer en la inauguración del festival Cielo abierto, esto es a las 10:00 a.m. en la plaza de armas, leeré junto a Héctor H. Montecinos (Chile), Alans Mills (Guatemala), Harold Alva (Piura-Perú), Carlos Sánchez (Chile), entre otros. El domingo 2, leeré en Caral (Supe) a las 2:00 p.m. junto a Eloy Jáuregui, Armando Arteaga, Willy Gómez, entre otros. Ese mismo día, en la plaza de armas de Barranca a las 7:30 p.m. leeré junto a Salomón Valderrama, Víctor Ruiz, Manuel Fernández, entre otros.

El miércoles 5 de setiembre estaré en un recital en la Universidad de Lima a las 7:00 p.m. aunque aún falta confirmar bien el dato y al día siguiente, jueves 6 de setiembre, a las 7:30 p.m., estaremos en Antares junto a Miguel Ildefonso, José Carlos Yrigoyen y Andrea Cabel acompañando a Rocío Cerón en un recital. Ahí nos vemos.

martes, 14 de agosto de 2007

Maurizio Medo: EL PAÍS IMAGINARIO SERÁ NÓMADE. Entrevista de Ana Silvia Padilla (Guatemala)



¿Maurizio, por qué “país imaginario”?

La colección apareció con este nombre desde la segunda edición del libro Manicomio. Pero, hace unos meses, al editar un ensayo sobre poesía latinoamericana, En un país imaginario, se llamó, fue cuando el nombre, lo creo así, nos eligió. En este título también hay un homenaje implícito a Nicanor Parra. Ojalá que como en el poema “El hombre imaginario” en este encuentro, la poesía, ese placer imaginario, vuelva a palpitar en “el corazón del hombre imaginario”. Ese que somos todos.

¿ Qué los llevó a plantearse como ámbito “lo latinoamericano” y no únicamente lo peruano?

Creo que la poesía en Latinoamérica, y aquí tienen mucho que ver tanto los encuentros de poesía joven –fundamentalmente el de los amigos de Poquita fe, fundamentalmente el de los amigos del Estoy Afuera, como también los esfuerzos de Cristián De Napoli con Salida al mar y los de Álvaro Lasso con Novísima Verba- como otros, de algunas editoriales independientes, por sacar a la luz proyectos de autores por la valía de sus escrituras (más que por “representativos” de un país o de una generación), han ido trascendiendo ideas como las de “literatura nacional” o “generación metaliteraria” para articular, más bien, pequeñas colectividades. “Pandillas”, las llamaría Pablo Paredes; “redes”, Alan Mills; “nodos”, Ramón Peralta. La existencia de estas “colleras”, ahora soy yo quien añade otra forma de llamarlas, en peruano, da cuenta de un revival en la tradición de la ruptura y, al mismo tiempo, de una nueva ruptura. Una que se da fuera de la antigua relación con el canon, desde un no-lugar (Milán dixit) Si pensamos en este ámbito, ¿latinoamericano?, es para que estas pandillas, redes – aunque Mills debió decir maras-, nodos y colleras puedan contar con un espacio particular para seguir escribiendo. Se trata de sumar esfuerzos. Personalmente, en un futuro, por qué no, otra versión de este festival, estoy pensando en voz alta, podría surgir de un esfuerzo conjunto de Zignos con El Billar de Lucrecia (se me ocurre un nombre); con Invisibles (se me ocurre otro); con Mantra (otro más). Ahora, no sé si sea correcta la idea de un “ámbito latinoamericano”. Por ahora diría que su ámbito rodea algunas comunidades del centro y el sur de América. Para hablar de lo latinoamericano deberíamos de denominar como “latinos” a los negros de Cuba o de Brasil (lo decía ya Cabrera Infante) e incluir también al portugués y al francés.

¿Cuál fue el criterio de selección para elegir a los autores de esta colección?

Te lo respondía un poco entre líneas. Básicamente sus propuestas. Libros como Litane, de Tarrab; Síncopes, de Mills; Demonia Factory, de Carrión; Segunda mano de Héctor Hernández Montecinos, por citar algunos, se encuentran en una apuesta. En ellos se resuelve, si es que cabe este término, el diálogo de sus tradiciones con las vanguardias. La poesía de estos autores no queda en el decir (que es el gran equívoco), está más allá. Plantea alternativas y soluciones con el lenguaje para descontaminar la crisis que había en él cuando emprendieron su oficio. ¿Descubrieron la pólvora para romper con la apoesis y chatura en la que caía el “formato” coloquialista? No, ya habían antecedentes. Ahí tienes el espléndido Medusario recopilado por Roberto Echavarren, y otras obras como las de Zurita, Maquieira, Marosa de Giorgio, Kózer, Milán o López Degregori.

- Alva señalaba que “País Imaginario” nace, tanto como colección y como festival, impulsado por el mismo espíritu integracionista del resto en una apuesta por los escritores de esta generación...

Vayamos por partes. No creo que sea el “mismo espíritu integracionista”. ¿Por qué? Los encuentros han tenido un lugar el cual desde arranque ya se proyecta como sede: Buenos Aires, Santiago, México D.F. Si bien este primer encuentro lo celebramos en Lima, de ninguna manera pensamos que Lima se vaya a constituir en la sede de un encuentro anual o bienal. La idea es que, como la poesía sea itinerante y nómade. En cuanto a aquello de “escritores de esta generación”, personalmente lo recibo como un elogio. ¡Favor que me hace¡. A mí y a otros autores que saldrán a futuro, pues la futura selección es una tarea que me delegó Harold. Por ahora dejo aún en reserva sus nombres.

¿Los autores seleccionados podrían ser considerados como “neobarrosos?”

¿Si uno lee detenidamente Litane de Alejandro Tarrab encuentra ahí eso “neobarroso” como el gesto predominante?. No lo creo. ¿ En Hernández Montecinos, sí?. Sus obras están más allá. Son otros espacios. ¿Fundacionales? No, no me trago ese cuento, y sé que ellos tampoco. Tal vez agonales. Lo mismo podría decir de Carrión, de Mills o de Barrios. Me parece que lo “neobarroso” crea en algunos una especie de conflicto nominal y, en otros hace que se pretenda descifrar el palimpsesto “poesía latinoamericana” a través de la absurda dualidad: coloquial vs. neobarroso. Los autores seleccionados, y esto fue algo que hicimos de manera conjunta Alva y quien te habla, tienen el mérito, si es que en realidad fuera un mérito, de abrir nuevos espacios, nuevos discursos y nuevas indagaciones entre los lenguajes de este “país imaginario”.

¿No te parece demasiado ambicioso presentar la colección en el marco de un festival?

Personalmente prefiero el término “encuentro”, mi inconsciente asocia aún la palabra “festival” con los de San Remo. ¿Es ambicioso reunir a poetas de cinco países hermanos? Sí, lo es, y no. Y digo no, pues aquí hay un esfuerzo mancomunado: organizadores y escritores. El apoyo que tiene Zignos, al menos el que tuvo en esta ocasión, es casi nulo. ¡Salve, Alva! Puedo mencionar solamente a dos centros de estudios universitarios, amén de la gestión de Rafael García Godos y la generosidad de algunos amigos, promotores culturales todos ellos. Este no es un encuentro de la corporación Alva & Medo (sería espantosa la sola idea de una corporación). Sí, la de dos lectores que median esfuerzos para organizar algo que, al realizarse, dejará de ser un sueño de entrecasa para formar parte de la realidad de los poetas y de las personas que asistan. No hay público, decía citando a Gambarotta, pero sí hay oyentes. Y, por qué no, si este encuentro posibilita una comunión entre ellos y los creadores, la ambición vale la pena. Y más cuando la ambición tiene una proyección. Creo que la meta, y lo digo en voz alta, es que en Guatemala, en Ecuador, en Chile, en Uruguay, etc., este país imaginario crezca, que se articule una movida que establezca una serie de lineamientos ideológicos, estéticos y críticos. A mí me hace mucha ilusión pensar en Santiago y Montevideo como las próximas sedes.

lunes, 13 de agosto de 2007

Poesía líquida: José Manuel Barrios: Explanans (Lima: Zignos, 2007) por Juan José Mendoza*


Todos perderán el ritmo, para eso son los ritmos y los equilibrios, para que se pierdan.
Guillermo Bacchini

La historia de la poesía es la historia de una imposibilidad: la imposibilidad de escribir el silencio.

Poesía era en y cuando aún se estaba por decir, en y ahora que el silencio. La poesía fue lo que estuvo antes que el poema; y el poema es lo más parecido al bouquet que la poesía dejó en su paso por la historia de este mundo.

La poesía, por si acaso, es vacío, precipicio, hundimiento; el poema, en cambio, epidermis flotante, superficie, punta de iceberg.

La poesía es líquida: la poesía liquida. La poesía debiera entenderse como aquello desestratificante -a lo que otros llaman desestructurante- que hay en todos los estratos -a los que otros llaman sistemas-. El poema, por su parte, debería entenderse como la estratificación de lo no estratificado (o el intento de lo informe por alcanzar alguna forma).

La decisión por la poesía es una decisión radical. La decisión por la escritura del poema, en cambio, es una decisión más entre muchas otras que se pliegan en el concierto de opciones estratificadas en el diagrama de las fuerzas que rige a la escritura contemporánea (viejo/nuevo, activo/reactivo, etc.). En ese sentido, la escritura de José Manuel Barrios entraña una decisión -más allá de su voluntad por cierto- que pasa por la búsqueda de la poesía sin la escritura del poema.

La nueva escritura ya no desdeña el pasado (como alguna vez lo pretendieron las vanguardias) ni, mucho menos, opera importaciones mecánicas de estéticas foráneas (como desde siempre que tenemos memoria -desde que tenemos historia- se ha pretendido en Latinoamérica). La nueva escritura -la que por ejemplo escribe José Manuel Barrios desde una literatura que quiere ser más latinoamericana que uruguaya- es una escritura que pretende, pese a su orfandad, ser legítima heredera del pasado ancestral(1) que la constituye y, a la vez, ser portadora de esa frescura que acompaña a las cosas nuevas. Hecha con palabras deshechas, el poema que no quiere ser poema, flamea en la sólida liquidez de un verso que se evapora en la díscola mirada que, en lugar de leer, se fuga hacia un lugar ajeno a la fuerza centrípeta del texto. Como ya vaticinara en "Democracia"(2006), el primer libro de este joven escritor uruguayo a pesar de él: la literatura de hoy ya no huye hacia la realidad ni la política sino que, lejos de ello, la literatura de hoy ya no es política(2) y, sobre todo, ya no es literatura.

***

La poesía está allá, lejos. El poema es la intuición de quien sospecha insuficientemente aquella existencia remota, nunca comprobada(3). Los límites tanto de una como de otro son difíciles de determinar. La poesía es la imposibilidad de la experimentación. El poema, en cambio, es la experiencia de quien, atrapado en la trampa de una distancia, renuncia a vivir y se aboca a una búsqueda hecha gesto, un gesto hecho inmóvil, un inmovilismo hecho silencio, un silencio hecho perturbación, una perturbación que se parece a la sensación de estar aturdido (por lo molesto e incómodo que se puede volver el silencio en ciertos momentos). Ese gesto inmóvil es el movimiento fético de un poeta confundido con el lenguaje (fundido en él), decidido a vivir la experiencia de los límites mismos de la escritura o, en su defecto, a escribir.

El poema está hecho de palabras. La poesía está hecha de ruidos, de ecos de ruidos, de sospechas acústicas pero, sobre todo, de imposibles silencios y de silencios a secas (aunque desde finales del siglo XIX -desde Stéphane Mallarmé según dicen- en los poemas hay también ruidos, ecos de ruidos -golpes de dados, ecos de golpes de dados-, y todo eso sugiere una aproximación más decidida -un golpe de suerte- con la poesía).

El poema está escrito en un papel, está también en la voz de quien, terco, lo pronuncia, y hasta puede estar en una canción que suena en la radio. La poesía, en cambio, casi nunca está en una canción y rara vez está en un papel (excepto que el papel, luego de escrito el poema, todavía permanezca en blanco).

El poema quiere mostrarse, de ahí que se diga que los artistas son egocéntricos. La poesía prefiere ocultarse, gusta del escapismo y es autista.

El poema quiere decir algo, busca sorprender, re(e)vocar un sentimiento. La poesía no dice nada y ni siquiera busca no decir nada, aunque siempre termina diciendo algo, muy a pesar de su no voluntad al respecto.

La poesía es en/cuando se estaba por decir y no se dijo. Está mucho antes que el poema. Y si llega a ser algo, ese algo es como un silencio imposible por fin posible: por fin silencio. Imposible hasta el hartazgo; de ahí que se diga que el poeta está agobiado de poesía: al poeta le duele toda una vida el parto del poema; le dolerá toda una muerte alcanzar la poesía.

Al poema se lo escribe, se lo lee. A la poesía se la busca incansablemente y, algunas otras veces, en su sentido más inhóspito, ni siquiera se la busca (ahí el poema es silencio puro hecho palabras mudas).

A la poesía hay que buscarla no en el poema, sino en las cesuras del verso, en los intersticios vacíos que se abren entre palabra y palabra... entre los espacios que quedan en blanco entre un primer verso y otro primer verso... (el César Vallejo de Trilce y el Vicente Huidobro de Altazor nos han enseñado mucho sobre esto, aunque todavía no se lo haya comprendido lo suficiente).

El poema es la huella insuficiente de una exploración que ni siquiera ha comenzado el poeta: de ahí que se diga que no escribimos lo que somos, sino que somos lo que escribimos; de ahí también que se diga que un poeta es lo que dice y lo que no dice; lo que no calla y otorga: no callar es el camino que ha elegido para acercase al silencio.

***

Sobre el soneto y su afán organizador de lo real no mucho se puede decir. Sólo, como al pasar, el dato histórico nos sugiere recordar que el surgimiento del soneto coincide con la conformación de centralismos monárquicos del poder medieval (que en la modernidad conoció otras denominaciones). ¿Significa ello que el verso libre y la prosificación de la poesía contemporánea son viva expresión de deseos de subversión radicales frente a los insistentes intentos de concentración (económica y política pero también cultural) en las sociedades contemporáneas?

Se puede pensar lo mismo en relación con el canon: palabra sumamente irritante por cierto. Sabemos que todas las generaciones que postularon, a su manera, el revisionismo histórico, cuando pergeñaron una reformulación del canon, entre las únicas cosas que promovieron se cuentan los protocolos de su propia inclusión en el mismo. Una nueva manera de leer, para nada canónica por cierto(4), debería postular que, en lugar de cánones, se auspiciara la lectura de constelaciones. Constelaciones como por ejemplo las que, a su manera, están postulando José Manuel Barrios desde Montevideo o Héctor Hernández Montecinos desde Santiago de Chile.

***

El músico norteamericano John Cage hizo que en un mismo momento confluyeran la composición y la ejecución de un ejercicio. Se llamó 4'33'' a esa composición en acto (1952):

...los intérpretes se sientan en silencio ante sus instrumentos durante toda la obra; los sonidos inconexos del ambiente constituyen la música. Al igual que en Theatre Piece (1960), donde músicos, bailarines y mimos actúan al azar según determinadas funciones preseleccionadas, en 4'33'' difuminó las fronteras entre la música, el sonido y los fenómenos no musicales.

Acaso la concepción filosófica de John Cage, la música dodecafónica, los instrumentales sin compases de tiempo fijo y demás formas de la música rupturista se vinculen directamente con la rebelión de los versos desmedidos ¿cuántos tiempos forman un compás musical desde entonces? ¿Cuántas sílabas mide el azar incalculado de la nueva poesía?

Por su parte, Juan L. Ortiz (un poeta argentino del río Paraná mucho menos desdeñado de lo que algunos presuponen), eligió escrutar el tiempo del río. Eligió también escrutar las horas de un día a través de los imperceptibles movimientos del sol en los breves fragmentos de tiempo que conforman un solo atardecer y el contraste de ello con el vertiginoso cambio de las estaciones del año: otoño, primavera, otra vez otoño; eligió también versificar los sutiles cambios de las tonalidades de un cenit o invocar a la revolución política con una democratizadora dedicatoria dominical: la tarde para todos compañeros...

Acaso tareas como las de John Cage o la de Juan L. Ortiz, en una perspectiva que comprenda que leer es fundamentalmente relacionar territorios distantes, deban ser estudiadas mejor y en directa consonancias unas con otras.


***

Toda extensión posee una medida; y todo verso posee una métrica. Este no es el problema. El problema es que se pretenda escrutar la medida de un verso en lugar de leer el poema; el problema es que se pretenda leer el poema en lugar de medir (incalculadamente) la distancia que el poema intenta saldar con la poesía que profiere.

La poesía está en cuando se estaba por decir y no se dijo. La poesía está antes y después de el poema: en cuando se ha querido leer y no se ha podido, porque se ha hundido a los ojos en la profundidad de relaciones asociativas que sobrevinieron desde la primera palabra, desde el primer verso.

El poema está conformado de metáforas, de alegorías, de comparaciones, de enálages, de metonimias, de anacolutos, de hipérbaton, de oxímoron, de simbolismos. Posee versos que pueden ser libres, medidos, blancos, encabalgados. Estrofas que tienen versos que tienen metros que son libres o que son fijos, que son octosílabos, eneasílabos o codiciados endecasílabos. Las rimas pueden ser pares, impares, consonánticas y asonánticas. El agrupamiento de esos versos puede dar lugar a las cuartetas, a los tercetos, al soneto, al poema. Pero nunca a la poesía. La poesía: no da lugar.

Si bien podemos notar un presente marcado por un supuesto distanciamiento de la forma poética tal como a la misma se la ha conocido, también es cierto que la historia del poema no coincide con la historia de la poesía. Quienes cuestionan la supuesta prosificación de la nueva poesía se han quedado sin demasiados argumentos críticos para referirse a las paupérrimas y desfachatadas producciones de la profusión poética contemporánea: hoy cualquiera es poeta. Aunque en realidad el fenómeno se torna más complejo: no es que cualquiera escribe poemas (aunque en los hechos así suceda) sino que cualquier palabra puede resultar "poética" si es inoportuna en el caos de significaciones plurales y anárquicas que ha provocado hoy la diseminación y proliferación de los sentidos. Frente a ello, los defensores del poema sólo apelan a la museificación del pasado. Efectivamente la conjunción entre endecasílabos y laberintos nos da el descubrimiento del endecasilaberinto: una nueva figura, cuya potencia en la prolificación de los sentidos es un nuevo desafío que los defensores de la prosificación de la poesía deberemos asumir como reto a superar.

Contra las argumentaciones que impugnan la tendencia de la poesía contemporánea a la prosificación, se nos ocurre que tal vez no seamos más que una idea, y la poesía, la infinita forma de narrarla. También se nos ocurre postular ejemplos de nuevas formas de escribir (y de leer) como los prosemas procurados José Manuel Barrios en su obra. Contra las argumentaciones que impugnan la tendencia de la poesía contemporánea a la devaluación de los valores estéticos imponemos, a la manera de lo prefigurado por Friedrich Nietzsche, que de lo que se trata es de la configuración de nuevos valores (estéticos y, lamentablemente para muchos, también morales). Y en eso estamos.

***

En un comienzo todo era música (piénsese en los ditirambos y en la tragedia griega). Luego devino la épica, que exigió un metro y una rima (que más allá de lo estético se trató de una mera mnemotecnia para el aeda y el rapsoda). Luego se descubrió el poema. Allí tuvo su apogeo el soneto, obra magistral del arte mayor (mayor de ocho sílabas).

Pero un día, cuando todos creíamos que la poesía era la excelencia de la rima consonántica y la métrica reguladamente perfecta, verso a verso, cabalgamiento tras cabalgamiento, se descubrió que no necesariamente el poema debía ser así. Y que no necesariamente debía buscarse su excelencia, ni que por ello pasara precisamente lo perfecto. La poesía no sólo tenía que ver con lo bello. O lo bello no sólo era el fulgor gastado de las mismas estrellas a las que durante siglos debieron acudir los poetas en busca de sus "singulares" imágenes. Lo bello también podía ser la insistente intermitencia de lo negro en lo negro y de la noche en la noche (para continuar con la misma simbología) o, incluso, también se podía prescindir de tales aspiraciones en el hecho estético. También se vislumbró, y he aquí lo que pareció más escandaloso para muchos, que lo escatológico también podía ser portador de una sublime belleza.

Desde ese momento, la poesía salió disparada para todos los lares del verso. Y la lectura, aunque lenta, ha pretendido seguirla (una vez más, insuficiente-mente).

***

Las hay lineales, sucesivas, de izquierda a derecha. Pero las hay viceversa: de centro a izquierda, alternativas y des-lineales. Las hay literales, directas, claras, decididas. Pero las hay herméticas, irreconciliables con el sentido, con el significado, con el significante. Las hay difusas. Las hay cerradas, completas, agotadas. Pero también las hay abiertas, infinitas, interminables, imposibles de terminar. Los márgenes de la lectura cada vez parecen ensancharse aún más.

En la tensión entre lo posible y lo improbable, entre lo no dicho y lo que intenta decir, entre la búsqueda y lo que no existe, encontraremos, frustrado y solitario, algún poema.

Acaso ahora la búsqueda de la poesía prescinde de los poetas. Acaso ahora ya no se trate de escribir, frustradamente, el poema, sino de leer, por fin, la poesía que se yergue entre las cesuras del verso y el entramado de silencios que se abre intersticialmente entre todas las cosas del mundo (incluidas las publicidades).

Tal vez se trate también de subsumir todos lo géneros literarios a la poesía, el género literario que precisamente no es literatura.

Pero no se debe confundir en absoluto la distinción entre poesía y poema con la distinción entre forma y contenido. La poesía tiene la forma de lo informe, de lo líquido y de aquello que, no habiendo sido hallado nunca, se lo vislumbra siempre.

Heredera de la "poesía visual" de Clemente Padín, la obra de José Manuel Barrios desdeña la escritura del poema y, en su lugar, juega con los realineamientos en la página que la pauta gráfica actualiza. En ese sentido, las imágenes del video juego y de la navegación en internet (del "play" y del "click", del "jostick" y del "scroll"), dinamizan los modos del leer en perfecta consonancia con las exigencias de una hiperquinesis de la lectura contemporánea.

***

Sobra decir que reflexiones como las expuestas nos las ha deparado, desde Montevideo y para toda la escritura en lengua castellana, José Manuel Barrios con la entrega de EXPLANANS, una obra definitivamente contemporánea a su tiempo:

Quisiera haber traído alguno de mis vestidos
pero quedaron encerrados
esperándome
Ya estaba un poco harta
de que un padre y un hijo obsesivo
me indicaran como debía desvestirme
Para cuando llegué
las acosadoras del presente
querían hacer de cuenta
que mi cuerpo era informe y mi sexo blandecía
con un parpadear visible de medusa/
que mis sentidos habían sido anulados
Eso es una gran mentira dije yo


Sobra decir también que reflexiones como las que nos sobrevienen ahora, también quieren formar parte de una suerte de anticipo: el de la poesía que vendrá. La poesía que vendrá ya se está escribiendo en insondables y recónditos espacios (virtuales pero también geográficos) desde los que la lengua castellana tiembla ante el estertor creativo que la sacude. Estertor que es agonía pero también nacimiento. Estertor desde cuyo ritmo ya ensaya manifestaciones como estas, construida sobre las ruinas de una poesía anterior, sobre la base de restos como los que José Manuel Barrios dona al tono de una época en la que ningún autor (categoría también crítica) parece ser ya más importante que el movimiento del que forma parte:

Ni civilización ni barbarie: hacer una barbarie con la civilización. Poesía líquida: poesía liquida. Herida de muerte, la escritura es una institución que se corroe oxidada. La escritura de la nación ya no puede ser leída. La nación es sólo un barrio que todas las mañanas se disfraza de país para no dejar sin rating a los canales de noticias. Poesía líquida. Para ser una poesía de academia sabe demasiado de las cosas que pueden ser halladas en las cloacas. ¿Qué espacio han reservado para estos textos? Poesía líquida.

Aunque de agua, de fuego: poesía líquida. Aunque sea desierto, que su lengua no sea la semilla de un desierto: poesía líquida. Poesía que es agua y es ajenjo: poesía que es cuerpo informe. Poesía líquida.

Poesía que conoce la diferencia entre el libro y la escritura: entre la poesía y el poema: poesía líquida. Poesía que es pez, y nada... contra la corriente: poesía líquida.

Poesía que ya es incendio y ya es futuro: poesía liquida. Poesía en la que ya ningún autor es más importante que el movimiento: 'Manuel ya se encuentra en otro lado': poesía líquida.

Poesía que se ríe de la escritura, poesía que baila en una fiesta en la que el lenguaje ya no está invitado... poesía que llora risa y se ríe de la risa llorando...

Los galicismos se ponen al remojo de los neologismos, el spanglish es la media lengua de un aprendiz de los idiomas, el latín se ríe de su temple milenario para nada. Poesía políglota que no es ninguna lengua vieja, que tampoco es lengua nueva, porque hasta lo nuevo ya ha envejecido antes ¿Cómo flamear en el agua? Poesía líquida.

Poesía mezcla. Poesía escrita con batidora. Poesía híbrida que ya no es ni civilización ni barbarie, ni barroco ni barroso, ni estado ni nación, ni uruguaya ni latinoamericana, ni americana ni precolombina, ni híbrida ni poesía. Consumación anticipada de lo que vendrá, poesía incompleta de lo inacabado. Punta flotante de un iceberg que ya ha sido comido por los peces.

Rito de iniciación en la tribu de los nómades que salen de las universidades para perderse en las alturas del altiplano y las llanuras de los versos más infértiles, se sientan a esperar el nacimiento de sus cultivos, van del atlántico hasta el pacífico sin mayor equipaje que los pies. Poesía líquida.

Para ser académicos saben demasiado de las cloacas. Versos aleatorios. El significado se ha mudado de palabra. Poesía líquida.

El lector anda desandando los caminos de sus libros anteriores para poder leer. Anda desandando un camino para poder escribir. El hilito de Teseo está cortado, pero como nadie le avisó, anda arrastrando las puntas de un camino que no pisa, pisotea.

Conocí a José Manuel Barrios en la época en la que se disfrazaba de Pablo Polyester para no asustar a los realistas. Fue en una noche de verano en la que el frío era más hondo que la herida de cualquier hueso. Y la primera noche coincide con la última vez que lo vi. (: sobre el autor)

Rosario, mayo de 2007


NOTAS

(1) El adjetivo es excesivo si se lo compara con pasados ancestrales como el de otras regiones latinoamericanas tales como las que involucran a la cultura andina o mexica. El mismo adjetivo, en cambio, no resulta excesivo si se consideran, por ejemplo, las consecuencias imaginarias de acontecimientos históricos tales como el supuesto desembarco de expediciones vikingas en las costas del territorio que hoy conocemos como el Uruguay, acontecimientos que datarían del siglo XIII de nuestra era.

(2) Esto no quiere decir en absoluto que la escritura contemporánea no posea, como efectivamente sí posee, políticas y retóricas muy definidas. En todo caso lo que se pretende subrayar aquí es la intención de una cierta poética contemporánea (de la que la obra de José Manuel Barrios es un claro exponente) de subvertir la función social que se atribuye a los discursos o, por lo menos, plegarse de una manera diferente a funciones estratégicas menos visibles en el entramado de fuerzas que constituyen la arena de la lucha del poder globalizado.

(3) La poesía como existencia remota y nunca comprobada se nos presenta como una suerte para el poema. El poema existe porque nunca pudimos estar en presencia de la poesía. Acaso la poesía pertenezca a un espacio "divino"; acaso la insistencia poética se corresponda con la herejía de tantas religiones.

(4) Un verdadero canon de la poesía, si pudiera escrutarse, debería constar de la historia de los silencios más canónicos. Aunque más que de canon, en ese caso, deberíamos hablar de constelaciones: distancias que separan uniendo y unen separando; silencios que hacen ruido callando y callan haciendo ruido.

*Juan José Mendoza es escritor y crítico, miembro de la cátedra de Literatura del Siglo XX de la Universidad de Buenos Aires y Director del Programa de Escritura Experimental www.espiralnetico.com.ar

miércoles, 8 de agosto de 2007

I FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA PAÍS IMAGINARIO 2007

Harold Alva apuesta por la última poesía latinoamericana en este festival

vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
Nicanor Parra

Entre los días 27 y 31 de agosto se celebrará en la ciudad de Lima la primera versión del festival País imaginario, organizado por Editorial Zignos, que coincidirá con el lanzamiento de la colección de poesía País Imaginario. Esta colección dirigida por Harold Alva y Maurizio Medo aparece en Latinoamérica con la intención de crear un espacio para las nuevas escrituras trascendiendo los conceptos de literaturas nacionales y de generaciones. El país imaginario, a decir de sus directores, se articulará basándose en poéticas que abren un nuevo espacio discursivo, ideológico, crítico y político, entre los que se vienen generando en las aldeas de la lengua castellana.

En este primer festival se presentarán los libros: Litane, de Alejandro Tarrab (México); Segunda mano, de Héctor Hernández Montecinos (Chile); Explanans, de José Manuel Barrios (Uruguay); Demonia Factory, de Ernesto Carrión (Ecuador); Síncopes, de Alan Mills (Guatemala), así como Óxido y Manicomio, de los peruanos Jorge Hurtado y Maurizio Medo.

En el marco de este encuentro, a desarrollarse en lugares como la Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad Católica Sedes Sapientiae, Antares, artes y letras y el Yacana bar, los poetas invitados compartirán escena con diversos autores peruanos (tales como Paul Guillén, Rafael García Godos, Luis Fernando Chueca, Alessandra Tenorio, Florentino Díaz, José Agustín Haya de la Torre, Willy Gómez Migliaro, entre otros) en un intento por dialogar desde la poesía misma trascendiendo las fronteras. Asimismo se tendrá la proyección de los videos de Karen Bernedo y Gustavo Reátegui y el del encuentro de poesía Poquita fe de Scott Meier y Héctor González y la celebración de perfomances y recitales.

Para mayor información sobre el evento escriban a: editorialzignos@yahoo.es


Poeta chileno Héctor Hernández Montecinos presentará su libro Segunda mano

PROGRAMA-

Lunes 27 DE AGOSTO, Casona de San Marcos

18: 00 pm. Palabras de inauguración a cargo del Director de la Casona de San Marcos, Sr. Federico García.

18: 30 pm. Palabras del Director de Editorial Zignos, organizador del evento, Sr. Harold Alva.

19:15 pm. Presentación del libro SEGUNDA MANO, de HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS (Chile). Modera: Luis Fernando Chueca.

19.45 pm RECITAL DE POESÍA

Primera Mesa: José Manuel Barrios (URUGUAY); Ernesto Carrión (ECUADOR), Alan Mills (GUATEMALA), Héctor Hernández Montecinos (Chile), Jorge Hurtado (Perú).
Modera: Gabriel Ruiz-Ortega.

Segunda Mesa: Paúl Guillén, Alessandra Tenorio, Vanessa Martínez, Harold Alva, Luis Fernando Chueca, Rafael García Godos (PERÚ).
Modera: Héctor Hernández Montecinos
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José Manuel Barrios, poeta uruguayo, realizará una performance y presentará su libro Explanans

MARTES 28 DE AGOSTO, Casona de San Marcos

18:30 pm. Presentación y conversación con ALEJANDRO TARRAB sobre su libro LITANE, vía webcam. Conversan: Alan Mills y Maurizio Medo.

19:00 pm. Presentación del libro SÍNCOPES de ALAN MILLS (Guatemala). Presenta: Maurizio Medo, Héctor Hernández Montecinos.
Modera: Alessandra Tenorio.

19:30. Presentación del libro EXPLANANS de JOSÉ MANUEL BARRIOS (Uruguay) a cargo de Héctor Hernández Montecinos y Maurizio Medo.
Modera: Harold Alva.

20:00. RECITAL DE POESÍA.

Primera Mesa: Rodolfo Ybarra, Percy Ramírez, Diego Lazarte, José Bardales, Alan Mills (Guatemala), Héctor Ñaupari, Willy Gómez Migliaro.
Modera: Ricardo Ayllón.

Segunda Mesa: José Manuel Barrios (Uruguay), Ernesto Carrión (Ecuador), José Agustín Haya de la Torre, Jorge Espinoza Sánchez, José Pancorvo, Luis Espejo (Perú)
Modera: Maurizio Medo.

Alan Mills, poeta guatemalteco y director de la revista Rusticatio, presentará su libro Síncopes

Miércoles 29 de agosto, Universidad Católica Sedes Sapientiae

18 y 30 pm. RECITAL DE POESÍA.

Primera Mesa: Alan Mills, Rafael García Godos, Ricardo Ayllón, Willy del Pozo, (PERÚ); Héctor Hernández Montecinos (CHILE)
Modera: Harold Alva.

Segunda Mesa: José Manuel Barrios (URUGUAY), Ernesto Carrión (ECUADOR), Jorge Hurtado, Gonzalo Málaga, Víctor Ruiz (Perú).
Modera: Héctor Hernández Montecinos.

19:30 pm. Proyección de los videos de Karen Bernedo sobre poemas de Roxana Crisólogo, Willy Gómez Migliaro, Róger Santiváñez y Domingo de Ramos
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Alejandro Tarrab, poeta mexicano, presentará su libro Litane vía webcam

Jueves 30 de agosto, ANTARES, Artes y Letras


19: 00: Presentación del libro CIELO RASO de JOSÉ BARDALES, a cargo de Harold Alva y Héctor Ñaupari.
Modera: Florentino Díaz.

19: 30 pm. Presentación del libro DEMONIA FACTORY de ERNESTO CARRIÓN (Ecuador). Presenta: Héctor Hernández Montecinos y Maurizio Medo.
Modera: Harold Alva.

20:00 RECITAL DE POESÍA.
Primera Mesa: José Manuel Barrios (URUGUAY); Ernesto Carrión (ECUADOR), Alan Mills (GUATEMALA), Héctor Hernández Montecinos (CHILE), Jorge Hurtado (PERÚ)

Segunda Mesa: Florentino Díaz, Andrea Cabel, Ana María Falconí, Harold Alva, Raúl Solís, Rocío Fuentes, Armando Alzamora.
Modera: Gabriel Ruiz-Ortega

21:00 Presentación del libro QUERIDOLUCÍA de RAFAEL GARCÍA GODOS a cargo de Héctor Hernández Montecinos.
Modera: Alan Mills.

Ernesto Carrión, poeta ecuatoriano y premiado recientemente en Colombia, presentará su libro Demonia Factory

Viernes 31 DE AGOSTO, Yacana bar

19: 00 pm. RECITAL DE POESÍA:
Primera Mesa: Mesías Evangelista, Harold Alva, Jhonny Barbieri, Jorge Castillo Fan, Giancarlo Huapaya.
Modera: Willy Gómez Migliaro.

19:30 p.m. Presentación del libro ÓXIDO de JORGE HURTADO, a cargo de Harold Alva y Héctor Hernández Montecinos.
Modera: Maurizio Medo.

20:00 p.m. Mesa redonda: Poesía Latinoamericana, hoy. Alan Mills (Guatemala), Héctor Hernández Montecinos (Chile), José Manuel Barrios (Uruguay), Ernesto Carrión (Ecuador), Paul Guillén y Maurizio Medo (Perú).
Modera: Harold Alva.

20:45 p.m. Presentación del libro MANICOMIO de MAURIZIO MEDO. Comentan: Alan Mills, Héctor Hernández Montecinos y Paul Guillén.
Modera: Willy Gómez.

21:15. Proyección de los videos del POQUITA FE y de Gustavo Reátegui sobre poemas de Medo y Guillén.

sábado, 21 de julio de 2007

Segunda mano de Héctor Hernández Montecinos


HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS (Santiago, Chile, 1979). Licenciado en Literatura. Doctor © en Filosofía mención Teoría del Arte. Ha escrito en poesía No! (2001), Este libro se llama como el que yo una vez escribí (2002) y El barro lírico de los mundos interiores más oscuros que la luz (2003), los cuales aparecen reunidos en [guión] (Santiago: LOM, 2007), que es el libro hermano de [coma] (Santiago: MANTRA editorial, 2006; 2º edición, Sao Paulo: Amauta editorial, traducida al portugués, en prensa) que reúne su trabajo poético del 2004 a la fecha. Además se han publicado varias selecciones y antologías de su extensa obra como Putamadre (Lima: Zignos, 2005), Ay de mí (Stgo: Ripio ediciones, 2006), Segunda mano (Lima: Zignos, 2007), y La Poesía Chilena soy yo (Cochabamba: Mandrágora editorial, 2007). Ha sido becario del Consejo Nacional del Libro y la Lectura como ensayista (2003) y como poeta (2006), del FONDART para realizar su doctorado (2004 y 2005), de la Fundación Pablo Neruda (2005) y de la Fundación Andes (2005). Textos suyos aparecen en diversas antologías y revistas en Latinoamérica, EEUU y España. Algunos han sido traducidos al alemán, portugués, inglés, francés, catalán y vasco. Ha sido invitado a presentar sus libros y lecturas públicas en Alemania, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú. Escribe regularmente sobre literatura, subjetividad, cultura, arte y género en diversas publicaciones nacionales y páginas web, por los que ha participado en varios coloquios internacionales sobre dichos temas. Su trabajo poético se ha cruzado con música, fotografía, instalaciones y diversas realizaciones audiovisuales. Ha dirigido varios proyectos editoriales, hace performances y acciones de arte, collages en papel, ilustraciones, guiones y obras de teatro en pequeño formato. Es el director general de los encuentros de poetas latinoamericanos en Santiago de Chile “Poquita Fe” (2004 y 2006).


Héctor Hernández Montecinos es uno de los autores menos representativos no sólo en su país natal, Chile, sino en todas las aldeas de habla castellana. No estamos ante un poeta, que valiéndose de efectismos, nos proponga un discurso novedoso. Por el contrario, basado en un conocimiento de la tradición, de las tradiciones de la poesía universal, articula un discurso en el que transforma las lecturas en reescrituras y, a través de ellas, gesta otro decir. En el trabajo de Hernández Montecinos, poseedor de una singular conciencia de la significación de obra, asistimos a un replanteamiento de conceptos con los que arrebata la P mayúscula a la Poesía de salones para darle la vuelta y contaminar con su esencia crítica y voraz los diversos estadios de la realidad. Si Putamadre para muchos de nosotros, sus lectores, constituyó un libro perturbador y deslumbrante, ahora, a través de Segunda mano, radicaliza su idea particular de lo poético desarrollando una escritura que se muestra a todas luces fundamental para acceder a una real comprensión de la poesía en los albores de este nuevo siglo.

MAURIZIO MEDO


El poeta no tiene que tratar de convencernos de que a su escrito lo habita la vida; vivacidad sí tiene, pero allí se amontona la muerte, una puntilla cineraria. La lectura (¿de alguien, de nadie?) alimenta una vida en la muerte – el libro roba vida al lector, para devolverle muerte, o por lo menos la suspensión de la vida, un freeze donde no nos moviéramos por segundos o siglos, para retomar, después, el movimiento y la conversación. Destila en el lector una muerte en vida, la parálisis de un veneno. Todo está muerto: el descarrilamiento, el montaje, lo que ofrece y lo que no ofrece alguien desde su fondo descalificado de odio, desde el cuerpo vivo, que dispone los gajes de la muerte, esa integridad de la disgregación. Si se desagrega, arriesga todo: incluso que lo sazonen, lo hiervan y se lo coman, sin saber bien lo que están comiendo. Ese arrojo convierte esta escritura en poesía, porque dispone de muchos juegos, se expone, y deja todo allí, sin intentar en particular defenderse. El poeta está muerto; viva el poder atómico que estalla en cadena, los efectos cargantes de paradoja. Deja todo allí: una pasión del amontonamiento, un desamor amor. El afecto no está dicho: ojos muertos sobre una lengua muerta. Salvo que “los ojos no son para leer, sino para iluminar lo que se lee.”

ROBERTO ECHAVARREN


120 páginas - Valor: S/. 20.00 - Pedidos: editorialzignos@yahoo.es / editorialzignos@gmail.com

lunes, 22 de enero de 2007

MANICOMIO DEL ALMA POR PAUL GUILLÉN*


Maurizio Medo. Manicomio (Segunda edición). Lima: Zignos, 2007.

Empezaré estas breves líneas diciendo que el poemario Manicomio de Maurizio Medo es un libro enteramente polifónico, en el sentido, de la confluencia y superposición de voces o siguiendo a Bajtin la polifonía es “la pluralidad de voces y conciencias independientes e inconfundibles”[1]. No puedo dejar de mencionar que, en un nivel intertextual, hay algunos lazos con Hospital Británico de Héctor Viel Temperley, con “Carta al Señor Legislador de la Ley sobre Estupefacientes” y El ombligo de los limbos de Antonin Artaud o con algunos poemas sueltos de Martín Adán como “Esquizofrenia” o “Litoral”, es decir, textos que reclaman una atención especial, en tanto, interacción de voces que se interponen y fragmentan entre sí. Hago un acápite al respecto de la figura de Martín Adán para decir que si uno lee, por ejemplo, al Adán de Travesía de extramares, junto con Sobre vivir de Mirko Lauer o con Book de Laetitia Casta de Rafael Espinosa encontrará una serie de similitudes increíbles, es por eso, que prefiero leer Manicomio no en relación a su “generación”, sino a través de un devenir estético que estaría marcado por el Martín Adán de Diario de poeta, por Lewis Carroll y su Alicia en el país de las maravillas y también por A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, por la absorción de Carrol hecha por Juan Luis Martínez en La nueva novela e incluso por la poesía fonética de Paul Scheerbart o Kurt Schwitters. He titulado “Manicomio del alma” a este texto que les estoy leyendo, porque recuerdo que en alguna entrevista que le hicieron a Maurizio Medo el libro Manicomio había sido mencionado como “Manicomio del alma” que es el primer verso del poema “Esquizofrenia” de Martín Adán: “Manicomio del alba asilante un lucero / friolero, adormilado, tan ave todavía…” y creo que esta relación se hace más explícita con el juego de espejos en la relación Lewis Carroll-Juan Luis Martínez, pero sobre esto volveremos más adelante.


Retomando el tema de la polifonía, lo que me interesa es hablar acerca de la fragmentación de estas voces y el porqué de ese procedimiento escritural. El semiólogo francés Jacques Fontanille nos explica que la polifonía por definición es “una modalidad enunciativa del conflicto (conflicto ideológico y conflicto de representaciones sociales)”[2]. Esta reflexión la podemos ligar con la idea de T. S. Eliot acerca de la “fragmentación cultural”, esto se ve con claridad en el primer poema “El entierro de los muertos” de La Tierra baldía, donde la enunciación poética produce un texto híbrido, polifónico, dialógico y culturalista apoyándose en las voces de Ezequiel, el Eclesiastés, Tristán e Isolda, Baudelaire, Dante, etc. por su parte, Medo en algunos de sus textos utiliza este procedimiento, por ejemplo, en el poema “Entonces dijo el clon” se vale de un fragmento de “Epístola a los transeúntes” de Vallejo, pero lo hace en un sentido paródico, porque el poeta dice después de Vallejo dirigiéndose a un interno del Manicomio: “-calla cesitar”.

Por otra parte, vemos en el texto “Centón del comedero” la presencia de versos tomados de otros poetas como Antonin Artaud, René Char, Héctor Viel Temperley, James Matthew Barrie, Martín Adán, Kurt Schwitters, Lautreamont, Nietszche, Dante, Antonio Gamoneda, Robert Frost, Lewis Carroll, Juan Luis Martínez. Este texto “Cestón del comedero” estaría afirmando una visión de la tradición poética que se ajusta a las ideas de Eliot, quien afirma que: “Ningún poeta, ningún artista de cualquier arte, adquiere sentido completo por sí solo. Su significación, su apreciación, es la apreciación de su relación con los poetas y los artistas muertos. No se le puede valorar individualmente se le debe comparar y contrastar con los muertos”[3]. Yo quisiera remarcar la presencia de Lewis Carroll y de Juan Luis Martínez en tanto el juego de espejos y el desplazamiento constante del sujeto poético y cómo se fragmentan estos múltiples “yo”.

Si recordamos en La nueva novela de Juan Luis Martínez en la página 81 “Fox Terrier desparece en la intersección de las avenidas Gauss y Lobatchewsky”, ese perrito desaparecido de nombre Sogol (anagrama de logos) sería una forma explícita de problematizar el logos cartesiano, algo similar ocurre en Manicomio con uno de los versos iniciales “se alquila... razón”. Toda esta organización contra el logocentrismo se apoya en un discurso psicótico y esquizofrénico: “soy gilda, brivio, cuarto17. / maníaco depresiva, esquizoide y psicótica” o “regístrese: rasgos esquizoides, amada por la madre / denomínala la cerda”. Es interesante tomar en cuenta este factor, en tanto el sujeto psicótico no ha pasado por la metáfora paterna, es decir, no pasa por el complejo de Edipo, no tiene figura paterna, por su parte, el sujeto esquizofrénico, toma a las palabras como cosas y no como signos, es decir, trata a lo simbólico como real. Estas dos realidades están explícitas en el recorrido de Manicomio mediante una jerga médica que utiliza antipsicóticos como pimpamperona, clotiapina, levopromenazina, sulpiride, clopentixol, fluanisona, oxipertina, etc. Todo ello se encuentra relacionado con las figuras de los mandriles que serían los celadores y la figura de la madre, caracterizada como una cerda. Esta relación es interesante, por ejemplo, en “El adiós de M.M.” se utiliza una oración a la virgen maría en latín, pero se desplaza la función de la madre que vendría a ser la clotiapina, es decir, la madre como un antipsicótico.

Aquí lo fundamental es el quiebre con el “yo” como sujeto poético unidimensional y organizador de la enunciación poética, por ejemplo, en el poema “El falso Ginsberg” se nos describe una serie de cualidades y defectos que tendrían los “otros” poetas / escritores para al final del poema relativizar lo que se dijo antes: “¿quiénes? / ¿yo? / ¿decías mamá?”. Por momentos la voz que habla es una mujer que se dirige a la madre, en otros textos, es una voz, en apariencia, masculina. En ese sentido, nos interesa remarcar el fonestismo aunado con la mezcla de idiomas italiano, inglés y latín e incluso la presencia del lunfardo. En “Centón del comedero” se repite la frase “Nupsa pusch?” de Paul Scheerbart, se trata del poema fonético KIKAKOKU: Ekoralaps! De lo que se trata es de mostrar el significante y destruir el significado. Quisiera recordar algo que he escrito en un ensayo que se publicará en México: “Maurizio Medo en El hábito elemental despliega un diálogo entre culturas y lenguajes. Siguiendo a Pound, encontramos yuxtaposiciones y exploraciones con los idiomas: la presencia del italiano, del inglés, etc: “lenguas maltrechas que intentan decir algo”, es así, como su fraseo en muchos de los poemas sería una asimilación del intervalo Symbol-Cor cordium-Eucaristía de Roger Santiváñez: “Líricas epístolas de novel novalis”. Pero esta no es la única modulación que ensaya, lo cual quiere decir, que percibimos varias formas de encarar el acto poético en sus libros: “Soy mi diáspora / Mi yo, plural y límbico, que atomiza en abstracta conjugación”. De esa misma manera, pero en nivel más fractal, más disperso, más desconfiado del “buen decir” en Manicomio coexisten el quiebre de la linealidad y lo denotativo, un simultaneísmo de voces, imaginarios e historias, la desconfianza en un "yo" como eje duro y organizador de la enunciación poética y como representante de la racionalidad utilitarista e instrumental, la desconfianza en el lenguaje como medio efectivo de comunicación. Por eso, el ya citado texto "Centón del comedero" se inicia con las mismas frases con que Creso se dirige a Plutón en un fragmento del diálogo de los muertos de Luciano de Samósata. Y Manicomio al parecer también podría ser un diálogo con las almas de los muertos de este manicomio espectral que es la vida.

NOTAS

[1] BAJTIN. Problemas de la poética de Dostoievski. México: FCE, 1993. p. 16
[2] ZILBERBERG, Claude (editor). Semiótica del valor. México: Seminario de Estudios de la Significación. Tópicos del Seminario, número 8, diciembre 2002. p. 80.
[3] ELIOT, T. S. “La tradición y el talento individual” en: Los poetas metafísicos (Tomo I). Buenos Aires: Emecé editores. p. 13.

(*) Texto leído el día jueves 18 de enero 2007 en Antares, artes & letras, como presentación al libro Manicomio de Maurizio Medo.

martes, 9 de enero de 2007

PRESENTACIÓN DE MANICOMIO DE MAURIZIO MEDO


EDITORIAL ZIGNOS los invita a la inauguración de su Colección PAÍS IMAGINARIO a través de la presentación del libro MANICOMIO de Maurizio MEDO.

La presentación se realizará el JUEVES 18 DE ENERO en el local de ANTARES, ARTES Y LETRAS (Paseo de la República 5864, Miraflores)

El evento arrancará a las 19 y 30 hrs con una lectura de los poetas DOMINGO DE RAMOS, ANDREA CABEL, WILLY GÓMEZ, FRIDO MARTIN, JOSÉ PANCORVO Y RAÚL MENDIZÁBAL.

Posteriormente los poetas PAUL GUILLÉN y GIANCARLO HUAPAYA, junto con el editor HAROLD ALVA, nos darán algunas luces sobre el libro de Maurizio MEDO. Y el acto concluirá con una lectura poética a cargo del autor.

Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel

  Fuente: Andina                                 al borde la arcilla                                 hurgas humedad                         ...