miércoles, 28 de enero de 2009

HOMENAJE A RUDY PACHECO EN YACANA

YACANA - CENTRO DE LIMA
POESÍA & FICCIÓN DEL VIERNES
30 de enero de 2009 - 7:30 P.M.

Homenaje a Rodolfo Pacheco
EL VUELO FINAL DE ICARO
(propuesta de edición)

Conferencia: José Pancorvo
"El legado de la poesía de Rudy Pacheco"

Recital Poético: Jonathan Estrada, Miguel A. Vera de la Haza, Renato Salas, Eduardo Braga, Juan Ramón, Tribuna libre de lectura, Performance musical

JIRÓN DE LA UNIÓN 891
2do. PISO

“GUERRA Y LITERATURA” Una visión de la última novela peruana post-guerra interna

CENTRO CULTURAL “EL AVERNO”, 10 AÑOS DE LO NATIVO A LO CONTEMPORÁNEO, presenta:

GRAN CONVERSATORIO “GUERRA Y LITERATURA” Una visión de la última novela peruana post-guerra interna

Participan:

-RAFAEL INOCENTE (“La Ciudad de los Culpables”)
-MARTÍN ROLDÁN (“Generación Cochebomba”)
-JULIO DURÁN (“Incendiar La Ciudad”)
Presentación, apuntes y notas: RODOLFO YBARRA

DÍA: JUEVES 5 DE FEBRERO
HORA: 7 pm.
LUGAR: “EL AVERNO” Jirón Quilca 237, Lima (a una cuadra de la Plaza San Martín).

APOYO VISUAL: Julio Gómez y “TV. BRUTO”. CANAL CERO (inaugurando su señal contracultural) y la videasta Martha Bieberach.

INGRESO LIBRE

lunes, 26 de enero de 2009

OCTAVIO HINOSTROZA FIGUEROA

Octavio Hinostroza Figueroa (1900-1976). Conocido por su seudónimo de “Gabriel Delande", es el poeta de la tierra y de la permanente inquietud humana. Escribió poesías, comedias, novelas, cuentos. Sus obras más logradas son: “Poemas de la sugerencia pura”, “Orto de la revolución”, “Los Caballeros del Ande” y “Retamas de serranía”. Obras de teatro como: “Los tiempos de hoy”, “El Diamante”, “La ilusión del terruño”, “Los caballeros del poncho de vicuña”, y “La flor en la roca”. Su crónica “Pinceladas Huarasinas”, publicada en la revista Folklore.

Fuente: LA POESIA ANCASHINA DEL SIGLO XX por Armando Arteaga
Imagen: Gabriel Delande, padre del gran poeta peruano Rodolfo Hinostroza. "Los huesos de mi padre" es un poema de Rodolfo dedicado a su padre incluido en su libro Memorial de Casa Grande lo pueden leer aquí.

Viernes 30, 7:00 p.m. Serpentina Satélite presenta Nothing to Say en el Centro Fundación Telefónica‏‏‏

Martes 27, 10:30 a.m. Presentación de Par de Sátrapas de Maynor Freyre en la Cantuta

miércoles, 21 de enero de 2009

La Rebelión Creadora: Conversatorio con Enrique Verástegui


En una tarde de enero de 2009 Raúl Heraud, César Pineda Quilca y Miguel Ildefonso abordaron en su domicilio del distrito de La Molina al poeta, narrador y matemático Enrique Verástegui. En realidad el autor de Etica ha practicado casi todos los géneros literarios, incluidos el ensayo y el teatro (recientemente apareció una pieza teatral en la Revista Hipanoamericana de Literatura).

“Me gusta el rock punk”, respondió Enrique con su grave voz y ceremonioso ante la pregunta de sus gustos musicales. Sentado en el sofá aspiraba su incansable cigarrillo. ¿Cómo te consideras?: “Últimamente como filósofo.” ¿Qué autor te interesa? (le bombardeaban las preguntas): “Para esta época me gusta Fritjof Capra. Es un teórico de la ecología, que ha revolucionado el mundo. Es un hombre llamado a salvar el planeta. Me preocupa el tema de la herencia, qué le vamos a dejar a nuestros hijos, debemos dejarles un planeta sano por lo menos.” ¿Y cuándo escribes? ¿Prefieres el silencio?: “Yo me abstraigo en el momento de escribir, sin perturbarme, lo hago de corrido, sin tomar en cuenta la bulla, aunque últimamente prefiero el silencio. Antes escribía de 7 de la mañana a 11 de la noche, eso era hace años. Ahora escribo de vez en cuando debido a un cambio de técnica, antes vivía en una inspiración permanente. Hoy es la inspiración instantánea.” Enrique Verástegui se ha entregado a la poesía en cuerpo y alma. Desde su regreso al Perú, desde su estadía en Cañete, al sur de Lima, siempre ha recibido la visita de jóvenes poetas que quieren saber qué hay detrás de su leyenda, pero, ante todo, saber de la poesía. Y él les presta atención como un monje a sus amigos.

_ Raúl Heraud (psicólogo de profesión) cuenta que en una etapa de su vida asistió a unas sesiones de psicoterapia: “Uno libera fantasmas, libera recuerdos, mata a su padre, revive a su padre, de ahí salió mi libro Arte de la destrucción. Ahí yo era el objeto poético.”
_ Enrique: “Desde mi primer libro, la primera persona es algo o alguien inventado, esto me permite a mí distanciarme del objeto.”
_ Raúl: “¿Es un alter ego?”
_ Enrique: “No tiene nada que ver conmigo. Etica se hizo en función al acontecer contemporáneo, muy vinculado a la caída del Muro de Berlín, que coincidió con la teoría de la vida de Vico, que es un filósofo italiano del Renacimiento. Todo confluye al hogar al final, luego de pasar por la historia. Tengo escrito El Modelo del Teorema. Curso de Matemáticas para Ciberpunks, que es un libro de matemáticas y filosofía; Apología pro totalidad. Ensayo sobre Stephen Hawking, acerca de la totalidad del conocimiento, que aborda la lógica y las matemáticas; y he escrito un Tratactus ilogico mathematicus, que trae abajo 2000 años de lógica aristotélica, para fundar una nueva lógica más abierta y más exacta.”
_ César Pineda (miembro de Letra en Llamas): “¿Y cuál es la relación entre la ciencia y la poesía?”
_ Enrique: “Es una relación directa y está dada a través de la música. La música forma parte de la ciencia y del mundo. Poesía es ritmo, y el ritmo es matemática.”
_ Miguel Ildefonso (?): “El otro día decías que ibas a ser recordado más como matemático.”
_ Enrique: “Lo dije en una noche entre copas (risas). En realidad no sé cómo voy a ser recordado, pero lo posible es que sea recordado como matemático, como inventor.”

En un momento de la plática salió el tema del bombardeo en la Franja de Gaza: “Yo formo parte de un tribunal internacional que postula la toma de conciencia acerca del medio ambiente en el momento en que la tierra tiene una crisis ecológica. Dado que, desde hace decenios, en el Medio Oriente se vive una crisis política, el tribunal al cual pertenezco exhorta públicamente a que cesen los bombardeos, que no es bombardeando (a Irán) como se van a solucionar los problemas, sino pidiendo que Israel ocupe un asiento permanente en el consejo de seguridad de la ONU para que se solucione definitivamente la crisis en Medio Oriente.”

_ César: “Edmundo de la Sota, si bien recuerdo, plantea en tu obra una poética de la esfinge, del vínculo que hay entre la ciencia, la filosofía, la religión, etc.”
_ Enrique: “Mi poesía no es difícil, creo que una obra se debe leer con placer. El lector ha de introducirse en ese mundo para acceder al conocimiento, a una epistemología del mundo contemporáneo; y, a la vez, hallar una salida a la crisis. Mi poesía no solo es de crítica, es también visionaria, en la medida en que aparece el Internet, por ejemplo; y aparece la computadora veinte años antes de que se conozca. La poesía enfrenta, en estos tiempos, a problemas tecnológicos, ecológicos, religiosos, que tienen que ser resueltos con una enorme lucidez. Raúl Heraud, cuando publica Arte de la destrucción, lo que hace es un tipo de poesía religiosa, al plantearla como la destrucción del mal, por ejemplo; y con eso ya se vislumbra la búsqueda del bien. Al igual que el erotismo en la poesía de las mujeres, que es la búsqueda del bien, y , es más, es haber encontrado el bien. En una época de corrupción, de destrucción, el erotismo es el más alto nivel al que puede llegar el ser humano.”
_ César: “¿Qué no ha escrito Verástegui todavía?”
_ Enrique: “Me gustaría escribir algunos ensayos, relacionados a la escritura y sobre el mundo contemporáneo. No lo hago porque falta el estimulo del editor, no hay editores en el Perú. No puedo perder el tiempo en un texto que nunca va a ser publicado; me gustaría escribir en abundancia, si es que tuviera un editor seguro como lo tuve - y esto es un homenaje - hasta que falleció Carlos Milla Batres, no solo era mi editor sino un gran amigo.”

Milla Batres fue quien editó el libro que removió la poesía peruana a inicios de los años 70: En los extramuros del mundo, el primer libro de poesía de Enrique Verástegui, tiempo después le sería otorgado la Beca Guggenheim, con el cual emprendería su viaje a Europa. “La aparición del Internet cambia la mentalidad de las personas, la poesía va a enfrentarse al Internet, a un nuevo tipo de comunicación. La poesía debe adaptarse a ese nuevo cambio de comunicación y sobrevivir, para luego tomar el poder. Por el momento se trata de que la poesía sobreviva en un mundo de celulares, Internet, DVDs. Tantos inventos que aparecen todos los días, y que desaparecen por igual, revelan que la poesía tiene un sentido: el sentido de la permanencia.”

César: “¿Cómo sientes la muerte de los poetas, Juan Ramírez Ruiz, Alejandro Romualdo, Manuel Morales?”
Enrique: “La sensación de las perdidas irreparables es siempre una sensación de rechazo hacia la muerte. Y el comportamiento de los gobernantes frente a los poetas no refleja sino la búsqueda de un cierto chantaje a los poetas, al querer buscar una poesía que les sea adulona. La poesía es conciencia crítica, conciencia crítica que no es el hablar en contra por hablar en contra, sino es la rebelión creadora frente a la realidad que, por definición, es deficiente siempre. La poesía es la nueva utopía, lo decía Rimbaud: el poeta debe ir por delante de la acción.”

Enrique hace un silencio algo prolongado, y echando una bocanada de humo señala: “Me aterra la muerte no solo por convicciones ideológicas, de pensamiento, sino por cuestiones biológicas. Tener la conciencia de estar vivo es tener la conciencia de la plenitud; y la muerte no es la plenitud, es la decadencia. Creo en Dios, soy religioso y católico. Aunque a los 15 años perdí la fe por un momento; perdí la fe pero no el contacto con Salomón, con el Cantar de los cantares.”

El poeta horazereano cuenta que sus textos inéditos se encuentran en Mar del Plata, con una querida amiga argentina, y en las manos de un joven amigo poeta e investigador literario de Lima. Al final de la reunión los poetas se toman una foto juntos, se dan un abrazo de despedida. Y, por supuesto, muchas palabras quedarán en la grabadora.

Une Fois Paris de la escritora palestina Nathalie Handal


A ti, Mahmoud Darwish (1941-2008)
.
Me recibes en la puerta.
Un verre de vin rouge—Château Margot.
Busco a aquéllos que
pudieron seguirnos,
busco el muro a nuestras espaldas, al frente.
Nos sentamos. Entre nosotros, el Aranjuez.
Es medianoche o es tarde.
Es mañana o es día.

El silencio ha desgarrado nuestras voces.
Hace frío en París. La oscuridad comienza temprano.
Place des État Unis.
Los árboles pierden sus hojas, un pájaro cuyas alas
crece en tus manos.
Un deseo. El eco de un disparo.
Un río. La bala que hirió
a Cervantes
, dices.
Lo recuerdo, respondo
dejamos su libro en el sueño de antaño.
¿Podríamos regresar,
o la prisión ha venido con nosotros?

¿Quiénes somos si la tierra está atrapada
en una pintura sin firma?
¿Dónde están tus ojos?
Pasión. Palma. Aliento.
Sólo París nos permite
creer en nuestras metáforas.

Envidiamos a aquéllos que
siguen de largo ante nosotros, tan fácilmente.
Ellos duermen en sus camas
mientras nosotros buscamos las nuestras.
El hogar es más lejano que nosotros—
flores de naranjo, aceitunas y café.
Me derrumbo para sostenerte,
me ayudas en mi caída,
un cigarrillo a la vez.
Dices, ellos siempre nos encuentran,
un pueblo a la vez.
Ellos dicen, ésta es ahora nuestra casa
pero hay una habitación disponible
aunque no la merezcas.
Dices, escucha a Beethoven.
Y yo sigo tus ojos
para entender tus sombras en la multitud,
una patria, una madre ausente.
¿Acaso olvidaron que podemos amar?

Escuchamos el Ave María.
Me das un poema
sobre una joven que amaste.
Las ventanas se llenan de noche,
de herida, herida henchida de eco,
eco henchido de lamento.
Me acerco a ti.
Añoro dormir en el lugar
que duerme profundo en tu alma,
desearía sostener la mano de tu madre,
la mano de mi padre.
Desearía ver a Carmel desde tus ojos.
La joven que besaste.
Seis, sesenta inviernos, veranos.
Gotas de lluvia apilándose en nuestras oraciones,
en los pasos que nos prohíben dar.

Hoy vendrán los pájaros, me dices.
La tierra es más pequeña que la tierra,
aún más pequeña que nuestros movimientos.

Digo tu nombre y respondes.
Muerte, has vencido a la muerte.
La libertad que te tomó te lleva,
y yo encuentro los colores de nuestro mapa desteñido.
No te despides, nunca cruzas, solo cruzas.
Salimos al encuentro de la muerte, para que la muerte no nos encuentre.
Cerramos las puertas, recordamos las arboledas,
los versos que escribiremos, las cartas que jamás enviaremos.
Inshallah, dices, a bientôt.
Inshallah, diré, sí, la tierra habla árabe.

Fuente: Con-fabulación
Web oficial:
Nathalie Handal

Cinco poemas de Odette Amaranta Vélez Valcárcel

  Fuente: Andina                                 al borde la arcilla                                 hurgas humedad                         ...