jueves, 7 de enero de 2021

“Dos guerrilleros peruanos vienen a liberar al comandante Gómez”: Entrevista a José Carlos Rodríguez Nájar, por Paul Guillén

Juan Ramírez Ruiz, José Carlos Rodríguez y Jorge Pimentel en 1970
cuando fueron entrevistados por César Lévano para la revista Caretas
(Archivo personal de J.C. Rodríguez)

1.- En el 2005 publicaste Quintesencia/Quintessence (edición bilingüe traducida por Catherine Saintoul y Marcel Hennart para la prestigiosa editorial L’Harmattan), donde se recogían fragmentos de varios de tus libros. Plegarias Amazónicas ¿cómo se ubica respecto a tus anteriores libros? 

Traté de prologar el sonido de mis versos en un conjunto de poemas de diferentes épocas. Nada fácil esta esencia de mis sufrimientos y amores, pero ahí están para la posteridad, ya no me pertenecen. Igual Plegarias Amazónicas, no es más que un combate entre David y Goliat, el Amazonas mi Dios y este pobre miserable que no comprende qué pasa en la tierra, sobre todo en su tierra. Sólo miseria y prostitución, analfabetismo y ninguna puerta de salida para mis congéneres, mi hija, mi esposa. La herencia que les dejo es vergonzosa. 

2.- Los primeros versos de Plegarias Amazónicas son una invocación al gran río: “¿Qué esperas de mí Amazonas? -le dije/ Me envolvió en sus aguas turbulentas / ¡Yacumama yacumama yacumama! -repetía”. Al parecer es la idea del gran río como un dios que puede purificarte con su “transparencia”. ¿Tu poesía puede leerse como una poesía ecológica? ¿Tú y Jorge Nájar son los poetas horazerianos que más han trabajado un discurso sobre el mundo amazónico?

Yo respondo por mí, HZ no es escritura única. El lenguaje poético es el que corresponde a cada poeta: sus orígenes, cultura, educación, etc. Yo nunca he trabajado un “lenguaje amazónico”, pero sí, uno se traiciona, vive con sus fantasmas y salen a relucir en algún momento.

Edición bilingüe de Plegarias Amazónicas. 
LANCOM publicó la edición peruana en el 2020. 

3.- “Seguimos navegando en estas aguas turbulentas de la historia, en el incendio de la lectura, en el inaccesible y temerario acceso al amor y la paz social. El poeta… hoy, respira con dificultad, se golpea contra los muros, se desgarra en preguntas. Pero las armas del poeta siguen circulando a través de las tinieblas humanas”. Manifiesto de Hora Zero Internacional “Mensaje desde afuera”. Quisiera que retrocedamos en el pasado, 1978: estamos en París y fundas, junto a Enrique Verástegui, Hora Zero Internacional, donde participaron una serie de escritores de varias nacionalidades. ¿Qué nos puedes contar al respecto? ¿Qué recuerdas de la polémica con el conservador Jacques Chirac?

André Laude [Francia] es el poeta a quien más frecuenté en París, él dejó de existir en junio de 1995 y su comportamiento y conducta anarquista hicieron de él el poeta maldito, por no decir “oscuro” y poco frecuentable, sin embargo, su poesía y su prosa lo han ubicado en lo más alto del ranking de la literatura francesa actual.
    Con él habíamos creado un grupo de amigos poetas y artistas cuya asidua frecuentación nos condujo a revistas también de tendencia anarquista como Le Fou Parle ('El Loco Habla'), donde solíamos participar con mucha frecuencia. Fue en esta revista donde había aparecido una reseña mía de Hora Zero que no dejó indiferente a los poetas: Tahar Ben Jelloun [Marruecos], Dimitri Analis [Grecia], François Bott [Francia], Tristan Cabral [Francia], entre otros, quienes más tarde firmarían el manifiesto de Hora Zero Internacional.
    Fue en 1978 que el entonces alcalde de París Sr. Jacques Chirac, que manda organizar el “Festival International de Poesie de Paris” del 20 mayo al 21de junio. Jean-Pierre Rosnay era el encargado de organizar este Primer Festival Internacional de poesía en París. Fue en estas circunstancias que se empezó a elaborar el Manifiesto de HZI, en los bares del barrio 3 de París más conocido como el Barrio Judío, lugar que servía a André como cuartel general, sobre todo el café “Les Philosophes” en donde fue elaborado el manifiesto por André Laude, a la luz de todas las corrientes de la literatura latinoamericana.
    Aproveché la habilidad de volanteo de Enrique Verástegui adquirido en Villarreal cuando fue a ayudarme en mi campaña contra la bufalería, para llevarle a volantear en el Moulin Rouge donde justamente el organizador Jean-Pierre Rosnay organizaba el 10 de junio un homenaje al poeta que acababa de morir Jacques Prévert (1977) y a Boris Vian. 
    El volante decía “Poetas o payasos”. 
    Así nació HZI se unieron algunos poetas peruanos como José Rosas Ribeyro, Enrique Verástegui, Carlos Henderson.

Juan Ojeda cual moderno Dante
en algún lugar de la Amazonía en 1968
(Archivo personal de J.C. Rodríguez)

4.- Retrocedamos más en el tiempo estás en la Amazonia junto a Juan Ojeda en 1968, hay algunas fotos que le tomas, una, subido a un árbol, otra, cerca de la orilla de un río y coronado con laureles como Dante Alighieri. ¿Cuál era la travesía que estaban emprendiendo? ¿Cómo llegaron a estar presos en una cárcel de Brasil?

Cuando la dirección aprista de la universidad Villarreal decidió expulsarnos, fuimos convocados individualmente para que nos leyeran los motivos de la misma, fue el Sr. Eugenio Chang, Decano de la Facultad de Lengua y Literatura quien me había tenido más de una hora en su oficina para resumir las acusaciones de profesores y alumnos, según él, de los diversos atropellos al buen comportamiento estudiantil. De todas maneras, estaba previsto que nos expulsaran o nos liquidara el búfalo Pacheco. Jorge Pimentel contactó con el rector Vega de la Cantuta y allá fue a parar, mientras que para mí resultaba realmente oneroso.
    Con Juan Ojeda, con quien andaba haciendo vida poética y política, pusimos en la balanza social nuestro deseo de “hacer” la revolución en cualquier lugar a donde nos necesitaban. El ELN nos encontraba aptos para ayudar al comandante Gómez que encabezaba una guerrilla, la del Río Negro, en el Estado de Amazonas de Brasil.
    Allá fuimos, haciendo barco stop en el río Amazonas, mintiendo a todo el mundo de nuestros proyectos, como la que habíamos ganado una beca para estudiar en Europa y que no incluía el pasaje y que nos habíamos propuesto llegar en barco.
    Cuando llegamos a Manaos, la guerrilla estaba liquidada y el comandante Gómez (venezolano) preso en la cárcel Sao Jose de Belem do Pará. Fuimos enviados a Belem y ahí tuvimos la osadía de pedir a comer en dicha cárcel con el propósito de establecer contacto con este guerrillero. Un día domingo, evadió de la cárcel con otros cinco criminales. Nosotros estábamos en primera página de los periódicos “Dos guerrilleros peruanos vienen a liberar al comandante Gómez”.
    Un mes de torturas más dos de prisión. Tres meses que duró la hospitalización del comandante Gómez, para luego ser juzgado y era el sólo que podía decir si teníamos algo que ver con la evasión. Negó todo contacto con nosotros. Nos liberaron y ya Juan había perdido contacto con la realidad. Nos despedimos en el puerto de Belem, yo entré al primer barco con bandera peruana.

El Hora Zero original, antes de llamarse Hora Zero, en 1967
en la entrada de la Universidad Villarreal: Juan Ramírez Ruiz,
José Carlos Rodríguez, Víctor Rodríguez, Mario Luna y Julio Polar.
Fotografía: Jorge Pimentel. (Archivo personal de J.C. Rodríguez)   

5.- Otra foto: 1967, estás junto a Juan Ramírez Ruiz, Mario Luna, Julio Polar, en la Universidad Federico Villarreal. Faltan Jorge Pimentel y Jorge Nájar. Son los 6 iniciadores de Hora Zero. ¿Qué recuerdas de esos iniciales años de formación de Hora Zero? ¿Cómo se conocieron entre ustedes? Tu primer libro Warachicuy se publicó en París en 1976 por Ediciones Hispanoamericanas en versión bilingüe.

Yo me despedía de las aulas villarrealinas y mis amigos también. Estaba mi hermano que se juntó a nosotros y la foto fue tomada por Jorge Pimentel. Jorge Nájar nunca participó en las manifestaciones de HZ. Nosotros nos constituíamos en tanto que grupo político, pero enarbolando la poesía como arma de combate, de ahí la expulsión.
    La publicación de Warachicuy en 1976 en París, hizo que la prensa francesa reaccionara. El poeta André Laude, crítico literario en el periódico Le Monde y en el Nouvelles Littéraires, dio cuenta de su aparición y enalteciendo el contenido. Este poeta tomó contacto conmigo y establecimos una amistad profunda y sincera, con él navegué en el universo poético-literario de París.

6.- ¿Qué nos puedes decir de la poética practicada por Hora Zero, pues este año [2020] se cumplieron 50 años de su fundación?

Creo que dije alguna vez, que HZ no fue, ni es ni será una escuela literaria. Los que quieren intoxicar el ambiente literario peruano con elucubraciones intelectuales, son aquellos que quieren confundir el verdadero sentido de la poesía y del poeta él mismo. Cada poeta de HZ y HZI es una escuela literaria, quiere decir ÚNICO.

7.- En el 2014 se te otorgó el Premio Internacional “Personalidad de América Latina” por parte del senado de Francia y también quisiera que nos comentes sobre las traducciones de tu poesía a otros idiomas.

Francia otorga cada año, un premio de prestigio, no monetario, llamado “Personalidad de América Latina” otorgado por el Senado de Francia. Es una ocasión para reunir a las diferentes personalidades de América Latina entre diplomacia y política. Reconocimiento que el presidente de la República lo manifiesta con una gran recepción en el Palacio de los Elíseos.
    Justamente este reconocimiento del senado de Francia se debe a la difusión de tu obra; la mía creo que es la obra más difundida en territorio francés, es mi onceaba obra publicada en París y en bilingüe en lo que se refiere a poesía. Hay otras traducciones al griego, flamenco, japonés, italiano. El resto me escapa.

Primer número de la revista Hora Zero de 1970

8.- En una entrevista comentabas que estuviste en la coordinación editorial de la traducción francesa de La Casa de Cartón de Martín Adán. ¿Qué detalles nos puedes comentar sobre esta empresa?

No hay ningún misterio, sucede que la editorial Luneau-Ascot fundó su editorial publicando un libro de poesía mío El Dorado como primer título, un privilegio inesperado, ya que en París hay muy buenos escritores y sobre todo poetas. Este privilegio me sirvió para que me propusieran dirigir una colección latinoamericana, inmediatamente seleccioné a Alfredo Bryce Echenique con Huerto Cerrado, Macedonio Fernández con Museo de la Novela de la Eterna y Martín Adán con La Casa de Cartón.
    El problema fue pagarle sus derechos de edición a Martín Adán, me puse de acuerdo con Mejía Baca y enrumbé al Perú con su cheque, lo fatal fue que fui robado en el aeropuerto y en ese maletín iba el cheque de Martín. Otro cheque tardó en llegar y ya no me pude reunir con el poeta, pero sí le llegó su cheque y pude hacer feliz por unas horas a este brillante poeta.

9.- En el libro Blaise Cendrars de Jean-Marc Debenedetti figuras como uno de los colaboradores al lado de otros escritores franceses. ¿En qué consistió esta colaboración?

Fue una colaboración con un grupo de amigos escritores cuyo lazo era Jean-Marc Debenedetti, poeta y pintor, amigo fiel y muy atraído por América Latina como muchos escritores franceses que andan buscando nuevas fuentes de inspiración, en los tiempos de Blaise Cendrars, la mitomanía estaba más enraizada con los surrealistas, impresionistas, etc. y a pesar de que él había perdido un brazo en la guerra, no le impidió hacer un recorrido por América Latina manejando un vehículo. Coraje y aventura poética es saludado en esta mi participación. 

10.- Últimos comentarios.

He dicho.
José Carlos RODRÍGUEZ NÁJAR
París 10 de diciembre 2020


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