viernes, 26 de febrero de 2010

Tsé~Tsé cumple 15 años y te invita a su fiesta!


tsé~tsé
1995~2010


"15 años de tsé~tsé" un proyecto editorial independiente.

Asunto Impreso festeja el aniversario exponiendo en su galería de San Telmo las 97 ediciones del sello con obras de Gabriela Giusti, lecturas y performances los sábados de marzo y abril.

Inauguración: sábado 6 de marzo, 19Hrs.
Cierre: jueves 15 de abril.
Lugar: ASUNTOGALería. Perú 1064. San Telmo.


Asunto Impreso decide celebrar la locura, el obstinamiento y la audacia que considera ingredientes fundamentales para el sostenimiento de los proyectos editoriales de calidad inusitada como tsé~tsé.
Para ello ha organizado una muestra, un brindis, un ciclo que reunirá a destacados poetas, en el que se (re)presentarán 97 títulos y se soplarán 15 velitas.
Todo ello durante el mes de marzo en ASUNTOGALería (la parte de atrás de la Librería de la Imagen de Perú al 1000).
La Alianza EDINAR (editores independientes de la argentina por la bibliodiversidad) auspicia los festejos.


La fiesta se inicia el sábado 6 de marzo a las 19 hrs.
A las 20 se soplan las velitas y se hacen anuncios especiales.
Y los sábados de marzo y abril habrá lecturas y performances a cargo de los poetas publicados por tsé~tsé.


Siempre a las 18:30 hrs. se presentarán:


sábado 6 de marzo: 19hs. Presentación de la editorial por Reynaldo Jiménez. María Inés Aldaburu, performance sobre poemas de Néstor Perlongher y Susana Thénon
sábado 13 de marzo: Patricia Jawerbaum, Juan Salzano, Romina Freschi
sábado 20 de marzo: Liliana Ponce, Roberto Cignoni
sábado 27 de marzo: Reynaldo Jiménez, Silvia Guerra
sábado 3 de abril: Mario Arteca, Andrés Kurfirst, Fernanda Castell
sábado 10 de abril: Santiago Pintabona, Patricio Grinberg, María Rosa Maldonado

En cada ocasión se leerán además de obra propia, textos de otros autores latinoamericanos publicados por tsé~tsé.

ASUNTO Galeria
fotografía, street art, libros de artistas
Perú 1064 – Buenos Aires –
mie a dom de 11 a 21 hrs
tel: (54 11) 4 361 8210
e-m: galeria@asuntoimpreso.com
http://www.asuntogaleria.blogspot.com/
http://www.asuntoimpreso.com/

jueves, 25 de febrero de 2010

MURIÓ LA POETA Y PROFESORA SANMARQUINA ESTHER CASTAÑEDA VIELAKAMEN

Esther Castañeda junto a los poetas Washington Delgado y José Watanabe

Un comunicado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos da cuenta de la noticia: Velatorio de la Profesora Emérita Esther Castañeda

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos cumple con el penoso deber de comunicar el sensible fallecimiento de la destacada docente e investigadora Esther Castañeda Vielakamen, ocurrido el miércoles 24 de febrero.

Los restos de la recordada poeta serán velados desde hoy en el Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222 Parque Universitario), desde las 9:00 a.m.

Castañeda Vielakamen dedicó su vida al estudio del aporte de las mujeres a la literatura republicana, y fundó la cátedra de Literatura Peruana Escrita por Mujeres.

Desde aquí, expresamos nuestras más sentidas condolencias a sus familiares y amigos, por esta pérdida irreparable.

domingo, 21 de febrero de 2010

AMANECIDAS VIOLENTAS DE JOSÉ PANCORVO POR VÍCTOR CORAL

Si bien es cierto que la tradición poética peruana no está exenta de rasgos místicos –pensemos solo en Esther Allison (descubierta para mí por el crítico Ricardo González Vigil) o en Santa Rosa de Lima-, el tener a un poeta místico como José Pancorvo en calidad de contemporáneo no deja de ser un deslumbrante privilegio. Su reciente entrega, Amanecidas violentas (Sol Negro, 2009), confirma plenamente esta idea, y devela, por si fuera poco, algunos destellos lingüísticos que se independizan de aquella condicionante trascendente.

“Cuando pude amanecer/ ya se ponía el sol/ y me salió otra razón”, dice JP, cargado de pesar por no haber vivido el tiempo de oro de la humanidad (la Edad Media, supongo, a juzgar por el tradicionalismo que profesa); pero, a su vez, con el convencimiento de que otra perspectiva es posible en un mundo entenebrecido por la preeminencia del oro, la imagen, y sus usos y abusos que son origen de todos los mal(estares) que nos agobian en tiempos hipermodernos.

Y de ello va el poemario, de amanecidas, despertares, iluminaciones; pero también de oscuridades, grisuras, y un espíritu temible, fortalecido, que se enfrenta a la burda cotidianidad callejera cantándola, elevándola, acaso viendo lo mejor de ella, como en esa parábola de los Evangelios Gnósticos donde los discípulos de Jesús solo siente hedor y repugnancia frente a un perro putrefacto, y el Salvador se fija en la belleza de sus blanquísimos dientes…

“Vendí el mundo al botellero”. ¡Qué contundencia trivial la de este verso! Y retrata el programa de toda mística: el abandono del repugnante mundo manifestado para asumir un compromiso mayor con lo trascendente, aun cuando esto no necesariamente asegure logros poéticos (pero en el caso de JP el balance es positivo).

Amanecidas violentas es un texto tan complejo, en consecuencia, que con solo detenernos en el aspecto de las transgresiones gramaticales tendríamos para un ensayo especializado cuyos objetivos escapan a este recensión. Basta señalar que en “Canción en Taxi Cristalino” aquella transgresión se devela (¿rebela?) como una auténtica necesidad expresiva:

Pero yo aún venía muy
Para regalar
El licor paraísos infinito
(…)
El muy cielos
Aún pasó
Y yo ya estoy bien
muerto
muy el cráneo de meditación.

Todo el que conoce bien a JP estima que su figuración en medios y su reconocimiento como poeta debería incrementarse. No voy a enfatizar ello. Solo quiero recordar que el camino místico aquí, en España (recordemos al gran De la Cruz) y en la China (literalmente hablando) nunca ha sido una alfombra roja hollywoodense, y andarse quejando por ello es cosa de no-logrados y codiciosos. Este no es el caso de JP: en su obra se resume -sublime y violentamente- lo mejor y lo más oscuro de nuestra tradición; lo más elevatricio -yo también me gasto mis neologismos- de nuestra desconcertante o maravillosa realidad (al gusto del cliente), y un espíritu que pugna por encontrar una salida mayor al despropósito global actual. Con Amanecidas violentas debemos celebrar que esa ideología –que podemos compartir, combatir o repudiar, igual da- no haya difuminado lo poético; más: lo ha fecundado.

Trepana el cosmos muyuntin
Y en el continuismo sublime
No pienso, no deseo,
No dudo, no recreo,
No ambiciono

Y más que las plantas del paraíso
Es en ensueño divino en el corazón y la Plaza
Y en el arte del no-espacio sin escalas
Mi residencia-templo:
Ondulo hasta cuando no existía
Y adoro
En el Corpus Christi:
Nada de bienes menores
La afinación de mi exorcismo se sublima

Fuente: Luz de limbo

DESPUÉS DE TANTOS AÑOS DE RICARDO FRANCO (*)








DESPUÉS DE TANTOS AÑOS (1994) DE RICARDO FRANCO

Epílogo de "El desencanto" de Jaime Chávarri, veinte años después. Lo justo hubiera sido filmarla tal y como se filmó "El desencanto": con dos cámaras, en blanco y negro y la voluntad única de dejar fiel testimonio de las palabras de sus protagonistas, los tres hermanos Panero, ahora sin el acompañamiento de su madre. En vez de eso, el director adereza el montaje con una sucesión cursi, algo repugnante, de tomas de boscosos montes otoñales norteños y baladas irlandesas (la versión del "Greensleves" de Loreena Mckennitt suena dos veces en apenas quince minutos: bis absurdo que no deja escuchar el verbo vacilante del poeta maldito en su "retiro" de Mondragón). Más aún: la burda comparación que se hace entre Leopoldo María Panero y el monstruo de Frankenstein, mediante intercalar secuencias del clásico de terror entre las propias escenas en las que habla o aparece el poeta. Supongo que, sin perder de vista la pretensión de realizar un sincero homenaje a la película primigenia (dedicatoria inicial a Jaime Chávarri, referencias continuas, secuencias intercaladas), Ricardo Franco quería hacer su propio "El desencanto", quizá incluso mejorar el original. O no, no lo sé. El propio director aparece fugazmente tras la reja del manicomio: deseos inconfesables de ocupar el puesto de otro, de malditismo y mitificación.
Se mencionan los cuentos de Poe en algún momento de la película. La historia de la familia Panero es la versión española de "La caída de la Casa Usher". Ese adjetivo tan lacerante de familia "venida a menos", para nombrar a los que en su vida han dado un palo al agua y consumidas su rentas viven como fantasmas solitarios que vagan por casonas de antiguo esplendor y duermen postrados en lechos de naftalina. Después de tantos años, veinte para ser exactos. Y sin embargo parece que por los protagonistas hayan pasado treinta o cuarenta. Personajes prematuramente envejecidos: cabellos blancos, miembros inválidos, bocas babeantes: del desencanto a la decadencia. Cirrosis y esquizofrenia y dipsomanía, por supuesto, la musa que se oculta en el fondo de una vaso de whisky.
Vivir la literatura hasta sus últimos consecuencias. Quijotes modernos atrapados en la persecución de la rima magistral, que miramos con una mezcla de admiración y lástima. Literatura asesina.

Fuente: http://licantropunk.blogspot.com/2008/05/despus-de-tantos-aos-de-ricardo-franco.html

(*) SON TRES FRAGMENTOS DEL DOCUMENTAL

miércoles, 17 de febrero de 2010

EL DESENCANTO DE JAIME CHAVARRI: DOCUMENTAL SOBRE LA FAMILIA PANERO



Leopoldo Panero, poeta falangista, murió en 1962 en Astorga, donde había nacido. Catorce años más tarde, las personas que más íntimamente estuvieron ligadas a él, Felicidad Blanch, su viuda, y sus tres hijos [Leopoldo María, Juan Luis y Michi], recuerdan aquel caluroso día de agosto. El recuerdo queda sometido a algo más que aquella fecha: surgen otras vivencias. Y a través de la palabra y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares que en ningún momento huyen de la expresión de sus diferencias y de sus identidades.

lunes, 15 de febrero de 2010

AMANECIDAS VIOLENTAS DE JOSÉ PANCORVO POR JAVIER ÁGREDA (DIARIO LA REPÚBLICA, 15-02-10)

En todos los recuentos de lo mejor de la literatura peruana del 2009 figuró el poemario Amanecidas violentas de mundos (Sol Negro, 2009) del escritor José Pancorvo (Lima, 1952). Un merecido reconocimiento para un poeta insular, que publicó su primer libro –Profeta el cielo (1997)– a la edad de 45 años y cuya obra (completamente ajena a modas literarias y tendencia generacionales) es una barroca y original combinación de poesía mística, erudición libresca, lenguaje oral y recursos vanguardistas.

Las cuatro secciones de Amanecidas violentas… corresponden a las constantes de toda la obra de Pancorvo: las dos primeras (“Canciones a la eternidad violenta” y “Estados unimismados”) a la trascendencia espiritual y la experiencia mística; las dos últimas (“Amanecidas reaccionarias, satánicas…” y “Amanecidas del Imperator Inca rey…”, las de mayor interés) constituyen un encendido discurso que mezcla la crítica social, a la manera de algunos profetas bíblicos, con mitos milenaristas de origen andino.

Pero es en el plano del lenguaje en el que Pancorvo arriesga más: incorpora abundantes palabras y citas en otros idiomas, emplea expresiones del habla peruana, y hasta trasgrede muchas veces las reglas gramaticales. En ese aspecto, Amanecidas violentas… llega a algunos excesos, pues no todas las “licencias” que se toma el autor parecen justificarse en las necesidades expresivas (“… el domingo es un día especialmente peligrosísimo…” p. e.) o en la libertad imprescindible para la verdadera creación poética.

LA TEORÍA DE LOS CAMBIOS DE ENRIQUE VERÁSTEGUI POR CAMILO FERNÁNDEZ COZMAN

La relación entre poesía y conocimiento viene desde muchos atrás. Desde Edgar Allan Poe (quien relacionó la poesía con la matemática en "Filosofía de la composición") hasta Ezra Pound (la poesía debía ser una ciencia como la biología o la química, afirmaba el impenitente "amigo inconfesable" de Luis Hernández) ha pasado mucha agua bajo el puente. Ya afirmaba Guillaume Apollinaire: "Bajo el puente Mirabeau fluye el Sena/ También viejos amores". ¿Qué horizonte de posibilidades se abre cuando un poema nos lleva al siempre intrincado laberinto del saber en la denominada era del conocimiento?

César Vallejo nos habla de Heráclito, de Marx y Darwin. Rodolfo Hinostroza gusta de las circunferencias y de la fórmula de la teoría de la relatividad. Los ejemplos podrían multiplicarse. Recordemos el léxico de Saint-John Perse y su universo pleno de referencias vegetales que traduce una cosmogonía impregnada de una sensibilidad moderna y, por ende, autocrítica. Ya lo decía Octavio Paz, si no afilamos nuestra conciencia crítica, estamos aún en el páramo del medioevo.

Que este prefacio nos sirva, en algo, para adentrarnos en el último poemario de Enrique Verástegui: Teoría de los cambios (Sol negro editores: 2009), quien deja de lado el poema-río que se había manifestado en ambiciosos proyectos, como Ángelus novus, para volver al universo de la sugerencia a partir de textos más breves, pero de gran capacidad sugestiva. Aquellos que leímos, con fervor, esa ópera magna llamada En los extramuros del mundo que marcó toda una generación e hizo cambiar de rumbo a la lírica peruana, nos sentimos reconfortados ante la presencia de versos como los siguientes: "Escribí ese poema en la otra vida/ y lo refrendo ahora. No es un karma,/ es el apretón de manos entre el pasado y el futuro./ Tal vez no escribí ese poema ayer, sino en un mundo múltiple/ donde pasado, presente, y futuro se confunden:/ luz al final del túnel/ que traspasa la montaña hacia la luz" (p. 66).

La poesía de Verástegui se nutre de múltiples referencias culturales: Kant, Hegel, Leibniz, Russell, Wittgenstein, el mundo oriental, entre otras. El yo poético afirma que se le ha prohibido pensar cuando en realidad lo importante "es organizar el caos" (p. 16). Para ello se opone radicalmente a un icono de la llamada generación del 50: el gran poeta Javier Sologuren, quien se asocia a la vejez y a las convenciones sociales dominantes. El desorden de Verástegui se confronta con la norma "culta" encarnada por el poeta de Vida continua.

Sentarse como un yoga y admitir que la Biblia, Platón y Horacio se equivocaron, constituyen un acto de entrega a la frescura y belleza del universo: "teoría de los cambios florece cuando sueñas" (p. 37). En fin, un poemario que confirma el talento de Enrique Verástegui y su posición privilegiada en el orbe interminable de la poesía latinoamericana.

Fuente: La soledad de la página en blanco

Cinco poemas de Marcela Robles

  I DE DONDE NADIE NUNCA A donde nadie quiere A ese lugar donde las Aguas Desde el fondo Donde los arrecifes y tu voz en la esquina del ...